miércoles, 27 de abril de 2016

Vintersorg - Visions From The Spiral Generator (2002)

Cuarto álbum de los suecos Vintersorg, y el primero que graban con una formación, digamos, al completo. Si en anteriores lanzamientos el propio Vintersorg se encargaba de grabar el bajo y de programar las baterías, en esta ocasión se rodea de una formación de lujo, y junto a su inseparable Mattias Marklund, en el álbum participan el mítico Steve DiGiorgio al bajo y su por entonces compañero de Borknagar, el batería Asgeir Mickelson.

Las nuevas composiciones, unidas a la participación de estos músicos de primer nivel, llevan la música de Vintersorg a otro nivel. El cambio respecto a los anteriores lanzamientos es bastante notorio y se produce una evolución hacia nuevos terrenos musicales, mucho más progresivos y dejando un tanto atrás los toques más folk de los discos anteriores. Es por ello que este álbum requiere de más escuchas que los anteriores para poder asimilar y descubrir todos los detalles que encierra.

La producción de este álbum es exquisita, y en todo momento se tiene la sensación de que cada instrumento tiene el protagonismo necesario en cada parte. El peculiar sonido del bajo sin trastes de Steve DiGiorgio destaca sus imaginativas líneas de bajo, y ayudan a realzar las composiciones. Éstas son más complejas que en el pasado, y Vintersorg no tiene ningún miedo a experimentar con nuevos elementos, sin perder en ningún momento la esencia de la banda.

Las voces son como de costumbre otro de los puntos fuertes de este álbum, y es que la mejoría de Vintersorg como cantante es muy notoria en esta época, que además coincide con su entrada en Borknagar como vocalista. Cada vez con un control mayor de su voz y llegando con solvencia, a registros que antes parecían imposibles. Las letras del álbum también tornan hacia terrenos mucho más matemáticos y metafísicos, y al igual que en el "Cosmic Genesis", hay algunas letras escritas en inglés y otras en sueco. Concretamente, en este álbum se van alternando los idiomas, canción tras canción.

Dejando a un lado la peculiar intro "Quotation", en la que hacen alusión a una buena cita de James Maxwell, el álbum comienza con "Vem Styr Symmetrin?", un tema que alterna fuerza y melodía a partes iguales, y que posee un precioso y pegadizo estribillo.

"A Metaphysical Drama" es uno de los momentos más brillantes del álbum, en el que se van sucediendo las partes a cuál mejor. El equilibrio entre las secciones rápidas y a medio tiempo está muy logrado, y la utilización de las guitarras acústicas es exquisito. Aquí Vintersorg hace un buen despliegue de voces, especialmente en el estribillo, en el que alterna unas voces agresivas que transmiten locura y desesperación, con alguno de los registros más altos del álbum. Los teclados en este tema le confieren al mismo un espíritu especial y diferente.

"Universum Dunkla Alfabet" es un tema algo más parecido a lo que habían hecho hasta el momento y que sirvió como adelanto del álbum. Comienza con un duelo de solos, en una de las pocas muestras de guitarreo del álbum. Si acaso, el estribillo se hace algo más experimental frente al resto del tema. El trabajo de la sección rítmica, tanto del bajo como de la batería es muy destacable en este tema.

"E.S.P. Mirage" es un tema realmente impactante en el que los teclados son protagonistas, generando constantemente unas tensiones que te mantienen en vilo durante los cinco minutos del tema, y en el que Vintersorg pone de nuevo a prueba su voz en los registros altos. Hacia el final, hay una sección realmente progresiva que suena muy jazzera, y que es condenadamente buena.

Volvemos al sueco con "Spegelsfären", un tema que de nuevo va jugando magistralmente con los tiempos, con unos teclados que esta vez tienen como un rollo más "espacial", y en que el Steve DiGiorgio nos muestra sonidos que sólo él es capaz de sacar al bajo.

Y llegamos a "The Explorer", mi canción favorita del álbum. Un tema a medio tiempo, con unas melodías y unos coros evocadores, y un aire épico a la par que melancólico increíble. Una cosa que me cautiva de Vintersorg como vocalista, es la capacidad que posee de transmitir sensaciones con los diferentes matices de su voz, tanto en las limpias como en las guturales. Como siempre en sus álbumes, la armonización los coros está trabajada hasta el último detalle.

