jueves, 2 de octubre de 2014

Accept - Blind Rage (2014)

Después de unas cuantas entradas del siglo XX, toca actualizarse de nuevo, y nada mejor que hacerlo con el nuevo álbum de los germanos Accept. "Blind Rage" es el tercer álbum que lanza la banda desde que fue reactivada en 2009. Tras la segunda marcha de Udo en 1997, la banda desaparece del mapa hasta 2005, año en el que hacen una gira reunión. Imagino que, percibiendo que el interés de los fans en la banda permanecía vivo, y ante la insistencia de Udo en no volver a Accept, el resto de la banda deciden reflotar el barco contratando un nuevo vocalista.

El elegido, y he de decir que con mucho acierto, fue el estadounidense Mark Tornillo, vocalista de TT Quick. Acertada elección, principalmente porque la voz de Mark es de la "misma escuela" que la de Udo Dirkschneider, y le permite cantar con total solvencia los temas antiguos. De hecho, diría que Mark Tornillo es mejor cantante y más versatil que Udo, pero bueno, es una impresión personal.

Entrando de lleno en este "Blind Rage", vamos a poder escuchar un disco con dos virtudes principales. Por un lado, el álbum suena a puro Accept, y por otro lado, consiguen que el álbum suene actual, y nada desfasado. Buena prueba del estado de forma de Accept, es que ellos mismos en los directos, están apostando bastante por la nueva etapa, y no se limitan a tirar de clásicos sistemáticamente.

El álbum tiene un comienzo arrollador con "Stampede", que claramente hace honor a su nombre. Es una canción muy dinámica y que nos ofrece uno de los mejores riffs del disco, además de una buena sección de solos, tanto rápidos como melódicos. Continúa "Dying Breed", una canción en una onda algo más melódica, y en cuya letra hacen su pequeño homenaje a otras bandas influyentes en el Metal. La canción es muy pegadiza, pero creo que a la larga no tiene mucho recorrido.

"Dark Side Of My Heart" es sin duda una de mis preferidas del álbum. La canción se mueve en unos parámetros muy melódicos, y en ella Mark Tornillo nos muestra la amplitud de su registro vocal, y cómo es capaz de cantar de una manera muy emocional. La parte central del tema y el estribillo son realmente buenos, y los coros ayudan a realzar el conjunto.

"Fall of the Empire" rebaja la velocidad del álbum hacia el medio tiempo, pero manteniendo unas bonitas melodías, especialmente en el estribillo. Con "Trail of Tears" vuelve la caña trepidante, y esta es otra de mis favoritas del álbum. El bombo muy está presente a lo largo de la canción, y es el clásico tema que no te permite dejar de mover la cabeza. El solo del tema mola bastante, y no sé si está doblado, o tiene un efecto de octavación.

Igual que en toda esta nueva etapa, el encargado de las mezclas es Andy Sneap, y la producción del álbum es de primer nivel, pudiéndose escuchar cada detalle del álbum. Volvemos al medio tiempo con "Wanna Be Free", una canción con una bonita letra, y con un estribillo a modo de himno muy cantable, que empalma directamente con "200 Years", una canción de temática post-apocalíptica con un potente riff.

Hasta este momento, el álbum me parece un discazo, aunque a partir de aquí, creo que el nivel del álbum baja un poquitín. Los temas siguen molando, pero algo menos.

Por ejemplo "Bloodbath Mastermind" es un tema que podía estar en un nivel superior, si no fuera por el estribillo. El tema empieza de manera genial, intro, riff puente, pero queda afeado un poco en el estribillo. "From The Ashes We Rise" es un tema que también me gusta pero me parece que tiene un gustillo demasiado similar al "Wanna Be Free".

Los dos últimos temas del álbum me parece que ya no aportan mucho al álbum. Quizá lo más destacable es el final del "Final Journey", en el que hay una sección con unas melodías muy conocidas, que a mí me recuerdan a un anuncio, y que sirven para redondear un buen final. Si alguien es capaz de arrojar algo de luz sobre esto se lo agradecería, porque me imagino que corresponderá a alguna canción clásica o popular.

He de reconocer que nunca he sido un fan acérrimo de Accept, y que este álbum me ha sorprendido para bien. Tengo pendiente escucharme los otros dos álbumes de la nueva era, y espero realmente que la banda pueda seguir en esta línea durante muchos años.

La formación que graba el álbum:

Mark Tornillo: Voces
Wolf Hoffmann: Guitarra
Herman Frank: Guitarra
Peter Baltes: Bajo
Stefan Schwarzmann: Batería

Nota Final: 8/10

miércoles, 1 de octubre de 2014

Kamelot - The Fourth Legacy (1999)

"The Fourth Legacy" es el nombre bajo el que los norteamericanos Kamelot lanzaron al mercado, cómo no, su cuarto disco. Este álbum sirvió entre otras cosas para lanzar a la banda a la fama internacional, especialmente en Europa.

Si escuchamos el álbum repararemos que el estilo de Power practicado por Kamelot, tiene un sonido 100% europeo, y nuestro continente es y ha sido el principal consumidor de esta vertiente del Metal. Dudo mucho que ningún oyente pudiese imaginar su origen estadounidense, si únicamente escuchase el álbum sin saber la procedencia de la banda.

Lo primero que destaca al escuchar "The Fourth Legacy", es el gran paso adelante dado por Kamelot en muchos apartados. El más evidente al comenzar la escucha del álbum, es la mejora en la producción de este lanzamiento respecto a los anteriores. Los primeros álbumes de Kamelot están producidos por el omnipresente en la escena estadounidense, Jim Morris, mientras que en éste, corre a cargo del auténtico dúo dinámico de la producción del Power en Europa.

Sascha Paeth y Miro, hacen una gran labor en este disco, y como decía, hacen que suene 100% europeo. Además, uno de los puntos fuertes en los que destaca esta pareja, es el buen trato que hacen de las orquestaciones.

Otra de las cosas en las que se nota una clara evolución a mejor, es en la voz de Roy Khan. El vocalista noruego ya había sido reclutado para el "Siege Perilous", su anterior lanzamiento. En él, la voz de Roy Khan suena algo insegura, aunque la producción tampoco es que ayude mucho. En cambio en esta ocasión, la voz suena muy bien y muy potente, y se convierte en uno de los símbolos identificativos de Kamelot. Mención a parte comentar que, al menos el público femenino con el que he hablado de ello, encuentran la voz del señor Khan muy sexy... jejeje.

Dejando de lado este tipo de apreciaciones subjetivas, lo cierto es que la voz de Roy Khan tiene personalidad, y aunque en los agudos más altos me da la sensación que llega algo justito, son realzados siempre con coros y arreglos, de manera que quedan muy logrados.

En el aspecto compositivo, el álbum va al grano, y la mayoría de las canciones duran entorno a 4 minutos, haciendo su escucha muy dinámica. Pese a que está muy centrado en el Power Metal, Kamelot siempre tiene un espacio para los pasajes progresivos en sus álbumes. En este disco se hacen muy patentes por ejemplo en "Alexandria", o la que cierra el álbum "Lunar Sanctum". También hay otros pequeños toques a lo largo del álbum que enriquecen las composiciones, como ese aire "moruno" que meten en algunos cortes.

El apartado de las mejores canciones lo tengo claro. Las más cañeras y más power son las mejores de éste álbum. Empezando por el principio, "The Fourth Legacy", "Nights of Arabia", "Until Kingdom Come", y un pelín por debajo "The Shadow of Uther". Cada una de ellas son auténticos cañonazos y que funcionan a la perfección también en el directo. Mención especial para la intro que abre el álbum, que me parece muy lograda y que consigue a la perfección preparar el camino para lo que viene a continuación.

En un segundo nivel pondría los cortes algo más relajados, como "Silent Goddess", "Alexandria", "The Inquisitor" o "Lunar Sanctum". En último lugar dejo las baladitas del álbum. Cierto es que no me suelen tirar mucho las baladas, y en esta ocasión no es diferente. Aunque si me tengo que quedar con alguna de las dos, me quedo con "A Sailorman's Hymn".

Sin duda un buen álbum, bastante equilibrado, con una ejecución más que notable por parte de los músicos, y que daría comienzo a la mejor época de Kamelot como banda.

La formación que graba el álbum:

Roy Khan: Voces
Thomas Youngblood: Guitarra
Glenn Barry: Bajo
Casey Grillo: Batería

Nota Final: 8/10

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Behemoth - Satanica (1999)

Los polacos Behemoth se forman en 1991 bajo el nombre de Baphomet. En los inicios, la banda practicaba un Black Metal con ciertas influencias folk, que poco a poco fue evolucionando hasta el Death Black que les hizo famosos. Y es que Behemoth han conseguido una de las mejores cosas que puede tener una banda: un estilo propio y 100% reconocible.

Precisamente fue este "Satanica" el que les lanzó a la fama internacional, y el primero en el que muestran al mundo ese estilo tan característico. Pese a que el líder indiscutible de la banda es Nergal, la presencia de Inferno tras las baquetas es uno de los elementos más importantes en la música de Behemoth.

Ritmos trepidantes con abundantes cortes, y la auténtica apisonadora que es Inferno sonando de fondo, es la tarjeta de presentación de la banda en este "Satanica". Basta comenzar a escuchar el álbum, y "Decade of Therion" nos ofrece una muestra muy clara de lo que Behemoth puede ofrecer, y el por qué sus directos son tan aclamados por los fans del metal extremo.

