miércoles, 8 de abril de 2015

Enslaved - Frost (1994)

"Frost" es el segundo opus de los noruegos Enslaved, y sale tan solo 6 meses después que "Vikingligr Veldi", que ya vimos aquí en su día, sin duda un hecho poco usual. Sorprende no sólo el hecho de la rapidez a la hora de sacar el nuevo álbum, sino también el cambio a nivel musical.

Si en el álbum anterior predominaba un sonido más Black, en esta ocasión la banda comienza a mostrar algunas de las claves del sonido Enslaved durante los siguientes años. Una de las primeras diferencias, es que en "Frost", tenemos canciones más cortas y directas, y dejan un poco de lado la faceta atmosférica de los temas de "Vikingligr Veldi". Aún así, seguimos teniendo varias canciones por encima de los 7 minutos de duración,

En el aspecto compositivo, también se ve un paso adelante en cuanto a la innovación en las estructuras de los temas, y en esta ocasión son más enrevesadas y sorprendentes. La producción del álbum suena cruda y fría, como se merece un lanzamiento de estas características, aunque al mismo tiempo suena equilibrada, permitiendo que diferenciar todos los instrumentos a la perfección.

Las voces suenan más presentes en este álbum, aunque ese es un tema bastante variable a lo largo de la carrera de Enslaved, y considero que es un factor con el que juegan en función de cada disco. Los teclados son quizá, el único elemento que suena algo chocante en algunas partes del álbum, aunque están metidos con mucho acierto.

Por otra parte las guitarras suenan afiladas y descarnadas, y las baterías son rápidas y efectivas. Hablando de las baterías, este sería el último disco que grabaría Trym Torson, que abandonaría la banda para unirse a Emperor.

Tras una larga intro de casi tres minutos, llega "Loke", el primer cañonazo del álbum. Un tema muy cañero, con unas baterías a toda velocidad y que supone todo un "in your face". Hacia mitad del tema, hay un cambio de ritmo con unos riffs más lentos que se mantienen a lo largo del álbum. Destacar las voces de Grutle en este tema.

Hay otros dos temas que destacan por su dureza, y que son "Jotunblood" y "Wotan". La primera de ellas es la única que ha sobrevivido a lo largo de los años en los repertorios de Enslaved, con un malvado riff y en la que me gustan especialmente las baterías. "Wotan" es si cabe aún más cañera, de nuevo con unas baterías tocadas a la velocidad de luz. Una canción que rebosa tensión y que no da un sólo respiro hasta su parte final.

Por otro lado, tenemos otro grupo de temas algo más atmosféricos, más largos y más completos.

"Fenris" es uno de los temas que más fácil entran. Tras una pequeña intro, comienza el riff principal del tema que es directo y pegadizo, y que da paso a una furiosa parte en la que el bajo tiene sus momentos de protagonismo. Destacar también lo que molan los teclados que hay a partir del minuto cinco. Son de esos que comentamos que suenan algo extraños en las primeras escuchas, pero que realmente quedan de lujo.

"Svarte Vidder" es el tema más largo del álbum, y uno de los que mantienen el espíritu más Black del álbum anterior, con un rollo más atmosférico y menos retorcido.

"Yggdrasil" es una pieza con un rollo folk, cantada íntegramente con voces limpias, y en el que podemos apreciar el uso de un bajo sin trastes, cortesía del omnipresente productor de Black de los 90, Eirik "Pytten" Hundvin. El tema sirve como la calma antes de la tempestad que se avecina con "Jotunblod".

"Gylfaginning" posee un rollo muy personal, con un riff bastante peculiar y unos coros de voces limpias muy vikingas, y algunos contratiempos bastante destacables. Un tema que sin duda gana enteros con las escuchas sucesivas.

"Isoders Dronning" es otro tema que se va a casi ocho minutazos, y es el que tiene un aire más épico. Para ello se apoya en unas guitarras acústicas que están en un primer plano durante gran parte del tema.

Frost supuso un paso más adelante en la carrera de Enslaved. La prontitud en la edición de este álbum, contrasta con los casi tres años que hubo que esperar a su siguiente lanzamiento.