El álbum se completa con "A Star-Guarded Coronation", una bonita canción, con unas intrincadas líneas vocales durante las estrofas, que tienen su contrapartida en un estribillo pegadizo, que podrías escuchar una y otra vez sin cansarte nunca. La guinda la pone "Trance Locator", una furiosa píldora más cercana al Black Metal de poco más de dos minutos, en la que podemos escuchar un riff old-school que cierra el álbum de una manera peculiar y diferente.

Por ponerle algún álbum, podríamos decir que el disco sólo tiene ocho canciones para una duración de 41 minutos, y que se echa en falta algún tema más. Tras un discazo como "Comic Genesis", el listón estaba muy alto, pero Vintersorg saben cómo continuar con su exploración de nuevos terrenos musicales dentro de la escena extrema, dejándonos otra joya más en su discografía.

La formación que graba el álbum:

Vintersorg: Voces, Guitarra, Teclados
Mattias Marklund: Guitarra
Steve DiGiorgio: Bajo
Asgeir Mickelson: Batería

Nota Final: 9/10

jueves, 21 de abril de 2016

Amorphis - Elegy (1996)

"Elegy" es el tercer álbum de los finlandeses Amorphis, y uno de sus álbumes más valorados por los fans. Tras la gran acogida de público y crítica que tuvo su anterior "Tales From The Thousand Lakes", que ya comentamos aquí en su día, la banda decide dar un paso adelante en la evolución de su estilo.

Uno de los primeros movimientos de Amorphis consiste en la incorporación de Pasi Koskinen como cantante, y dejando a Tomi Koivusaari como vocalista secundario, para los guturales más graves y agresivos. El mismo Koskinen también hace algunas voces agresivas, aunque su principal virtud está en los limpios, con un tono de voz original a la par que versátil. Sin duda un gran acierto por parte de la banda.

En la parte musical, Amorphis se despega definitivamente del Death Metal, mientras que sigue ahondando en una onda mucho más psicodélica, con claras influencias del Rock progresivo de los 70. Éstas se manifiestan tanto a nivel de efectos de guitarra como en el uso de un sonido tipo hammond en los teclados. Por otra parte siguen manteniendo, o incluso profundizando en las melodías tan características de la música Folk de su país, generando un estilo propio y muy complicado de definir con las etiquetas habituales.

En los créditos compositivos Tomi Koivusaari desaparece definitivamente de los mismos. Si en su primer álbum "The Karelian Isthmus" el peso de las composiciones se repartía entre Tomi y Esa Holopainen, con el paso de los años es éste último el que ha determinado el rumbo de Amorphis, apoyado en gran medida por los teclistas que ha tenido la banda.

Lo cierto es que podríamos hacer una revisión tema a tema del álbum, pero yo veo "Elegy" más como un todo indivisible. Una de las señas de identidad de Amorphis es la abundancia de melodías conductoras en los temas, sobre las que meten las partes vocales más agresivas, como por ejemplo en "On Rich and Poor". Éstas voces son prácticamente lo único que permanece de sus raíces Death.

A nivel de arreglos en el disco está muy trabajado como es habitual en los discos de la banda, y están cuidados al detalle. El sentido de la melodía de Amorphis es sin duda uno de sus fuertes. Sin demasiados virtuosismos, son capaces de componer y arreglar melodías que consiguen llevar a un nivel superior a progresiones más o menos sencillas.

Dentro de lo variado de las composiciones, tenemos algunos temas que pese a seguir englobado en la genérica etiqueta de música "extrema", suenan realmente psicodélicas como "Better Unborn", o "Song of Troubled One" que tiene un aire a banda sonora de película setentera, y que mezclada con las voces guturales de Tomy, hacen una combinación matadora.

El concepto lírico del álbum gira alrededor de los relatos y poemas tradicionales finlandeses, recopilados en un libro llamado Kanteletar e imagino que "My Kantele" tiene mucho que ver con eso. La canción se presenta en versión acústica y eléctrica. Personalmente me quedo con la segunda, aunque seguro que hay gente que le gusta más el folk y prefiere la acústica.

Dentro de este rollo más folk, tenemos también "Against Widows", una de las más conocidas del álbum y que hubiese encajado a la perfección en el anterior álbum. Es un tema repleto de fuerza y de los pocos que han permanecido en los setlist de los directos hasta el día de hoy.