Tal como termina "Decade of Therion" comienza "Lam". Con una batería salvaje que no da un sólo respiro al oyente. "Lam" es un tema en la misma línea pero más completo, ya que nos ofrece algunos pasajes algo más melódicos, que posteriormente iremos encontrando en pequeñas dosis a lo largo del álbum.

La temática de las letras es ocultista y apoyada en la mitología de Oriente medio. Como dato apuntar que la autoría de las mismas, es en su mayoría atribuible a un poeta polaco llamado Krzysztof Azarewicz. La forma de cantar de Nergal es realmente agresiva y encaja a la perfección con la música de Behemoth.

"Ceremony of Shiva" está en un apartado más melódico, y nos muestra la cara más Heavy de Behemoth y el por qué su Death Metal tiene la coletilla de Blackened. No faltan los pasajes algo progresivos y unos cambios de ritmo que muestra la competencia de la banda tanto en la composición como en la ejecución de los temas. Este está en mi lista de favoritos del álbum gracias entre otras cosas a las melodías de las guitarras.

A partir de aquí el álbum decae un poquito, y aunque no encuentro ninguna canción que pudiese catalogar como aburrida, es cierto que quizá a los temas les falta un poco de magia, y el álbum suena un tanto lineal.

Hacia el final, la cosa vuelve a mejorar con "The Alchemist's Dream", en el que destaca una parte instrumental en la última sección del tema, y que aporta un soplo de aire fresco a lo lineal que comentaba antes, y que  además sirve para enlazar con el tema que cierra el álbum.

"Chant for Eschaton 2000" es un tema algo más tranquilo, con más sentimiento Black, y que posee algunos samplers y voces limpias que le dan un rollo diferente, y que deja un buen sabor de boca al conjunto de "Satanica".

La producción del álbum no es demasiado buena, lo que no redunda en su beneficio, ya que hace perder al oyente algunos detalles que harían subir algunos puntos las canciones.

La formación que graba el álbum:

Nergal: Voces, Guitarra, Bajo, Teclados
L-kaos: Guitarra
Inferno: Batería

Nota Final: 7/10

martes, 9 de septiembre de 2014

Sinergy - Beware the Heavens (1999)

Sinergy nace en 1997 como la banda de Kimberly Goss, que hasta ese momento era conocida por su labor de teclista de sesión en las giras Therion y Dimmu Borgir, así como por su trabajo como teclista y vocalista en los noruegos Ancient. El caso es que Sinergy nace con el halo de superbanda, ya que para este primer lanzamiento cuenta entre sus filas con Alexi Laiho (Children of Bodom), Jesper Strömblad (In Flames) y Sharlee D'Angelo (Arch Enemy, Mercyful Fate, ...).

Este álbum de nombre "Beware the Heavens" se lanza al mercado en un momento en el que las bandas principales de estos músicos están en pleno auge, provocando que Sinergy alcance unas cotas de popularidad, que de otra manera difícilmente hubiese alcanzado.

A nivel musical nos vamos a encontrar con un Power Metal bastante potente, y lo suficientemente alejado del Power de teclados preponderantes tan en boga en ese momento, lo que hace el disco algo más original y escuchable. Sin duda la presencia de la pareja de guitarristas Alexi Laiho - Jesper Strömblad, redunda en unas composiciones trabajadas, y con un sonido bastante reconocible.

Quizá la presencia de Jesper Strömblad en una banda de este estilo puede sorprender un poco, pero no debemos olvidar que el germen y gran parte de las primeras composiciones de Hammerfall son obra suya. La presencia de Alexi Laiho es muy notoria y reconocible en las composiciones por su peculiar manera de tocar la guitarra. Valga como añadido de prensa rosa, que por aquel entonces era o se hizo pareja de Kimberly Goss, y tuvieron un breve matrimonio unos años después.

Otra cosa que atrae la atención sobre esta banda, es la voz de Kimberly Goss. Personalmente me parece que no tiene una voz demasiado notable, y en el álbum suena sobreproducida, pero lo cierto es que tiene un timbre de voz muy personal y diferenciador y con algunos dejes bastante rockeros.

A nivel musical, tenemos unas cuantas píldoras bastante cañeras, cuya factura parece bastante probable que corresponda al mencionado Alexi Laiho. Entre ellas podemos incluir la que abre el álbum, "Venomous Vixens", un tema equilibrado con ritmos bastante Heavies. "Warrior Princess" es uno de los mejores del álbum, y va acompañado de la instrumental que la precede "Born Unto Fire And Passion". El tema que da nombre al álbum, "Beware the Heavens", es con total seguridad de la factoría Laiho, ya que es una canción que está basada en el "Traslucent Image" de Inearthed, la banda que fue el germen de Children of Bodom.

Del resto del álbum, me gustaría destacar "The Fourth World", un tema más variado en cuanto a los tempos, con un estribillo muy pegadizo y un solo muy melódico. "Pulsation" pese a ser una pequeña instrumental de menos de dos minutos, mola bastante y mete un pequeño interludio antes del final del álbum.

"Swarmed" y "Virtual Future", no son malos temas aunque no están al nivel de las anteriores. En cuanto a "Razor Blade Salvation", es la típica, pero típica balada que no aporta absolutamente nada.

El principal pero que se le puede poner al álbum, es la corta duración del mismo. Algo menos de 35 minutos, contando que de los 9 temas, hay dos intros instrumentales. Si bien es cierto que quizá es mejor sacar un álbum más corto, sin canciones de "relleno", también lo es que no es de recibo sacar un álbum de tan poca duración, lo que me hace pensar que es un álbum sacado con "prisas" al mercado.

La formación que graba el álbum:

Kimberly Goss: Voces, Teclados
Alexi Laiho: Guitarra
Jesper Strömblad: Guitarra
Sharlee D'Angelo: Bajo
Ronny Milianowicz: Batería

Nota Final: 7/10

lunes, 8 de septiembre de 2014

Theatre of Tragedy - Aégis (1998)

Recuerdo con total decepción la primera vez que escuché este "Aegis" cuando salió allá por 1998. No parece la mejor manera de comenzar una review sobre un álbum, pero tal fue el impacto negativo con este lanzamiento, que es lo primero que se me ha venido a la cabeza al comenzar a escribir sobre él.

Seguro que alguna vez os ha ocurrido algo similar. Tras la edición del increíble "Velvet Darnkess They Fear", mis expectativas con Theatre of Tragedy eran realmente altas. Tuve la suerte de hacerme una copia de "Aegis" al poco de salir, y al escucharlo, esas grandes expectativas se vieron totalmente defraudadas.

El álbum se aleja totalmente de lo que había sido la banda hasta ese momento, y pega un brusco giro hacia el gótico más comercial, dando como resultado un álbum que se hace aburrido. Voy a comenzar comentando el apartado vocal por ser una de las características que más me gustaban de sus anteriores lanzamientos.

Las voces guturales de Raymond Rohonyi son extirpadas totalmente de la música, provocando que esos "duelos" entre las voces diabólicas y angelicales desaparezcan de las composiciones. A esto hay que añadir que las voces limpias de Raymond son bastante flojitas, y no destaca por ser un cantante demasiado dotado. En el apartado femenino, Liv Kristine canta con menos emoción que en anteriores lanzamientos excepto en alguna honrosa excepción como "Siren". Lo cierto es que las canciones tampoco invitan demasiado.

Hablando de la parte instrumental, lo primero que se percibe en "Aegis" es un reblandecimiento general del sonido de la banda. Del Doom Gótico de los anteriores lanzamientos quedan muy pocos elementos y pocas son las canciones salvables del álbum. Una de ellas es la anteriormente mencionada "Siren" que posee un riff que nos transporta brevemente a tiempos mejores. La otra canción que puede ser salvada de la quema es "Venus", en la que de nuevo encontramos riffs un poco más pesados, y un atisbo de voces guturales, pero tan sutil que apenas se pueden catalogar como tales.

El resto de canciones son muy poco destacables por lo bueno, y algunas se hacen realmente insufribles y repetitivas. Una de las tendencias que se aprecian en el álbum, es el viaje hacia sonidos más electrónicos. Una tónica en la que  ahondaría la banda en sucesivos lanzamientos. Las baterías suenan como samplers durante algunos pasajes. Especialmente el sonido de la caja, tiene unos ecos artificiales que no me gustan nada.

Sorprendentemente, o no tan sorprendente, este álbum es uno de los favoritos de los fans, y hay canciones como "Lorelei" o "Cassandra" que se convierten casi en clásicos de la banda. Desde luego, si comparamos "Aegis" con lo que vino después, hace que este álbum no parezca tan malo, pero yo más bien lo comparo con lo anterior, y lo que me queda entre las manos es un álbum bastante mediocre, que hace perder la esencia y la identidad que tenía la banda.

La formación que graba el álbum:

Raymond I. Rohonyi: Voces
Liv Kristine Espenæs: Voces
Tommy Olsson: Guitarra
Frank Claussen: Guitarra
Eirik T. Saltrø: Bajo
Lorentz Aspen: Sintetizadores
Hein Frode Hansen: Batería

Nota Final: 5,5/10

viernes, 11 de julio de 2014

Enslaved - Vikingligr Veldi (1994)

"Vikingligr Veldi" se puede considerar como el primer álbum de los noruegos Enslaved, aunque previamente ya habían grabado el E.P. "Hordanes Land", así como algunas Demos y un Split con Emperor. La banda es formada por Ivar Bjørnson y Grutle Kjellson en 1991, cuando únicamente contaban con 13 y 17 años respectivamente.

