jueves, 6 de agosto de 2015

My Dying Bride - The Angel and the Dark River (1995)

El disco sobre el que quiero escribir hoy, es sin duda uno de los lanzamientos más icónicos dentro de la escena del Doom Metal europeo. "The Angel and the Dark River" es el álbum más aclamado de los británicos My Dying Bride, unos de los maestros del Doom, y seguramente la banda que más y mejor ha sabido explotar la fórmula que dicho estilo ofrece.

Tal y como vimos aquí en la crítica del "As the Flower Withers", en los comienzos de la trayectoria de la banda, aún se percibían muchas influencias de las corrientes Death de finales de los 80 y principios de los 90. Con "Turn Loose the Swans" estas influencias son dejadas de lado, y la banda comienza a ahondar en una música mucho más densa y atmosférica, explorando nuevos sonidos e incorporando un violín, como una de las señas de identidad de la banda en estos años.

Esta evolución es llevada un paso más lejos en este "The Angel...", con una producción mejorada y con la inclusión de algunos samplers que enriquecen las atmósferas de las canciones. En el apartado vocal, mencionar que desaparecen totalmente las voces agresivas, quedando únicamente voces limpias.

La canción que abre el álbum, "The Cry of Mankind" es su clásico más conocido, e imprescindible en todos los directos de la banda. La característica más reconocible es la melodía dominante en toda la canción. Desde la apertura del tema, hasta el último segundo, durante los doce minutos de la canción, se mantiene a modo de obstinatto. Para los conciertos hay una versión reducida del tema, ya que los últimos cinco minutos son un ejercicio atmosférico no apto para los directos.

Una pequeña entrada del bajo de Ade, da paso a las melancólicas notas de violín ejecutado por Martin Powell, miembro destacado de la escena extrema inglesa con su participación en otras bandas como Anathema o Cradle of Filth. Sin duda uno de los aciertos de la banda fue la incorporación de este instrumento en sus composiciones ya que es capaz de aportar unas sensaciones únicas a los temas. En "From Darkest Skies" es el violín el que se apodera de la melodía principal. Buen cambio hacia la mitad del tema hacia un parte más dura y siniestra que se mantiene hasta el final, en contraste con la melódica parte inicial.

"Black Voyage" es una de mis favoritas del álbum. Comienza el tema con una melodía de violín que contrasta a la perfección con los parones y los armónicos marca de la casa. Lo que podemos entender como el estribillo de la canción es de lo mejor de este álbum. Primero mostrado con las guitarras y la acaraciadora voz de Aaron, y complementado después con la preciosa melodía del violín. De ahí, pasamos de nuevo a otra parte totalmente distinta, con una atmósfera depresiva y ominosa, que se alarga hasta un final dominado de nuevo por la parte que he llamado estribillo.

"A Sea to Suffer In" suena algo más complejo, aunque a la vez con más dinamismo que los anteriores. Posee una estructura basada en varias partes que van transcurriendo con fluidez. Es el tema más corto del álbum, quedándose en "tan solo" seis minutos y medio. "Two Winters Only" es una canción muy tranquila y lenta, en la que predominan los pasajes de guitarra acústica, y que aporta unas melodías vocales muy bonitas y melancólicas como suele ser habitual en Aaron. Sin duda otro de los puntos álgidos del álbum.

Rizando el rizo podríamos comentar, que la parte más floja de este álbum son las baterías. Los ritmos se hacen algo repetitivos, y se abusa de los redobles de caja en los fills.

El álbum finaliza con "Your Shameful Heaven", el tema más variado en cuanto a los tempos, ya que alterna las partes lentas con los pasajes más cañeros de todo el disco, y que ayudan a cerrarlo con mucha fuerza.

Estamos sin duda en el primero punto de inflexión en la carrera de My Dying Bride, y la culminación de la evolución llevada desde el primer álbum.

