jueves, 22 de mayo de 2014

Children of Bodom - Hatebreeder (1999)

El fenómeno de Children of Bodom y de su irrupción en el mundo del Metal es digno de mención. La banda se forma bajo el nombre de Inearthed, y desde los comienzos practican un Death Melódico, en ocasiones muy cercano al Power, y con multitud de melodías neoclásicas, que supieron cautivar a gran parte de la comunidad metálica europea.

Si en su primer álbum, "Something Wild", aún mostraban algún ramalazo Black, en este "Hatebreeder", esas influencias desaparecen totalmente, y se asientan en su propio estilo. Según la persona a la que le preguntes, Children of Bodom es un grupo de Power Metal con voces agresivas, o un grupo de Death Melódico. En todo caso, al menos en esta época, aún poseen algunos riffs y ritmos de batería que no encajarían demasiado en el Power.

El por qué de estas cuestiones, sin duda vienen motivadas por las bonitas y pegadizas melodías que tienen la mayoría de sus canciones. Alexi Laiho, es el cerebro impulsor detrás de la maquinara finlandesa, y en la época en la que salió "Hatebreeder", tan sólo contaba 20 años. La música de Children of Bodom en los comienzos también se identificaba con claridad gracias al sonido del teclado de Janne Warman, y los punteos doblados entre el propio Janne y Alexi Laiho.

Este "Hatebreeder" es probablemente junto al siguiente álbum, "Follow the Reaper", el mejor álbum de Children of Bodom. Si en el primer disco, el color predominante del artwork era el rojo, en este segundo álbum se decantan por el verde, continuando de esta manera una pequeña acción de marketing que funcionó bastante bien, y que haría especular a los fans con el color elegido para los siguientes lanzamientos.

Los mejores momentos del álbum los encontramos en la primera mitad del mismo. "Warheart", el tema con el riff más cañero del disco y un buen estribillo. "Bed of Razors" es una canción muy pegadiza, sencilla y efectiva, pero a largo plazo no termina siendo el temazo del álbum. Una de las características de Children of Bodom, es que Alexi Laiho canta casi siempre encima de las melodías principales, que por otra parte él mismo toca en directo, haciendo su labor doblemente complicada.

"Towards Dead End" es un auténtico chorro de melodía. Muy cañera pero muy sencilla de escuchar, con una melodía principal de lo mejorcito del álbum. El tema que más me gusta y engancha del álbum, es "Downfall". Con un ritmo de entrada muy sugerente, y unos cambios de ritmo marcados por los cortes, y con un gran trabajo en los teclados.

En la parte más vulgar del álbum tenemos "Black Widow" y "Wrath Within", temas que aunque tienen alguna parte salvable, encuentro mucho menos inspirados que el resto del álbum.

Children of Bodom fue en su momento un buen enganche para la gente que no "soporta" las voces agresivas en la música, aunque la verdad es que desde hace ya unos años, la banda anda bastante estancada.

La formación que graba el álbum:

Alexi Laiho: Voz, Guitarra
Alexander Kuoppala: Guitarra
Henkka T. Blacksmith: Bajo
Janne Warman: Teclados
Jaska Raatikainen: Batería

Nota Final: 8,5/10

miércoles, 21 de mayo de 2014

Amorphis - Circle (2013)

"Circle" es el undécimo lanzamiento de los fineses Amorphis, que una vez más nos ofrecen un álbum muy sólido, y que al menos para gran parte de los fans de la banda, supera a su anterior "The Beginning of Times" que ya comentamos aquí en su momento. En lo que seguro no lo supera es en la portada, mucho más fea en esta ocasión.

Musicalmente, el álbum no difiere demasiado de lo que ha venido haciendo Amorphis en los últimos años, desde la incorporación de Tomi Joutsen como cantante. Parece que la marcha de Pasi Koskinen coincidió con un cambio de rumbo en el devenir de Amorphis, y desde "Eclipse" han ido sacando buenos discos, uno tras otro.