Desde un primer momento Enslaved deja claro que no va a ser una banda más del movimiento del Black Metal noruego, sino que marcan diferencias respecto al resto de bandas. Lo que hace especial a Enslaved es sin duda la apuesta musical de la banda, aunque también hay que reseñar que siempre se mantuvieron al margen del llamado "Inner Circle" del Black Metal.

A nivel musical, a Enslaved se les catalogó como Black Viking Metal, y esa etiqueta la han ido arrastrando a lo largo de los años. Desde mi punto de vista, es una etiqueta que tiene más peso por la temática de las letras que por la propia música en sí, aunque canciones como "Midgards Eldar", son capaces de transmitir sensaciones que nos hacen retroceder mil años a la vieja Escandinavia.

"Vikingligr Veldi" es un disco de puro Black Metal, pero al mismo tiempo, con un sentimiento y un toque atmosférico sobrecogedor. Las canciones del álbum son muy largas, y cuatro de ellas superan los 10 minutos de duración. Únicamente "Heimdallr" se queda en algo más de seis minutos.

La mayoría de los riffs del tema son pegadizos y en ningún momento se sienten repetitivos. Son riffs que podrías escuchar durante vueltas y vueltas sin cansarte de ellos. Las composiciones son muy dinámicas, y nos van llevando de parte en parte de manera natural.

Otro de los adjetivos que mejor describen al álbum es el de épico. Este álbum derrocha épica por los cuatro costados, gracias en gran parte a unos sutiles arreglos de teclado, que en contadas ocasiones se encuentran en un primer nivel de la producción, pero que aportan muchísimo empaque a la música.

La producción en general es bastante decente para lo que se puede esperar de un disco de Black del año 1994, y encima siendo el primer álbum de una banda. Las voces están grabadas a un volumen algo más bajo de lo habitual, aunque creo que es algo buscado adrede. El caso es que tampoco hay poco protagonismo en las voces, y se utilizan como un instrumento más en las canciones. La producción corre a cargo de Pytten, omnipresente productor en multitud de álbumes de Black de los 90.

No es posible destacar unas canciones sobre las demás, pero me gustaría hacer un pequeño comentario sobre ellas.

"Lifandi Liv Undir Hamri" es la canción que abre el fuego. Sorprende un poco que es en esta canción, en la única en la que los teclados tienen un peso protagonista durante algunas partes del tema, y que me recuerda un poco al sonido Emperor. Por lo demás, un temazo muy melódico ideal para comenzar el álbum.

"Vetrarnótt" es un auténtico cañonazo. Una canción 100% Black Metal con riffs que transmiten un sentimiento increíble. Es un tema realmente apabullante, avasallador, y con un gran trabajo en las voces por parte de Grutle, que en este álbum canta realmente grave.

"Midgards Eldar", posee una larga intro que relaja la tensión de "Vetrarnott". Es un tema épico, evocador, que va evolucionando en la canción más compleja del álbum, aunque no por ello difícil de escuchar. Multitud de partes unidas con maestría, que en ningún momento te hace perder la sensación de estar en la misma canción. Incluso hay algunos experimentos con "samplers" que quedan realmente bien.

"Heimdallr" arranca con un furioso riff de Black Metal, que quizá deja entrever algo del trabajo que posteriormente plasmarán en su siguiente álbum "Frost". El tema no se queda ahí, y hacia la mitad del tema hay un cambio, que nos mete en un ritmo mucho más melódico, con un ritmo de batería que te deja con la boca abierta.

"Norvegr" es el tema instrumental que cierra el álbum. Como no podía ser de otra manera, es un tema melancólico, que transmite sensación de conclusión y que incluye alguna sorpresa como un pequeño cambio con un ritmo bastante progresivo hacia la mitad del tema, aunque rápidamente vuelve a su ser como larga "Outro" del álbum.

Creo que podría estar dando vueltas a los mismos argumentos durante un buen rato, únicamente para llegar a la misma conclusión. Estamos ante un álbum memorable, que iniciaría una de las carreras musicales más excitantes de todas las que he tenido el placer de escuchar, porque Enslaved es una banda que en todos y cada uno de sus lanzamientos ha sabido evolucionar e ir creando un estilo propio, único e inconfundible, y es por eso que se ha convertido en una de mis bandas favoritas de todos los tiempos.

La formación que graba el álbum:

Grutle Kjellson: Voces, Bajo
Ivar Bjørnson: Guitarras, Teclados, Programación
Trym Torson: Batería

Nota Final: 9/10

martes, 24 de junio de 2014

Therion - Vovin (1998)

Tras el éxito cosechado con la edición de su aclamado "Theli", los suecos Therion, o más bien su líder y único miembro permanente de la banda, Christofer Johnsson, da otra vuelta de tuerca en la evolución de la banda hacia el Metal más sinfónico. El resultado es este "Vovin", un muy buen álbum que además es el más vendido en la historia de la banda. Entre ambos álbumes está el "A'arab Zaraq – Lucid Dreaming" de 1997, un álbum con algunas rarezas que servía para celebrar el décimo aniversario de la banda.

"Vovin" cierra con éxito el que desde mi punto de vista, es el mejor periodo creativo de Therion, y que abarca el "Lepaca Kliffoth", el mencionado "Theli" y este "Vovin". Aunque el éxito de ventas y de aceptación puede hacernos pensar en que éste es su mejor álbum, a mí me sigue pareciendo mejor el "Theli", además de más sorprendente y arriesgado.

Aunque ya en el álbum anterior habían grabado con un coro de voces, esta es la primera vez que Christofer Johnsson tiene los medios suficientes para grabar el álbum con una orquesta real, y eso se aprecia claramente en el sonido de las canciones. De hecho la producción del disco es uno de los puntos fuertes del álbum. Pese a la cantidad de arreglos y capas que tiene cada una de las pistas, es realmente sencillo escuchar todos los instrumentos al mismo tiempo, permitiendo al oyente disfrutar de diferentes matices en las sucesivas escuchas del álbum.

Este viaje de exploración de los sonidos más sinfónicos, llevan a Therion a abandonar prácticamente todas las voces "heavies", y casi el 100% del álbum está cantado por los tenores, sopranos, etc. La única excepción la encontramos en "The Wild Hunt", en la que participa Ralf Scheepers.

Estamos ante un álbum que se mueve casi al 100% en el medio tiempo, haciendo de su escucha todo un ejercicio de relajación, aunque esto queda también en el debe del álbum, ya que a veces puede hacerse algo largo de escuchar. El álbum comienza de manera muy acertada con "The Rise of Sodom and Gomorrah" y "Birth of Venus Illegitima", en el que las voces femeninas son realmente buenas.

"Wine of Aluqah" introduce el primer movimiento algo más Metálico, con ritmos más contundentes, y con una fuerte presencia del bajo, que se redondean con una parte final melódica muy emocionante. "Clavicula Nox" es el tema más largo del álbum, ya que se va casi a los nueve minutos de duración, y posee algunas de las mejores melodías del disco. Estos cuatro temas, componen la mejor parte de "Vovin".

La sección central es iniciada por la mencionada "The Wild Hunt", la canción más cañera del álbum, aunque ni mucho menos es la mejor. "Eye of Shiva" que tiene alguna parte brillante y cerrando esta sección, "Black Sun" que mantiene la tónica general comentada. El sonido de las guitarras distorsionadas, es el clásico de Therion, con ritmos pesados y contundentes.

En la recta final del álbum, tenemos que "The Opening", "Morning Star" y "Black Diamonds" forman parte de la misma canción, llamada "Draconian Trilogy", algo que si no me equivoco, entronca directamente con la trilogía de álbumes que forman "Lepaca Kliffoth", "Theli" y este "Vovin". De las tres partes de la canción, me quedo con la última, "Black Diamonds". El álbum se cierra de manera muy efectiva con "Raven of Dispersion".

Estamos sin duda ante un gran álbum, que en su día volvió a sorprender al mundo, tal y como hizo "Theli". Desde mi punto de vista se echa un pelín de menos algo más de agresividad, pero vaya, que este disco forma parte de la evolución musical de la banda, y esto es lo que tocaba en aquel momento.

La formación que graba el álbum:

Christofer Johnsson: Guitarra, Teclados
Tommy Eriksson: Guitarra
Jan Kazda: Bajo
Wolf Simon: Batería

Nota Final: 8,5/10

miércoles, 11 de junio de 2014

Nightingale - Invisible (2004)

Para los que no estén familiarizados con Nightingale, os diré que es otra de las múltiples bandas del gran Dan Swanö, una de las mentes más brillantes y creativas del Metal en Europa. En esta ocasión, une fuerzas con su hermano Dag en esta banda de Hard Rock, que nos muestra una cara más, del polifacético músico sueco que se hizo famoso con sus Edge of Sanity.

El nacimiento de Nightingale fue uno más de los proyectos en solitario de Dan, en el que él mismo tocaba todos los instrumentos, y en una onda de Rock Gótico. Tras este primer álbum, y sólo un año después, se junta con su hermano y graban el segundo lanzamiento de la banda. "The Closing Chronicles" ya lleva un estilo mucho más Hard Rockero con algún toque progresivo. Esta es la senda por la que transitará la banda a lo largo de su existencia, y en la que se encuentra enclavado musicalmente este "Invisible".

