lunes, 12 de noviembre de 2018

Nevermore - The Obsidian Conspiracy (2010)

Último disco de Nevermore antes de su separación en 2011, tras realizar la gira de presentación del álbum. Las tensiones en la banda llevaron a Jeff Loomis y a Van Williams a marcharse de Nevermore, dejando a Warrel Dane y a su inseparable Jim Sheppard como únicos miembros de la banda.

Este malestar se ve claramente reflejado en un disco que queda muy lejos del nivel alcanzado en su anterior "This Godless Endeavor", sin duda la obra maestra de Nevermore en toda su carrera. Tras cinco años en el que únicamente habían sacado el directo "The Year of the Voyager", llega al mercado este "The Obsidian Conspiracy" que no cumple con la mayoría de las expectativas creadas a su alrededor. Es interesante remarcar que tanto Jeff Loomis como Warrel Dane, habían sacado sendos discos en solitario en 2008, con lo que el esfuerzo a nivel compositivo no fue tan largo como cabría esperar.

Detrás de una buena portada, y un cuidado artwork, encontramos un álbum con unas composiciones menos ambiciosas y sencillas que en anteriores lanzamientos. De hecho, se percibe un acercamiento hacia sonidos más modernos, riffs más simples y directos, y en general, canciones más orientadas al mainstream, sin perder de vista que Nevermore no es una banda sencilla de escuchar.

El álbum abre con "The Termination Proclamation", que arranca con un riff 100% marca de la casa, y que podría haber sido augurio de un gran álbum. Con los elementos clásicos de Nevermore como el gran trabajo de Jeff Loomis en el guitarreo, nos encontramos con un auténtico coitus interruptus tras apenas tres minutos de duración, dejando la sensación de que este tema podría haber sido mucho más.

Este es uno de los problemas de este álbum, y es que parece que hay canciones que no han tenido el desarrollo adecuado, y no las han dejado crecer o madurar, no sé si producto de las prisas o por una decisión buscada, que perseguía el objetivo de llegar a más audiencia.

De hecho el cambio de productor pudiera ir encaminado a ello, ya que me extrañaría que Andy Sneap hubiese permitido a Nevermore desaprovechar de esta manera un tema como este. El productor escogido en esta ocasión es Peter Wichers guitarrista de Soilwork, y que ya había sido el productor del álbum en solitario de Warrel Dane en 2008, aunque el propio Sneap se encarga de mezcla y máster. El caso es que nada que criticar al sonido del disco.

Tras el abrupto final del primer corte, sigue "Your Poison Throne", un tema que sin ser soberbio, mantiene el nivel y que muestra el cariz más melódico de este álbum respecto a los anteriores. La principal pega que le encuentro es la cantidad de veces que se repite el "Rise!", que acaba resultando algo cansino. 

"Moonrise (Through Mirrors of Death)" es uno de los momentos estelares del álbum. El tema se sustenta sobre uno de los mejores y más dinámicos riffs del álbum. Pese a ser de nuevo un tema cortito de 4 minutos, el desarrollo del mismo, esta vez sí es completo. Destaca el esfuerzo melódico en las mejores líneas vocales del álbum, y un gran trabajo de Van Williams en la batería. 

Tras este subidón, llega el primer bajón importante del álbum con "And the Maiden Spoke" que peca de un exceso de contrastes con líneas vocales lentas y sobreproducidas, cantadas sobre un riff furioso y un tanto esquizofrénico, y un estribillo de lo más ramplón, que lejos de servir de desahogo, te hunde un poco más en la vorágine de un tema poco claro.

Remonta de nuevo el vuelo con el tema más comercial del álbum, que por supuesto fue el escogido para el vídeo correspondiente. Más que un tema de Nevermore, parece encajar más en el rollo del álbum en solitario de Warrel Dane. En cualquier caso, y pese al tufillo comercial, es un tema con pegada, y que cumple su función a la perfección.

A partir de aquí, el álbum cae en una dinámica un tanto extraña, y da la sensación de bajón generalizado, entre otras cosas por la multitud de partes limpias y lentas. La balada "The Blue Marble and the New Soul" es un tema que al escucharlo, parece estar esperando a que tras la calma arranque la tempestad, pero ese subidón no llega, y la distorsión del último tramo no es suficiente para levantar el tema y llevarlo a un mejor nivel.

"Without Morals" es otro tema que podría haber sido escogido como single, ya que es de los más melódicos del disco. De nuevo, no es mal tema, pero para ser un disco de Nevermore, con uno o dos temas de este tipo es más que suficiente, y parece que la banda cae en la autocomplacencia de repetir la fórmula del mainstream.

"The Day You Built the Wall" vuelve a cortar el ritmo con el exceso de partes limpias, y con un riff que suena en exceso a metal moderno, salvando únicamente el solo del tema. Durante todo el álbum se pueden sacar cosas en claro, principalmente el trabajo del bueno de Loomis a las guitarras y del feeling de Van Williams a la batería, pero esto no es suficiente para que el disco llegue a más. "She Comes in Colors" repite la fórmula del comienzo con guitarras acústicas, aunque afortunadamente pasa a un riff bastante acertado aunque desaprovechado por unas líneas vocales que no están a la altura.

Por suerte, el cierre del álbum con "The Obsidian Conspiracy" es bastante más inspirador, con un tema más en la onda de los Nevermore clásicos, con unos cambios de ritmo brutales y un trabajo espectacular en la sección rítmica.

En fin, luces y sombras para el final discográfico de una gran banda como Nevermore, que ya nunca podrá volver a reunirse tras el triste fallecimiento de Warrell Dane en diciembre de 2017.

La formación que graba el álbum:

Warrell Dane: Voces
Jeff Loomis: Guitarra
Jim Sheppard: Bajo
Van Williams: Batería

Nota Final: 7/10

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