La formación que graba el álbum:

Grutle Kjellson: Voz, Bajo
Ivar Bjørnson: Guitarras, Teclados
Trym Torson: Batería

Nota Final: 8,5/10

martes, 7 de abril de 2015

Crematory - Illusions (1995)

He aquí uno de esos lanzamientos que me generan cierta controversia a la hora de escribir la crítica, ya que viéndolo desde un punto de vista objetivo, el álbum no es nada del otro mundo, pero en mi caso, es uno de los primeros álbumes del género que escuché, y en una época en la que el acceso a la música no era como ahora. Conclusión, lo he escuchado hasta la saciedad y en su día, era algo "único" en mi pequeña discografía.

Tras esta pequeña introducción, vamos al grano con este "Illusions". Se trata del tercer álbum de Crematory, y encaja perfectamente en el movimiento Gothic Metal europeo de mediados y finales de los 90, alejándose definitivamente de los registros más cercanos al Death de sus comienzos.

Estamos ante un álbum muy melódico, y que sirvió entre otras cosas para sentar las bases del estilo que desarrollaría la banda durante los siguientes años y hasta 2001, año en el que la banda anuncia una separación, que a posteriori sería de carácter temporal.

Entre los elementos más reconocibles de Crematory, podemos destacar las atmósferas creadas por los teclados de Katryn. La fórmula consiste en una sencilla melodía, en ocasiones más cercana al Pop que a otra cosa, que se adueña del protagonismo y se va repitiendo a lo largo de la canción.

Esta fórmula se explota en el álbum una y otra vez, en conjunto con las voces de Felix. En su mayoría, éstas son guturales, aunque hay bastantes secciones en las que experimenta con unas voces limpias, que por otro lado, no son demasiado brillantes. De hecho, en sucesivos lanzamientos no será él quien se encargue de esta faceta.

Entre las canciones del álbum, destaca sin lugar a duda "Tears of Time", un auténtico temazo y que desde ese momento se convirtió en su canción santo y seña. Es una de esas canciones que de cuando en cuando componen las bandas, y que dan en el clavo en todas las facetas, desde las melodías, las voces, los tempos, la atmósfera, etc. De hecho, en su álbum "Believe" grabaron una especie de canción secuela llamada "Time of Tears".

El segundo tema en mi lista de favoritos, sería "The Beginning of the End", con una estructura menos previsible, y en el que las guitarras tienen algo más protagonismo de lo habitual. Además, está redondeado por un estribillo más dinámico y pegadizo.

Del resto de canciones, que vienen un escalón por detrás, mencionaría "Lost In My Self" que posee un buen estribillo, "An Other", que al revés que la anterior, destaca más por el resto del tema y menos por su estribillo, y "Faces", la canción que abre el fuego tras la intro, y de la que me gusta especialmente el primer minuto y medio, que curiosamente funciona a modo de segunda intro en el álbum.

Con esto no quiero decir que el resto de canciones no molen. De hecho creo que es un álbum que se escucha de manera muy sencilla, a no ser que seas de los que te dan alergia los teclados pegajosos. Las guitarras en general se limitan a hacer progresiones de acordes bastante sencillos, salvo en algún riff aquí o allá, y la batería cumple con su papel sin grandes pretensiones.

La formación que graba el álbum:

Felix: Voces
Lotte: Guitarra
Harald: Bajo
Katrin: Teclados
Markus: Batería


Nota Final: 7/10

miércoles, 1 de abril de 2015

Megadeth - Rust in Peace (1990)

Creo poder decir sin equivocarme, que estamos ante el disco por antonomasia de los míticos Megadeth y mi favorito de su extensa discografía. Desde luego, habrá fans que se decanten por algún otro lanzamiento, pero estoy convencido que para todos los fans de la banda, este será uno de sus discos favoritos.

"Rust in Peace" cuenta con la mejor y más carismática formación que ha tenido nunca Megadeth, gracias a la entrada del genial Marty Friedman en el puesto de guitarrista, y de Nick Menza a las baquetas. El primero de ellos, ya había dejado muestras de su gran calidad en los dos discos que grabó junto a Jason Becker en Cacophony, y el segundo, tiene como anécdota,  que era el pipa que se encargaba de afinar la batería de Chuck Behler, su antecesor en el puesto.

En el álbum, encontramos la mezcla perfecta entre la inspiración de Dave Mustaine en la composición de los riffs del álbum, y la maestría y buen hacer de Marty Friedman para adornarlos convenientemente, y para tocar unos solos absolutamente matadores. La sección rítmica está también a la altura del álbum, con el gran trabajo del mencionado Nick Menza, y el siempre solvente Dave Ellefson en el bajo.