Lo que empezó como un proyecto, a estas alturas ya es una banda totalmente asentada, ya que "Invisible" es el quinto álbum de Nightingale, y desde su tercer álbum ya cuentan con bajo y batería fijos en la banda. Como digo, el estilo de este álbum puede ser catalogado como Hard Rock, o simplemente como Metal melódico.

La música no es nada complicada, y sí muy sencilla de escuchar, pero a la vez destilando una gran clase y la calidad suficiente para que no te canses de escuchar el álbum en la quinta vuelta. Todas las canciones están bien trabajadas, y tienen alguna parte brillante, que la hace especial respecto a las otras. Estamos ante uno de esos álbumes en los que rara vez, dos personas coincidirán en decirte sus tres temas favoritos.

A nivel instrumental el álbum cumple con creces lo que se espera de él. En especial el trabajo de las guitarras es muy completo, con riffs melódicos muy interesantes y bien armonizados. En el apartado de los solos, los punteos hacen algo más que cumplir el expediente, son melódicos y están tocados con mucho feeling.

Otro de los puntos fuertes del álbum, como no podía ser de otra manera, es el apartado vocal. Dan Swanö es un gran vocalista, gracias especialmente a su peculiar tono de voz y a una buena vocalización, que nos permite entender gran parte de las letras sin tener que recurrir al libreto. El resto de instrumentos cumple a la perfección, destacando también el toque setentero que le aporta a la música algunos de los teclados del álbum.

Como he comentado antes, es muy complicado destacar algunos temas sobre los demás, pero si tuviese que hacer mi elección, creo que me quedaría con:
  • "Raincheck For My Demise", con una letra muy emocionante, que habla de una persona a la que le llega su última hora, y reflexiona sobre todo lo que nunca le dio tiempo a hacer en su vida.
  • "Atlantis Rising" una de las canciones mejor llevadas del álbum y con una sección de teclados que me hacer recordar a "Moontower", el único disco publicado por Dan Swanö con su propio nombre.
  • "Misery" una de esas canciones que nada más comenzar, te meten el buen rollo en el cuerpo, y que te mantiene en vilo a lo largo de toda el tema.
  • "The Wake", por destacar también alguna canción de las más lentas. Está tocado en su mayoría con guitarras acústicas, y en la que las voces de Dan Swanö nos envuelven suavemente.
Este es un álbum muy recomendable para cualquier aficionado al Rock, y para los muy metaleros también, porque de vez en cuando viene bien "desintoxicar un poco los oídos". Aclarar que Dag Swanö, usa el nombre artístico de Tom Nouga para evitar confusiones entre Dan y Dag.

La formación que graba el álbum:

Dan Swanö: Voces, Guitarra, Teclados
Tom Nouga: Guitarra, Teclados
Erik Oskarsson: Bajo
Tom Björn: Batería

Nota Final: 8,5/10

viernes, 6 de junio de 2014

Hollenthon - With Vilest of Worms to Dwell (2001)

Hollenthon es una banda austriaca liderada por el polifacético Martin Schirenc, también conocido por su peculiar nombre artístico "Don Cochino" en Pungent Stench. Tiene además junto a Silenius de Summoning un engendro industrial llamado Kreuzweg Ost que es digno de ser escuchado por lo extraño y original.

Formados con el nombre de Vuzem en 1994, incluyen un par de temas suyos en un recopilatorio de Black Metal, y tras la buena acogida del público, Martin Schirenc se anima a grabar un álbum completo, ya bajo el nombre de Hollenthon. La banda toma su nombre de una pequeña población del este austriaco.

Martin Schirenc se encarga de voces, guitarras, bajo y orquestaciones, uniendo fuerzas con el batería Mike Gröger y con la participación de su esposa Elena Schirenc que se encarga de todas las letras, y mete alguna que otra voz en el álbum.

"With Vilest of Worms to Dwell" es el segundo lanzamiento de la banda, y hasta la fecha el mejor de ellos. Mención a parte para este extraño y a la vez atrayente título. A nivel musical, me resulta francamente complicado catalogar a Hollenthon, ya que aúna un buen puñado de estilos e influencias al mismo tiempo. Quizá el elemento más presente durante todo el álbum, es el Sinfónico, ya que las canciones están muy orquestadas, incluso con un cierto aire de banda sonora.

Los arreglos de álbum están cuidados al detalle, y todas las canciones se perciben muy trabajadas. En el apartado vocal, Martin Schirenc hace uso en su gran mayoría de voces agresivas, aunque en algunas secciones nos muestra su voz limpia.

"Y Draig Goch" abre el álbum con mucha fuerza, y grandes orquestaciones que incluyen multitud de elementos y coros que se unen en una canción muy dinámica y emocionante.

"Woe to Defeated" comienza con un ritmo a medio tiempo con unos coros bastante peculiares y con un aire muy medieval, para dar paso a un tema más en la onda del Death melódico y en el que se pueden escuchar las primeras voces claras. Para completar el tema, también podemos escuchar uno de los pocos solos que hay a lo largo del álbum, y que sin ser en exceso virtuoso, es melódico tiene muy buen feeling.

"Lords of Bedlam" es para mi gusto la canción más floja del disco, con un ritmo que se hacer algo cansino, por lo repetitivo, aunque se puede salvar alguna parte. Sin tiempo para lamentarnos comienza "To Kingdom Come", que te mete en sintonía nada más comenzar. Sin duda uno de los temazos de este álbum, y que cuenta con la colaboración en las voces de la mencionada Elena Schirenc.

"The Calm Before the Storm" hace honor a su nombre, y se mueve más próximo al medio tiempo, con alguna parte muy brillante y da paso a "Fire Upon the Blade", otro gran momento, y quizá el tema más épico del álbum.

"Conquest Demise" rebaja el ritmo otra vez, y es en el que más afluencia de voces limpias vamos a poder escuchar, además de una parte final con muy buenas melodías. "Conspirator" es un tema crudo, con unas atmósferas bastante siniestras, que poco a poco va evolucionando hacia un final muy épico que rendondea un muy buen álbum, variado y completo.

Lo cierto es que bandas como Hollenthon dan un soplo de aire fresco al Metal, ofreciendo una apuesta muy personal y a la vez muy accesible para casi todos los oídos.

La formación que graba el álbum:

Martin Schirenc: Voz, Guitarra, Bajo, Teclados
Elena Schirenc: Voz, Letras
Mike Gröger: Batería

Nota Final: 8,5/10

martes, 3 de junio de 2014

My Dying Bride - As The Flower Withers (1992)

"As The Flower Withers" es el prometedor comienzo de los británicos My Dying Bride, y sin ser el mejor álbum de su discografía, se convirtió en un debut más que digno. Previo a este lanzamiento, ya habían editado a través de Peaceville Records, un E.P. con el rimbombante nombre de "Symphonaire Infernus et Spera Empyrium".

En este disco vamos a encontrar algunos de los temas más míticos de My Dying Bride como "Sear Me", que posteriormente sería revisitado en "Sear Me MCMXCIII" y que tendría su secuela en "Sear Me III". En esta canción, la banda da las pautas de lo que sería el estilo que han explotado a lo largo de los años, y que llega hasta nuestros días, más de veinte años después.

Melancólicas melodías de guitarra, adornadas con violines y teclados, baterías muy pesadas y la carismática voz de Aaron Stainthorpe, aunque en este lanzamiento aún esté por pulir. De hecho, en "As The Flowers Wither", las voces limpias de Aaron son inexistentes.

Que nadie espere que este álbum sea un clásico del Doom Metal. De hecho, en muchas secciones se aproxima más al Death que al Doom. Ejemplos de este los tenemos por ejemplo en "The Forever People", una de las canciones más movidas de la historia de My Dying Bride, y el tema con el que cerraban los conciertos en los orígenes. En este apartado, podemos incluir también a "Vast Choirs" y a "Erotic Literature". Son canciones de Death Metal con algunas partes de Doom.

Esto es algo único de este álbum, y que no podremos escuchar en los discos sucesivos, ya que a partir del "Turn Loose the Swans", se centran plenamente en el Doom.

La producción del álbum corre a cargo del omnipresente Paul "Hammy" Halmshaw, productor por excelencia de las primeras grabaciones del Doom británico, incluyendo los primeros discos de Paradise Lost o Anathema. De hecho, este álbum tiene una producción muy similar al "Serenades" de Anathema, especialmente en el sonido de la batería y de esos bombos que suenan como piedras. En la comparación, este álbum sale peor parado, ya que suena bastante sucio.

El otro gran clásico del álbum, y el que más me gusta, es "The Return of the Beautiful". Éste también sería revisitado en "The Dreadful Hours", que ya comentamos aquí en su día. Es el tema más largo del álbum, y en el que destacan los violines de Martin Powell, y que posteriormente serían mucho más utilizados en los siguientes álbumes. El tema está compuesto de varias partes, incluyendo alguna realmente cañera.

Desde mi punto de vista, este lanzamiento tiene como principal atractivo el poder escuchar el germen de lo que posteriormente sería el "sonido My Dying Bride", y aunque no es su mejor álbum, tiene momentos muy disfrutables. Como vídeo del álbum, voy a compartir el de "Vast Choirs" para aquellos que no hayáis escuchado la cara Death de My Dying Bride.

