lunes, 8 de septiembre de 2014

Theatre of Tragedy - Aégis (1998)

Recuerdo con total decepción la primera vez que escuché este "Aegis" cuando salió allá por 1998. No parece la mejor manera de comenzar una review sobre un álbum, pero tal fue el impacto negativo con este lanzamiento, que es lo primero que se me ha venido a la cabeza al comenzar a escribir sobre él.

Seguro que alguna vez os ha ocurrido algo similar. Tras la edición del increíble "Velvet Darnkess They Fear", mis expectativas con Theatre of Tragedy eran realmente altas. Tuve la suerte de hacerme una copia de "Aegis" al poco de salir, y al escucharlo, esas grandes expectativas se vieron totalmente defraudadas.

El álbum se aleja totalmente de lo que había sido la banda hasta ese momento, y pega un brusco giro hacia el gótico más comercial, dando como resultado un álbum que se hace aburrido. Voy a comenzar comentando el apartado vocal por ser una de las características que más me gustaban de sus anteriores lanzamientos.

Las voces guturales de Raymond Rohonyi son extirpadas totalmente de la música, provocando que esos "duelos" entre las voces diabólicas y angelicales desaparezcan de las composiciones. A esto hay que añadir que las voces limpias de Raymond son bastante flojitas, y no destaca por ser un cantante demasiado dotado. En el apartado femenino, Liv Kristine canta con menos emoción que en anteriores lanzamientos excepto en alguna honrosa excepción como "Siren". Lo cierto es que las canciones tampoco invitan demasiado.

Hablando de la parte instrumental, lo primero que se percibe en "Aegis" es un reblandecimiento general del sonido de la banda. Del Doom Gótico de los anteriores lanzamientos quedan muy pocos elementos y pocas son las canciones salvables del álbum. Una de ellas es la anteriormente mencionada "Siren" que posee un riff que nos transporta brevemente a tiempos mejores. La otra canción que puede ser salvada de la quema es "Venus", en la que de nuevo encontramos riffs un poco más pesados, y un atisbo de voces guturales, pero tan sutil que apenas se pueden catalogar como tales.

El resto de canciones son muy poco destacables por lo bueno, y algunas se hacen realmente insufribles y repetitivas. Una de las tendencias que se aprecian en el álbum, es el viaje hacia sonidos más electrónicos. Una tónica en la que  ahondaría la banda en sucesivos lanzamientos. Las baterías suenan como samplers durante algunos pasajes. Especialmente el sonido de la caja, tiene unos ecos artificiales que no me gustan nada.

Sorprendentemente, o no tan sorprendente, este álbum es uno de los favoritos de los fans, y hay canciones como "Lorelei" o "Cassandra" que se convierten casi en clásicos de la banda. Desde luego, si comparamos "Aegis" con lo que vino después, hace que este álbum no parezca tan malo, pero yo más bien lo comparo con lo anterior, y lo que me queda entre las manos es un álbum bastante mediocre, que hace perder la esencia y la identidad que tenía la banda.

La formación que graba el álbum:

Raymond I. Rohonyi: Voces
Liv Kristine Espenæs: Voces
Tommy Olsson: Guitarra
Frank Claussen: Guitarra
Eirik T. Saltrø: Bajo
Lorentz Aspen: Sintetizadores
Hein Frode Hansen: Batería

Nota Final: 5,5/10

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