El disco abre con "Holy Wars... The Punishment Due", que es el tema más largo del álbum. Algo poco habitual encontrarlo en esta posición. Es una canción puro Megadeth, y que sienta las bases de lo que va a ser el álbum. Un tema muy variado, con multitud de partes y con unas líneas de voz muy bien trabajadas.

"Hangar 18" fue uno de los singles del álbum, y posiblemente el tema que les abrió un poco las puertas al gran público. Y es que, por ejemplo Metallica, siempre ha tenido más enganche con la gran masa, gracias quizá a unas melodías más sencillas de asimilar, y eso es lo que tiene también este álbum. "Hangar 18" se basa en un pegadizo riff de entrada y el apasionante duelo permanente entre las guitarras de Mustaine y Friedman.

"Take No Prisioners" es un furioso tema, mucho más thrasher, y en el que me gusta especialmente el trabajo de Nick Menza.

"Five Magics" es un tema algo más atípico y original, con una estructura más compleja y varias partes diferenciadas. Comienza con una sugerente intro que desemboca en un riff cojonudo y muy melódico, que contrasta a la perfección con un puente progresivo y un estribillo machacón. Sin duda un temazo.

"Poison Was Cure" es un tema que no llega a tres minutos, y que posee una entrada de casi un minuto que enlaza con el riff principal del tema, que es brutal y posee un aire sureño que te mete el buen rollo en el cuerpo.

"Lucretia" relaja un poco el tiempo del anterior, y es un tema con un riff de rollo algo progresivo, pero que entra con mucha facilidad, y que tiene un gran trabajo en las guitarras. 

"Tornado of Souls" es otro de los mejores momentos del álbum. Un tema muy inspirado, que se desarrolla con una dinámica brillante, y que tiene un solo absolutamente increíble del señor Friedman.

"Dawn Patrol" es un extraño tema de menos de dos minutos, en los que los únicos instrumentos que aparecen son el bajo y la batería, además de unas peculiares voces.

"Rust in Peace... Polaris" es el tema que cierra brillantemente el álbum, y posee todos los ingredientes anteriormente mencionados. Con un riff muy dinámico y variado, buen estribillo y un final totalmente diferente al resto del tema.

Entiendo que todo aquel que caiga por este blog habrá escuchado este álbum, pero si por algún casual se te ha despistado o simplemente no te mola Megadeth, te animo a que le des una oportunidad.

La formación que graba el álbum:

Dave Mustaine: Voz, Guitarra
Marty Friedman: Guitarra
David Ellefson: Bajo
Nick Menza: Batería


Nota Final: 9/10

lunes, 30 de marzo de 2015

Demons & Wizards - Demons & Wizards (2000)

Hoy vamos a hablar de otro proyecto que nace de la unión de fuerzas entre dos músicos, aunque esta vez mucho más conocidos. Demons & Wizards lo componen Jon Schaffer, guitarrista y líder de los estadounidenses Iced Earth, junto a Hansi Kürsch, vocalista de los teutones Blind Guardian. Un Tour conjunto de las dos bandas durante los años 90, provocó que surgiese la química entre ellos, y la idea de hacer algo juntos.

El sonido en general es muy Iced Earth, especialmente por el rollo de los riffs y el sonido de las guitarras, algo lógico si pensamos que Jon Schaffer se encarga de la composición de los temas, a excepción de las líneas vocales, que a su vez llevan el rollo Blind Guardian. Para las baterías, cuentan con Mark Prator, que había grabado en su momento el afamado "The Dark Saga" de Iced Earth. Para la guitarra solista y como productor, cuentan con el mítico Jim Morris, archiconocido propietario de los estudios Morrisound.

A nivel compositivo, no encontramos demasiadas sorpresas en cuanto a estructuras se refiere, aunque hay unas cuantas canciones con muy buenas melodías. Eso sí, tengo un pequeño problema con la disposición de los temas, y es que en este "Demons & Wizards" parece que se queman todas las naves durante la primera mitad del álbum, y para la segunda mitad dejan los temas más ramplones, de manera que en el total de la escucha del álbum, queda una sensación algo pobre.

