lunes, 21 de abril de 2014

Sacred Steel - Bloodlust (2000)

Conocí a Sacred Steel en una gira en la que junto a Children of Bodom, teloneaban a los también teutones Primal Fear. A raíz de ello, le di algunas escuchas a este "Bloodlust" en lo que era su último disco en esos entonces. Comentar que lo que recuerdo de su show, es que no me gustó en exceso aunque mostraron ganas y buena actitud. Sí recuerdo como detalle curioso la fuerza con la que Mathias Straub machacaba su kit de batería, de tal manera que parecía que en cualquier momento iba a salir volando alguna parte de la misma.

Batallitas al margen, Sacred Steel es una banda de Power Metal alemán formados, como tantas otras del estilo, a finales de los 90. Aunque su repercusión en nuestras fronteras creo que no ha ido mucho más allá de la mencionada gira, la banda ha seguido sacando discos con asiduidad hasta día de hoy, así que imagino que tendrá su pequeña legión de incondicionales. Además, todos sus componentes están o han estado involucrados en múltiples bandas y proyectos.

A nivel musical, este "Bloodlust" ofrece un un Power Metal muy directo, no el típico Power repleto de teclados al estilo Rhapsody o Sonata Arctica. De hecho, yo lo enclavaría más en el Metal Alemán, en la línea de bandas como Brainstorm. En el álbum podemos encontrar algunos riffs bastante potables y cañeros, con una batería rápida y certera, además de algunas melodías pegadizas.

La característica principal de Sacred Steel, y el elemento que más les identifica es la voz de Gerrit P. Mutz, aunque al mismo tiempo, para mi gusto es quizá lo peor de la banda. Como digo, su tono de voz es muy reconocible, pero posee un timbre que a mí me desquicia a los pocos minutos de estar escuchándolo. La música de Sacred Steel tiene ciertos toques épicos, que son más patentes en la temática de las letras que en la música en sí, y en ellas no faltan las palabras War, Steel, Blood, Metal, Hell, etc.

En conjunto, este álbum no pasará a la historia como un clásico del Metal ni nada parecido. Tan solo es un álbum de Metal decente. Los temas más destacables del álbum son:

  • "Stormhammer". Es el tema que abre el disco, y no en vano es el más pegadizo del álbum. Las melodías de voz son de las mejores del álbum.
  • "Metal is War", con uno de los mejores riffs de guitarra. Es un tema rápido y muy cañero.
  • "Sacred Warriors of Steel", es un tema que se mueve un poco más cerca del medio tiempo con una melodía bastante pegadiza, y con una de las pocas sorpresas en cuanto a la estructura de los temas. Sorprendentemente, la canción no tiene solo, y eso que dura únicamente 3:15. Aún así es un buen tema.
  • "Lust for Blood" es un tema más en la onda de la NWOBHM, y la verdad es que sin ser una maravilla, el rollo que transmite, mola bastante.

Conclusión: un disco sólo apto para auténticos fanáticos del Power y del Metal Alemán. Como curiosidad comentar que hay una versión del álbum en vinilo, que trae un bonus track, pero que en vez de colocado al final, aparece en la sexta posición.

La formación que graba el álbum:

Gerrit P. Mutz: Voz
Oliver Grosshans: Guitarra
Jörg M. Knittel: Guitarra
Jens Sonnenberg: Bajo
Mathias Straub: Batería

Nota Final: 6,5/10

miércoles, 16 de abril de 2014

Symphony X - The Damnation Game (1995)

"The Damnation Game" es el segundo álbum de los norteamericanos Symphony X, una de las bandas que mejor han sabido conjugar su exquisita técnica, con una composiciones de una altísima calidad a la vez que realmente Heavies. Tras un primer álbum un tanto desigual, Symphony X encuentra el camino que seguirían en los siguientes años, y que culminaría en "The Odyssey", un álbum que ya comentaremos.