La formación que graba el álbum:

Aaron Stainthorpe: Voces
Andrew Craighan: Guitarra
Calvin Robertshaw: Guitarra
Adrian "Ade" Jackson: Bajo
Martin Powell: Violin, Teclados
Rick Miah: Batería

miércoles, 5 de agosto de 2015

Dream Theater - Octavarium (2005)

El nombre "Octavarium" viene, como no puede ser de otra manera, por ser el octavo disco de estudio de Dream Theater, la banda de metal progresivo por excelencia. Siendo una de mis bandas favoritas de todos los tiempos, he de reconocer que este "Octavarium" no es su mejor disco. De hecho, las primeras escuchas me dejaron bastante frío, aunque con el paso del tiempo fue ganando puntos poco a poco.

Lo primero que se aprecia al escuchar el álbum, es que una vez más el grupo no quiere estancarse, y de alguna manera explora nuevos elementos, y moderniza un poco su sonido. Esto es notorio sobre todo en la producción de las voces en las que utilizan más samplers. Esta técnica la han seguido aplicando en los sucesivos álbumes, con un resultado bastante bueno.

Por otro lado, especialmente el sonido de las guitarras, es menos limpio de lo habitual, algo que considero que no beneficia para nada a una banda como Dream Theater. El otro aliciente en cuanto a las novedades, consiste en la utilización de una orquesta real por primera vez en su historia.

El disco comienza con "The Root of All Evil", un tema pegadizo y a la vez bastante diferente a lo hecho hasta la fecha por el grupo. Obviamente, se nota que es Dream Theater, pero el tema queda algo soso para mi gusto.

Continúa el álbum con la balada "Answer Lies Within", típica del estilo de Dream Theater. De nuevo el tema se queda en un "no está mal", aunque desde mi punto de vista, está colocada demasiado pronto en el álbum. En este tipo de canciones es donde más brilla a día de hoy la voz del James LaBrie. Cuando canta con la voz suave y acariciadora, la cosa va bien, pero cuando empieza a forzar la máquina, la cosa va a peor.

"These Walls", acelera un poco el ritmo, aunque no lo suficiente. De nuevo es una canción a medio gas, entretenida aunque discreta. A estas alturas del disco, te das cuenta de que apenas has escuchado algún solo de John Petrucci, y algunos de ellos están doblados con el teclado, como en el primer tema.

Una de las grandes sorpresas, y en principio decepción, viene con "I Walk Beside You". Es un tema que más que de Dream Theater, parece una versión de U2. Incluso, James LaBrie, intenta imitar los dejes de Bono cuando canta el estribillo. El caso es que el tema mola, es sencillo y pegadizo, pero tiene un gustillo comercial que da que pensar. Estamos en el cuarto tema, y vemos que el álbum va pasando con más pena que gloria.

Afortunadamente en la segunda mitad, el álbum mejora ostensiblemente y mis canciones favoritas aparecen aquí. "Panick Attack" es uno de los temas más rápidos del disco, y con un estribillo bastante potente. Las guitarras de Petrucci suenan muy graves en este tema, aunque imagino que esta bajada ayuda al bueno de LaBrie, que prueba algunos experimentos con su voz, haciendo una especie de "gallos" que quedan bastante bien. La canción en general mola bastante, pero se echa en falta algo de sorpresa en las estructuras de las canciones que son en exceso previsibles para lo que suelen ser en otros álbumes de Dream Theater.

Uno de mis temas favoritos es "Never Enough". De nuevo un tema movidito y bien compuesto, con partes que realmente nos hacen revivir los mejores tiempos de la banda. La sección instrumental de la canción está a un buen nivel, y el final es de lo mejor del álbum.

"Sacrificed Sons" es la canción que más se mueve en la onda de los anteriores discos. Es un emotivo tema que trata sobre las víctimas del 11-S, Comienza con una sección suave y misteriosa que va aumentando su ritmo poco a poco hacia territorios propios de la banda, y que se ve redondeada por un gran estribillo, y una estructura más enrevesada.