Los mejores momentos del álbum son estos:

  • "Heaven Denies". Estamos ante el típico cañonazo Power Metal para abrir boca tras la intro. Con un ritmo ultra rápido y muy pegadizo, sería el tema ideal para abrir, si no fuese porque incomprensiblemente, desde el minuto 3:00 hasta el final, tiene una parte acústica, que no está mal, pero que dura más de dos minutos y que literalmente se carga el ritmo conseguido con la primera mitad del tema.
  • "Poor Mans' Crusade", está ubicada a continuación, y con su buen hacer en el riff, consigue levantar el vuelo del álbum, aunque su pobre estribillo, no le permite brillar como debiera.
  • "Fiddler on the Green" es la una canción acústica que recuerda al rollo "Lord of the Rings" de Blind Guardian y que parece compuesta a la medida de Hansi Kürsch. Este hace lucir el tema con una bonita interpretación, y consigue que este tema sea uno de los que más molan del álbum. El final de la canción se endurece con una sección con guitarras adornadas por un par de solos.
  • "Blood on my Hands" recupera el espíritu del tema de apertura, y es otro de los momentos álgidos del álbum, por no decir que es el mejor tema del álbum, y en el que destacan tanto el riff, como el puente y el estribillo.

De aquí al final, creo que únicamente destacaría "Winter of Souls" también nos deja algunos buenos momentos, y "Tear Down the Wall", un tema con cierto aire progresivo que gana puntos con las sucesivas escuchas.

El caso es que el álbum se me hace un poco largo, y un pelín pesado, especialmente por el abuso de las partes lentas, que además abundan en la segunda mitad del álbum. Lo cierto es que este proyecto tuvo bastante repercusión en su momento, llegando incluso a organizar una gira para presentar el álbum. En esta época se podría decir que sobre todo Blind Guardian estaba en la cima de su popularidad, y eso sin duda ayudó a la promoción del álbum. La historia tuvo su continuación con otro álbum cinco años más tarde, aunque no llegó al nivel de éste.

La formación que graba el álbum:

Hansi Kürsch: Voz
Jon Schaffer: Guitarra, Bajo

Nota Final: 6,5/10

viernes, 27 de marzo de 2015

Fission - Crater (2004)

Fission nace como un proyecto personal de  Benny Hägglund, conocido por haber sido batería de directo de Vintersorg. En esta andadura, el propio Benny se encarga de grabar todas las guitarras, bajo y baterías, y aúna fuerzas con el propio Vintersorg que se encarga de las voces y los teclados.

El resultado es un gran disco de Thrash Death melódico, que en algunos momentos se torna bastante técnico y con algunos toques progresivos. Como a menudo pasa con este tipo de lanzamientos, en su momento pasó prácticamente inadvertido para el gran público.

El álbum es bastante variado en cuanto a tiempos y estructura de canciones, proporcionando que el disco sea muy entretenido de escuchar. En el apartado vocal, Vintersorg hace una de sus mejores interpretaciones, y aporta su gran personalidad al álbum. Las voces agresivas suenan realmente brutales, y consigue algo muy complicado para un cantante con una voz tan característica, y es sonar diferente al resto de sus otras bandas como por ejemplo Borknagar Vintersorg.

Dentro del gran nivel que tiene todo el álbum, me gustaría destacar algunos momentos por encima del resto:

  • "Accelerator". Este es sin duda mi tema favorito del álbum, y la auténtica joya de este disco, tanto por las melodías en sí como por su estructura. Es un tema pleno de potencia, de esos que se van destapando parte a parte, hasta llegar a una especie de estribillo jodidamente apoteósico. Sin duda un tema que merece ser escuchado, y que aunque no quieras te mete un subidón de adrenalina.
  • "Magnetism", que apura un riff machacón durante gran parte del tema y que finaliza con una bonita parte melódica en la que las voces vuelven a ser protagonistas.
  • "Catastrophe Consumer", otro de mis temas favoritos, con uno de los mejores estribillos del disco, y el tema en el que más me gusta cómo canta Vintersorg, junto con las voces agudas en "Mind Vortex".
  • "Eremiten", es un medio tiempo que por alguna razón que desconozco está cantado en sueco y que da un pequeño respiro antes de finalizar el album con "Syndrome", que es quizá la canción más progresiva del disco, con un estribillo grandioso y una gran letra, que la sitúan en la segunda posición de mi ranking particular de este "Crater". 
Todo el material del álbum está escrito por Benny Hägglund, excepto la intro "Mechanism" y el extraño interludio, tanto por la música como por el título, "The Core: 118 Protons of Insanity", que son obra de Vintersorg. El nivel instrumental de "Crater" es notable, y en cuanto a la producción, es correcta, sobre todo en el apartado vocal.

