Este blog pretende ser la continuación de lo que en su día fue La Caverna del Metal, aunque con una orientación diferente. Este Blog es de opinión personal. Las calificaciones intentan tener en cuenta el contexto histórico del álbum. Por supuesto, puedes discrepar de la visión sobre los discos que se comentan aquí. Símplemente lee, opina si quieres, y disfruta.
"Follow the Reaper" cierra la trilogía mágica con la que los fineses Chidren of Bodom encandilaron a la gran mayoría del público metalero del mundo, gracias a esa fusión de estilos entre el Death Melódico, el Heavy Metal y las melodías neo-clásicas. Sin duda, el protagonismo de las melodías, es lo que consiguió que muchos de los Heavies de la época, abriesen un tanto sus miras, y soportaran las voces agresivas, un elemento que suele tirar para atrás a la mayoría de los potenciales oyentes de la música extrema.
En este tercer lanzamiento no ofrecen nada que no hubiésemos podido escuchar en su anterior "Hatebreeder" que ya comentamos aquí en su día. Seguimos teniendo un buen puñado de temas en los que se alterna la melodía y la caña a partes iguales. La base de las composiciones de Children of Bodom es prácticamente la misma, y la gran virtud que tienen es que casi todas ellas tienen una melodía característica que los hace totalmente reconocibles del resto. En algunas canciones está en el comienzo, en otras en el estribillo, pero la fórmula es la misma.
De hecho, destacaría una cosa más del rollo de Children of Bodom, y es un cierto aire Punk que tienen en algunos momentos, que entiendo que es una cosa de actitud, y se deja sentir en algunos giros vocales de Alexi Laiho, e incluso en algún pequeño momento de algunos solos.
Desafortunadamente, la fórmula se iba a agotar antes o después, y si bien el siguiente álbum "Hate Crew Deathroll" sigue siendo muy destacable, no llega a alcanzar el nivel de este ni de los anteriores.
Otro de los elementos reconocibles de la banda son los duelos entre la guitarra de Alexi Laiho y el teclado de Janne Wirman, que no faltan en ninguna de las canciones del álbum. La base rítmica de los temas vuelve a ser muy compacta y aporta la contundencia necesaria a las canciones.
El artwork basado en un color principal es otro de los elementos que caracterizó a la banda en sus comienzos, demostrando que aportar elementos sencillos que te diferencien del resto, funcionan como un buen catalizador para el éxito de una banda. En esta ocasión, tras haber utilizado el rojo y el verde, era turno del azul con el sempiterno Reaper dominando la portada.
La principal novedad dentro de este "Follow the Reaper" es la inclusión por primera vez en la historia de la banda de un medio tiempo, "Every Time I Die", para el que además se hizo un vídeo. Personalmente me parece uno de los temas menos afortunados del álbum, el típico que tras varias escuchas del álbum, acabas por pasarlo sin escucharlo.
Dentro de las canciones, las más destacadas son: "Follow the Reaper", "Bodom after Midnight" (el himno de este disco), "Children of Decadence", "Hate Me!", que fue el single del álbum y "Kissing the Shadows" que cierra el álbum de manera muy notable.
El resto de los temas no llegan a estar al nivel de los anteriores, aunque tampoco son canciones de relleno. El álbum vuelve a ser corto para los estándares de la época, ya que apenas supera los 38 minutos.
En una de las ediciones aparece como bonus track un temazo como el "Hellion" de W.A.S.P. La versión está bien, un poco más rápido que el original y sin cambiar mucha cosa. Bien hecho por parte de la banda, porque meterle mano a un tema tan emblemático sin cargárselo no es nada fácil. Supongo que el apodo artístico de "Wildchild" de Laiho, tiene que ver algo con esto...
La formación que graba el álbum:
Alexi Laiho: Voces, Guitarra
Alexander Kuoppala: Guitarra
Henkka T. Blacksmith: Bajo
Janne Warman: Teclados
Jaska Raatikainen: Batería
Con "Under the Red Cloud", Amorphis sigue la senda marcada desde el lanzamiento de "Eclipse" en el ya lejano 2006 cuando firmaron su contrato con Nuclear Blast, una unión que dura hasta el día de hoy. En esta ocasión, la banda cuenta por primera vez con Jens Borgren en la producción, aunque he de decir que el cambio no se nota demasiado en una banda que nos tiene acostumbrados a unas producciones exquisitas. Eso sí, he de decir que esta portada me parece de las más feas que han sacado nunca.
No sé si ha sido a raíz de recuperar estos últimos años temas de la época del "Tales From The Thousand Lakes" y del "Elegy", pero en este disco se aprecia un acercamiento al sonido de esos álbumes en más de un pasaje, y diría que especialmente en los temas que compone Esa Holopainen. En cambio los de Santeri Kallio mantienen un poco más la línea de los últimos años y son los que aportan un aire más progresivo. Sin duda un equilibrio casi perfecto en el desarrollo de un álbum muy completo y que ha tenido una gran acogida en los fans.
Amorphis tienen desde hace unos años la costumbre de firmar los temas individualmente, y esto da la posibilidad de escuchar un álbum y jugar a adivinar de quién es cada tema. Si bien en otros de sus discos me ha costado más la diferenciación, en este he acertado casi de pleno y con bastantes pocas dudas.
Dentro de este juego voy a comenzar por comentar las canciones de Santeri Kallio, ya que el tema que abre el disco es suyo. "Under the Red Cloud" es el clásico temazo de Amorphis que además sirve para dar nombre al álbum. El tema se basa en un riff con una base sincopada y una bonita melodía principal alrededor de los cuales se va contruyendo un tema muy redondo, y en el que todo encaja a la perfección. Destaca desde las primeras escuchas el sonido agresivo de las guitarras que le dan un aire actual.
"Bad Blood" es un tema de corte muy progresivo, con un riff muy afortunado que descarga la tensión sobre un estribillo algo menos inspirado y con un tufillo algo Pop. Nada alarmante, pues es una más de las señas de identidad de la banda en los últimos años y que sin duda les ha ayudado a conectar con un mayor número de fans.