Los comienzos de los 90, en plena vorágine Grunge, no parecía el mejor momento para montar una banda de Power Metal progresivo, pero esto no importó demasiado a Michael Romeo, el principal cerebro impulsor de Symphony X. Con todo el material de "The Damnation Game" compuesto, la banda contrata a Russell Allen para grabar las voces del álbum, siendo el resultado inmejorable. Desde ese momento, se convertiría en miembro permanente de Symphony X, y una de las señas de identidad de la banda, tanto por su prodigiosa voz, como por su enorme presencia como frontman en los directos.

En esta época, se puede decir que Symphony X no eran apenas conocidos más que en Japón, y como tantas otras bandas, fue gracias a los fans de este país, que la banda consiguió salir adelante sacando álbumes sin hacer ninguna gira, algo que sin duda mina la moral de cualquier banda. El caso es que "The Damnation Game" es un auténtico discazo, y se sitúa entre los mejores de la banda,

Symphony X ofrece una enorme variedad de elementos en sus composiciones, entre los que podríamos destacar unos cambios de ritmo brutales, unas atmósferas realmente épicas, unas composiciones muy elaboradas con diferentes estructuras, unas líneas vocales muy imaginativas y unos solos brutales. Y es que Michael Romeo es un guitarrista con unas habilidades fuera de lo común. Es un placer ver cómo sus dedos vuelan por el mástil, aparentemente sin ningún esfuerzo por su parte.

Pese a lo intricado de las composiciones, el álbum no se hace en ningún momento complicado de seguir, ya que mezclan a partes iguales las secciones más progresivas con otras realmente pegadizas.

Todos los temas del álbum brillan con luz propia, aunque hay algunos momentos que son realmente increíbles. El tema homónimo que abre el álbum, un tema realmente cañero que abre con unas melodías neoclásicas que Michael Romeo borda con maestría. El temazo del álbum es "The Edge of Forever", que con nueve minutos de duración, podríamos catalogar como el primer gran tema largo de Symphony X.

"Dressed to Kill" es un tema realmente pegadizo y sencillo de escuchar. "The Haunting", "Savage Curtains" y "Whispers" también tienen sus momentos de gloria. Concretamente del último me quedo con su parte central, con un tramo épico con unas guitarras que fusionan escalas con un toque más jazzero, mostrándonos Michael Romeo una gran versatilidad.

El álbum se redondea con un tema separado en dos partes, llamado "A Winter's Dream". La primera parte es 100% acústica, mientras que la segunda es muy guitarrera y progresiva, con un estribillo increíble, que nos deja con muchas ganas de volver a darle al play desde el inicio.

Por la trayectoria más reciente de la banda, parece que Symphony X ha dado carpetazo a los discos previos al "Paradise Lost", algo realmente lamentable. Pero es que, este "The Damnation Game" siempre ha sido un lanzamiento muy infravalorado, en parte por culpa de la propia banda, ya que lo ha ignorado sistemáticamente en los repertorios de sus directos.

La formación que graba el álbum:

Russell Allen: Voces
Michael Romeo: Guitarra
Michael Pinnella: Teclados
Thomas Miller: Bajo
Jason Rullo: Batería

Nota Final: 9/10

lunes, 14 de abril de 2014

Opeth - Blackwater Park (2001)

"Blackwater Park" es el disco con el que los suecos Opeth dieron el salto definitivo a la fama, al menos, a toda la fama que se puede tener haciendo este tipo de música. Como suele pasar cuando una banda comienza a salir del underground, no faltan las críticas hacia el álbum, así como las valoraciones negativas, sobre todo a toro pasado. Con esto quiero decir, que cuando el álbum salió allá por 2001, apenas había críticas negativas, más allá de las propias de gente a la que no le gusta Opeth, algo totalmente respetable.

Algunos fans de la banda, consideran que Opeth se empezó a torcer con su tercer lanzamiento, y que cortaron la progresión que llevaban en "Morningrise", pero bajo mi punto de vista, la evolución es muy natural, y este "Blackwater Park" es uno de sus discos más completos. Esto se acentúa gracias a una producción exquisita, que corre a cargo de Steven Wilson, alma mater de Porcupine Tree. El tratamiento de las voces limpias es espectacular, y los abruptos cambios entre las partes agresivas y las limpias, ocurren con la mayor naturalidad.

