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lunes, 9 de octubre de 2017

Therion - Lepaca Kliffoth (1995)

Este disco de los suecos Therion, supuso el paso intermedio entre el Death Metal de los primeros discos, y la inclusión de sonidos clásicos y operísticos del resto de su ya dilatada carrera.

Cuando hablamos del "Lepaca Kliffoth", estamos hablando del cuarto disco de la banda. En los dos primeros álbumes, Therion nos ofrece un Death Metal de la vieja escuela, aunque contemporáneos a su época. Eso sí, ya desde el segundo álbum, "Beyond Sanctorum" de 1992, podemos apreciar las primeras experimentaciones con las voces limpias y con algunos teclados.

Cuando aparece a la luz "Ho Drakon Ho Megas" en 1993, ya se aprecia claramente las miras del grupo en cuanto a la innovación dentro del Metal. Ese disco tiene unos cuantos guiños a la música de oriente medio, y es más melódico que los dos anteriores.

En "Lepaca Kliffoth", Therion ya se mete de lleno en terrenos mucho más melódicos, aunque sin perder la caña en ningún momento. La inclusión de sopranos, tenores, etc., fue una auténtica novedad en la época, como por ejemplo en el tema "Beauty in Black", que también fue el single del disco.

El álbum arranca con "The Wings of Hydra" uno de los temas más Death del álbum, con un riff realmente pesado y unos cambios de ritmo muy acertados. Este será el último álbum en el que las voces de Christofer Johnsson sean las protagonistas en los temas, ya que a partir del "Theli" su presencia será testimonial. El breve solo final mola mucho, y es un apartado en el que Christofer no suele prodigarse demsasiado.

"Melez" es un tema con bastantes cambios de ritmo, y diferentes secciones. Algunas siguen siendo muy pesadas, en el buen sentido de la palabra, aunque al mismo tiempo tiene partes muy melódicas, quedando un tema muy variado y resultón.

"Arrival Of The Darkest Queen" es una pequeño intro instrumental que sirve de enlace con la anteriormente mencionada "Beauty in Black". Esta es la primera incursión real del álbum en los territorios sinfónicos que dominarían los posteriores lanzamientos de Therion. Posee algunas de esas melodías preciosistas que tan bien sabe hilar Christofer Johnsson y que combinadas con las voces de tenores y sopranos son marca de la casa. De hecho, hay muchos grupos que a lo largo de los años han intentado sumarse a la fórmula Therion, pero diría que ninguno ha conseguido esa integración tan orgánica entre las orquestaciones y el Metal. Quizá Haggard es una banda que realiza un trabajo igualmente bueno, pero en un estilo más medieval y menos operístico.

"Riders of Theli" es otro de los momentos álgidos del álbum, y es que en esta ocasión, tras la calma viene la tormenta, y Therion nos regala probablemente el temazo del álbum, pleno de potencia y grandes melodías.

El resto de canciones siguen una línea similar, con bastante contrastes entre la dureza de las partes lentas, los cambios de ritmo hacia partes trepidantes repletas de emoción, y fusionadas a la perfección con las secciones más melódicas. Destacar en este punto temas como "Black", "Darkness Eve" y el homónimo "Lepaca Kliffoth", este último algo más basado en inquietantes atmósferas, a modo de ritual de invocación que tan bien saben hacer. Como de costumbre, las letras giran entorno a los conceptos mágicos de la orden del dragón.

Otro gran acierto del álbum, es la elección del mítico "Sorrows of the Moon" de Celtic Frost como versión. Sin duda un tributo a los maestros que inspiraron el nombre de la banda con su famoso "To Mega Therion" (La Gran Bestia). Como nota curiosa, mencionar que las voces femeninas corren a cargo de Claudia-Maria Morki, que participó como vocalista invitada en el mencionado "To Mega Therion" e "Into the Pandemonium" de Celtic Frost.

El final del álbum con "Evocation of Vovin" es inmejorable, y todo un reclamo para volver a ponerse el álbum desde el principio. A nivel de producción, el álbum cumple y todo suena en su sitio, aunque obviamente no está grabado con los medios de los posteriores discos de Therion.