Realmente Amorphis consigue que cada canción del álbum sea en sí misma un experimento acertado, y cada canción tiene multitud de elementos a desgranar. Si bien es cierto que las dos primeras canciones son las más conocidas, hay muchas joyas escondidas como el medio tiempo "The Orphan", con un final apoteósico, o "Cares", un tema muy variado que alterna partes en una onda bastante progresiva con otras mucho más épicas.

Como no podía ser de otra manera, también hay momentos para el lucimiento de los músicos como en el solo de "Weeper on the Shore".

Amorphis deja para el final el tema homónimo del álbum. En "Elegy", como si de un resumen del álbum se tratase, recogen todas las influencias que hemos mencionado y las comprimen en un temazo de más de siete minutos. "Relief" es un tema instrumental que cierra el álbum con maestría, y dejando una gran sensación.

La formación que graba el álbum:

Pasi Koskinen: Voces
Tomi Koivusaari: Guitarras, Voces, Tambourine
Esa Holopainen: Guitarras, Electric Sitar
Olli-Pekka Laine: Bajo
Kim Rantala: Teclados, Acordeón
Pekka Kasari: Batería

Nota Final: 9/10

lunes, 18 de abril de 2016

Vond - The Dark River (1996)

Vond es uno más de los varios proyectos que Mortiis ha tenido dentro del Dark Ambient. De hecho podríamos considerarlo algo más que un proyecto, ya que ha tenido un recorrido de tres discos, y a día de hoy, no es algo enterrado, sino que mantiene el estátus de "on hold". Como curiosidad adicional, creo que en Vond es en la única banda en la Mortiis aparece en los créditos con su nombre real, Håvard Ellefsen, al menos en su último álbum.

Este "The Dark River" es su segundo lanzamiento, y coincide en el tiempo con su época más prolífica, ya que ese mismo año grabó el E.P de Cintecele Diavolui y el "Crypt of the Wizard", que es probablemente el mejor disco de Mortiis de la era Dark Ambient.

Comienza el álbum con "Love I Never Had" una suerte de canción basada en una marcha fúnebre, y con algo del sonido habitual de Mortiis. Las voces están totalmente distorsionadas mediante efectos, lo que las hace casi incomprensibles. Buceando por la web se pueden ver la letra que nos habla de la soledad del que nunca ha conocido el amor. Muy romántico para ser Mortiis (xD), aunque realmente transmite tristeza y desesperación, más que otra cosa.

"Høst II" es un tema muy relajado y agradable de escuchar en el que ganan terreno las armonías. El patrón de la canción es el habitual del Dark Ambient, con una base que se repite una y otra vez a lo largo del tema, y en la que se van introduciendo pequeños detalles que van dando algo de colorido a la misma. El porqué no hay una primera parte, es algo que habría que preguntar.

Con el nombre de "Suicide is Painless", se nos presenta un tema cuya temática os podéis imaginar. Es muy curioso el aire "alegre", y entrecomillo entre muchas comillas, que consigue imprimir una de las melodías de la canción y que sin duda una muestra más del negro humor de este personaje. Parece que el suicidio es un tema recurrente de este proyecto, ya que no olvidemos que el primer álbum se llama "Selvmord", que significa suicidio en noruego. En fin, está claro que Mortiis no lo ha probado en sus propias carnes, así que le damos poca credibilidad al mensaje... jejeje.

"Black Hole Space Window" es quizá el mejor tema del disco. Un ritmo atmosférico y con una extraña percusión de fondo, van por momentos desacoplándose en los tiempos, para luego volver a coincidir. Un juego rítmico bastante original, que se ve aderezado por unos toques de piano, que podríamos decir que le dan un aire Jazzero al tema.

"The Dark River" es el tema más largo del álbum y el que le da nombre. Con una letra en una onda más poética, y con el sonido del agua como hilo conductor de la canción, se van desarrollando un tema en el que realmente no encontramos nada de música. Únicamente sonidos como si el "Dark River" realmente transcurriese por una alcantarilla, y una voz con eco que va "recitando" la letra de la canción. Personalmente creo que este tema aporta poco para lo largo que es.

El álbum finaliza con la tercera parte de "Høst", con un aire parecido a la segunda parte, aunque algo más animada en esta ocasión y con una melodía más remarcada.

Creo que Vond es uno de los proyectos más peculiares y oscuros de Mortiis, tanto por temática como por los ambientes que crea. Desde luego no es un lanzamiento apto para todos los oídos, pero aquí queda por si alguien quiere animarse a escucharlo. Me hubiese gustado pinchar el "Black Hole Space Window" pero el vídeo que he encontrado está equivocado con "Love I Never Had", así que ante el poco material existente he dejado el "Suicide is Painless"que me parece que está ilustrado con una foto de su anterior "Selvmord".