Dentro de lo variado que es el disco, las canciones mantienen una tónica y un nivel bastante equitativo a lo largo del álbum, aunque a mi entender, hay dos momentos especialmente álgidos. Estoy hablando de "Bleak" y de "The Drappery Falls".

"Bleak" es quizá el mejor tema del disco. Arranca con mucha fuerza gracias a los dos primeros riffs. No puedo asegurar si son estrofa y puente, u otra cosa, porque las canciones de Opeth no siempre tienen la estructura habitual, y están llenas de sorpresas y cambios de ritmo. El tema sigue deslizándose por diferentes pasajes y atmósferas para desembocar en un largo y emocionante final desde el minuto seis.

"The Drappery Falls", es un tema con una estructura peculiar. Comienza y finaliza con la misma melodía, sugerente y  melancólica a partes iguales. Entre medias la banda va enlazando multitud de partes, unas acústicas con voces claras, otras de las más agresivas del disco, y una sección progresiva espectacular.

Siguiendo muy, pero que muy de cerca a estas dos, tenemos la canción que abre el álbum, "The Leper Affinity", un tema supercompleto que da una idea muy clara de por dónde va a discurrir el álbum, y "The Funeral Portrait", quizá el tema más oscuro del álbum, que cuenta con algunas de las voces y riffs más agresivos del álbum. El resto de canciones, están tan sólo un pelín por debajo de éstas, pero son igualmente grandes composiciones y ofrecen grandes momentos al oyente.

Uno de los puntos fuertes de Opeth, es sin duda su originalidad, y la maestría con la que han sido capaces de crear un estilo propio. Da gusto escuchar cómo mezclan esos riffs de Death Progresivo, con sugerentes melodías y sonidos más setenteros, y con unas partes acústicas muy melancólicas y relajadas. Mención especial a la voz de Mikael Åkerfeldt, que es capaz de rugir con una voz realmente profunda, y a la vez cantar en limpio de la manera más suave.

A nivel de conjunto, también se percibe a una banda 100% compenetrada y comprometida con su música, tanto la pareja de guitarristas como en la sección rítmica. He de comentar, que siempre me ha gustado mucho el trabajo de Martín López en las baterías.

El orden de las canciones está muy bien seleccionado, y el cierre del álbum con "Blackwater Park" es especialmente acertado, ya que el tema destila en muchas de sus partes una sensación de conclusión. No sé si el nombre del álbum tiene algo que ver con una banda de rock de los 70, del mismo nombre. Por cierto, que la portada del álbum está entre mis favoritas de todos los tiempos.

La formación que graba el álbum:

Mikael Åkerfeldt: Voz, Guitarra
Peter Lindgren: Guitarra
Martín Méndez: Bajo
Martín López: Batería

Nota Final: 9/10

viernes, 7 de marzo de 2014

Easy Rider - Animal (2003)

Easy Rider es una de las formaciones menos afortunadas de las que ha dado este país. Con una calidad por encima de la media nacional nunca ha llegado a tener la repercusión merecida en los medios, ni la promoción adecuada en las giras. Este "Animal" fue su último lanzamiento hasta la fecha, tras el cual la banda se sumió en un largo periodo de letargo, sólo interrumpido por el disco grabado bajo el nombre de Neomenia, con cambio de cantante incluido.

Pero parece que hay buenas noticias, y para celebrar el 25º aniversario de su fundación, Easy Rider cabalga de nuevo y grabarán su sexto disco, esperemos que con más suerte esta vez. La formación ha permanecido bastante estable a lo largo del tiempo, sufriendo únicamente un cambio de batería y de vocalista en 2001.

Pese a que en el primer álbum cantaban canciones tanto en castellano como en inglés, a partir del segundo lanzamiento la banda se decanta definitivamente por el inglés como idioma para las letras, algo que no suele funcionar muy bien en las bandas nacionales. El caso es que Easy Rider hace su apuesta, e incluso incorpora como vocalista al estadounidense Ron Finn, que previamente había optado al puesto de vocalista en Savatage.

Desde mi punto de vista el principal problema de por qué la música de Easy Rider no llega a calar a fondo, es la falta de estribillos potentes y pegadizos, algo que consiguen en pocas canciones. Su música está plagada de grandes riffs, pero quizá les falta ese último empuje que sólo se consigue con las grandes melodías.