Aunque su obra maestra llegaría con "Theli", y el éxito masivo con "Vovin", este "Lepaca Kliffoth", es un gran disco y da muestras de la originalidad de una banda en plena evolución.

La formación que graba el álbum:

Christofer Johnsson: Voces, Guitarra y Teclados
Fredrik Isaksson: Bajo
Piotr "Docent" Wawrzeniuk: Batería

Nota Final: 8,5/10

martes, 24 de junio de 2014

Therion - Vovin (1998)

Tras el éxito cosechado con la edición de su aclamado "Theli", los suecos Therion, o más bien su líder y único miembro permanente de la banda, Christofer Johnsson, da otra vuelta de tuerca en la evolución de la banda hacia el Metal más sinfónico. El resultado es este "Vovin", un muy buen álbum que además es el más vendido en la historia de la banda. Entre ambos álbumes está el "A'arab Zaraq – Lucid Dreaming" de 1997, un álbum con algunas rarezas que servía para celebrar el décimo aniversario de la banda.

"Vovin" cierra con éxito el que desde mi punto de vista, es el mejor periodo creativo de Therion, y que abarca el "Lepaca Kliffoth", el mencionado "Theli" y este "Vovin". Aunque el éxito de ventas y de aceptación puede hacernos pensar en que éste es su mejor álbum, a mí me sigue pareciendo mejor el "Theli", además de más sorprendente y arriesgado.

Aunque ya en el álbum anterior habían grabado con un coro de voces, esta es la primera vez que Christofer Johnsson tiene los medios suficientes para grabar el álbum con una orquesta real, y eso se aprecia claramente en el sonido de las canciones. De hecho la producción del disco es uno de los puntos fuertes del álbum. Pese a la cantidad de arreglos y capas que tiene cada una de las pistas, es realmente sencillo escuchar todos los instrumentos al mismo tiempo, permitiendo al oyente disfrutar de diferentes matices en las sucesivas escuchas del álbum.

Este viaje de exploración de los sonidos más sinfónicos, llevan a Therion a abandonar prácticamente todas las voces "heavies", y casi el 100% del álbum está cantado por los tenores, sopranos, etc. La única excepción la encontramos en "The Wild Hunt", en la que participa Ralf Scheepers.

Estamos ante un álbum que se mueve casi al 100% en el medio tiempo, haciendo de su escucha todo un ejercicio de relajación, aunque esto queda también en el debe del álbum, ya que a veces puede hacerse algo largo de escuchar. El álbum comienza de manera muy acertada con "The Rise of Sodom and Gomorrah" y "Birth of Venus Illegitima", en el que las voces femeninas son realmente buenas.

"Wine of Aluqah" introduce el primer movimiento algo más Metálico, con ritmos más contundentes, y con una fuerte presencia del bajo, que se redondean con una parte final melódica muy emocionante. "Clavicula Nox" es el tema más largo del álbum, ya que se va casi a los nueve minutos de duración, y posee algunas de las mejores melodías del disco. Estos cuatro temas, componen la mejor parte de "Vovin".

La sección central es iniciada por la mencionada "The Wild Hunt", la canción más cañera del álbum, aunque ni mucho menos es la mejor. "Eye of Shiva" que tiene alguna parte brillante y cerrando esta sección, "Black Sun" que mantiene la tónica general comentada. El sonido de las guitarras distorsionadas, es el clásico de Therion, con ritmos pesados y contundentes.

En la recta final del álbum, tenemos que "The Opening", "Morning Star" y "Black Diamonds" forman parte de la misma canción, llamada "Draconian Trilogy", algo que si no me equivoco, entronca directamente con la trilogía de álbumes que forman "Lepaca Kliffoth", "Theli" y este "Vovin". De las tres partes de la canción, me quedo con la última, "Black Diamonds". El álbum se cierra de manera muy efectiva con "Raven of Dispersion".

Estamos sin duda ante un gran álbum, que en su día volvió a sorprender al mundo, tal y como hizo "Theli". Desde mi punto de vista se echa un pelín de menos algo más de agresividad, pero vaya, que este disco forma parte de la evolución musical de la banda, y esto es lo que tocaba en aquel momento.