La formación que graba el álbum:

Mortiis: Voces, todos los instrumentos.

Nota Final: 7/10

miércoles, 13 de abril de 2016

Dreamscape - End of Silence (2004)

Dreamscape es una banda alemana de metal progresivo que se formó en Munich en 1986. Desde entonces ha sufrido múltiples cambios de formación, pero siempre alrededor del alma mater del grupo, el guitarrista Wolfgang Kerinnis.

Pese a la antigüedad de la banda, tan sólo tiene cinco LP's en el mercado, siendo grabado el primero de ellos en el año 1997. En 1999 lanza al mercado "Very" el que para muchos es su mejor disco, y que les dio cierta fama en el mundo del "progresivo" y en el que cuentan como vocalista con Hubi Meisel.

Tras cinco años en blanco, vuelven a la carga con este "End of Silence", un gran disco, que desde mi punto de vista está al menos, a la misma altura del anterior. Estamos ante un álbum muy compacto en cuanto a sonido y consistencia de las canciones, aunque es inevitable darse cuenta de las influencias de Dream Theater, especialmente en los ambientes que crean los teclados.

El disco comienza con tres auténticos cañonazos. "Clockwork", es una canción muy a lo Dream Theater, con ritmos contundentes, un buen trabajo de las voces y unas melodías de teclado grandilocuentes.

"Short-Time News", es un tema que comienza con una bonita melodía del piano y de la guitarra, que desemboca en un gran ritmo con los contratiempos clásicos del estilo. Mención especial al tapping que compone el riff principal. Redondea el tema un gran estribillo que puede colocar al tema como la mejor canción del disco.

Cierra esta terna inicial "The End of Light", un auténtico opus de más de 20 minutos en el que Dreamscape despliega todos sus encantos.Comienza con una parte orquestada de unos tres minutos en la que se van dibujando algunas de las melodías que luego nos mostrarán a lo largo del tema. Como os podéis imaginar, este tema tiene de todo. Partes lentas, otras más cañeras, progresivas, épicas, etc. Un gran tema en el que el bueno de Kerinnis debió quedarse bien a gusto.

Tras él, Dreamscape nos ofrece "All I Need", una sencilla balada bien colocada, ya que contrasta a la perfección con el anterior tema.

"Silent Maze", de nuevo otro tema que nos recordará a las clásicas atmósferas de Dream Theater, y esto es un arma de doble filo, ya que si bien por un lado, estas influencias pueden ser tomadas como algo positivo, también pueden provocar que el álbum se vea algo falto de personalidad.

"Flow" es otro de los temas que más me gustan, con un rollo mucho más personal en esta ocasión y con un solo que demuestra el pedazo de guitarrista que es Wolfgang Kerinnis. Esa misma línea la podemos apreciar en "More Than" con unas bonitas melodías por parte de Roland Stoll, que debutaba con la banda en este álbum. Sin ser poseedor de un gran registro, tiene una bonita voz que cumple a la perfección en todas las partes.

"Infected Ground" es un tema que va a más, con una buena sección instrumental, y que forma una buena pareja con "You Don't Know Me", el tema que cierra brillantemente el álbum. La canción comienza con unos toques jazzeros que molan mucho, y que dan paso a una canción muy pegadiza cuyo estribillo es de esos que te meten el buen rollo en el cuerpo, y deja un gran sabor de boca.

Sin duda es un álbum muy recomendable para cualquier aficionado al Metal progresivo, y que desde aquí espero que ayude a dar a conocer un poco a esta gran banda.

La formación que graba el álbum:

Roland Stoll: Voces
Wolfgang Kerinnis: Guitarra
Benno Schmidtler: Bajo
Jan Vacik: Keyboards
Bernhard Huber: Drums

Nota Final: 8,5/10


jueves, 7 de abril de 2016

Borknagar - Urd (2012)

Tras la edición del increíble "Empiricism", comentado aquí en su día, Borknagar entra en una etapa un tanto titubeante, en la que grabaron "Epic" y "Universal", dos álbumes que no llegaron al nivel de los anteriores lanzamientos. Intercalado entre ambos, el acústico "Origin", que como experimento está bien, pero que en general no será el álbum favorito de ningún seguidor de Borknagar.