Hablando propiamente de este "Animal", lo primero que se me viene a la mente, es que el orden de las canciones, quizá debía haber sido diferente. El arranque es adecuado con "Visions", un tema melódico que entra fácil y que nos habla sobre la maldición de una mujer clarividente. En cambio, la canción que sigue, "Chasing Demons", nos corta un poco el ritmo del álbum debido a uno de esos estribillos que comentaba antes. El riff del tema es cojonudo, pero el estribillo me transmite una sensación de bajón.

Remonta el vuelo con "Casting the Shadow of Sin", un tema en la línea del anterior, pero que engancha un bastante mejor. "Animal" el tema que da nombre al álbum, es una canción con varios cambios de ritmo, pero que sigue la misma tónica ya comentada.

Pero llegamos al tema número y con "Sacrifice" encontramos uno de los mejores temas del álbum. Es más que probable que esta canción, si hubiera estado en la segunda posición del álbum, habría destacado mucho más. En el tema podemos disfrutar de buenas armonías, de ritmos variados y contundentes, y por fin, de un gran estribillo.

De hecho, podríamos decir que lo mejor del álbum comienza a partir de este tema. "Walls of Hatred" no nos da respiro, y desde el comienzo nos obliga a mover la cabeza con su ritmo machacón, que descarga muy bien en el estribillo.

Saltemos por encima "Neverworld", y aterricemos en "Suddenly", un precioso medio tiempo que Ron Finn canta de manera muy emotiva. A esto le sumamos las mejores melodías del álbum, y nos queda un tema muy resultón, que sin duda hubiese escogido como single del álbum. "Watch your Step", es un tema divertido y muy heavy, que contrasta a la perfección con el anterior. Este último tiene incluso un ligero toque macarrilla que mola un huevo.

"Future Kill" es un tema muy completo. El tema juega con un riff en limpio, un puente enrabietado con un gran ritmo de batería, y un buen estribillo. La parte de los solos también es destacable. "A New Day" es un tema que no me dice demasiado, y que a nivel lírico es continuación del anterior. Ambos hablan de un apocalipsis nuclear y del día después.

Finaliza el álbum con el tema más largo del álbum "The Dream Lives On". Pese a tener casi diez minutos de duración, realmente son dos canciones diferentes, aunque la segunda no aparece en los créditos. Se trata de una balada llamada "In My Life", pero que fue incluida como bonus oculto.

La verdad es que me alegra mucho la noticia de que Easy Rider vuelva a estar en activo, y ojalá que con este próximo álbum tengan una repercusión algo mayor.

La formación que graba el álbum:

Ron Finn: Voces
Daniel Castellanos: Guitarra
Javier Villanueva: Guitarra
José A. Villanueva: Bajo
Rafa Díaz: Batería

Nota Final: 7,5/10

jueves, 6 de marzo de 2014

Angra - Angels Cry: 20th Anniversary Tour (2013)

Como todos podéis comprobar leyendo este modesto blog, los brasileños Angra son una de mis bandas favoritas de todos los tiempos. Con unos músicos virtuosos, y esa mezcla perfecta entre el Power Metal melódico, las partes progresivas, los guiños a la música clásica, y el sabor de la música tradicional brasileña, Angra se convierte en una de las bandas más inspiradas de la escena metálica.

Comenzaron su carrera de manera oficial en 1993, con la edición de álbum debut "Angels Cry", que ya comentamos aquí en su día. A raíz del vigésimo aniversario de este hito, Angra realizó una serie de conciertos conmemorativos, con una gran fiesta final en su Sao Paulo natal, concierto que fue grabado y editado en el DVD que hoy comentamos.

El caso es que desde la edición de "Aurora Consurgens" en 2006, la banda entró en una dinámica algo negativa, al menos desde mi punto de vista. Dicho álbum significó desde mi punto de vista, un claro bajón en el nivel mostrado por la banda, y confirmado durante la gira de aquel año, en el que la actitud de la banda en el escenario fue bastante pobre. No se veía demasiado buen ambiente entre ellos, y daban la sensación de andar algo quemados.