"Sacrificed Sons" y "Octavarium", son las dos canciones en las que podemos escuchar la orquesta, y lo bien que engarza con la música de estos genios.

Finaliza el álbum con la canción que da nombre al disco. Todo un temazo de 24 minutos, que no está nada mal, aunque en su conjunto a lo mejor queda algo lento. Especialmente debido a la larga intro y la sección acústica que se alarga hasta el minuto 8 más o menos. La caña y las mejores partes llegan pasado el minuto 12. Aun siendo una buena canción, las comparaciones con "A Change of Seasons" son inevitables, y ahí, "Octavarium" pierde claramente la batalla.

Este puede ser el disco de Dream Theater más fácil de escuchar para alguien ajeno a la banda. Desde luego, esto no es un mérito tratándose de Dream Theater, ya que lo que parece es que en este disco, el nivel de inspiración es menor que en otras ocasiones.

Un álbum así, escrito por otro grupo, seguro sería un gran álbum, pero tratándose de ellos, este disco se queda junto a "Falling into Infinity" en la parte trasera de su discografía.

La formación que graba el álbum:

James LaBrie: Voz
John Petrucci: Guitarras
John Myung: Bajo
Jordan Rudess: Teclados
Mike Portnoy: Batería

jueves, 9 de julio de 2015

Iron Maiden - Powerslave (1984)

El "Powerslave" es un disco al que le tengo especial cariño, ya que es ni más ni menos que el primer disco de Iron Maiden que cayó en mis manos. Además es sin duda, uno de los lanzamientos culminantes de la historia de la banda, que en aquel 1984 alcanzaba las mayores cotas de popularidad. Con una formación totalmente asentada, y tras dos discos increíbles como "The Number of the Beast", y "Piece of Mind", el nivel de exigencia era máximo.

Esto no amedrentó a una banda en estado de gracia, que fue capaz de editar un tercer discazo consecutivo, consiguiendo incluso mejorar al anterior. La grabación de este álbum, tuvo su continuación más gloriosa con la gira mundial "World Slavery Tour", que dio lugar al mejor directo de Iron Maiden, el archiconocido "Live After Death", que sin duda algún día tendrá su correspondiente entrada en este modesto blog.

Entramos de lleno en el apartado musical del álbum, con uno de los temas más rápidos escritos por Iron Maiden. "Aces High" es todo un cañonazo directo a la cara, ideal para abrir el disco con fuerza. Un tema ambientado en los pilotos ingleses de la Segunda Guerra Mundial, con un estribillo de los que ponen la piel de gallina. Además, grabaron un vídeo para el mismo, que mola bastante y que he elegido como complemento a la crítica.

Continúa el disco con uno de los clásicos del grupo. "2 Minutes to Midnight", fue el tema escogido como primer single para el álbum. Es una canción algo más tranquila que la anterior, de nuevo con un buen estribillo muy pegadizo, pero que con el paso de los años, a mí al menos me ha llegado a cansar un pelín. Sé que esto puede sonar a sacrilegio, pero vaya, creo que a la larga es un tema con menos recorrido.

El tercer tema, "Losfer Words", es una canción totalmente instrumental ubicada en una posición poco habitual para este tipo de temas. Es el primero de estas características de la era Dickinson y posee una gran melodía de las que se queda metida en la cabeza, y en el que toda la banda hace un gran trabajo.

Continúa el álbum con "Flash of the Blade". Un tema con un riff muy Heavy, con menos melodía de la habitual y con un gran estribillo. El punto álgido de las melodías en esta canción, está en la sección central, con un punteo doblado a dos guitarras, contrastando con las siempre potentes líneas de bajo de Steve Harris.