Una de las cosas que me sorprende gratamente de Amorphis, es que han conseguido llegar a un equilibrio musical muy interesante. Por un lado, las composiciones tienen bastante peso, reforzadas por ritmos de guitarra bastante pesados y contundentes, y por la presencia más o menos habitual de voces guturales. Por otro lado encontramos muchas partes de desahogo, con ritmos de metal muy melódico, en las que las voces limpias se hacen protagonistas.

Este equilibrio también está patente con las partes más atmosféricas, a las que el teclado ayuda en gran medida, compenetrándose a la perfección con las melodías y ritmos de las guitarras.

En el apartado más cañero de "Circle", encontramos algunas canciones realmente buenas y potentes.

  • "Shades of Gray" es el tema que abre el álbum, y lo hace mostrando alguno de los ritmos más duros del álbum, y con bastante presencia de voces guturales, aunque tampoco faltan las partes melódicas que comentábamos antes.
  • "Nightbird's Song", que comienza con uno de los mejores rugidos del álbum, y que es un tema muy completo, de los mejores del álbum. Hay un vídeo del tema, que es el que podéis escuchar al final de la entrada.

Del resto del disco hay varios temas muy acertados, y dejan a un gran nivel el global del álbum.

  • "Hopeless Days", una de mis favoritas, y que durante algunos pasajes recuerda a los Anathema de la época del "Alternative 4".
  • "Enchanted By The Moon", es un tema con un toque algo más épico, y al mismo tiempo atmosférico, aunque con una sección central más radical que altera el ritmo del tema.
  • "Narrow Path" como uno de los temas más completos del álbum, con esos ritmos de aire folk marca de la casa, y que supongo que se convertirá en un fijo en el repertorio de los directos.
  • "Into The Abyss", es un tema con un ritmo algo más psicodélico y progresivo que descansa en un estribillo pegadizo, y que aporta si cabe, más variedad al álbum.
  • "Mission", es el segundo tema del disco y rebaja un poco la agresividad de la apertura. Tiene un gran trabajo de las guitarras hacia el final, con un Esa Holopainen, que sin ser ningún virtuoso, tiene un gran sentido de la melodía y un buen feeling a la hora de tocar. Sorprendentemente fue olvidada durante la gira del álbum.
  • "The Wanderer", que fue el single del álbum, es una canción muy pegadiza, pero quizá demasiado blandita, incluso bastante Popera.

Una vez más Amorphis ha sabido explotar sus virtudes en un disco mostrando a una banda muy solvente, que es capaz de seguir sacando con asiduidad discos de calidad.

La formación que graba el álbum:

Tomi Joutsen: Voces
Esa Holopainen: Guitarra
Tomi Koivusaari: Guitarra
Niclas Etelävuori: Bajo
Santeri Kallio: Teclados
Jan Rechberger: Batería

Nota Final: 8/10

martes, 20 de mayo de 2014

Vinterland - Welcome My Last Chapter (1996)

Vinterland es una de esas bandas que aparecieron a mitad de los años 90, en pleno auge del Black Metal, grabaron un álbum fantástico y desaparecieron del mapa. Poco o nada se supo de la banda, hasta que en 2011 se reunieron para dar algún concierto. Desde entonces, la banda figura como en activo, pero que yo sepa no han hecho nada nuevo. Los tres músicos que forman Vinterland, han estado involucrados en varias bandas, incluso en alguna participan juntos algunos de ellos, como en Tyrant, una banda de Black Thrash.

El álbum que nos ocupa tiene el premonitorio nombre de "Welcome My Last Chapter". Efectivamente, primero y último. A su manera, este disco se ha convertido en una pequeño disco de culto dentro del underground, motivo que propició la reunión de 2011. A nivel musical, estamos ante un Black Metal melódico, que hoy en día se puede considerar "old school", aunque con ello no debemos pensar en bandas excesivamente primitivas, y debemos enclavar el álbum en 1996, su año de salida al mercado.