Si a eso le unimos los cuatro años de silencio hasta su siguiente álbum "Aqua", y que prácticamente todos los componentes andaban inmersos en proyectos propios o paralelos, provocó que mi interés por Angra fuese decreciendo paulatinamente. La salida de Edu Falaschi hace unos meses, fue un gran revés para la banda, que tuvo que buscar a toda prisa un sustituto para el concierto del 70.000 Tons of Metal. El escogido fue nada menos que Fabio Lione, vocalista que había perdido muchísimos puestos en mi lista de vocalistas, a raíz de escucharle en directo, así que este punto resultó casi decisivo para que enterrase a la banda antes de tiempo.

Pero resultó que hace poco cayó en mis manos este concierto del vigésimo aniversario, y sin ninguna expectativa, lo comencé a ver una noche. Y como dicen los cuentos... "Oh!! Sorpresa!!", me quedé totalmente enganchado desde el principio. Los primeros acordes de "Angels Cry" y la curiosidad de ver cómo funcionaba Fabio Lione, hicieron que mi interés se despertase de golpe. Con una gran sala repleta de fans enloquecidos, continúa el concierto con "Nothing To Say", uno de mis temas favoritos de la banda, y me empiezo a sorprender muy positivamente con la actuación del bueno de Lione.

Y es que he de entonar el "mea culpa", por pensar negativamente, e incluso bromear con algún amigo sobre este tema, (¡un saludo para Maroto!), sin escuchar previamente el concierto. La verdad es que Fabio Lione hace una gran actuación, dándolo todo, tanto al cantar como al animar al público, y sin apenas escaquearse de las partes más complicadas. Justo es reconocerlo, y reconocer a la banda el haber pensado en él como cantante. Para cualquier vocalista de Heavy Metal, es un reto el llegar a los inhumanos registros de André Matos, y aunque en algunos no es capaz de llegar, salva la papeleta como puede, esforzándose en alcanzar sus propios límites.

Otra de las cosas que me gustan mucho de este DVD, es el sorpresivo repertorio escogido, interpretando algunos temas muy poco habituales o incluso inéditos en sus actuaciones en directo. Por ejemplo, las escogidas del "Fireworks" son "Lisbon" y "Gentle Change", un tema que jamás pensé que escucharía en directo.

Hay un momento mágico que comienza con "Winds of Destination", una canción que me encanta y que tampoco aparecía por sus conciertos. Tras ella el mencionado "Gentle Change", una canción a medio tiempo, plagada de ritmos brasileños, y unas melodías preciosas, que da paso a otra de las sorpresas del concierto. Tras un breve discurso de Rafael, en el que habla algo sobre los cambios de vocalista, viene a decir que no importa quién cante las canciones, y que tenemos Angra para muchos años más. Sin más dilación, da paso a "The Voice Commanding You", el mejor tema del "Aurora Consurgens", y que el propio Rafael Bittencourt se encarga de cantar de manera admirable. Además, el apoyo de un violinista invitado realza la majestuosidad de esta gran canción.

Las colaboraciones en el concierto están muy presentes, y hay un quintento de cuerda que se encarga de interpretar las secciones clásicas de algunos temas. La colaboración quizá más destacada, corre a cargo de Tarja Turunen, que se encarga como no podía ser de otra manera, de cantar el "Wuthering Heights", y el "Stand Away", a dúo con Fabio Lione.

Veo que esta entrada está empezando a quedar larga, y no quiero desvelar el resto de detalles orginales que vamos a encontrar. Simplemente comentar a nivel de setlist, que ya que se conmemora el vigésimo aniversario de "Angels Cry", se echa en falta el increíble "Never Understand", posiblemente la mejor canción del álbum. Aunque al menos, tenemos el privilegio de poder escuchar el mítico "Evil Warning".

En fin, como cada fan hubiese escogido un repertorio diferente, me quedo con la originalidad de este concierto, que está preparado con mucho cariño y muchas ganas. Los músicos están entregados al 100% a lo largo del concierto y eso se nota en el resultado final. Con un presupuesto mayor, se podría haber hecho algo mejor, pero según leí en una entrevista, todo tenía que caber en un único DVD.