"Death of a King" sigue una línea muy similar a la anterior,con un riff de los más cañeros a cargo de Santeri, con el añadido de algunos toques folk. De hecho, la dureza de este riff y su deje old school, es lo que me hizo dudar y equivocarme al pensar en el compositor del tema. El estribillo es mucho más melódico, aunque en esta ocasión me gusta más que el del "Bad Blood". Comentar que este fue el primer single del disco y que cuenta con la colaboración del gran Martín López (ex-Opeth) en la percusión.
Finaliza su aportación con "Tree of Ages", una canción muy melódica y sencilla que engancha a la primera escucha, y que está ubicada en una posición estratégica hacia el final del álbum.
Sin duda he de mencionar de nuevo el gran trabajo de producción y de composición a nivel de arreglos que tienen los temas de Amorphis. Cada uno de ellos es un ejercicio de superponer capa tras capa para saturar los oídos del oyente, permitiendo descubrir nuevos matices en cada escucha del álbum, todo ello sin dejar de ser una banda muy accesible. Siempre pienso que Amorphis podría ser una banda mucho más popular si le dejasen algo de espacio en los medios masivos de comunicación.
Vamos ahora con algunos de los temas del bueno de Esa Holopainen, que para este disco parece dar un pequeño giro hacia terrenos sonoros más oscuros. Ejemplo de esto es "The Four Wise Ones" uno de los temas más brutos compuestos en los últimos años por Amorphis. Sorprende levemente el uso del tremolo picking durante la ejecución, y la abundancia de voces guturales sobre algunos riffs realmente duros. Eso sí, el pequeño impasse de la parte central, pese a buscar el contraste con el resto del tema, no termina de encajarme demasiado. Mención especial al apartado vocal, con unas voces realmente agresivas y algo más orientadas al Black de lo habitual en Tomi Joutsen.
"Sacrifice" rompe un tanto con ese aire "old school" del álbum y es una canción que suena muy actual. No en vano es uno de los singles del álbum y lo considero todo un acierto, especialmente por el gran estribillo y al buen trabajo de las guitarras. La elección de ambos singles es muy inteligente por parte de la banda o la compañía, ya que el primero de ellos está destinado a capturar al sector de fans más cañero, mientras que el segundo está más orientado al mainstream.
Sorprende la ubicación de los dos singles del álbum en las posiciones 5 y 6. Creo que es algo que de alguna manera habla del gran nivel del disco.
"Dark Path" retoma la senda más brutal, y nos muestra un tema en la línea del "The Four Wise Ones", con riff que destila una atmósfera y un sentimiento próximos al Black Metal, contrastando con el resto de secciones de la canción.
Por poner algún pero a la música de Amorphis, quizá se echa en falta algún elemento de sorpresa en las estructuras de las canciones, ya que todas siguen prácticamente el mismo patrón estándar. "Enemy At The Gates" es un tema más experimental, en el que la dureza va al revés que en resto del disco, ya que aquí la parte más brutal es el estribillo y la parte más suave y molona está en las estrofas.
"White Night" es el tema que cierra el álbum y el que destaca un estribillo con una línea vocal muy original, además de la inclusión de voces femeninas por parte de Aleah, vocalista de Trees of Eternity, que tristemente fallecería poco después.
Dejamos para el final "The Skull", la única aportación de Tomi Koivusaari y de nuevo lleva el sello de los viejos tiempos del "Elegy". Un riff potente y machacón que esta vez desemboca en un estribillo menos convencional y que se complementa con una suave sección instrumental central. De los temas compuesto por Tomi en los últimos discos, diría que este es de los mejores.
Sin duda una gran continuación en la exitosa de carrera de Amorphis, y vista la trayectoria de los últimos años, me parece que afortunadamente tenemos banda para rato.
La formación que graba el álbum:
Tomi Joutsen: Voces
Esa Holopainen: Guitarra
Tomi Koivusaari: Guitarra
Niclas Etelävuori: Bajo
Santeri Kallio: Teclados
Jan Rechberger: Batería
"Elegy" es el tercer álbum de los finlandeses Amorphis, y uno de sus álbumes más valorados por los fans. Tras la gran acogida de público y crítica que tuvo su anterior "Tales From The Thousand Lakes", que ya comentamos aquí en su día, la banda decide dar un paso adelante en la evolución de su estilo.
Uno de los primeros movimientos de Amorphis consiste en la incorporación de Pasi Koskinen como cantante, y dejando a Tomi Koivusaari como vocalista secundario, para los guturales más graves y agresivos. El mismo Koskinen también hace algunas voces agresivas, aunque su principal virtud está en los limpios, con un tono de voz original a la par que versátil. Sin duda un gran acierto por parte de la banda.
En la parte musical, Amorphis se despega definitivamente del Death Metal, mientras que sigue ahondando en una onda mucho más psicodélica, con claras influencias del Rock progresivo de los 70. Éstas se manifiestan tanto a nivel de efectos de guitarra como en el uso de un sonido tipo hammond en los teclados. Por otra parte siguen manteniendo, o incluso profundizando en las melodías tan características de la música Folk de su país, generando un estilo propio y muy complicado de definir con las etiquetas habituales.
En los créditos compositivos Tomi Koivusaari desaparece definitivamente de los mismos. Si en su primer álbum "The Karelian Isthmus" el peso de las composiciones se repartía entre Tomi y Esa Holopainen, con el paso de los años es éste último el que ha determinado el rumbo de Amorphis, apoyado en gran medida por los teclistas que ha tenido la banda.
Lo cierto es que podríamos hacer una revisión tema a tema del álbum, pero yo veo "Elegy" más como un todo indivisible. Una de las señas de identidad de Amorphis es la abundancia de melodías conductoras en los temas, sobre las que meten las partes vocales más agresivas, como por ejemplo en "On Rich and Poor". Éstas voces son prácticamente lo único que permanece de sus raíces Death.
A nivel de arreglos en el disco está muy trabajado como es habitual en los discos de la banda, y están cuidados al detalle. El sentido de la melodía de Amorphis es sin duda uno de sus fuertes. Sin demasiados virtuosismos, son capaces de componer y arreglar melodías que consiguen llevar a un nivel superior a progresiones más o menos sencillas.