La formación que graba el álbum:

Aaron Stainthorpe: Voces
Andrew Craighan: Guitarra
Calvin Robertshaw: Guitarra
Adrian "Ade" Jackson: Bajo
Rick Miah: Batería

Nota Final: 7/10

jueves, 22 de mayo de 2014

Children of Bodom - Hatebreeder (1999)

El fenómeno de Children of Bodom y de su irrupción en el mundo del Metal es digno de mención. La banda se forma bajo el nombre de Inearthed, y desde los comienzos practican un Death Melódico, en ocasiones muy cercano al Power, y con multitud de melodías neoclásicas, que supieron cautivar a gran parte de la comunidad metálica europea.

Si en su primer álbum, "Something Wild", aún mostraban algún ramalazo Black, en este "Hatebreeder", esas influencias desaparecen totalmente, y se asientan en su propio estilo. Según la persona a la que le preguntes, Children of Bodom es un grupo de Power Metal con voces agresivas, o un grupo de Death Melódico. En todo caso, al menos en esta época, aún poseen algunos riffs y ritmos de batería que no encajarían demasiado en el Power.

El por qué de estas cuestiones, sin duda vienen motivadas por las bonitas y pegadizas melodías que tienen la mayoría de sus canciones. Alexi Laiho, es el cerebro impulsor detrás de la maquinara finlandesa, y en la época en la que salió "Hatebreeder", tan sólo contaba 20 años. La música de Children of Bodom en los comienzos también se identificaba con claridad gracias al sonido del teclado de Janne Warman, y los punteos doblados entre el propio Janne y Alexi Laiho.

Este "Hatebreeder" es probablemente junto al siguiente álbum, "Follow the Reaper", el mejor álbum de Children of Bodom. Si en el primer disco, el color predominante del artwork era el rojo, en este segundo álbum se decantan por el verde, continuando de esta manera una pequeña acción de marketing que funcionó bastante bien, y que haría especular a los fans con el color elegido para los siguientes lanzamientos.

Los mejores momentos del álbum los encontramos en la primera mitad del mismo. "Warheart", el tema con el riff más cañero del disco y un buen estribillo. "Bed of Razors" es una canción muy pegadiza, sencilla y efectiva, pero a largo plazo no termina siendo el temazo del álbum. Una de las características de Children of Bodom, es que Alexi Laiho canta casi siempre encima de las melodías principales, que por otra parte él mismo toca en directo, haciendo su labor doblemente complicada.

"Towards Dead End" es un auténtico chorro de melodía. Muy cañera pero muy sencilla de escuchar, con una melodía principal de lo mejorcito del álbum. El tema que más me gusta y engancha del álbum, es "Downfall". Con un ritmo de entrada muy sugerente, y unos cambios de ritmo marcados por los cortes, y con un gran trabajo en los teclados.

En la parte más vulgar del álbum tenemos "Black Widow" y "Wrath Within", temas que aunque tienen alguna parte salvable, encuentro mucho menos inspirados que el resto del álbum.

Children of Bodom fue en su momento un buen enganche para la gente que no "soporta" las voces agresivas en la música, aunque la verdad es que desde hace ya unos años, la banda anda bastante estancada.

La formación que graba el álbum:

Alexi Laiho: Voz, Guitarra
Alexander Kuoppala: Guitarra
Henkka T. Blacksmith: Bajo
Janne Warman: Teclados
Jaska Raatikainen: Batería

Nota Final: 8,5/10

miércoles, 21 de mayo de 2014

Amorphis - Circle (2013)

"Circle" es el undécimo lanzamiento de los fineses Amorphis, que una vez más nos ofrecen un álbum muy sólido, y que al menos para gran parte de los fans de la banda, supera a su anterior "The Beginning of Times" que ya comentamos aquí en su momento. En lo que seguro no lo supera es en la portada, mucho más fea en esta ocasión.

Musicalmente, el álbum no difiere demasiado de lo que ha venido haciendo Amorphis en los últimos años, desde la incorporación de Tomi Joutsen como cantante. Parece que la marcha de Pasi Koskinen coincidió con un cambio de rumbo en el devenir de Amorphis, y desde "Eclipse" han ido sacando buenos discos, uno tras otro.

Una de las cosas que me sorprende gratamente de Amorphis, es que han conseguido llegar a un equilibrio musical muy interesante. Por un lado, las composiciones tienen bastante peso, reforzadas por ritmos de guitarra bastante pesados y contundentes, y por la presencia más o menos habitual de voces guturales. Por otro lado encontramos muchas partes de desahogo, con ritmos de metal muy melódico, en las que las voces limpias se hacen protagonistas.

Este equilibrio también está patente con las partes más atmosféricas, a las que el teclado ayuda en gran medida, compenetrándose a la perfección con las melodías y ritmos de las guitarras.

En el apartado más cañero de "Circle", encontramos algunas canciones realmente buenas y potentes.

  • "Shades of Gray" es el tema que abre el álbum, y lo hace mostrando alguno de los ritmos más duros del álbum, y con bastante presencia de voces guturales, aunque tampoco faltan las partes melódicas que comentábamos antes.
  • "Nightbird's Song", que comienza con uno de los mejores rugidos del álbum, y que es un tema muy completo, de los mejores del álbum. Hay un vídeo del tema, que es el que podéis escuchar al final de la entrada.

Del resto del disco hay varios temas muy acertados, y dejan a un gran nivel el global del álbum.

  • "Hopeless Days", una de mis favoritas, y que durante algunos pasajes recuerda a los Anathema de la época del "Alternative 4".
  • "Enchanted By The Moon", es un tema con un toque algo más épico, y al mismo tiempo atmosférico, aunque con una sección central más radical que altera el ritmo del tema.
  • "Narrow Path" como uno de los temas más completos del álbum, con esos ritmos de aire folk marca de la casa, y que supongo que se convertirá en un fijo en el repertorio de los directos.
  • "Into The Abyss", es un tema con un ritmo algo más psicodélico y progresivo que descansa en un estribillo pegadizo, y que aporta si cabe, más variedad al álbum.
  • "Mission", es el segundo tema del disco y rebaja un poco la agresividad de la apertura. Tiene un gran trabajo de las guitarras hacia el final, con un Esa Holopainen, que sin ser ningún virtuoso, tiene un gran sentido de la melodía y un buen feeling a la hora de tocar. Sorprendentemente fue olvidada durante la gira del álbum.
  • "The Wanderer", que fue el single del álbum, es una canción muy pegadiza, pero quizá demasiado blandita, incluso bastante Popera.

Una vez más Amorphis ha sabido explotar sus virtudes en un disco mostrando a una banda muy solvente, que es capaz de seguir sacando con asiduidad discos de calidad.

La formación que graba el álbum:

Tomi Joutsen: Voces
Esa Holopainen: Guitarra
Tomi Koivusaari: Guitarra
Niclas Etelävuori: Bajo
Santeri Kallio: Teclados
Jan Rechberger: Batería

Nota Final: 8/10

martes, 20 de mayo de 2014

Vinterland - Welcome My Last Chapter (1996)

Vinterland es una de esas bandas que aparecieron a mitad de los años 90, en pleno auge del Black Metal, grabaron un álbum fantástico y desaparecieron del mapa. Poco o nada se supo de la banda, hasta que en 2011 se reunieron para dar algún concierto. Desde entonces, la banda figura como en activo, pero que yo sepa no han hecho nada nuevo. Los tres músicos que forman Vinterland, han estado involucrados en varias bandas, incluso en alguna participan juntos algunos de ellos, como en Tyrant, una banda de Black Thrash.

El álbum que nos ocupa tiene el premonitorio nombre de "Welcome My Last Chapter". Efectivamente, primero y último. A su manera, este disco se ha convertido en una pequeño disco de culto dentro del underground, motivo que propició la reunión de 2011. A nivel musical, estamos ante un Black Metal melódico, que hoy en día se puede considerar "old school", aunque con ello no debemos pensar en bandas excesivamente primitivas, y debemos enclavar el álbum en 1996, su año de salida al mercado.

Las canciones están repletas de fríos y afilados riffs, cargados con ese sentimiento que sólo podemos encontrar en el puro Black Metal. Vinterland son capaces de mezclar con maestría unas melodías intensas con atmósferas depresivas. La producción es algo sucia pero no demasiado, y es sencillo escuchar la ejecución de los instrumentos con bastante claridad. Los cambios de velocidad en los temas son bastante frecuentes, y tenemos bastantes partes a medio tiempo, con el clásico doble bombo, pero con la caja a media velocidad.

Las melodías son sencillas, pero consiguen el efecto deseado en las canciones, y ponen el contrapunto a la crudeza de las canciones. Las voces son agresivas a lo largo de todo el álbum, y se encuentran dobladas en algunas partes. Las letras tratan temáticas típicas en el Black, como la noche, la muerte, la no-muerte, etc.

Las canciones no son planas, y poseen arreglos con diferentes elementos. Desde guitarras en limpio, a samplers y efectos, pasando por algunos teclados muy sutiles, que siempre quedan en un discreto segundo plano, y el peso de los temas lo tienen los instrumentos clásicos. Comentar que algunos de los teclados están grabados por el omnipresente Dan Swäno, que también fue el productor del álbum.

Los momentos estelares del álbum: "Our Dawn of Glory", "A Vinter Breeze", "As I Behold the Dying Sun" y "A Castle So Crystal Clear". Álbum totalmente recomendado para amantes del Black.