En el aspecto técnico, destacar unas tomas muy originales, gracias a una cámara que ponen en la parte superior del mástil de Kiko Loureiro, y posteriormente de Rafael Bittencourt, que permite ver los solos desde un punto de vista diferente. Eso sí, parece que hacia la mitad del concierto dejan de funcionar pues no aparecen más tomas de estas cámaras.

Comentar que la edición en CD es algo más corto que el del DVD, y faltan algunas canciones.

Y aquí termino, que no quiero aburrir más al personal. Me quedo con un gran aniversario para una gran banda, que esperemos que sigan muchos años más al mejor nivel posible.

La formación que graba el directo:

Fabio Lione: Voces
Rafael Bittencourt: Guitarra, Voces
Kiko Loureiro: Guitarra
Felipe Andreoli: Bajo
Ricardo Confessori: Batería

Nota Final: 8,5/10

jueves, 20 de febrero de 2014

Iron Maiden - No Prayer For The Dying (1990)

 La edición de este "No Prayer For The Dying" supuso el primer jarrón de agua fría para los seguidores de Iron Maiden. Tras el fantástico y exitoso "Seventh Son of a Seventh Son", y dos años de interminables giras, las tensiones y el ambiente en la banda no es el mejor, provocando incluso la salida de Adrian Smith. Sin duda, este clima de tensión afectó a la inspiración de la banda, y eso se refleja en la calidad de las composiciones del álbum. La entrada del guitarrista Janick Gers, que ya había trabajado con Bruce Dickinson en su primer álbum en solitario "Tattooed Millionare", no logra hacer olvidar al irreemplazable Adrian Smith, tanto en el aspecto compositivo como en el técnico.

Este álbum, es una de esas supuestas "vuelta a las raíces", aduciendo que no querían seguir ahondando en la senda iniciada en "Somewhere In Time", donde aparecen los primeros teclados y sintetizadores. Este parón en la evolución del sonido Maiden fue lo que provocó entre otras cosas la salida de Adrian Smith, y fue motivo también del descontento de Bruce Dickinson, que en esa época, ya andaba pensando más en su proyecto en solitario. El objetivo de hacer un disco más básico y directo fue conseguido, pero el resultado no es el esperado y el álbum, lejos de superar a los anteriores, queda bastante por debajo en cuanto a la calidad de los temas. Uno de los elementos destacables de este álbum, es que no hay ninguno de esos temas largos que tan bien saben hacer Iron Maiden, y sólo en el que da nombre al álbum, y en "Mother Russia" consiguen trasmitir un poco de ese espíritu.

Lo cierto es que el disco no es tan malo como a veces se vende en ciertos foros, aunque en su momento fue lo más flojo grabado por Iron Maiden. En esta ocasión quiero empezar por los temas que menos me gustan del álbum, y que son desde mi punto de vista puro relleno en el álbum. El trío compuesto por "Fates Warning", "The Assasin" y "Run Silent Run Deep", son temas totalmente prescindibles en la discografía de la banda.  En todos encuentro aquí y allá algún riff que me gusta, pero en general no me aportan demasiado. Concretamente, en el caso de "Fates Warning" tiene un riff que me gusta, pero el estribillo es sencillamente horrible.

En un escalón superior pero sin llegar al nivel de temazos, tenemos por ejemplo. "Tailgunner", el clásico tema de Iron Maiden para abrir un álbum. Un tema bastante cañero y que entra muy bien. "Holy Smoke" es un tema que no me termina de convencer del todo, especialmente debido a la manera de cantar de Bruce Dickinson. Es algo que ocurre a lo largo del álbum, y es que se empeña en rasgar la voz en demasiados pasajes, desluciendo desde mi punto de vista unas líneas vocales, que por otro lado tampoco son muy inspiradas en este álbum, ya que por lo general se dedican a seguir fielmente a las melodías de guitarras.