Siguen cayendo los temazos, y en esta ocasión es "The Duellists". Clásico tema de Iron Maiden, con una parte instrumental memorable, y unos solos que molan un montón. Una canción que debería haber tenido más presencia en los repertorios de la banda, pero que nunca fue así.

"Back in the Village" es uno de esos temas de Iron Maiden, que no llego a entender del todo, y que suelen aparecen en sus discos. Un buen riff y una buena melodía, estropeados por un estribillo algo vulgar. No es que sea un mal tema, pero está claramente por debajo del nivel del resto.

Entramos en la sección final del álbum, que además destila épica por los cuatro costados. "Powerslave", el tema que da nombre al disco, es una canción que se mueve en esos ambientes egipcios, que tan bien encajan en el Heavy Metal. La canción comienza bien y termina mejor, donde podemos destacar el buen hacer de Nicko McBrain a las baterías, y del dominio que tiene del bombo. De nuevo los solos de este tema son realmente buenos, y se alternan con melodías dobladas de guitarra.

Y llegamos a un momento que nunca, nunca, deja de enamorarme. "Rime of the Ancient Mariner" es probablemente la mejor y más completa canción que ha compuesto Iron Maiden, y eso es mucho decir. Es un tema de más de 13 minutos, el más largo escrito nunca por ellos. La letra de la canción está basada en el poema del mismo nombre escrito por Samuel Taylor Coleridge.

La canción, comienza con la estructura estándar de estrofas, puentes y estribillos, que desembocan en una parte central mítica. Una sección hipnótica y siniestra, protagonizada por el bajo de Steve Harris, en la que los gemidos de guitarra son los encargados de ir incrementando poco a poco, el nivel de emoción hasta dar paso al momento más apoteósico del álbum. Sin duda un tema grandioso.

Iron Maiden, demostraron con este disco, que pese a tener su estilo propio, continuaban en plena evolución hacia unos temas cada vez más elaborados y mejorando técnicamente. Es sin duda un álbum para escuchar y con el que seguir emocionándose treinta años desupés.

La formación que graba el álbum:

Bruce Dickinson: Voces
Dave Murray: Guitarra
Adrian Smith: Guitarra
Steve Harris: Bajo
Nicko McBrain: Batería


Nota Final: 9,5/10

martes, 7 de julio de 2015

Dark Tranquillity - Exposures - In Retrospect and Denial (2004)

En general, suelo ser bastante crítico con los recopilatorios que no ofrecen nada especial al fan de una banda. Es cierto que en alguna ocasión, pueden servir para acercarse a un grupo que no conozcas mucho, pero en esta era de la información en la que estamos, esto es cada vez más infrecuente. He soltado este rollete como introducción a la crítica de este "Exposures - In Retrospect and Denial" de los suecos Dark Tranquillity, un recopilatorio que es mucho mejor que el habitual compendio de grandes éxitos.

En este doble lanzamiento, Dark Tranquillity se encarga de ofrecernos material inédito de la banda en forma de canciones que no han sido publicadas previamente, o que han formado parte de bonus tracks de ediciones japonesas, mezclado con algunas de las primeras grabaciones de la banda, y todo esto aderezado por un  directo de la gira del "Damage Done". De alguna manera este recopilatorio redondea mi etapa favorita de Dark Tranquillity.

Yendo al grano con lo que aquí se nos ofrece, en el primer CD, vamos a encontrar el material de estudio, distribuido por orden cronológico inverso.

De las sesiones del "Damage Done", vamos a encontrar posiblemente, los dos mejores temas del recopilatorio. "Static", que era un tema inédito en ese momento, ya que después ha formado parte de alguna reedición del mencionado álbum, y que debió ser un descarte del mismo. El caso es que es un buen tema, con los elementos de melodía y fuerza habituales en la banda. El otro tema de estas sesiones es "The Poison Well", que fue bonus de la edición japonesa, y que es mi favorito del recopilatorio. Escuchar este tema, y pensar que fue dejado como bonus track, te puede dar cuenta del gran potencial que tuvo "Damage Done".