Dentro de lo variado de las composiciones, tenemos algunos temas que pese a seguir englobado en la genérica etiqueta de música "extrema", suenan realmente psicodélicas como "Better Unborn", o "Song of Troubled One" que tiene un aire a banda sonora de película setentera, y que mezclada con las voces guturales de Tomy, hacen una combinación matadora.
El concepto lírico del álbum gira alrededor de los relatos y poemas tradicionales finlandeses, recopilados en un libro llamado Kanteletar e imagino que "My Kantele" tiene mucho que ver con eso. La canción se presenta en versión acústica y eléctrica. Personalmente me quedo con la segunda, aunque seguro que hay gente que le gusta más el folk y prefiere la acústica.
Dentro de este rollo más folk, tenemos también "Against Widows", una de las más conocidas del álbum y que hubiese encajado a la perfección en el anterior álbum. Es un tema repleto de fuerza y de los pocos que han permanecido en los setlist de los directos hasta el día de hoy.
Realmente Amorphis consigue que cada canción del álbum sea en sí misma un experimento acertado, y cada canción tiene multitud de elementos a desgranar. Si bien es cierto que las dos primeras canciones son las más conocidas, hay muchas joyas escondidas como el medio tiempo "The Orphan", con un final apoteósico, o "Cares", un tema muy variado que alterna partes en una onda bastante progresiva con otras mucho más épicas.
Como no podía ser de otra manera, también hay momentos para el lucimiento de los músicos como en el solo de "Weeper on the Shore".
Amorphis deja para el final el tema homónimo del álbum. En "Elegy", como si de un resumen del álbum se tratase, recogen todas las influencias que hemos mencionado y las comprimen en un temazo de más de siete minutos. "Relief" es un tema instrumental que cierra el álbum con maestría, y dejando una gran sensación.
La formación que graba el álbum:
Pasi Koskinen: Voces
Tomi Koivusaari: Guitarras, Voces, Tambourine
Esa Holopainen:Guitarras, Electric Sitar
Olli-Pekka Laine: Bajo
Kim Rantala: Teclados, Acordeón
Pekka Kasari: Batería
El fenómeno Children of Bodom irrumpió con mucha fuerza en 1997, con la edición de su primer álbum "Something Wild". Un grupo realmente joven, donde la mayoría de sus miembros en ese momento apenas tenía los 18 años, y que de alguna manera revolucionó un poco el panorama metálico, consiguiendo acercar la escena extrema a un público más amplio.
Tras unos comienzos más cercanos al Black Metal con Inearthed, el primer nombre de la banda, cambian a Children of Bodom en ese mismo 1997 para la salida de este nuevo álbum. El nombre de la banda proviene de un suceso ocurrido en su Finlandia natal, en la que tres adolescentes fueron asesinados durante una acampada, en un crimen que a día de hoy, me parece que sigue sin resolverse. Sólo hubo un superviviente que fue herido, pero que nunca pudo identificar al asesino. Si queréis leer un poco más sobre ello, os remito a la wikipedia.
La apuesta de Children of Bodom en este primer álbum, consiste en un Death-Heavy muy melódico, con toques neoclásicos, pero mezclados con las afiladas voces de Alexi Laiho. A estos elementos musicales, en "Something Wild" aún se le unen pequeños ramalazos Black, que fueron perdiendo en sucesivos álbumes, pero que en este lanzamiento, aún se perciben claramente.
El álbum sólo consta de 7 temas, y no llega a los 31 minutos de duración. El primer tema es un auténtico trallazo en la cara, y uno de los mejores temas del disco. En "Deadnight Warrior", ya aparecen la mayoría de elementos que hicieron famosos a Children of Bodom. Riffs melódicos y cañeros, aderezados con atmósferas de teclado bastante siniestras. La canción apenas dura tres minutos, pero sin duda te deja con ganas de escuchar más. Mencionar que la intro del tema, está sacada de la película de "It".
En la siguiente canción, "In the Shadows" se percibe perfectamente ese gusto de Black Melódico que aún mantenían en sus temas, tanto en el riff principal, los teclados y los ritmos de batería con los blast beats típicos. Hacia el final del tema tenemos una parte con un punteo más neoclásico de Alexi Laiho, y que da paso a una sección muy heavy que sirve de puente hacia el siguiente tema. Este tema da sensación de ser de los primeros temas compuestos para este álbum.
"Red Light In My Eyes" es una canción separada en dos partes. La primera de ellas, ya no destila tanto tufillo Black como la anterior, sino que es un tema más contundente, con bastantes cambios de ritmo, y con algunas modulaciones diferentes en las voces. La segunda parte del tema, si que tira de un rollo más Black, aunque de nuevo es un tema con varias partes diferenciadas. Vamos que me da la sensación que estos "Red Light in My Eyes" son dos temas hechos con un montón de retazos sueltos, y bien empalmados posteriormente.
"Lake Bodom" es junto a "Deadnight Warrior" de los pocos temas del álbum que ha sobrevivido al tiempo, y que muestra claramente el rollo que llevaría Children of Bodom en los siguientes dos álbumes y que centra ese estilo marca de la casa. Un tema de muy Heavy pero a la vez cañero, con una melodía principal muy marcada y reconocible, y con los clásicos duelos en los solos entre la guitarra de Alexi Laiho y el teclado de Janne Warman. Posiblemente el mejor tema del álbum.
"The Nail" de nuevo tiene una intro peliculera, esta vez de la mítica escena de las galeras de "Ben-Hur". Pese a ello, es quizá el tema que más pasa desapercibido en el álbum, y menos aporta frente a los demás. Lo mejor, la sección de los solos del final del tema.
Finaliza el álbum con otro tema que también perduró durante algunos años, y es "Touch Like Angel of Death". De nuevo este tema está en la onda de lo que serían los sucesivos álbumes de Children of Bodom, con esas características melodías sobre las que son capaces de meter las voces, algo más sencillo que en otros estilos, ya que las voces no tienen melodía. Como anécdota comentar que este es el único tema que a priori tenía letras escritas, mientras que el resto de canciones fueron improvisadas durante la grabación, en base a los gritos de Alexi Laiho. Algo extraño, pero eso cuenta la leyenda... jejeje.