Afortunadamente, hay ocasiones en las que las bandas con auténtica calidad, son capaces de resurgir de los bajones, y para demostrarlo, Borknagar se sacan de la manga este "Urd", que al menos para mí está en el top de la discografía de la banda, junto con el mencionado "Empiricism" y "The Archaic Course".

La primera señal de que la cosa apunta alto, es la vuelta a casa del carismático ICS Vortex, que regresaba para hacerse cargo del bajo y como no podía ser de otra manera para complementar las voces, y juntar a uno de los mejores tríos vocales de la escena extrema, junto con Vintersorg y Lars A. Nedland. Esto se deja notar a lo largo de un álbum en el que las voces son muy protagonistas, tanto en las melodías principales como en los coros, siempre muy bien armonizados y dando uso a la variedad de los registros de los vocalistas.

Una gran portada y un artwork francamente atrayente, el álbum nos ofrece un compendio de nueve temas brutales. "Epochalypse" sirve de apertura y deja claro que "Urd" va a ser algo especial. Una canción con un sentimiento muy Black, y en el que Vintersorg da buena muestra de que es uno de los mejores vocalistas de la escena extrema. Por un lado le echa muchos huevos metiendo las voces guturales, y por otro sigue trabajando bonitas melodías en las partes limpias. Hacia la mitad de la canción hay un pequeño espacio para la relajación en el que podemos escuchar a Vortex y Lars en sus registros habituales.

Tras este gran comienzo, sube el nivel de intensidad con "Roots", un tema épico y majestuoso en el que el oyente puede deleitarse con todas y cada una de las partes. Se puede apreciar el gran nivel de arreglos y armonías, tónica habitual en las composiciones de Borknagar. Continúa la escucha y se abre paso el ya clásico tema compuesto por Lars A Nedland. Con el sugerente título "The Beauty of Dead Cities" y con el propipo Nedland y Vortex al timón de las voces. Es un tema muy ameno, a medio tiempo, en el que las atmósferas ganan terreno.

"The Earthling" es otra de las joyas de este álbum, y es una muestra más del estado de gracia en el que se encontraba la banda, y en especial Oystein G. Brun durante la composición del álbum. De nuevo es una canción que se va mostrando poco a poco sus partes, que abarcan desde suaves y evocadoras melodías, a partes que rebosan fuerza por los cuatro costados. Hay un vídeo oficial del tema, y siguiendo la política habitual de este espacio, es el que vamos a pinchar aquí. El problema es que tiene el clásico fallo de los vídeos musicales y recortan como un minuto y medio de tema. Recomiendo sin duda, la escucha de la versión completa.

Después de la avasalladora primera parte del álbum, podemos escuchar "The Plains of Memories", que sirve de interludio instrumental que nos prepara para la segunda parte de "Urd". Llega "Mount Regency", un tema que no desentona del nivel del álbum, y en el que de nuevo destacan las melodías vocales de Vintersorg, y que posee un final increíble, con un dúo entre Vintersorg y Vortex. También destacar el buen solo de teclado.

"Frostrite" es un tema que se nota a leguas que está escrito por Vortex, y se da un aire a algunas partes del mítico "Ad Noctum", aunque este es más melódico y algo menos cañero que el otro. Aquí el protagonista absoluto son sus melodías vocales, en un tema hecho a la medida de las mismas. Además de ser un gran tema, ayuda a aportar frescura y variedad al álbum.

"The Winter Eclipse" es el tema más largo del álbum, y una muestra más de la calidad que atesora la banda. Un tema muy completo, que va alternando multitud de secciones, cañeras y épicas a partes iguales y que pide a gritos varias escuchas para destripar bien todo lo que tiene que ofrecer.

Finaliza el álbum con "In a Deeper World" un tema algo peculiar, cantado casi en su totalidad por Vortex. Es una canción bastante tranquila, con unas armonías muy envolventes aunque a la vez algo extrañas en la primera toma de contacto. Tiene incluso algunos contratiempos que quedan de lujo. Comentar que la batería en este álbum está grabada por David Kinkade que hace un trabajo brutal.

Sin duda estamos ante uno de los mejores discos de Borknagar, muy equilibrado entre los temas directos y los más intricados, y que debe convertirse por derecho propio en un clásico de su discografía.