Las canciones están repletas de fríos y afilados riffs, cargados con ese sentimiento que sólo podemos encontrar en el puro Black Metal. Vinterland son capaces de mezclar con maestría unas melodías intensas con atmósferas depresivas. La producción es algo sucia pero no demasiado, y es sencillo escuchar la ejecución de los instrumentos con bastante claridad. Los cambios de velocidad en los temas son bastante frecuentes, y tenemos bastantes partes a medio tiempo, con el clásico doble bombo, pero con la caja a media velocidad.

Las melodías son sencillas, pero consiguen el efecto deseado en las canciones, y ponen el contrapunto a la crudeza de las canciones. Las voces son agresivas a lo largo de todo el álbum, y se encuentran dobladas en algunas partes. Las letras tratan temáticas típicas en el Black, como la noche, la muerte, la no-muerte, etc.

Las canciones no son planas, y poseen arreglos con diferentes elementos. Desde guitarras en limpio, a samplers y efectos, pasando por algunos teclados muy sutiles, que siempre quedan en un discreto segundo plano, y el peso de los temas lo tienen los instrumentos clásicos. Comentar que algunos de los teclados están grabados por el omnipresente Dan Swäno, que también fue el productor del álbum.

Los momentos estelares del álbum: "Our Dawn of Glory", "A Vinter Breeze", "As I Behold the Dying Sun" y "A Castle So Crystal Clear". Álbum totalmente recomendado para amantes del Black.

La formación que graba el álbum:

D.F. Bragman: Voces, Guitarra, Bajo
Pehr Larsson: Guitarra, Voces
Andreas Jonsson: Batería

Nota Final: 8,5/10

martes, 13 de mayo de 2014

In Flames - Whoracle (1997)

"Whoracle" es el disco que dio continuidad al éxito de público que supuso para In Flames la edición de "The Jester Race", ya bajo el sello Nuclear Blast. En una senda aún más melódica si cabe, "Whoracle" es un álbum repleto de melodía, que ahondó en la senda del llamado sonido Gotemburgo. Esto es, un Death muy melódico, que de Death tiene poco más que las voces y algunos riffs.

Para esta ocasión, In Flames repiten formación, con un Anders Friden ya totalmente asentado en su labor de cantante, aunque hay que indicar que todas las letras de este álbum están escritas por Niklas Sundin, líder de Dark Tranquillity. El resto del equipo involucrado vuelve a ser casi el mismo. El álbum está grabado y masterizado en los estudios Fredman, y la producción de nuevo corre a cargo de Fredrik Nordström, e incluso Andreas Marschall repite como portadista.

El álbum explota al máximo la fórmula que dio a In Flames el éxito del que han seguido disfrutando hasta día de hoy. Canciones que rebosan de riffs muy melódicos, con guitarras dobladas en casi todas las canciones y con un buen nivel de arreglos, incluyendo guitarras acústicas, e incluso algún coro con voz femenina como en "Whoracle", la canción instrumental que sirve de outro para el álbum.

En el apartado vocal, he decir que Anders Friden me parece un cantante algo limitado, y aunque sus voces agresivas me gustan, no puedo decir lo mismo de su voz limpia, por llamarla de alguna manera. Este será el último disco que grabe Bjorn Gelotte como batería, pasando definitivamente a la guitarra en su siguiente álbum "Colony".

El principal pero que le encuentro a "Whoracle" es que tiene quizá demasiadas partes lentas y a medio tiempo, que rompen el dinamismo con el que comienza el álbum. Los mejores temas se encuentran al principio, y entre ellos tenemos "Jotun", con una de las mejores melodías, "Food For The Gods", posiblemente el tema que más me gusta, y "The Hive", el único tema que ha perdurado en los directos en los últimos años.