En resumen, que pese a no ser el mejor disco de Children of Bodom, a mí me gusta bastante, porque a parte de que tiene buenos temas, es posible apreciar los orígenes de la banda y hacia dónde encaminaría sus pasos. Digamos que es un disco puente entre dos etapas de la banda.
La formación que graba el álbum:
Alexi Laiho: Voces, Guitarra
Alexander Kuoppala:Guitarra
Henkka T. Blacksmith: Bajo
Janne Warman: Teclados
Jaska Raatikainen: Batería
"Once" fue el álbum que consolidó el salto de popularidad que los fineses Nightwish habían conseguido con su anterior "Century Child". No tanto dentro de la escena metálica en la que ya gozaban de bastante reconocimiento desde su segundo álbum "Oceanborn", sino hacia un público más generalista. Con esto, no quiero decir que sea este un álbum blando, de hecho suena más cañero que el mencionado "Century Child", pero al mismo tiempo tiene un par de canciones de las que enganchan a todo tipo de públicos, con elementos que desgranaremos más adelante.
Como en todos los álbumes de Nightwish, todo el peso compositivo, así como la producción corre a cargo de Tuomas Holopainen, auténtico cerebro que lleva las riendas de todo lo concerniente a la banda. Sin duda la producción del álbum es exquisita, y en cada una de las canciones se perciben unos arreglos trabajados hasta el último detalle. Las guitarras suenan realmente pesadas y graves, lo que viene siendo la tónica habitual en casi todas las producciones en el Metal del siglo XXI.
Por otro lado, las voces, coros, y orquestaciones se adueñan del protagonismo en la mayoría del álbum, dejando al resto de instrumentos como meros acompañamientos de estos. Además, es la primera vez que la banda utiliza una orquesta real en sus grabaciones.
En el apartado vocal, Tarja suena menos operística que en el pasado aunque seguimos teniendo secciones en las que suenan 100% a canto clásico.
Éste álbum contó nada menos que con dos singles, uno editado antes y otro después de la salida al mercado del álbum. Estos son los temas a los que hacía referencia en el inicio de la crítica.
El primero de ellos, "Nemo", es un tema bastante comercial que cumple a la perfección con su cometido de single. El tema se sustenta principalmente en las voces de Tarja y en un riff de lo más sencillo. Algo digno de mención en este tema, es la presencia de un pequeño solo de guitarra a cargo del bueno de Emppu, en una de las poquísimas veces que le permiten brillar un poco. Eso sí, desconozco si en la versión "single", aparece o no el solo.
"Wish I Had an Angel" es el otro tema que fue single del álbum, y la verdad es que es un tema en el que Nightwish sabe jugar bien sus cartas. Como ha sido habitual desde la entrada de Marco Hietala en la banda, su característica voz es bien aprovechada en los temas, y en este sirve para hacer un pequeño duelo con Tarja, que da mucho juego en la canción. El tema suena bastante duro en cuanto a la producción, pero a la vez muy pegadizo, de nuevo con un riff principal en el que la voz de Tarja se apoya únicamente en el sonido del bajo. El estribillo consta de un ritmo muy machacón, en el que la batería se confunde con un ritmo techno que se solapa con ella, dándole un punto extra de comercialidad.
Contra todo pronóstico, creo que el tema que más me gusta del álbum es el primero. "Dark Chest of Wonders" es una canción en la que hay más equilibrio entre todos los instrumentos, y podemos apreciar riffs de guitarra algo más complejos, bien apoyados por el resto de la banda. El estribillo es pegadizo, y el tema cuenta además con una sección central en la que la guitarra se hace protagonista con un pequeño ritmo de cierto aire progresivo.
Creo que el último tema que destacaría del álbum, es el "Creek Marys Blood". Estamos ante una larga canción de más de ocho minutos, cuyo letra versa sobre los antiguos indios americanos. Comienza siendo una bonita balada, que posteriormente se enrabieta, dando lugar a un tema muy completo, que se ve redondeado por la interpretación final de un poema en el idioma de los Sioux.
El resto del álbum la verdad es que no me dice mucho, y aunque tiene algunos momentos disfrutables en casi todas las canciones, se me hace algo repetitivo y un poco pesado.
Quizá el estribillo de "The Siren", el trabajo más guitarrero y metálico en "Romanticide" o la más larga de todas, "Ghost Love Score" que es como una pequeña banda sonora en sí misma. A lo mejor escuchando cada canción por separado, lo disfrutaría más que escuchándolo del tirón.
La formación que graba el álbum:
Tarja Turunen: Voces
Emppu Vuorinen: Guitarra
Marco Hietala: Bajo, Voces
Tuomas Holopainen: Teclado
Jukka Nevalainen: Drums
Suele ser habitual que las bandas que alcanzan cierto éxito, acaben grabando un disco en directo que suele considerarse el fin de una etapa, y la apertura de una nueva. El caso es que esa nueva etapa, rara vez suele ser mejor que la anterior, sino más bien todo lo contrario. Se me ocurren varios ejemplos de bandas en las que se ha dado esta situación, y en el caso concreto de Stratovarius, esta máxima se cumple al 100%.
"Visions of Europe" es un doble directo grabado durante la gira del álbum "Visions", y más concretamente en dos conciertos, uno en Milán y otro en Atenas. El sonido del álbum es más que correcto, y creo que capta de manera bastante fidedigna el espíritu del directo, y yo al menos no soy capaz de apreciar los retoques que hayan hecho, si es que los hay.
Como es habitual en las bandas que únicamente tienen un guitarrista, hay partes de algunas canciones que suenan con un poco menos de fuerza respecto a su versión en estudio, donde se doblan y triplican las líneas de guitarra. En el caso concreto de este directo, no es un detalle que resalte demasiado, debido en parte al gran protagonismo del teclado, y creo que gracias también a la buena producción. La ejecución de los músicos está a un buen nivel, y sin duda en esa época Stratovarius era una banda en plena forma, y diría que en el mejor momento de su carrera.