La formación que graba el álbum:

D.F. Bragman: Voces, Guitarra, Bajo
Pehr Larsson: Guitarra, Voces
Andreas Jonsson: Batería

Nota Final: 8,5/10

martes, 13 de mayo de 2014

In Flames - Whoracle (1997)

"Whoracle" es el disco que dio continuidad al éxito de público que supuso para In Flames la edición de "The Jester Race", ya bajo el sello Nuclear Blast. En una senda aún más melódica si cabe, "Whoracle" es un álbum repleto de melodía, que ahondó en la senda del llamado sonido Gotemburgo. Esto es, un Death muy melódico, que de Death tiene poco más que las voces y algunos riffs.

Para esta ocasión, In Flames repiten formación, con un Anders Friden ya totalmente asentado en su labor de cantante, aunque hay que indicar que todas las letras de este álbum están escritas por Niklas Sundin, líder de Dark Tranquillity. El resto del equipo involucrado vuelve a ser casi el mismo. El álbum está grabado y masterizado en los estudios Fredman, y la producción de nuevo corre a cargo de Fredrik Nordström, e incluso Andreas Marschall repite como portadista.

El álbum explota al máximo la fórmula que dio a In Flames el éxito del que han seguido disfrutando hasta día de hoy. Canciones que rebosan de riffs muy melódicos, con guitarras dobladas en casi todas las canciones y con un buen nivel de arreglos, incluyendo guitarras acústicas, e incluso algún coro con voz femenina como en "Whoracle", la canción instrumental que sirve de outro para el álbum.

En el apartado vocal, he decir que Anders Friden me parece un cantante algo limitado, y aunque sus voces agresivas me gustan, no puedo decir lo mismo de su voz limpia, por llamarla de alguna manera. Este será el último disco que grabe Bjorn Gelotte como batería, pasando definitivamente a la guitarra en su siguiente álbum "Colony".

El principal pero que le encuentro a "Whoracle" es que tiene quizá demasiadas partes lentas y a medio tiempo, que rompen el dinamismo con el que comienza el álbum. Los mejores temas se encuentran al principio, y entre ellos tenemos "Jotun", con una de las mejores melodías, "Food For The Gods", posiblemente el tema que más me gusta, y "The Hive", el único tema que ha perdurado en los directos en los últimos años.

Otro buen tema que antes era un fijo en los conciertos es el "Episode 666", pero parece desterrado del repertorio desde hace años. Cosa lógica por otro lado, pues In Flames cuenta ya con la friolera de diez álbums y algunos E.P. a sus espaldas.

Creo que si hubiese escrito esta crítica hace años, igual le hubiese puntuado mejor, pero visto en retrospectiva, no me parece un álbum tan brillante.

La formación que graba el álbum:

Anders Fridén: Voces
Jesper Strömblad: Guitarra, Teclados
Glenn Ljungström: Guitarra
Johan Larsson: Bajo
Björn Gelotte: Batería

Nota Final: 7,5/10

lunes, 12 de mayo de 2014

To/Die/For - Jaded (2003)

Los finlandeses To/Die/For, son una de esas bandas que aparecen en determinados momentos y lugares, al abrigo de una moda o del éxito de un determinado estilo. Al igual que ocurrió en el filo del siglo XXI con el Power Metal en Italia, en Finlandia el estilo predominante fue lo que se vino a llamar Gothic Metal, aunque en muchas ocasiones, de Metal no tiene demasiado que se diga.

En este álbum, To/Die/For ofrece una música más cercana al Pop con guitarras distorsionadas, y con unos teclados horribles, que no dejan de taladrar tu cerebro a lo largo del álbum.

El primer tema, "Dying Embers" está marcado por estos teclados, que en ocasiones son absurdos, en otras estridentes, a ratos con ritmos "semi-tecnho" y a ratos sonando a pura lata.

Continuamos con "(I Just)Died in Your Arms", que se trata de una versión de los británicos Cutting Crew. Parece que esto de hacer versiones de canciones que triunfaron en los 80, es algo marca de la casa, ya que también hicieron con "In The Heat of the Night", de la alemana Sandra. Al igual que esta última, la canción es una auténtica julapada. Una treta para  aprovechar una canción Pop que triunfó en lo 80.

No hablemos ya de situar una versión como canción número dos en tu álbum, un lugar que debería ocupar uno de los mejores temas. Este es el nivel.

"Too Much Ain't Enough" adolece del mismo sonido cutre de teclados, además de ser otra canción aburrida. Para redondear, la frase-estribillo "Demasiado no es suficiente", se repite una y otra vez. Los intentos de poner voces un poco más agresivas por parte del cantante, suenan ridículos y totalmente sobreproducidas, aunque casi ocurre lo mismo con las voces normales.

Buscando algo positivo en el álbum, encontramos "Jaded", que es de lo poco que se puede catalogar como Metal en el álbum. Pese a que los teclados suenan igualmente débiles, sin fuerza, al menos el riff de guitarra es algo más pesado, y hasta tiene alguna parte que mola bastante. Incluso la parte de los solos está bien. "Forever" también tiene algún riff decente, pero tampoco es para tirar cohetes.

"Años de Dolor" imagino que es un guiño hacia el público de habla hispana, pero poco más, ya que ni siquiera esa frase aparece en las letras. Echando un ojo a las mismas, vamos a encontrar más o menos el mismo rollito de adolescente deprimido que tanto gustan a las mal llamadas bandas de Gothic Metal, por aquello del Metal.

Desde mi punto de vista el álbum es muy poco salvable. En esta ocasión, su corta duración se convierte sin duda, en virtud. Hay una edición japonesa que viene con nada menos que tres bonus track, pero al menos yo, con esta voy más que sobrado.

La formación que graba el álbum:

Jarno "Jape" Perätalo: Voz
Mika "Alli" Ahtiainen: Guitarra
Joonas "Jope" Koto: Guitarra
Marko "Make" Kangaskolkka: Bajo
Tonmi Lillman: Batería, Teclados, Programación.

Nota Final: 2,5/10

jueves, 8 de mayo de 2014

Death - Human (1991)

"Human" es el cuarto álbum en la carrera de Death, y con este mítico lanzamiento, Chuck Schuldiner comenzaba a forjar la leyenda de esta banda, que ha sido influencia e inspiración para multitud de músicos. Como en cada lanzamiento de la banda la evolución se hace patente en "Human". Las composiciones son muy equilibradas, y aunque predominan los ritmos cañeros de Death Thrash, con baterías muy rápidas, vamos a poder escuchar partes algo progresivas, y en la que los músicos hacen las delicias del respetable.

Para esta ocasión, Chuck Schuldiner se rodea de la que ha sido una de las mejores, si no la mejor formación que ha tenido Death en todos los tiempos. Al bajo, y siendo la primera de muchas colaboraciones juntos, tenemos al siempre genial Steve DiGiorgio, por aquella época conocido por formar parte de Sadus. A la segunda guitarra y a la batería están Paul Masvidal y Sean Reinert, ambos miembros de Cynic. Una formación de lujo para un álbum de lujo, que es el favorito para muchos de los fans de Death.

Una vez más, Chuck Schuldiner demuestra su avance como compositor y como guitarrista, con unos riffs cada vez más complejos y con la introducción de partes más progresivas, llevando el estilo hacia nuevos horizontes, y abriendo camino para el montón de bandas que venían siguiendo su estela. Una de las cosas que más me gustan de Death, son los brutales cambios de ritmo que meten en las canciones, y como los aprovechan para dinamizar al máximo las composiciones.

La producción del álbum es más que decente para el estilo y el año, y corre a cargo del propio Chuck, junto al mítico Scott Burns, que ha sido productor o ingeniero de prácticamente todas las bandas de Death y Thrash Norteamericanas, Atheist, Cannibal Corpse, Deicide, Obituary, por citar sólo algunas. Aunque las guitarras son predominantes en la producción, es posible distinguir todos los instrumentos a la perfección, y los músicos tienen su hueco para mostrar sus habilidades.

Una de las cosas que más me gustan del álbum, como en casi todos los discos de Death, es el trabajo de la batería. Sean Reinert demuestra una gran maestría en los ritmos y en sacar partido a los platos. Destacar también los dos estilos complementarios de las guitarras, y cómo van alternando los solos durante los temas.

El apartado lírico, lejos de quedar en segundo plano, es de nuevo impresionante. Personalmente me gustan mucho las letras de la segunda etapa de Death, alejadas de la temática Gore de los comienzos. Hablan de temas muy presentes en la sociedad, pero siempre a través de las personas, desde un punto humanista y con un cierto toque filosófico. Quizá esto sea un resumen algo pobre para explicarlo, pero sólo puedo animaros a echarlas una ojeada y juzgar por vosotros mismos. Me sorprende que soy capaz de entender parcialmente las letras del álbum al escucharlo, dejando la capacidad de vocalizar de Chuck Schuldiner en muy buen lugar. :)

Es muy complicado destacar unos temas sobre otros, porque el nivel de todos las canciones es absolutamente genial, pero le tengo especial cariño a "Lack of Comprehension", que fue el primer tema de Death que escuché en mi vida, y del que existe un videoclip que pongo como vídeo para que podáis escucharla.

Otra de las novedades del álbum es "Cosmic Sea", una de las dos únicas canciones instrumentales en toda la historia de la banda junto a "Voice of the Soul" del "The Sound of Perseverance". Además, creo que es de las poquísimas ocasiones que podemos escuchar unos teclados de fondo, y como anécdota adicional, comentar que en este tema, el bajo está grabado por Scott Carino.