Los tres siguientes temas corresponden a las sesiones de grabación de "Haven". Son temas algo más flojitos que los anteriores, y aquí sí que se puede hablar de descartes algo más claros, aunque no perdamos de vista que el objetivo del álbum es el darlos a conocer a los fans. De las tres, creo que tan solo "Cornered" había visto la luz como bonus de la edición japonesa. Este es un tema que no está mal, pero el riff principal suena en exceso Popero. "In Sight" es ese tipo de semibalada marca de la casa, con multitud de voces limpias de Mikael Stanne, y que a mí al menos no me va mucho. De este bloque, me quedo con "Misery in Me", un tema con un buen riff, pero que le falta algo para ser un gran tema.

Una de las cosas que me gusta al escuchar el recopilatorio, y en el orden en el que está grabado, es que se pueden apreciar bien las diferencias que hay entre los tres álbumes de Dark Tranquillity, que pese  ser una banda con un sonido muy definido, ha ido evolucionando sutilmente de unos discos a otros.

Las dos correspondientes a las sesiones de "Projector" creo que eran inéditas hasta este momento. "No One" es un tema algo insulso, de nuevo con bastantes voces limpias, mientras que "Exposure" es un tema bastante cañero, con ciertos retazos de la época antigua de Dark Tranquillity, y que sirve de introducción perfecta para lo que viene a continuación.

Sin duda, el punto más interesante para los auténticos fans de la banda, viene con los siguientes temas, que forman en su conjunto, ni más ni menos que los dos primeros lanzamientos de Dark Tranquillity en su historia.

Siguiendo el orden inverso, los dos primeros forman el E.P. "A Moonclad Reflection", mientras que las otras tres pistas pertenecen a su primera demo "Trail of Life Decayed". Las canciones son las originales, y no están regrabadas, ya que el sonido es bastante primitivo y entre otras cosas es posible escuchar las voces de Anders Friden de In Flames, que por aquella época era el vocalista de la banda, mientras que Mikael Stanne era guitarrista. Lo que es posible es que el sonido se haya masterizado un poco, aunque es algo que no puedo afirmar.

Por no enrollarme más, comentar por encima que el contenido del segundo CD corresponde con el audio del DVD "Live Damage" grabado durante la gira del "Damage Done". Un buen complemento para el recopilatorio, aunque sin duda el material que realmente lo hace interesante para el fan, es el comentado del primer CD.

En esta ocasión, me salto eso de la formación que graba el álbum... :)

Nota Final: 8/10

jueves, 2 de julio de 2015

Vintersorg - Cosmic Genesis (2000)

Cada cierto tiempo aparece uno de esos discos en los que parece que todo es perfecto, y este es el caso del tercer álbum de Vintersorg. Tras dos primeros lanzamientos en los que ya mostraba una aproximación diferente y original al Black Viking Metal, en esta ocasión da un paso más en la evolución, y se presenta con este "Cosmic Genesis", un disco que puedo asegurar que es de mis favoritos de todos los tiempos.

Antes de comenzar la grabación del álbum, Vintersorg une fuerzas con su amigo Mattias Marklund, antiguo compañero de batallas en Otyg, y que hasta día de hoy se han mantenido como dúo bajo el mismo nombre de Vintersorg. "Cosmic Genesis" es un impecable ejercicio de fusión entre el Black, el Heavy, pasajes épicos y algún que otro toque folk.

En este lanzamiento, todo está cuidado al detalle, desde una portada y un concepto muy atrayentes, pasando por las composiciones y unos arreglos muy trabajados. Al igual que en los álbumes anteriores, el propio Vintersorg se encarga de todos los instrumentos, añadiendo Mattias una segunda guitarra al sonido de la banda. La batería vuelve a estar sampleada una vez más, aunque hay una mejora respecto a los discos anteriores, tanto en el sonido como en la complejidad de los patrones y ritmos programados. Aún así, es quizá el aspecto menos brillante del álbum.