En cuanto a la miga del concierto, que sin duda es el repertorio escogido, hay cosas buenas y malas que vamos a desgranar. Vamos primeramente con las buenas.
No podemos olvidar que este concierto está enclavado en la gira del álbum "Visions", de manera que la predominancia del álbum en el repertorio final, es totalmente entendible. Sin ser un gran fan de Stratovarius, creo que se acuerdan de meter la mayoría de los temazos de su discografía, al menos de los discos de los que tocan canciones, algo que vamos a comentar después en los puntos negativos del lanzamiento.
Me gusta mucho la manera en la que comienza el concierto, al menos hasta el "Distant Skies" incluido. Quizá sorprende algo que cierren con "Legions", un tema del propio "Visions", en vez de con algún clásico de la época, pero vaya, tampoco me parece una mala canción para terminar.
Ahora vamos con los puntos que veo más negativos. Me parece algo imperdonable, el olvidar completamente los álbumes en los que no canta Timo Kotipelto. Desde mi punto de vista, hubiese sido necesario para redondear un buen directo, el tocar algún tema, como poco del "Dreamspace", algo que siendo la voz original de Timo Tolkki, no debería ser demasiado costoso de cantar para Kotipelto. Además, creo que los temas lentos cortan bastante el ritmo, especialmente el "Season of Change", que se va por encima de los 7 minutos.
Finalmente, me parece que el concierto se queda algo corto, ya que si quitamos la intro, y la interminable pista de los Solos, no llega a la hora y media de duración, que a mi entender debería ser el mínimo exigible en cualquier concierto.
El caso es que tras este álbum, comenzó la decadencia de la banda en todos los aspectos. En el compositivo, cuando empiezan a repetir la misma fórmula, una y otra vez, plagiándose a sí mismos. Y en el de actitud, cuando empiezan a dar conciertos bochornosos, aderezados por espectáculos lamentables y las posteriores idas de olla de Tolkki.
La formación que graba el álbum:
Timo Kotipelto: Voces
Timo Tolkki: Guitarra
Jari Kainulainen: Bajo
Jens Johansson: Teclados
Jörg Michael: Batería Nota Final: 7/10
Sinergy nace en 1997 como la banda de Kimberly Goss, que hasta ese momento era conocida por su labor de teclista de sesión en las giras Therion y Dimmu Borgir, así como por su trabajo como teclista y vocalista en los noruegos Ancient. El caso es que Sinergy nace con el halo de superbanda, ya que para este primer lanzamiento cuenta entre sus filas con Alexi Laiho (Children of Bodom), Jesper Strömblad (In Flames) y Sharlee D'Angelo (Arch Enemy, Mercyful Fate, ...).
Este álbum de nombre "Beware the Heavens" se lanza al mercado en un momento en el que las bandas principales de estos músicos están en pleno auge, provocando que Sinergy alcance unas cotas de popularidad, que de otra manera difícilmente hubiese alcanzado.
A nivel musical nos vamos a encontrar con un Power Metal bastante potente, y lo suficientemente alejado del Power de teclados preponderantes tan en boga en ese momento, lo que hace el disco algo más original y escuchable. Sin duda la presencia de la pareja de guitarristas Alexi Laiho - Jesper Strömblad, redunda en unas composiciones trabajadas, y con un sonido bastante reconocible.
Quizá la presencia de Jesper Strömblad en una banda de este estilo puede sorprender un poco, pero no debemos olvidar que el germen y gran parte de las primeras composiciones de Hammerfall son obra suya. La presencia de Alexi Laiho es muy notoria y reconocible en las composiciones por su peculiar manera de tocar la guitarra. Valga como añadido de prensa rosa, que por aquel entonces era o se hizo pareja de Kimberly Goss, y tuvieron un breve matrimonio unos años después.
Otra cosa que atrae la atención sobre esta banda, es la voz de Kimberly Goss. Personalmente me parece que no tiene una voz demasiado notable, y en el álbum suena sobreproducida, pero lo cierto es que tiene un timbre de voz muy personal y diferenciador y con algunos dejes bastante rockeros.
A nivel musical, tenemos unas cuantas píldoras bastante cañeras, cuya factura parece bastante probable que corresponda al mencionado Alexi Laiho. Entre ellas podemos incluir la que abre el álbum, "Venomous Vixens", un tema equilibrado con ritmos bastante Heavies. "Warrior Princess" es uno de los mejores del álbum, y va acompañado de la instrumental que la precede "Born Unto Fire And Passion". El tema que da nombre al álbum, "Beware the Heavens", es con total seguridad de la factoría Laiho, ya que es una canción que está basada en el "Traslucent Image" de Inearthed, la banda que fue el germen de Children of Bodom.
Del resto del álbum, me gustaría destacar "The Fourth World", un tema más variado en cuanto a los tempos, con un estribillo muy pegadizo y un solo muy melódico. "Pulsation" pese a ser una pequeña instrumental de menos de dos minutos, mola bastante y mete un pequeño interludio antes del final del álbum.
"Swarmed" y "Virtual Future", no son malos temas aunque no están al nivel de las anteriores. En cuanto a "Razor Blade Salvation", es la típica, pero típica balada que no aporta absolutamente nada.
El principal pero que se le puede poner al álbum, es la corta duración del mismo. Algo menos de 35 minutos, contando que de los 9 temas, hay dos intros instrumentales. Si bien es cierto que quizá es mejor sacar un álbum más corto, sin canciones de "relleno", también lo es que no es de recibo sacar un álbum de tan poca duración, lo que me hace pensar que es un álbum sacado con "prisas" al mercado.
El fenómeno de Children of Bodom y de su irrupción en el mundo del Metal es digno de mención. La banda se forma bajo el nombre de Inearthed, y desde los comienzos practican un Death Melódico, en ocasiones muy cercano al Power, y con multitud de melodías neoclásicas, que supieron cautivar a gran parte de la comunidad metálica europea.