El único pero que se le puede poner a "Human", es que sólo tiene ocho canciones para una duración total de 34 minutos, los cuales se pasan volando. Aunque a día de hoy resulta corto, en la época era bastante más habitual encontrar discos con esa duración. Existe una edición japonesa que viene con el "God of Thunder" de Kiss como bonus track.

Sin ninguna duda, este álbum es pieza clave en la historia del Death Técnico, y de la música extrema en general.

La formación que graba el álbum:

Chuck Schuldiner: Voces, Guitarra
Paul Masvidal: Guitarra
Steve DiGiorgio: Bajo
Sean Reinert: Batería

Nota Final: 9,5/10

miércoles, 7 de mayo de 2014

Annihilator - Remains (1997)

Sin duda estamos ante uno de los peores discos de la larga trayectoria de los canadienses Annihilator. Pese a no considerarme un gran fan de la banda, he de reconocer que sus lanzamientos siempre me han inspirado curiosidad, y de todos ellos he sacado algunos buenos temas, aunque en este "Remains", la cosa está realmente complicada.

Situémonos en el año 1997. Con la irrupción del Grunge a principios de los 90, en Norte América, el Metal cayó totalmente en el olvido, y muchas bandas vieron como sus carreras volvían al underground más absoluto. A estas alturas de la película, Annihilator ya era prácticamente la banda de Jeff Waters, y en este álbum, él mismo se encarga de grabar todos los instrumentos, e incluso de programar la batería. "Remains" parece el típico intento de modernizar el sonido de la banda, pero el experimento es total y absolutamente fallido.

El disco abre con "Murder", un tema con un riff orientado hacia el Nu-Metal, con unos efectos electrónicos desconcertantes  y con unas voces bastante extrañas. El tema es malo y repetitivo hasta la saciedad. Lo único salvable de este tema, y por salvar algo, es el solo.

Tras el primer impacto negativo, nos encontramos con "Sexecution", un tema si cabe peor aún que el anterior. Aburrido como él solo, y con un rollo experimental fallido totalmente. Para dar más presencia a la cagada, está situado nada menos que en la segunda posición del álbum.

Con el tercer tema, "No Love", ya se pierde la esperanza de escuchar si quiera una canción en condiciones. El ritmo semi-techno y la producción de las voces, nos hace dudar si estamos escuchando un disco de Annihilator, de Marilyn Manson o de Disco Stu.

Siguen cayendo los bodrios, y se hace realmente complicado el seguir escuchando el álbum, viendo que tema tras tema la cosa no mejora. Aunque hacia la mitad del álbum, al menos hay algún tema más cañero, como "Human Remains", que más roza el Metalcore que otra cosa.

Para los mas valientes, la recompensa se encuentra hacia el final del disco, donde empezamos a encontrar el Thrash Metal esperado, y con un trabajo normal en las voces, en vez de esa voz susurrada del comienzo.
Aunque no el nivel no es que sea para tirar cohetes, al menos nos encontramos con una terna de canciones decentes, como son "Tricks and Traps", "I Want", y la que es mi favorita, "Reaction".

"Tricks and Traps" comienza con una melodía en limpio, que de manera muy natural desemboca en una parte más cañera que consigue alegrarnos parcialmente la pajarita, aunque el resto del tema me parece bastante vulgar. El riff melódico de "I Want" está bastante guapo y hacer presagiar un buen tema, que las voces de Jeff Waters se encargan de estropear un poco.

"Reaction" es realmente la mejor canción del álbum. Rápida y contundente, sin muchos alardes, consigue que se mueva alguna parte de tu cuerpo. "Bastiage" es la canción instrumental encargada de cerrar el disco, y es totalmente lamentable. Por no molar, no mola ni la portada.

Hay una versión del álbum que viene con un par de bonus. "It's You", una balada al estilo Annihilator y una pista con comentarios de Jeff Waters sobre los temas del álbum. De las primeras cosas que comenta, es que es un disco casi en solitario, que quiso experimentar con sonidos, etc. Y yo pienso, que de acuerdo, pero que esos experimentos deberían sacarlos con otro nombre para no decepcionar a los fans.

Me quedo pensando en qué pista poner como vídeo. Me quedo con las ganas de poner alguna de las malas, pero como espero que puedas leer la crítica escuchando algo medio decente pondré una de las últimas.

La formación que graba el álbum:

Jeff Waters: Voz, Guitarra, Bajo, Programación.

Nota Final: 2,5/10

martes, 6 de mayo de 2014

Old Man's Child - Revelation 666 - The Curse of Damnation (2000)

Old Man's Child es una banda noruega de Black Metal liderada por Galder, uno de los actuales guitarristas de Dimmu Borgir. Es posible que parte de su popularidad venga motivada por esta circunstancia, aunque justo es reconocer que la banda ya tenía una contrastada trayectoria previa a la entrada de Galder en Dimmu Borgir. Concretamente, este es el último álbum editado por Old Man's Child, antes de dicho desembarco.

El sonido global de Old Man's Child encajaría bastante bien en el de la segunda oleada del Black Metal noruego. Estamos ante un Black muy melódico, con fuerte predominancia de los teclados, y con multitud de riffs de guitarra más cercanos al Heavy que al Black. Esta predominancia de los teclados, acaba quizá por agobiar un poco, ya que están en la primera línea de la producción durante casi todo el álbum. En cambio, el bajo es poco audible, y parece que hace poco más que apoyar las líneas principales.

Comparándolo con los lanzamientos anteriores de Old Man's Child, se aprecia un progreso bastante potente en cuanto a la producción, y el sonido en este "Revelation 666 - The Curse of Damnation" es mucho mejor que en los discos previos. Además, para la ocasión Galder rescata a algunos de sus antiguos colegas que ya habían grabado previamente con él y recupera un poco el concepto de banda, a diferencia del "Ill-Natured Spiriutal Invasion", que fue grabado al completo por Galder, a exepción de las baterías que corren a cargo de Gene Hoglan. Entre los viejos conocidos, encontramos a Tjoldav, ex-batería de Dimmu Borgir, que se reparte la grabación de la mitad de las canciones con Grimar.

Cierto es que hay algunas innovaciones en los teclados, incluyendo sonidos más electrónicos que desahogan un poco los colchones y las melodías del resto del álbum, como por ejemplo en el tema que abre el álbum "Phantom of Mortem Tales". Este es sin duda uno de los mejores temas del disco, y de los pocos en los que aún podemos escuchar algún riff con ese rollo más macarra, que se encuentra tan presente en su álbum "The Pagan Prosperity".

Aunque la tónica general del álbum es bastante melódica, aún podemos escuchar algunos riffs de Black más clásico, como en el comienzo de "In Black Endless Void", otro de los temas que más me gustan. Este tema posee uno de los pocos riffs de guitarra que predomina sobre los teclados.

En la parte más comercial del álbum, encontramos canciones como "Hominis Nocturna", y "Unholy Vivid Innocence". Estos son temas totalmente guiados y dominados por las melodías de teclado, y aunque en primera instancia entran de manera muy sencilla, acaban por cansar un poco. En ellos además, vamos a poder escuchar los pocos experimentos que hace Galder con la voz, y que algunos pasajes suena algo forzada.

La cara más Black del álbum, aparte de la mencionada "In Black Endless Void", la podemos escuchar con "Passage to Pandemonium", y de manera bastante brillante en "Obscure Divine Manifestation". Aquí vamos a encontrar alguno de los riffs más crudos y disonantes del álbum, y que aportan variedad, rompiendo con la línea excesivamente melódica.

El caso es que sin ser un mal lanzamiento, a mí al menos se me termina por hacer un poco largo, ya que el soniquete del álbum es bastante plano, en gran parte por culpa de los mencionados teclados. En favor de Galder comentar que no abandonó "su banda" de toda la vida, y ha seguido sacando discos pese a estar volcado al 100% con Dimmu Borgir.

La formación que graba el álbum:

Galder: Voces, Guitarra, Teclados.
Jardar: Guitarra
Memnoch: Bajo
Grimar: Batería (1, 4, 6 y 8)
Tjoldav: Batería (2, 3, 5 y 7)

Nota Final: 7/10

lunes, 21 de abril de 2014

Sacred Steel - Bloodlust (2000)

Conocí a Sacred Steel en una gira en la que junto a Children of Bodom, teloneaban a los también teutones Primal Fear. A raíz de ello, le di algunas escuchas a este "Bloodlust" en lo que era su último disco en esos entonces. Comentar que lo que recuerdo de su show, es que no me gustó en exceso aunque mostraron ganas y buena actitud. Sí recuerdo como detalle curioso la fuerza con la que Mathias Straub machacaba su kit de batería, de tal manera que parecía que en cualquier momento iba a salir volando alguna parte de la misma.

Batallitas al margen, Sacred Steel es una banda de Power Metal alemán formados, como tantas otras del estilo, a finales de los 90. Aunque su repercusión en nuestras fronteras creo que no ha ido mucho más allá de la mencionada gira, la banda ha seguido sacando discos con asiduidad hasta día de hoy, así que imagino que tendrá su pequeña legión de incondicionales. Además, todos sus componentes están o han estado involucrados en múltiples bandas y proyectos.

A nivel musical, este "Bloodlust" ofrece un un Power Metal muy directo, no el típico Power repleto de teclados al estilo Rhapsody o Sonata Arctica. De hecho, yo lo enclavaría más en el Metal Alemán, en la línea de bandas como Brainstorm. En el álbum podemos encontrar algunos riffs bastante potables y cañeros, con una batería rápida y certera, además de algunas melodías pegadizas.