Entrando ya en el apartado de las canciones, tenemos un compendio de nueve canciones únicas, muy variadas y cada una de ellas enriqueciendo el álbum con matices diferentes que llevan a este "Cosmic Genesis" a un nivel superior.

"Astral and Arcane" abre el álbum de manera impecable, con un riff de entrada a toda velocidad, alternando las voces limpias con las agresivas, y que va evolucionando poco a poco a través de distintos ambientes, con puentes más relajados, secciones rítmicas muy Heavies, y un estribillo realmente épico. Sin duda una de mis favoritas.

En este "Cosmic Genesis", Vintersorg hace su primera incursión en la escritura de letras en inglés, algo en lo que no se han prodigado mucho a lo largo de su carrera. Una auténtica lástima para los que no entendemos sueco, porque las letras brillan al mismo nivel de la música.

"Algol" es una canción basada en un escrito de Karl-Erik Forsslund y adaptada para la ocasión. Es un tema dominado por una melodía con un aire folk, convenientemente mezclada con la fuerza del Black Metal, y aderezada con unas líneas vocales y unos coros magníficos, y que finalizar con una parte realmente épica y emocionante.

"A Dialogue With the Stars" es un tema muy directo, que entra a la primera y en el que dominan ritmos más Heavies, aunque las voces siguen siendo alternadas entre las limpias y las agresivas. Además, el estribillo de este tema es realmente pegadizo, y posee unos coros 100% marca de la casa.

"Cosmic Genesis" es el opus que da nombre al álbum, y con más de siete minutos es el tema más largo del álbum. De nuevo estamos ante un tema muy completo y con cierta complejidad llevada de manera muy natural. El tema se ve redondeado por una sección final realmente especial y diferente al resto del álbum, que va creciendo en emoción hasta el final, y que de nuevo muestra unos coros que sólo Vintersorg es capaz de hacer.

A lo largo del álbum, es notoria la mejoría en las voces de Vintersorg respecto a los anteriores lanzamientos, fruto no solo de la madurez, si no de una evolución constante en su desarrollo como vocalista.

"Om Regnbågen Materialiserades" es la primera incursión en su lengua materna, y nos deja una canción a medio tiempo, con algunas de las melodías más bonitas de todo el álbum, y con una parte central dominada por las guitarras acústicas que sirve de entrada para una parte realmente apoteósica.

"Ars Memorativa" retoma la parte más cañera del álbum, y es una de esas canciones que crece en cada escucha del álbum, con unas líneas vocales muy destacables, y quizá uno de los temas que deja alguna traza de la evolución futura de Vintersorg en los siguientes lanzamientos.

"Rainbow Demon" es una versión del clásico de Uriah Heep, que muestra por un lado el gusto de Vintersorg por el rock de los 70, y por otro lado la capacidad de adaptar temas de otros artistas al sonido de la banda. Si la memoria no me falla, es la única versión en la historia de la banda.

Entramos en la recta final de este "Cosmic Genesis" con otro auténtico cañonazo cantado de nuevo en sueco. "Naturens Galleri" es un tema muy cañero y al mismo tiempo, con una estructura que nos lleva increscendo, hasta uno de los mejores estribillos del álbum, en los que Vintersorg pone a prueba los límites de su voz.

El álbum se cierra de manera inmejorable con una de las canciones más emotiva y bonita que hayan escrito nunca. "The Enigmatic Spirit" es una delicada canción acústica que consigue llegar a tales niveles de emoción que lo único que quieres hacer cuando acaba, es volver a pinchar el álbum completo.

Desde aquí sólo puedo recomendarte encarecidamente que le des una oportunidad a este álbum. Si no lo haces, no podrás decir que nadie te lo aconsejó.