Si en su primer álbum, "Something Wild", aún mostraban algún ramalazo Black, en este "Hatebreeder", esas influencias desaparecen totalmente, y se asientan en su propio estilo. Según la persona a la que le preguntes, Children of Bodom es un grupo de Power Metal con voces agresivas, o un grupo de Death Melódico. En todo caso, al menos en esta época, aún poseen algunos riffs y ritmos de batería que no encajarían demasiado en el Power.
El por qué de estas cuestiones, sin duda vienen motivadas por las bonitas y pegadizas melodías que tienen la mayoría de sus canciones. Alexi Laiho, es el cerebro impulsor detrás de la maquinara finlandesa, y en la época en la que salió "Hatebreeder", tan sólo contaba 20 años. La música de Children of Bodom en los comienzos también se identificaba con claridad gracias al sonido del teclado de Janne Warman, y los punteos doblados entre el propio Janne y Alexi Laiho.
Este "Hatebreeder" es probablemente junto al siguiente álbum, "Follow the Reaper", el mejor álbum de Children of Bodom. Si en el primer disco, el color predominante del artwork era el rojo, en este segundo álbum se decantan por el verde, continuando de esta manera una pequeña acción de marketing que funcionó bastante bien, y que haría especular a los fans con el color elegido para los siguientes lanzamientos.
Los mejores momentos del álbum los encontramos en la primera mitad del mismo. "Warheart", el tema con el riff más cañero del disco y un buen estribillo. "Bed of Razors" es una canción muy pegadiza, sencilla y efectiva, pero a largo plazo no termina siendo el temazo del álbum. Una de las características de Children of Bodom, es que Alexi Laiho canta casi siempre encima de las melodías principales, que por otra parte él mismo toca en directo, haciendo su labor doblemente complicada.
"Towards Dead End" es un auténtico chorro de melodía. Muy cañera pero muy sencilla de escuchar, con una melodía principal de lo mejorcito del álbum. El tema que más me gusta y engancha del álbum, es "Downfall". Con un ritmo de entrada muy sugerente, y unos cambios de ritmo marcados por los cortes, y con un gran trabajo en los teclados.
En la parte más vulgar del álbum tenemos "Black Widow" y "Wrath Within", temas que aunque tienen alguna parte salvable, encuentro mucho menos inspirados que el resto del álbum.
Children of Bodom fue en su momento un buen enganche para la gente que no "soporta" las voces agresivas en la música, aunque la verdad es que desde hace ya unos años, la banda anda bastante estancada.
La formación que graba el álbum:
Alexi Laiho: Voz, Guitarra
Alexander Kuoppala: Guitarra
Henkka T. Blacksmith: Bajo
Janne Warman: Teclados
Jaska Raatikainen: Batería
"Circle" es el undécimo lanzamiento de los fineses Amorphis, que una vez más nos ofrecen un álbum muy sólido, y que al menos para gran parte de los fans de la banda, supera a su anterior "The Beginning of Times" que ya comentamos aquí en su momento. En lo que seguro no lo supera es en la portada, mucho más fea en esta ocasión.
Musicalmente, el álbum no difiere demasiado de lo que ha venido haciendo Amorphis en los últimos años, desde la incorporación de Tomi Joutsen como cantante. Parece que la marcha de Pasi Koskinen coincidió con un cambio de rumbo en el devenir de Amorphis, y desde "Eclipse" han ido sacando buenos discos, uno tras otro.
Una de las cosas que me sorprende gratamente de Amorphis, es que han conseguido llegar a un equilibrio musical muy interesante. Por un lado, las composiciones tienen bastante peso, reforzadas por ritmos de guitarra bastante pesados y contundentes, y por la presencia más o menos habitual de voces guturales. Por otro lado encontramos muchas partes de desahogo, con ritmos de metal muy melódico, en las que las voces limpias se hacen protagonistas.
Este equilibrio también está patente con las partes más atmosféricas, a las que el teclado ayuda en gran medida, compenetrándose a la perfección con las melodías y ritmos de las guitarras.
En el apartado más cañero de "Circle", encontramos algunas canciones realmente buenas y potentes.
"Shades of Gray" es el tema que abre el álbum, y lo hace mostrando alguno de los ritmos más duros del álbum, y con bastante presencia de voces guturales, aunque tampoco faltan las partes melódicas que comentábamos antes.
"Nightbird's Song", que comienza con uno de los mejores rugidos del álbum, y que es un tema muy completo, de los mejores del álbum. Hay un vídeo del tema, que es el que podéis escuchar al final de la entrada.
Del resto del disco hay varios temas muy acertados, y dejan a un gran nivel el global del álbum.
"Hopeless Days", una de mis favoritas, y que durante algunos pasajes recuerda a los Anathema de la época del "Alternative 4".
"Enchanted By The Moon", es un tema con un toque algo más épico, y al mismo tiempo atmosférico, aunque con una sección central más radical que altera el ritmo del tema.
"Narrow Path" como uno de los temas más completos del álbum, con esos ritmos de aire folk marca de la casa, y que supongo que se convertirá en un fijo en el repertorio de los directos.
"Into The Abyss", es un tema con un ritmo algo más psicodélico y progresivo que descansa en un estribillo pegadizo, y que aporta si cabe, más variedad al álbum.
"Mission", es el segundo tema del disco y rebaja un poco la agresividad de la apertura. Tiene un gran trabajo de las guitarras hacia el final, con un Esa Holopainen, que sin ser ningún virtuoso, tiene un gran sentido de la melodía y un buen feeling a la hora de tocar. Sorprendentemente fue olvidada durante la gira del álbum.
"The Wanderer", que fue el single del álbum, es una canción muy pegadiza, pero quizá demasiado blandita, incluso bastante Popera.
Una vez más Amorphis ha sabido explotar sus virtudes en un disco mostrando a una banda muy solvente, que es capaz de seguir sacando con asiduidad discos de calidad.