Otro buen tema que antes era un fijo en los conciertos es el "Episode 666", pero parece desterrado del repertorio desde hace años. Cosa lógica por otro lado, pues In Flames cuenta ya con la friolera de diez álbums y algunos E.P. a sus espaldas.

Creo que si hubiese escrito esta crítica hace años, igual le hubiese puntuado mejor, pero visto en retrospectiva, no me parece un álbum tan brillante.

La formación que graba el álbum:

Anders Fridén: Voces
Jesper Strömblad: Guitarra, Teclados
Glenn Ljungström: Guitarra
Johan Larsson: Bajo
Björn Gelotte: Batería

Nota Final: 7,5/10

lunes, 12 de mayo de 2014

To/Die/For - Jaded (2003)

Los finlandeses To/Die/For, son una de esas bandas que aparecen en determinados momentos y lugares, al abrigo de una moda o del éxito de un determinado estilo. Al igual que ocurrió en el filo del siglo XXI con el Power Metal en Italia, en Finlandia el estilo predominante fue lo que se vino a llamar Gothic Metal, aunque en muchas ocasiones, de Metal no tiene demasiado que se diga.

En este álbum, To/Die/For ofrece una música más cercana al Pop con guitarras distorsionadas, y con unos teclados horribles, que no dejan de taladrar tu cerebro a lo largo del álbum.

El primer tema, "Dying Embers" está marcado por estos teclados, que en ocasiones son absurdos, en otras estridentes, a ratos con ritmos "semi-tecnho" y a ratos sonando a pura lata.

Continuamos con "(I Just)Died in Your Arms", que se trata de una versión de los británicos Cutting Crew. Parece que esto de hacer versiones de canciones que triunfaron en los 80, es algo marca de la casa, ya que también hicieron con "In The Heat of the Night", de la alemana Sandra. Al igual que esta última, la canción es una auténtica julapada. Una treta para  aprovechar una canción Pop que triunfó en lo 80.

No hablemos ya de situar una versión como canción número dos en tu álbum, un lugar que debería ocupar uno de los mejores temas. Este es el nivel.

"Too Much Ain't Enough" adolece del mismo sonido cutre de teclados, además de ser otra canción aburrida. Para redondear, la frase-estribillo "Demasiado no es suficiente", se repite una y otra vez. Los intentos de poner voces un poco más agresivas por parte del cantante, suenan ridículos y totalmente sobreproducidas, aunque casi ocurre lo mismo con las voces normales.

Buscando algo positivo en el álbum, encontramos "Jaded", que es de lo poco que se puede catalogar como Metal en el álbum. Pese a que los teclados suenan igualmente débiles, sin fuerza, al menos el riff de guitarra es algo más pesado, y hasta tiene alguna parte que mola bastante. Incluso la parte de los solos está bien. "Forever" también tiene algún riff decente, pero tampoco es para tirar cohetes.

"Años de Dolor" imagino que es un guiño hacia el público de habla hispana, pero poco más, ya que ni siquiera esa frase aparece en las letras. Echando un ojo a las mismas, vamos a encontrar más o menos el mismo rollito de adolescente deprimido que tanto gustan a las mal llamadas bandas de Gothic Metal, por aquello del Metal.

Desde mi punto de vista el álbum es muy poco salvable. En esta ocasión, su corta duración se convierte sin duda, en virtud. Hay una edición japonesa que viene con nada menos que tres bonus track, pero al menos yo, con esta voy más que sobrado.

La formación que graba el álbum:

Jarno "Jape" Perätalo: Voz
Mika "Alli" Ahtiainen: Guitarra
Joonas "Jope" Koto: Guitarra
Marko "Make" Kangaskolkka: Bajo
Tonmi Lillman: Batería, Teclados, Programación.