Si acaso, el único pero que le pondría al álbum, es que hay algunos riffs que suenan algo parecidos a otros, pero el conjunto de cada canción es suficiente para dotar a cada una de ellas de una personalidad propia.

La formación que graba el álbum:

Vintersorg: Voces, Teclados
Benny Hägglund: Guitarra, Bajo, Batería

Nota Final: 8/10

lunes, 16 de marzo de 2015

Anathema - Alternative 4 (1998)

Hoy es el turno de comentar el que a mi parecer, es el mejor álbum de los británicos Anathema. En esta ocasión nos saltamos la presentación de la banda, ya que en su día dimos una pincelada sobre ellos en la review de su álbum "Eternity".

La evolución musical iniciada en el mencionado "Eternity", tiene su continuación en este "Alternative 4", que como os podéis imaginar coincide con el cuarto álbum de Anathema. En esta ocasión, el alejamiento del Metal se hace aún más evidente, y el viaje hacia sonidos más rockeros parece no tener vuelta atrás. Aún así este álbum está lleno a rebosar de esa melancolía y de esas melodías tan potentes que les hicieron famosos, y que se muestra en gran parte gracias a las voces de Vincent Cavanagh.

En su momento, este lanzamiento fue bastante controvertido e incluso repudiado por algunos de los fans más acérrimos de la banda, aunque el paso del tiempo ha dado la razón a Anathema, y como decíamos al inicio, es como poco uno de los mejores discos de la banda.

El álbum comienza con "Shroud of False", una intro con un cierto deje melancólico que empalma directamente con el primer tema "Fragile Dreams". Esta tema rebosa fuerza y melodía por los cuatro costados, y es el único tema de la "época antigua", que permanece en los repertorios de los conciertos a día de hoy.

"Empty", es una píldora de sólo tres minutos, bastante cañera, y en la que la voz de Vincent se erige de nuevo en protagonista. "Lost Control" es justamente la antítesis de la anterior. Un tema de casi seis minutos, lento y con una atmósfera densa y depresiva, acentuada por teclados y violines.

A estas alturas del álbum, se hace muy complicado etiquetar a la banda, si acaso quizá como Gothic Rock o algo así, pero poco o nada que ver con el Doom de antaño.

Sigue el álbum con "Re-Connect", uno de mis temas favoritos. Posee una estructura imprevisible y que te va transportando por distintos ambientes con mucha fluidez. "Inner Silence" rebaja de nuevo el ritmo, y es un tema que encajaría perfectamente en su anterior álbum "Eternity".

"Alternative 4", la canción, es un tema algo extraño, de nuevo superando los seis minutos, y que se basa prácticamente todo el rato en el mismo patrón. En este tema los teclados y efectos son los principales actores, por encima del resto de instrumentos. La verdad es que aunque no se hace pesado, es un tema que no termina de convencerme del todo.

Y así llegamos a "Regret", el temazo por excelencia de este álbum, es uno de esos temas que va de menos a más. Desde los primeros acordes de la guitarra acústica, es capaz de engancharte y no soltarte hasta los casi ocho minutos de canción. La canción se nos va mostrando poco a poco, hasta llegar a un estribillo totalmente inolvidable.

En este punto me gustaría añadir una cosa que me gusta especialmente de Vincent Cavanagh como cantante, y es que además de catar bien, vocaliza a la perfección, y es casi hasta sencillo entenderlo mientras canta.

La recta final del álbum, viene rematada por "Feel", un buen tema, que aunque se ve algo eclipsado por el anterior, nos ofrece de nuevo una canción bastante variada, y con todos los elementos buenos que tiene el álbum. Para cerrar el álbum, tenemos "Destiny", una pequeña canción que funciona a modo de outro para el álbum. La canción es totalmente acústica, y con unas bonitas líneas de voz.

Sin ser "Alternative 4" un álbum perfecto, creo que es un álbum muy original, con unos umbrales de emoción realmente altos, y con un recorrido de larga duración. Totalmente apto para todos los públicos.