La formación que graba el álbum:
Tomi Joutsen: Voces
Esa Holopainen: Guitarra
Tomi Koivusaari: Guitarra
Niclas Etelävuori: Bajo
Santeri Kallio: Teclados
Jan Rechberger: Batería
Los finlandeses To/Die/For, son una de esas bandas que aparecen en determinados momentos y lugares, al abrigo de una moda o del éxito de un determinado estilo. Al igual que ocurrió en el filo del siglo XXI con el Power Metal en Italia, en Finlandia el estilo predominante fue lo que se vino a llamar Gothic Metal, aunque en muchas ocasiones, de Metal no tiene demasiado que se diga.
En este álbum, To/Die/For ofrece una música más cercana al Pop con guitarras distorsionadas, y con unos teclados horribles, que no dejan de taladrar tu cerebro a lo largo del álbum.
El primer tema, "Dying Embers" está marcado por estos teclados, que en ocasiones son absurdos, en otras estridentes, a ratos con ritmos "semi-tecnho" y a ratos sonando a pura lata.
Continuamos con "(I Just)Died in Your Arms", que se trata de una versión de los británicos Cutting Crew. Parece que esto de hacer versiones de canciones que triunfaron en los 80, es algo marca de la casa, ya que también hicieron con "In The Heat of the Night", de la alemana Sandra. Al igual que esta última, la canción es una auténtica julapada. Una treta para aprovechar una canción Pop que triunfó en lo 80.
No hablemos ya de situar una versión como canción número dos en tu álbum, un lugar que debería ocupar uno de los mejores temas. Este es el nivel.
"Too Much Ain't Enough" adolece del mismo sonido cutre de teclados, además de ser otra canción aburrida. Para redondear, la frase-estribillo "Demasiado no es suficiente", se repite una y otra vez. Los intentos de poner voces un poco más agresivas por parte del cantante, suenan ridículos y totalmente sobreproducidas, aunque casi ocurre lo mismo con las voces normales.
Buscando algo positivo en el álbum, encontramos "Jaded", que es de lo poco que se puede catalogar como Metal en el álbum. Pese a que los teclados suenan igualmente débiles, sin fuerza, al menos el riff de guitarra es algo más pesado, y hasta tiene alguna parte que mola bastante. Incluso la parte de los solos está bien. "Forever" también tiene algún riff decente, pero tampoco es para tirar cohetes.
"Años de Dolor" imagino que es un guiño hacia el público de habla hispana, pero poco más, ya que ni siquiera esa frase aparece en las letras. Echando un ojo a las mismas, vamos a encontrar más o menos el mismo rollito de adolescente deprimido que tanto gustan a las mal llamadas bandas de Gothic Metal, por aquello del Metal.
Desde mi punto de vista el álbum es muy poco salvable. En esta ocasión, su corta duración se convierte sin duda, en virtud. Hay una edición japonesa que viene con nada menos que tres bonus track, pero al menos yo, con esta voy más que sobrado.
La formación que graba el álbum:
Jarno "Jape" Perätalo: Voz
Mika "Alli" Ahtiainen: Guitarra
Joonas "Jope" Koto: Guitarra
Marko "Make" Kangaskolkka: Bajo
Tonmi Lillman: Batería, Teclados, Programación.
Sentenced es una banda con una trayectoria bastante peculiar, a la par que exitosa. La banda se forma como una banda de Death Metal, a finales de los 80. Con el transcurso de los años, fueron suavizando su sonido poco a poco hasta conseguir un estilo propio. Con cierta frecuencia se les ha incluído en el movimiento de Gothic Metal finlandés, aunque poco tienen que ver con bandas como Him.
Aunque Sentenced nunca ha sido una de mis bandas favoritas, he disfrutado de todos sus álbumes, y este "The Cold White Light" es de los qué más he escuchado. Con una popularidad que fue creciendo a finales de los 90, puede que este álbum sea el más conocido de la banda, no solo en los ambientes metaleros, si no fuera de ellos.
En general la música de Sentenced es realmente sencilla de escuchar, ya que casi se les puede catalogar como Rock en muchos de sus temas. Canciones no muy largas, entorno a los cuatro minutos, con estructuras típicas y buenas melodías. Otro punto a favor de su popularidad, es la carismática voz de su cantante Ville Laihiala, cuyo registro y manera de cantar, encaja perfectamente en el estilo de la banda.
El álbum comienza con la intro "Konevitsan Kirkonkellot", en la que podemos escuchar uno de los pasajes más oscuros y siniestros de todo el álbum. "Cross My Heart and Hope to Die", es una bonita canción con melodías muy melancólicas, así como las letras, que lloran la pérdida de la persona amada.
A lo largo del álbum, encontramos que las canciones tienen multitud de pequeños arreglos que ensalzan una producción muy cuidada, a la par que efectiva. "Brief Is The Light" nos ofrece unas partes en limpio cantadas de manera muy emocional por Ville, que contrastan con un estribillo mucho más enérgico, reforzado con unas guitarras acústicas que le dan un toque casi Pop.
"Neverlasting" es un tema más suave a medio tiempo, que sorprende con unos ritmos de batería a contratiempo al inicio de la canción, y de nuevo aderezado con un buen estribillo. La balada "Aika Multaa Muistot" es una de las pocas contribuciones a la composición de Ville Laihiala, ya que la mayoría de los temas están compuestos por Miika Tenkula y Sami Lopakka. La canción está bien, pero quizá no está ubicada en el mejor lugar, ya que ralentiza en exceso la marcha del álbum.
Solucionando este último punto, irrumpe con mucha fuerza la genial "Excuse Me While I Kill Myself", la canción con las mejores melodías vocales de todo el álbum. Un tema muy pegadizo, especialmente en su estribillo, y con un título que nos demuestra un humor algo macabro. "Blood & Tears" es uno de los temas que mejor heredan el espíritu de los álbumes anteriores y "You Are The One" finaliza el trío de canciones más cañeras del álbum, y posee uno de los mejores estribillos del álbum.
"Guilt and Regret" relaja de nuevo el ritmo con una balada, que sin estar mal, tampoco ofrece nada del otro mundo. "The Luxury of a Grave" es otro de los clásicos temas marca de la casa, con una letra cuando menos peculiar. Redondeando el álbum, tenemos "No One There", que en su versión recortada, fue elegida como single del álbum, y que consiste en un medio tiempo muy sencillo de escuchar.