La formación que graba el disco:

Vintersorg: Voces
Øystein G. Brun: Guitarra
Jens F. Ryland: Guitarra
ICS Vortex: Bajo, Voces
Lars A. Nedland: Teclados, Voces
David Kinkade: Batería

Nota Final: 9/10

jueves, 31 de marzo de 2016

Symphony X - Paradise Lost (2007)

Tras la obra maestra que nos regaló Symphony X con "The Odyssey" y una larga gira mundial, hubo que esperar nada menos que cinco años para la salida de este "Paradise Lost". Quizá demasiados años, para una banda que nos tenía acostumbrados a sacar discazos cada dos años. Esta demora en el tiempo, junto al increible nivel del álbum anterior, generó unas expectativas muy altas para este disco.

Lo primero que podemos apreciar en el álbum, es el progresivo endurecimiento de las guitarras, algo con lo que ya habían experimentado en "The Odyssey". El sonido de las guitarras se aproxima en muchos momentos a bandas como Pantera, y las canciones en general suenan realmente cañeras.

Otro cambio apreciable en las primeras escuchas es que las canciones son más accesibles que en álbumes anteriores. En este álbum, la banda se olvida de las grandes composiciones de estructuras innovadoras, y se centra en canciones algo más estándar, más directas y menos progresivas.

Además, en esta ocasión, las melodías y los estribillos son más pegadizos que nunca, algo que a veces se echaba en falta en los discos anteriores, pero ese punto no compensa la falta esas composiciones tan elaboradas y enrevesadas que definieron tan bien el estilo de Symphony X.

Tras la peliculera intro "Oculus Ex Inferni", tenemos el primer cañonazo del álbum, "Set The World On Fire", con un riff potente y cortante, y donde además encontramos el primer gran estribillo del álbum. También podemos escuchar la primera muestra de la habitual batalla de solos entre Michael Romeo y Michael Pinella que se repite varias veces a lo largo del disco.

"Domination" es un tema con una sonoridad más habitual en Symphony X, que comienza con un ritmo de bajo a lo "Sea of Lies", y que empalma con un riff totalmente matador, en el que aprovechan una vez más la complicidad entre teclados y guitarras. En este tema, como en todo el disco, Rusell Allen esta brutal.

La siempre competente sección rítmica de Lepond y Rullo siempre cumple a la perfección, y también tiene hueco para sus pequeños momentos de lucimiento.

"Serpent Kiss" rebaja un tanto la velocidad del álbum, con un riff de aire más progresivo, y unas voces algo diferentes de Russell Allen, no es un mal tema y aporta algo de variedad, aunque se me hace algo repetitivo. Es el single del disco e incluso tiene un vídeo oficial. Personalmente es el tema que menos me convence del álbum.

"Paradise Lost", dando nombre al álbum, es una de esas canciones con tintes épicos y un ritmo más pausado, en el que Russell Allen nos muestra su versatilidad como vocalista. El caso es que no llega al nivel de otros temas similares de Symphony X en otros álbumes. En este punto, se echa en falta también la presencia de uno de esos temas largos tipo "Through The Looking Glass" o "The Odyssey" que la banda sabe hacer tan bien.

"Eve of Seduction" está ubicado de manera inmejorable para "despertar" al oyente tras el hipnótico estribillo anterior, y es sin duda uno de los puntos álgidos del disco. Es un tema accesible, que comienza con un ritmo apoteósico, muy melódico y rápido, que te engancha y ya no te deja escapar. Tiene además el mejor estribillo del disco.

"Walls of Babylon" es un tema más progresivo con aires de banda sonora, y en el que Michael Romeo vuelve hacer las delicias del respetable, tanto a nivel de riffs como de solos. A estas alturas, huelga mencionar que Michael Romeo es un auténtico genio, capaz de sacar de la chistera toneladas de riffs a cual mejor.

"Seven" es otro temazo brutal, con un gran riff y unos ritmos imposibles que se adorna con un gran estribillo, y que casi forma un todo con "The Sacrifice" de aire mucho más épico.

El álbum termina con el tema más largo del disco, "Revelation (Divus Pennae Ex Tragoedia)", y que siendo un gran tema, de nuevo creo que adolece de algo que le eleve a la categoría de imprescindible de la discografía de la banda.