Nota Final: 2,5/10

jueves, 8 de mayo de 2014

Death - Human (1991)

"Human" es el cuarto álbum en la carrera de Death, y con este mítico lanzamiento, Chuck Schuldiner comenzaba a forjar la leyenda de esta banda, que ha sido influencia e inspiración para multitud de músicos. Como en cada lanzamiento de la banda la evolución se hace patente en "Human". Las composiciones son muy equilibradas, y aunque predominan los ritmos cañeros de Death Thrash, con baterías muy rápidas, vamos a poder escuchar partes algo progresivas, y en la que los músicos hacen las delicias del respetable.

Para esta ocasión, Chuck Schuldiner se rodea de la que ha sido una de las mejores, si no la mejor formación que ha tenido Death en todos los tiempos. Al bajo, y siendo la primera de muchas colaboraciones juntos, tenemos al siempre genial Steve DiGiorgio, por aquella época conocido por formar parte de Sadus. A la segunda guitarra y a la batería están Paul Masvidal y Sean Reinert, ambos miembros de Cynic. Una formación de lujo para un álbum de lujo, que es el favorito para muchos de los fans de Death.

Una vez más, Chuck Schuldiner demuestra su avance como compositor y como guitarrista, con unos riffs cada vez más complejos y con la introducción de partes más progresivas, llevando el estilo hacia nuevos horizontes, y abriendo camino para el montón de bandas que venían siguiendo su estela. Una de las cosas que más me gustan de Death, son los brutales cambios de ritmo que meten en las canciones, y como los aprovechan para dinamizar al máximo las composiciones.

La producción del álbum es más que decente para el estilo y el año, y corre a cargo del propio Chuck, junto al mítico Scott Burns, que ha sido productor o ingeniero de prácticamente todas las bandas de Death y Thrash Norteamericanas, Atheist, Cannibal Corpse, Deicide, Obituary, por citar sólo algunas. Aunque las guitarras son predominantes en la producción, es posible distinguir todos los instrumentos a la perfección, y los músicos tienen su hueco para mostrar sus habilidades.

Una de las cosas que más me gustan del álbum, como en casi todos los discos de Death, es el trabajo de la batería. Sean Reinert demuestra una gran maestría en los ritmos y en sacar partido a los platos. Destacar también los dos estilos complementarios de las guitarras, y cómo van alternando los solos durante los temas.

El apartado lírico, lejos de quedar en segundo plano, es de nuevo impresionante. Personalmente me gustan mucho las letras de la segunda etapa de Death, alejadas de la temática Gore de los comienzos. Hablan de temas muy presentes en la sociedad, pero siempre a través de las personas, desde un punto humanista y con un cierto toque filosófico. Quizá esto sea un resumen algo pobre para explicarlo, pero sólo puedo animaros a echarlas una ojeada y juzgar por vosotros mismos. Me sorprende que soy capaz de entender parcialmente las letras del álbum al escucharlo, dejando la capacidad de vocalizar de Chuck Schuldiner en muy buen lugar. :)

Es muy complicado destacar unos temas sobre otros, porque el nivel de todos las canciones es absolutamente genial, pero le tengo especial cariño a "Lack of Comprehension", que fue el primer tema de Death que escuché en mi vida, y del que existe un videoclip que pongo como vídeo para que podáis escucharla.

Otra de las novedades del álbum es "Cosmic Sea", una de las dos únicas canciones instrumentales en toda la historia de la banda junto a "Voice of the Soul" del "The Sound of Perseverance". Además, creo que es de las poquísimas ocasiones que podemos escuchar unos teclados de fondo, y como anécdota adicional, comentar que en este tema, el bajo está grabado por Scott Carino.

El único pero que se le puede poner a "Human", es que sólo tiene ocho canciones para una duración total de 34 minutos, los cuales se pasan volando. Aunque a día de hoy resulta corto, en la época era bastante más habitual encontrar discos con esa duración. Existe una edición japonesa que viene con el "God of Thunder" de Kiss como bonus track.

Sin ninguna duda, este álbum es pieza clave en la historia del Death Técnico, y de la música extrema en general.