La característica principal de Sacred Steel, y el elemento que más les identifica es la voz de Gerrit P. Mutz, aunque al mismo tiempo, para mi gusto es quizá lo peor de la banda. Como digo, su tono de voz es muy reconocible, pero posee un timbre que a mí me desquicia a los pocos minutos de estar escuchándolo. La música de Sacred Steel tiene ciertos toques épicos, que son más patentes en la temática de las letras que en la música en sí, y en ellas no faltan las palabras War, Steel, Blood, Metal, Hell, etc.

En conjunto, este álbum no pasará a la historia como un clásico del Metal ni nada parecido. Tan solo es un álbum de Metal decente. Los temas más destacables del álbum son:

  • "Stormhammer". Es el tema que abre el disco, y no en vano es el más pegadizo del álbum. Las melodías de voz son de las mejores del álbum.
  • "Metal is War", con uno de los mejores riffs de guitarra. Es un tema rápido y muy cañero.
  • "Sacred Warriors of Steel", es un tema que se mueve un poco más cerca del medio tiempo con una melodía bastante pegadiza, y con una de las pocas sorpresas en cuanto a la estructura de los temas. Sorprendentemente, la canción no tiene solo, y eso que dura únicamente 3:15. Aún así es un buen tema.
  • "Lust for Blood" es un tema más en la onda de la NWOBHM, y la verdad es que sin ser una maravilla, el rollo que transmite, mola bastante.

Conclusión: un disco sólo apto para auténticos fanáticos del Power y del Metal Alemán. Como curiosidad comentar que hay una versión del álbum en vinilo, que trae un bonus track, pero que en vez de colocado al final, aparece en la sexta posición.

La formación que graba el álbum:

Gerrit P. Mutz: Voz
Oliver Grosshans: Guitarra
Jörg M. Knittel: Guitarra
Jens Sonnenberg: Bajo
Mathias Straub: Batería

Nota Final: 6,5/10

miércoles, 16 de abril de 2014

Symphony X - The Damnation Game (1995)

"The Damnation Game" es el segundo álbum de los norteamericanos Symphony X, una de las bandas que mejor han sabido conjugar su exquisita técnica, con una composiciones de una altísima calidad a la vez que realmente Heavies. Tras un primer álbum un tanto desigual, Symphony X encuentra el camino que seguirían en los siguientes años, y que culminaría en "The Odyssey", un álbum que ya comentaremos.

Los comienzos de los 90, en plena vorágine Grunge, no parecía el mejor momento para montar una banda de Power Metal progresivo, pero esto no importó demasiado a Michael Romeo, el principal cerebro impulsor de Symphony X. Con todo el material de "The Damnation Game" compuesto, la banda contrata a Russell Allen para grabar las voces del álbum, siendo el resultado inmejorable. Desde ese momento, se convertiría en miembro permanente de Symphony X, y una de las señas de identidad de la banda, tanto por su prodigiosa voz, como por su enorme presencia como frontman en los directos.

En esta época, se puede decir que Symphony X no eran apenas conocidos más que en Japón, y como tantas otras bandas, fue gracias a los fans de este país, que la banda consiguió salir adelante sacando álbumes sin hacer ninguna gira, algo que sin duda mina la moral de cualquier banda. El caso es que "The Damnation Game" es un auténtico discazo, y se sitúa entre los mejores de la banda,

Symphony X ofrece una enorme variedad de elementos en sus composiciones, entre los que podríamos destacar unos cambios de ritmo brutales, unas atmósferas realmente épicas, unas composiciones muy elaboradas con diferentes estructuras, unas líneas vocales muy imaginativas y unos solos brutales. Y es que Michael Romeo es un guitarrista con unas habilidades fuera de lo común. Es un placer ver cómo sus dedos vuelan por el mástil, aparentemente sin ningún esfuerzo por su parte.

Pese a lo intricado de las composiciones, el álbum no se hace en ningún momento complicado de seguir, ya que mezclan a partes iguales las secciones más progresivas con otras realmente pegadizas.

Todos los temas del álbum brillan con luz propia, aunque hay algunos momentos que son realmente increíbles. El tema homónimo que abre el álbum, un tema realmente cañero que abre con unas melodías neoclásicas que Michael Romeo borda con maestría. El temazo del álbum es "The Edge of Forever", que con nueve minutos de duración, podríamos catalogar como el primer gran tema largo de Symphony X.

"Dressed to Kill" es un tema realmente pegadizo y sencillo de escuchar. "The Haunting", "Savage Curtains" y "Whispers" también tienen sus momentos de gloria. Concretamente del último me quedo con su parte central, con un tramo épico con unas guitarras que fusionan escalas con un toque más jazzero, mostrándonos Michael Romeo una gran versatilidad.

El álbum se redondea con un tema separado en dos partes, llamado "A Winter's Dream". La primera parte es 100% acústica, mientras que la segunda es muy guitarrera y progresiva, con un estribillo increíble, que nos deja con muchas ganas de volver a darle al play desde el inicio.

Por la trayectoria más reciente de la banda, parece que Symphony X ha dado carpetazo a los discos previos al "Paradise Lost", algo realmente lamentable. Pero es que, este "The Damnation Game" siempre ha sido un lanzamiento muy infravalorado, en parte por culpa de la propia banda, ya que lo ha ignorado sistemáticamente en los repertorios de sus directos.

La formación que graba el álbum:

Russell Allen: Voces
Michael Romeo: Guitarra
Michael Pinnella: Teclados
Thomas Miller: Bajo
Jason Rullo: Batería

Nota Final: 9/10

lunes, 14 de abril de 2014

Opeth - Blackwater Park (2001)

"Blackwater Park" es el disco con el que los suecos Opeth dieron el salto definitivo a la fama, al menos, a toda la fama que se puede tener haciendo este tipo de música. Como suele pasar cuando una banda comienza a salir del underground, no faltan las críticas hacia el álbum, así como las valoraciones negativas, sobre todo a toro pasado. Con esto quiero decir, que cuando el álbum salió allá por 2001, apenas había críticas negativas, más allá de las propias de gente a la que no le gusta Opeth, algo totalmente respetable.

Algunos fans de la banda, consideran que Opeth se empezó a torcer con su tercer lanzamiento, y que cortaron la progresión que llevaban en "Morningrise", pero bajo mi punto de vista, la evolución es muy natural, y este "Blackwater Park" es uno de sus discos más completos. Esto se acentúa gracias a una producción exquisita, que corre a cargo de Steven Wilson, alma mater de Porcupine Tree. El tratamiento de las voces limpias es espectacular, y los abruptos cambios entre las partes agresivas y las limpias, ocurren con la mayor naturalidad.

Dentro de lo variado que es el disco, las canciones mantienen una tónica y un nivel bastante equitativo a lo largo del álbum, aunque a mi entender, hay dos momentos especialmente álgidos. Estoy hablando de "Bleak" y de "The Drappery Falls".

"Bleak" es quizá el mejor tema del disco. Arranca con mucha fuerza gracias a los dos primeros riffs. No puedo asegurar si son estrofa y puente, u otra cosa, porque las canciones de Opeth no siempre tienen la estructura habitual, y están llenas de sorpresas y cambios de ritmo. El tema sigue deslizándose por diferentes pasajes y atmósferas para desembocar en un largo y emocionante final desde el minuto seis.

"The Drappery Falls", es un tema con una estructura peculiar. Comienza y finaliza con la misma melodía, sugerente y  melancólica a partes iguales. Entre medias la banda va enlazando multitud de partes, unas acústicas con voces claras, otras de las más agresivas del disco, y una sección progresiva espectacular.

Siguiendo muy, pero que muy de cerca a estas dos, tenemos la canción que abre el álbum, "The Leper Affinity", un tema supercompleto que da una idea muy clara de por dónde va a discurrir el álbum, y "The Funeral Portrait", quizá el tema más oscuro del álbum, que cuenta con algunas de las voces y riffs más agresivos del álbum. El resto de canciones, están tan sólo un pelín por debajo de éstas, pero son igualmente grandes composiciones y ofrecen grandes momentos al oyente.

Uno de los puntos fuertes de Opeth, es sin duda su originalidad, y la maestría con la que han sido capaces de crear un estilo propio. Da gusto escuchar cómo mezclan esos riffs de Death Progresivo, con sugerentes melodías y sonidos más setenteros, y con unas partes acústicas muy melancólicas y relajadas. Mención especial a la voz de Mikael Åkerfeldt, que es capaz de rugir con una voz realmente profunda, y a la vez cantar en limpio de la manera más suave.

A nivel de conjunto, también se percibe a una banda 100% compenetrada y comprometida con su música, tanto la pareja de guitarristas como en la sección rítmica. He de comentar, que siempre me ha gustado mucho el trabajo de Martín López en las baterías.

El orden de las canciones está muy bien seleccionado, y el cierre del álbum con "Blackwater Park" es especialmente acertado, ya que el tema destila en muchas de sus partes una sensación de conclusión. No sé si el nombre del álbum tiene algo que ver con una banda de rock de los 70, del mismo nombre. Por cierto, que la portada del álbum está entre mis favoritas de todos los tiempos.

La formación que graba el álbum:

Mikael Åkerfeldt: Voz, Guitarra
Peter Lindgren: Guitarra
Martín Méndez: Bajo
Martín López: Batería

Nota Final: 9/10