La formación que graba el álbum:

Christofer Johnsson: Guitarra, Teclados
Tommy Eriksson: Guitarra
Jan Kazda: Bajo
Wolf Simon: Batería

Nota Final: 8,5/10

martes, 8 de enero de 2013

Therion - Deggial (2000)

"Deggial" es el noveno disco de los suecos Therion, y el tercero tras la edición en 1996 de su afamado "Theli", el disco en el que dieron con la mágica fórmula  de mezclar el Metal con la música más clásica desde un punto de vista muy operístico. En esta ocasión nos encontramos con unos Therion metidos de lleno en una onda muy clásica, que convierten este lanzamiento en uno de sus discos más relajados.

Desde la primera escucha, se percibe desde mi punto de vista, un ligero estancamiento respecto a "Vovin", algo extraño en una banda que siempre se ha caracterizado por la experimentación en cada nuevo álbum. Por segunda vez consecutiva, el álbum carece de voces metaleras, si exceptuamos la colaboración de Hansi Kürsch en "Flesh of the Gods".

Las melodías no están tan inspiradas como en otros lanzamientos, y las canciones se centran demasiado en los coros operísticos, y nos privan de líneas vocales más melodiosas y personales. Sin duda el trabajo en el apartado clásico está muy bien, y el disco cuenta con la participación de una orquesta real de once miembros, aunque en esta ocasión los violines tienen algo menos de protagonismo. Además, tenemos un coro vocal de ocho miembros.

A lo largo del disco se echan en falta algunos riffs de esos que te ponen los pelos de punta, y aunque sin duda hay buenos momentos, no encuentro muchas partes que realmente me emocionen, algo que sí ocurre en "Theli", "Vovin" e incluso en "Lepaca Kliffoth". Este álbum supuso además el debut en la formación de los hermanos Niemann a la guitarra y al bajo, y que permanecerían unos cuantos años más.

Con todo esto, no quiero decir que "Deggial" sea un mal disco, ni mucho menos, pero en esta ocasión parece que a Therion le cuesta encontrar la magia que destilan sus dos antecesores. Hay grandes pasajes en el álbum, como por ejemplo el final de "Eternal Return", que aporta el primer toque de dureza al disco y que nos ofrece uno de esos riffs de mucho nivel que demandaba antes. "Enter Vril-Ya", tiene un riff muy afortunado que arrastra a lo largo del tema, y por ejemplo en "Emerald Crown" escuchamos uno de los pocos solos de guitarra en el que se aprecia la mano de Kristian Niemann. "The Invincible" es un tema muy heavy, con un gran estribillo y un gran trabajo en las voces femeninas.

En "Deggial", encontramos algo similar a "Eternal Return", una canción en una onda muy relajada, con un final muy cañero aunque quizá no tan inspirado. La intro "The Flight of the Lord of Flies" es un pasaje instrumental clásico que está muy bien, y al que quizá se le podía haber sacado algo más de jugo. "Flesh of the Gods" es la única canción heavy del álbum, y contrasta muchísimo con lo escuchado hasta ese momento. Como comentaba antes, cuenta con la colaboración del vocalista de Blind Guardian, y aunque no es el mejor tema de "Deggial", sí que sirve como un soplo de aire fresco para desahogar un poco la atmósfera general del álbum.

Y es que, uno de los puntos más negativos que le encuentro al álbum, es que no es capaz de mantener la atención del oyente, y hay muchos momentos en los que es muy sencillo distraerse de la escucha del álbum. He de poner también en el debe del disco, la poca gracia que me hace el tema que abre el disco, "Seven Secrets of the Sphinx". Aunque como siempre en la música, es algo que va en gustos, creo que es una canción que no engancha demasiado, y eso es algo imperdonable en un primer tema.

El concepto lírico, una vez más está basado en los textos de Thomas Karlsson, y gira alrededor de Dajjal, una figura diabólica del Islam. En resumen, este es un disco que gustará a los fans de Therion, pero creo que no se encuentra en el Top 5 de la banda y hay pocas cosas en él que no hayamos oído en lanzamientos previos de la banda.

La formación que graba el álbum:

Christofer Johnson: Guitarra, Teclados
Kristian Niemann: Guitarra
Johan Niemann: Bajo
Sami Karpinnen: Batería

Nota Final: 7/10