La formación que graba el álbum:

Chuck Schuldiner: Voces, Guitarra
Paul Masvidal: Guitarra
Steve DiGiorgio: Bajo
Sean Reinert: Batería

Nota Final: 9,5/10

miércoles, 7 de mayo de 2014

Annihilator - Remains (1997)

Sin duda estamos ante uno de los peores discos de la larga trayectoria de los canadienses Annihilator. Pese a no considerarme un gran fan de la banda, he de reconocer que sus lanzamientos siempre me han inspirado curiosidad, y de todos ellos he sacado algunos buenos temas, aunque en este "Remains", la cosa está realmente complicada.

Situémonos en el año 1997. Con la irrupción del Grunge a principios de los 90, en Norte América, el Metal cayó totalmente en el olvido, y muchas bandas vieron como sus carreras volvían al underground más absoluto. A estas alturas de la película, Annihilator ya era prácticamente la banda de Jeff Waters, y en este álbum, él mismo se encarga de grabar todos los instrumentos, e incluso de programar la batería. "Remains" parece el típico intento de modernizar el sonido de la banda, pero el experimento es total y absolutamente fallido.

El disco abre con "Murder", un tema con un riff orientado hacia el Nu-Metal, con unos efectos electrónicos desconcertantes  y con unas voces bastante extrañas. El tema es malo y repetitivo hasta la saciedad. Lo único salvable de este tema, y por salvar algo, es el solo.

Tras el primer impacto negativo, nos encontramos con "Sexecution", un tema si cabe peor aún que el anterior. Aburrido como él solo, y con un rollo experimental fallido totalmente. Para dar más presencia a la cagada, está situado nada menos que en la segunda posición del álbum.

Con el tercer tema, "No Love", ya se pierde la esperanza de escuchar si quiera una canción en condiciones. El ritmo semi-techno y la producción de las voces, nos hace dudar si estamos escuchando un disco de Annihilator, de Marilyn Manson o de Disco Stu.

Siguen cayendo los bodrios, y se hace realmente complicado el seguir escuchando el álbum, viendo que tema tras tema la cosa no mejora. Aunque hacia la mitad del álbum, al menos hay algún tema más cañero, como "Human Remains", que más roza el Metalcore que otra cosa.

Para los mas valientes, la recompensa se encuentra hacia el final del disco, donde empezamos a encontrar el Thrash Metal esperado, y con un trabajo normal en las voces, en vez de esa voz susurrada del comienzo.
Aunque no el nivel no es que sea para tirar cohetes, al menos nos encontramos con una terna de canciones decentes, como son "Tricks and Traps", "I Want", y la que es mi favorita, "Reaction".

"Tricks and Traps" comienza con una melodía en limpio, que de manera muy natural desemboca en una parte más cañera que consigue alegrarnos parcialmente la pajarita, aunque el resto del tema me parece bastante vulgar. El riff melódico de "I Want" está bastante guapo y hacer presagiar un buen tema, que las voces de Jeff Waters se encargan de estropear un poco.

"Reaction" es realmente la mejor canción del álbum. Rápida y contundente, sin muchos alardes, consigue que se mueva alguna parte de tu cuerpo. "Bastiage" es la canción instrumental encargada de cerrar el disco, y es totalmente lamentable. Por no molar, no mola ni la portada.

Hay una versión del álbum que viene con un par de bonus. "It's You", una balada al estilo Annihilator y una pista con comentarios de Jeff Waters sobre los temas del álbum. De las primeras cosas que comenta, es que es un disco casi en solitario, que quiso experimentar con sonidos, etc. Y yo pienso, que de acuerdo, pero que esos experimentos deberían sacarlos con otro nombre para no decepcionar a los fans.

Me quedo pensando en qué pista poner como vídeo. Me quedo con las ganas de poner alguna de las malas, pero como espero que puedas leer la crítica escuchando algo medio decente pondré una de las últimas.