La formación que graba el álbum:

Vincent Cavanagh: Voz, Guitarra
Danny Cavanagh: Guitarra, Teclados
Duncan Patterson: Bajo, Teclados
Shaun Steels: Batería

Nota Final: 9/10

miércoles, 25 de febrero de 2015

Pagan's Mind - Heavenly Ecstasy (2011)

Pagan's Mind es una de esas bandas que aparecen de tanto en tanto en el panorama musical, y que son capaces de aportar e innovar en el mundo del Metal, algo cada vez más complicado y meritorio al mismo tiempo. Con sede en Noruega, la banda se forma allá por el 2000, el mismo año de su debut discográfico. La entrada del genial guitarrista Jørn Viggo Lofstad significa un gran salto de calidad para ellos, aunque se vería reflejado a partir de su segundo álbum, ya que se incorpora a la banda cuando el material del "Infinity Divine", estaba totalmente compuesto.

"Heavenly Ecstasy" es el quinto álbum de la banda, y un repunte respecto al "God's Equation", desde mi punto de vista, su disco más flojo hasta la fecha. En este lanzamiento, la banda sigue apostando por canciones más directas que en el pasado, aunque manteniendo su sonido y su esencia al 100%. Yo sigo echando en falta un poquito esas composiciones tan sorprendentes de su segundo y tercer álbums, pero aún así, este trabajo me parece un gran disco, además de un buen punto de aproximación para la banda en caso de no conocerles.

El sonido de Pagan's Mind es muy reconocible, especialmente por tres apartados. En primer lugar, las atmósferas que son capaces de crear en sus canciones son únicas, gracias entre otros motivos a los teclados "espaciales" de Ronny Tegner. En segundo lugar, la voz de Nils K. Rue es única, y dotada de una personalidad y una potencia fuera de toda duda. La producción que han conseguido con sus voces es genial, y desde luego su mejoría como vocalista ha sido notoria. Si escuchas el primer álbum, casi no parece ni el mismo cantante, aunque de nuevo la producción de ese álbum no ayuda en nada. El tercer apartado, y no por ello el menos importante, es gracias al mencionado Jørn Viggo, que tiene un sonido y un feeling tocando realmente único.

En "Heavenly Ecstasy" vamos a encontrar un amplio registro de temas cuya base es el Power Progresivo, aunque a la vez tiene bastantes toques de Heavy e incluso algunos con un claro aire de Hard Rock. Tras una sugerente intro, podemos escuchar el primer corte, "Eyes of Fire". Un tema con una dinámica puro Pagan's Mind, aunque con un estribillo que no le permite brillar al máximo.

La cosa sigue en ascenso con "Intermission", que junto a la anterior, aparecen en el primer single del álbum. Es un tema muy pegadizo, con un gran estribillo y un solo con un tapping que engancha a tope. "Into the Aftermath" es otro auténtico temazo, con un rollo algo más progresivo, con guitarras bastante duras y con bastantes cambios de ritmo, además de un solo con un feeling brutal.

"Walk Away in Silence" es un tema en una onda mucho más Hard Rockera, que da paso al tema más largo del disco, y por añadido uno de mis favoritos. "Revelation to the End", tiene algunos momentos capaces de transportarnos a la época del "Enigmatic: Calling", con una composición más enrevesada y a la vez más completa. Con ocho minutos y medio se convierte en el tema más largo del disco, y en cuyo solo tiene de nuevo un tapping infinito.

"Follow Your Way" es un tema más estándar, con una presencia muy acertada de los teclados, que aportan dinamismo a la canción. "Live Your Life Like A Dream", es un medio tiempo que retoma el aire Hard Rock, y que tiene un gran estribillo, y un solo que nos muestra la versatilidad de Jørn Viggo Lofstad.

"The Master's Voice" es un tema supercañero y que transmite un aire más en la onda del "God's Equation". Finaliza el álbum con "Never Walk Alone", un medio tiempo que se va enrabietando, y que finaliza con una larga sección instrumental en la que el Mr.Lofstad se explaya a gusto.

En resumen, estamos ante un gran álbum de Power Progresivo, que si perteneciera a otra banda, igual le ponía más nota. Es lo "malo" de tener editadas obras maestras como "Enigmatic: Calling" o "Celestial Entrance", que dejan el listón tan alto. En cualquier caso, es un álbum que mejora a su predecesor, y eso es una gran alegría para los que seguimos a esta pedazo de banda.

La formación que graba el álbum:

Nils K. Rue: Voces
Jørn Viggo Lofstad: Guitarra
Steinar Krokmo: Bajo
Ronny Tegner: Teclados
Stian Kristoffersen: Batería

Nota Final: 8,5/10