Leo todo ésto, y me sorprendo de poder poner algún pero a este álbum comparándolo con otras críticas que escribo, pero creo que la culpa la tiene el inmenso nivel al que nos tenía acostumbrado Symphony X, y que con el cambio de orientación hacia un mayor público, perdieron algo de la magia anterior. Esta trayectoria se ha ido manteniendo en los siguientes discos, y buena muestra de ello es que los temas antiguos prácticamente han desparecido de los repertorios en directo.

La formación que graba el álbum:

Russell Allen: Voces
Michael Romeo: Guitarra
Mike LePond: Bajo
Michael Pinnella: Teclados
Jason Rullo: Batería

Nota Final: 8,5/10

miércoles, 23 de marzo de 2016

Einherjer - Blot (2003)

Einherjer es una banda noruega que comienza su andadura allá por 1993, y desde un principio centrados en el Viking Metal. Tras la salida al mercado de este "Blot", la banda decide separarse según leí en alguna entrevista, porque nunca podrían sacar un álbum mejor que éste que nos ocupa hoy. Como el tiempo da una perspectiva diferente de las cosas, y la vida da muchas vueltas, la banda decide reunirse otra vez en 2008, grabando desde entonces otros dos álbumes. He de decir que no sé si los pronósticos se cumplieron respecto a la calidad de los nuevos álbumes, ya que no he tenido oportunidad de escucharlos.

En cualquier caso, la comparación que hacen los propios Einherjer con sus discos anteriores, es sin duda acertada, ya que sin ser este "Blot" una obra maestra, supera con creces todo lo que había hecho la banda en el pasado. Atrás quedan unos discos que transmitían un ambiente tabernero, en los que no digo que no hubiese alguna canción que estuviese bien, y más haciendo Viking Metal, pero es que los álbumes anteriores terminaban por hacerse bastante cansinos.

En esta ocasión, dan un giro de tuerca a su estilo, y enfocan el álbum desde un punto de vista más metálico, lo que es sin duda un acierto. El estilo se sigue englobando en el Viking Metal, con esas melodías con regustos folk, orquestaciones bastante épicas, y ritmos con algunos toques bastante Heavies. De hecho en algunos momentos, este álbum me recuerda bastante al rollo que lleva Hollenthon, sobre todo en las partes más sinfónicas. Sin ir más lejos, el tema que abre el álbum, "Ironbound" o "The Eternally Damned" son un buen ejemplo de ello.

Dentro de la variedad de tempos en los que se mueve este "Blot", creo que donde mejor lo hace Einherjer, es en los temas más cañeros. La banda nos muestra su mejor cara en canciones como "Wolf Age", un tema muy melódico y rápido, en el que alternan el protagonismo las melodías de guitarra y de unos teclados muy acertados. El riff principal es cañero y tiene un ritmo bastante inspirado.

Otro de los momentos álgidos del disco es "Hammar Haus". Con ocho minutos de duración, es el tema más largo de todos y tiene un comienzo apoteósico. Posteriormente, el tema va viajando por diferentes partes en las que de nuevo se percibe una posible influencia de bandas como Hollenthon. Hacia el final vuelven a aprovechar el gran comienzo del tema, para dar paso a un final orquestado.

"Ware Her Venom" es otro de los temas que más suben el nivel, gracias a unos ritmos bastante variados y unas buenas melodías. Cierra el apartado de los destacados el "Ride the Gallows", un tema más tranquilo, aunque con un ambiente melancólico y épico a partes iguales que le da bastante personalidad.

El caso es que escuchando el álbum en conjunto, a mí se me hace algo repetitivo, y es que el esquema utilizado por Einherjer, da para lo que da, y las melodías  folk utilizadas, son algo similares entre sí. Quizá abusan un poco de los recursos que tienen, y lo que al empezar a escuchar el disco parecen buenos detalles, como algunos armónicos bien metidos, acaban convirtiéndose en una constante a lo largo del disco.

Las letras están escritas tanto en inglés como en noruego, y las voces que son siempre agresivas, apenas son reseñables ya que no destacan en ejecución, y además se dedican casi en todo momento a seguir la melodía principal.

Un disco apto para los amantes del Metal extremo en general y del Viking en particular, ya que tiene algunos momentos bastante buenos. No será el favorito de tu discografía ni se convertirá en un clásico del género, pero lo podrás disfrutar unas cuantas escuchas.

La formación que graba el álbum:

Frode Glesnes: Voces, Guitarra, Teclados
Aksel Herløe: Guitarra, Bajo
Gerhard Storesund: Batería, Teclados

Nota Final: 7/10