La formación que graba el álbum:

Vintersorg: Voz, Guitarra, Bajo, Teclados, Programación.
Mattias Marklund: Guitarra

Nota Final: 9,5/10

miércoles, 10 de junio de 2015

Kamelot - Siége Perilous (1998)

"Siége Perilous" es el tercer álbum de los norteamericanos Kamelot, y en él se van acercando cada vez más al Power Metal de corte europeo que les hizo famosos. Respecto al anterior disco, la banda sufre dos cambios importantes en la formación. El más notorio, es sin duda el de la entrada de Roy Khan como vocalista de la banda, cuya característica voz se convirtió rápidamente en uno de los sellos de la banda. El segundo, y no por ello menos importante, es el de la incorporación de Casey Grillo a la batería, ya que a la postre se ha convertido en el miembro más longevo junto a Thomas Youngblood.

Lo primero que llama la atención al pinchar este álbum, sobre todo si ya has escuchado alguno de los discos posteriores, es una producción que dista mucho de estar a la altura de los siguientes lanzamientos. Ésta corre a cargo de del propio Youngblood con la asistencia de Jim Morris, pero no es desde luego la producción deseada para un álbum de estas características. Es demasiado sucia, y creo que le falta algo de definición a los instrumentos.

Otro punto que juega en contra de este álbum, es la canción escogida para abrir la escucha. "Providence" es un tema algo indefinido, a medio tiempo y bastante repetitivo, y que tiene pocos momentos disfrutables a lo largo de su minutaje. Sin duda una elección mucho más acertada, hubiese sido abrir con el segundo corte, "Millennium". Un tema 100% power, con un riff potente y muy pegadizo, con el clásico contraste de Kamelot, de guitarras rápidas y voces lentas y envolventes. El tema mola, aunque creo que no tiene un gran recorrido.

Seguimos avanzando por el álbum, y llegamos a uno de los mejores temas, y que dejan una muestra de lo que sería Kamelot en el futuro. "King's Eyes" es un tema muy completo, con buenos riffs, bonitas melodías, y un nivel técnico destacable. "Expedition" es otra de las canciones que más me gustan del álbum. Es un tema con un aire bastante progresivo, y una estructura dinámica en la que prima el medio tiempo, y que va transportando al oyente entre diferentes ambientes y velocidades.

En "Where I Reign", volvemos a encontrar un medio tiempo, aunque mucho menos inspirado que el anterior. De nuevo, la colocación de las canciones en el álbum no ayuda, y provoca que los seis minutos del tema se hagan un poco largo. A partir de aquí, el álbum entra en una zona algo gris, con temas que dicen poca cosa, como "Parting Visions", la semi-balada "Rhydin", o "Irea".

De esta segunda parte del álbum, se puede salvar "Once a Dream", que siendo un tema sencillote, al menos es pegadizo y cañero, y que intenta para reactivar levemente el álbum. Finalmente, "Siege", es la canción instrumental que cierra brillantemente el álbum. Es un tema que me gusta mucho, con unas orquestaciones potentes, y al que por ponerle un pero, creo que se le podía haber sacado más jugo.

En resumen, es un álbum que sin ser de los mejores de su discografía, nos deja algunos temas para el recuerdo, y además puede servir a los fans más recientes de la banda, para descubrir los orígenes de Kamelot.

La formación que graba el álbum:

Roy S. Khan: Voces
Thomas Youngblood: Guitarra
Glenn Barry: Bajo
David Pavlicko: Teclados
Casey Grillo: Batería

Nota Final: 6,5/10

miércoles, 8 de abril de 2015

Enslaved - Frost (1994)

"Frost" es el segundo opus de los noruegos Enslaved, y sale tan solo 6 meses después que "Vikingligr Veldi", que ya vimos aquí en su día, sin duda un hecho poco usual. Sorprende no sólo el hecho de la rapidez a la hora de sacar el nuevo álbum, sino también el cambio a nivel musical.