"Hooks in You" es un tema que posee un riff que no termina de llenar aunque luego tiene un estribillo que me gusta, y que suena bastante fresco y novedoso. "Mother Russia" es como decíamos un tema que nos muestra el lado más épico de Iron Maiden, y nos deja una sección instrumental central que nos transporta a lanzamientos anteriores, incluidos esos teclados de los que parecían renergar un poco. "Public Enema Number One", es un tema que parece que pasa desapercibido en primera instancia, pero es una canción bastante completa y con un buen solo, aunque de nuevo destaca la "nueva" voz de Bruce Dickinson, que afea algunos pasajes.

Lo mejor del álbum queda para "Bring Your Daughter To The Slaughter", y la homónima "No Prayer For The Dying". La primera fue compuesta por Bruce Dickinson para su banda en solitario para la banda sonora de "Pesadilla en Elm Street 5", pero finalmente decidieron con buen criterio incluirla en este álbum, ya que a la postre, se convertiría en el primer y único número 1 en la historia de la banda. "No Prayer..." es el mejor tema del álbum con bastante diferencia, y pese a durar únicamente cuatro minutos y medio, es un comprimido de buenas melodías, partes en limpio, un gran estribillo e incluso momentos épicos.

En resumen, este álbum sin ser tan malo como dicen algunas personas, muestra las primeras carencias de Iron Maiden a nivel compositivo y el agotamiento de la fórmula que les catapultó a ser la banda de Heavy Metal más grande y más respetada de la historia.

La formación que graba el álbum:

Bruce Dickinson: Voces
Dave Murray: Guitarra
Janick Gers: Guitarra
Steve Harris: Bajo
Nicko McBrain: Batería

Nota Final: 6,5/10

martes, 21 de enero de 2014

Theatre of Tragedy - A Rose for the Dead (1997)

"A Rose for the Dead" es un E.P. editado tras la buena acogida que tuvo su anterior álbum "Velvet Darkness They Fear". Aquí Theatre of Tragedy no nos demuestra demasiado. Si acaso, su gusto por la electrónica que más adelante predominará en su música. Tras una portada bastante atractiva en Digipack, se esconden los seis temas que componen el álbum, de los que únicamente los dos primeros son nuevas composiciones.

La que da nombre al disco, "A Rose For The Dead" es un tema en la onda de los discos anteriores, si bien tiene pinta de ser un tema sobrante que no llegó a entrar en ninguno de los álbumes, ya que sin ser un mal tema, no es de los mejores de la banda. Es posiblemente uno de los últimos temas en los que podremos disfrutar de los rugidos de Raymond Rohonyi, ya que a partir de "Aegis", desaparecen las voces guturales.

"Der Spiegel" es un tema que no me gusta. Lleva una onda algo electrónica pero la verdad es que sin ninguna melodía reseñable. Por momentos hace recordar a Crematory, aunque quizá también hay algo de Rammstein en él.

"As the Shadows Dance" es sin duda lo mejor del E.P. Símplemente es la versión en inglés del temazo "Der Tanz der Schatten" extraído del "Velvet Darkness They Fear". El tema es básicamente igual, a excepción de unas melodías de teclado iniciales, y de las adaptaciones de las líneas de voz a las nuevas letras. Lamentablemente, la nueva versión no es capaz de superar al original.

Las siguientes dos pistas consisten en dos remezclas electrónicas de canciones del "Velvet Darkness...". La primera de ellas, "And When He Falleth" es sencillamente horrorosa. Un destrozo total y absoluto de la canción original, y un toque electrónico sin ton ni son. Sinceramente, me parece algo totalmente incomprensible. El remix de "Black As The Devil Painteth" tiene algo más de gracia, y sobre todo de coherencia con la canción original. Aún así, tampoco me gusta demasiado.

Finaliza el E.P. con "Decades", una versión muy acertada de Joy Division, aunque he de reconocer que no había escuchado antes el tema original.

Aunque en líneas generales, el E.P. no me va demasiado, al menos el contenido es apto para los auténticos fans de la banda, ya que trae temas nuevos, algunas rarezas como los remixes, un detalle con el tema cantado en inglés y una versión que mola.

La formación que graba el E.P:

Liv Kristine: Voces
Raymond Istvàn Rohonyi: Voces
Tommy Lindal: Guitarra
Eirik T. Saltrø: Bass
Lorentz Aspen: Piano, Teclados
Hein Frode Hansen: Batería

Nota Final: 5/10