La formación que graba el álbum:

Jeff Waters: Voz, Guitarra, Bajo, Programación.

Nota Final: 2,5/10

martes, 6 de mayo de 2014

Old Man's Child - Revelation 666 - The Curse of Damnation (2000)

Old Man's Child es una banda noruega de Black Metal liderada por Galder, uno de los actuales guitarristas de Dimmu Borgir. Es posible que parte de su popularidad venga motivada por esta circunstancia, aunque justo es reconocer que la banda ya tenía una contrastada trayectoria previa a la entrada de Galder en Dimmu Borgir. Concretamente, este es el último álbum editado por Old Man's Child, antes de dicho desembarco.

El sonido global de Old Man's Child encajaría bastante bien en el de la segunda oleada del Black Metal noruego. Estamos ante un Black muy melódico, con fuerte predominancia de los teclados, y con multitud de riffs de guitarra más cercanos al Heavy que al Black. Esta predominancia de los teclados, acaba quizá por agobiar un poco, ya que están en la primera línea de la producción durante casi todo el álbum. En cambio, el bajo es poco audible, y parece que hace poco más que apoyar las líneas principales.

Comparándolo con los lanzamientos anteriores de Old Man's Child, se aprecia un progreso bastante potente en cuanto a la producción, y el sonido en este "Revelation 666 - The Curse of Damnation" es mucho mejor que en los discos previos. Además, para la ocasión Galder rescata a algunos de sus antiguos colegas que ya habían grabado previamente con él y recupera un poco el concepto de banda, a diferencia del "Ill-Natured Spiriutal Invasion", que fue grabado al completo por Galder, a exepción de las baterías que corren a cargo de Gene Hoglan. Entre los viejos conocidos, encontramos a Tjoldav, ex-batería de Dimmu Borgir, que se reparte la grabación de la mitad de las canciones con Grimar.

Cierto es que hay algunas innovaciones en los teclados, incluyendo sonidos más electrónicos que desahogan un poco los colchones y las melodías del resto del álbum, como por ejemplo en el tema que abre el álbum "Phantom of Mortem Tales". Este es sin duda uno de los mejores temas del disco, y de los pocos en los que aún podemos escuchar algún riff con ese rollo más macarra, que se encuentra tan presente en su álbum "The Pagan Prosperity".

Aunque la tónica general del álbum es bastante melódica, aún podemos escuchar algunos riffs de Black más clásico, como en el comienzo de "In Black Endless Void", otro de los temas que más me gustan. Este tema posee uno de los pocos riffs de guitarra que predomina sobre los teclados.

En la parte más comercial del álbum, encontramos canciones como "Hominis Nocturna", y "Unholy Vivid Innocence". Estos son temas totalmente guiados y dominados por las melodías de teclado, y aunque en primera instancia entran de manera muy sencilla, acaban por cansar un poco. En ellos además, vamos a poder escuchar los pocos experimentos que hace Galder con la voz, y que algunos pasajes suena algo forzada.

La cara más Black del álbum, aparte de la mencionada "In Black Endless Void", la podemos escuchar con "Passage to Pandemonium", y de manera bastante brillante en "Obscure Divine Manifestation". Aquí vamos a encontrar alguno de los riffs más crudos y disonantes del álbum, y que aportan variedad, rompiendo con la línea excesivamente melódica.

El caso es que sin ser un mal lanzamiento, a mí al menos se me termina por hacer un poco largo, ya que el soniquete del álbum es bastante plano, en gran parte por culpa de los mencionados teclados. En favor de Galder comentar que no abandonó "su banda" de toda la vida, y ha seguido sacando discos pese a estar volcado al 100% con Dimmu Borgir.

La formación que graba el álbum:

Galder: Voces, Guitarra, Teclados.
Jardar: Guitarra
Memnoch: Bajo
Grimar: Batería (1, 4, 6 y 8)
Tjoldav: Batería (2, 3, 5 y 7)

Nota Final: 7/10