Si en el álbum anterior predominaba un sonido más Black, en esta ocasión la banda comienza a mostrar algunas de las claves del sonido Enslaved durante los siguientes años. Una de las primeras diferencias, es que en "Frost", tenemos canciones más cortas y directas, y dejan un poco de lado la faceta atmosférica de los temas de "Vikingligr Veldi". Aún así, seguimos teniendo varias canciones por encima de los 7 minutos de duración,

En el aspecto compositivo, también se ve un paso adelante en cuanto a la innovación en las estructuras de los temas, y en esta ocasión son más enrevesadas y sorprendentes. La producción del álbum suena cruda y fría, como se merece un lanzamiento de estas características, aunque al mismo tiempo suena equilibrada, permitiendo que diferenciar todos los instrumentos a la perfección.

Las voces suenan más presentes en este álbum, aunque ese es un tema bastante variable a lo largo de la carrera de Enslaved, y considero que es un factor con el que juegan en función de cada disco. Los teclados son quizá, el único elemento que suena algo chocante en algunas partes del álbum, aunque están metidos con mucho acierto.

Por otra parte las guitarras suenan afiladas y descarnadas, y las baterías son rápidas y efectivas. Hablando de las baterías, este sería el último disco que grabaría Trym Torson, que abandonaría la banda para unirse a Emperor.

Tras una larga intro de casi tres minutos, llega "Loke", el primer cañonazo del álbum. Un tema muy cañero, con unas baterías a toda velocidad y que supone todo un "in your face". Hacia mitad del tema, hay un cambio de ritmo con unos riffs más lentos que se mantienen a lo largo del álbum. Destacar las voces de Grutle en este tema.

Hay otros dos temas que destacan por su dureza, y que son "Jotunblood" y "Wotan". La primera de ellas es la única que ha sobrevivido a lo largo de los años en los repertorios de Enslaved, con un malvado riff y en la que me gustan especialmente las baterías. "Wotan" es si cabe aún más cañera, de nuevo con unas baterías tocadas a la velocidad de luz. Una canción que rebosa tensión y que no da un sólo respiro hasta su parte final.

Por otro lado, tenemos otro grupo de temas algo más atmosféricos, más largos y más completos.

"Fenris" es uno de los temas que más fácil entran. Tras una pequeña intro, comienza el riff principal del tema que es directo y pegadizo, y que da paso a una furiosa parte en la que el bajo tiene sus momentos de protagonismo. Destacar también lo que molan los teclados que hay a partir del minuto cinco. Son de esos que comentamos que suenan algo extraños en las primeras escuchas, pero que realmente quedan de lujo.

"Svarte Vidder" es el tema más largo del álbum, y uno de los que mantienen el espíritu más Black del álbum anterior, con un rollo más atmosférico y menos retorcido.

"Yggdrasil" es una pieza con un rollo folk, cantada íntegramente con voces limpias, y en el que podemos apreciar el uso de un bajo sin trastes, cortesía del omnipresente productor de Black de los 90, Eirik "Pytten" Hundvin. El tema sirve como la calma antes de la tempestad que se avecina con "Jotunblod".

"Gylfaginning" posee un rollo muy personal, con un riff bastante peculiar y unos coros de voces limpias muy vikingas, y algunos contratiempos bastante destacables. Un tema que sin duda gana enteros con las escuchas sucesivas.

"Isoders Dronning" es otro tema que se va a casi ocho minutazos, y es el que tiene un aire más épico. Para ello se apoya en unas guitarras acústicas que están en un primer plano durante gran parte del tema.

Frost supuso un paso más adelante en la carrera de Enslaved. La prontitud en la edición de este álbum, contrasta con los casi tres años que hubo que esperar a su siguiente lanzamiento.

La formación que graba el álbum:

Grutle Kjellson: Voz, Bajo
Ivar Bjørnson: Guitarras, Teclados
Trym Torson: Batería

Nota Final: 8,5/10