Este álbum supuso el punto de inflexión en la desaparición de Sentenced. Las altas cotas de popularidad alcanzadas con él, destapó a una banda que no gustaba de hacer grandes giras por el mundo, ni de conceder demasiadas entrevistas. Así que tras este álbum, planearon el final de Sentenced escribiendo un último álbum llamado "The Funeral Album", y realizando una extensa gira rematada con un concierto de despedida en su Finlandia natal, y que está editado en DVD.
Aunque la banda nunca dejó la puerta abierta a una posible reunión, las posibilidades de ésta fueron totalmente abortadas con la muerte por fallo cardiaco de Miika Tenkula en 2009.
La formación que graba el álbum:
Ville Laihiala: Voces
Miika Tenkula: Guitarra
Sami Lopakka: Guitarra
Sami Kukkohovi: Bajo
Vesa Ranta: Drums
"The Beginning of Times" es el décimo álbum de los fineses Amorphis, un número ya importante en la discografía de cualquier banda. Amorphis comenzó a principios de los 90 tocando Death Metal, aunque enseguida fueron adentrándose en nuevos territorios gracias a la fusión de su música con el folklore de su país, además de numerosas influencias del Rock de los 70. Tras un comienzo de siglo XXI bastante decepcionante, con la edición de "Am Universum" y "Far from the Sun", retoman el pulso con "Eclipse", y se centran en el nuevo y definitivo estilo de la banda.
La trayectoria de Amorphis sigue un patrón parecido al de otras bandas. Un comienzo con unos discos muy sólidos, la posterior evolución con el afán de no repetir la fórmula, llegar a unos álbumes en los que parece que pierden un poco el norte, y finalmente encontrar su estilo más o menos definitivo.
Uno de sus puntos fuertes es la continuidad que tiene la formación, que permanece estable desde 2005 cuando entra Tomi Joutsen a las voces. Tomi es un gran vocalista que rápidamente hace olvidar a Pasi Koskinen. Su registro de voces es realmente sorprendente y posee una versatilidad increíble, desde voces limpias que podrían encajar en un grupo Pop, hasta voces agresivas con unos gruñidos Death, realmente profundos.
Como suele ser habitual en los discos de Amorphis, la mayoría de las composiciones corren a cargo de Esa Holopainen y de Santeri Kallio, siendo éste el máximo responsable en esta ocasión. De los últimos álbumes de la banda, este quizá tuvo una acogida algo más fría por parte de los fans, aunque a mí personalmente me parece un buen álbum, bastante variado, aunque en ocasiones esta variedad pueda provocar que parezca algo desigual. Lo cierto es que es un álbum bastante guitarrero, en el que nos ofrecen canciones con algunos riffs muy contundentes como en el tema "My Enemy".
El álbum, comienza con "Battle of Light", un tema quizá algo lento para abrir y que quizá no consigue enganchar a la primera como por ejemplo, "Sampo" en "Skyforger" o "The Way" en "Tuonela", que ya comentamos aquí en su día. "Battle of Light" no es mal tema ni mucho menos. Posee un amplio registro de voces, y las clásicas melodías de Amorphis. Lo único, que quizá debería estar en otra posición.
Otras canciones destacables del álbum son:
"Mermaid". Es una canción realmente pegadiza, gracias a las melodías de las guitarras y del teclado. Las guitarras suenan muy heavies, y la voz limpia de Jotusen te envuelve suavemente a lo largo del tema. Además a lo largo del tema hay algunos coros femeninos. Creo que esta canción hubiese sido una mejor opción para comenzar el álbum.
"Song of the Sage", es un tema que comienza con mucha fuerza, y en el que las voces tienen una actuación muy trabajada, especialmente en los coros. Lo cierto es que es un tema que suena muy melódico y potente, gracias al ritmo principal.
"Three Words", es uno de los temas más atípicos del álbum. Comienza con un ritmo de guitarra bastante contundente en contraste con las voces limpias, para dar paso a una parte bastante misteriosa, que quizá descoloca un poco al principio. No sé porqué pero tiene un rollo que me recuerda a Evergrey.
"Soothsayer" me gusta mucho, porque mezcla con buen criterio la típica parte melódica de Amorphis, con otra con reminiscencias Death, y otra más progresiva. En la parte central hay una parte más suave, con la inclusión de unas voces femeninas a cargo de Netta Dahlberg.
"Crack In A Stone", que nos acerca a los viejos tiempos de "Elegy" y "Tales From The Thousand Lakes", que ya comentamos aquí, con unas voces agresivas que dominan el tema, y un estribillo muy brillante.
"The Beginning of Times", que finaliza el álbum, y que tiene una atmósfera melancólica muy bien acentuada por la melodía de guitarra y las voces de Tomi, complementada con un estribillo que destila rabia y agresividad.
Desde luego, una de las grandes virtudes de Amorphis, es la de hacer discos que se escuchan con mucha facilidad. Basta con ponerlo en el reproductor y dejarlo que suene una y otra vez, sin prestar demasiada atención, para de repente darte cuenta de este o aquel riff que te está martilleando y que te obliga a ver qué pista es la que está sonando en ese momento.
La formación que graba el álbum:
Tomi Joutsen: Voces
Esa Holopainen: Guitarra
Tomi Koivusaari: Guitarra
Niclas Etelävuori: Bajo
Santeri Kallio: Teclados
Jan Rechberger: Batería
El pasado Sábado 16 de Noviembre asistimos al concierto de Amorphis en su cita de Madrid, dentro de la gira de "Circle", su último álbum hasta la fecha. El concierto se celebró en la Sala But, una sala que visité por primera vez ese día.
La sala es de tamaño medio, con un foso no muy grande, pero que permite una visibilidad más que correcta de las bandas. No nos encontraremos los pilares que tiene junto al escenario la sala Penélope, o la distribución terrible de la sala Heineken-Arena, en la que venden entradas como si desde todo el aforo se pudiese ver el escenario. La sala se encuentra en el sótano de un local de la calle Barceló, junto al Metro de Tribunal. Tiene servicio de ropero a 2€ la prenda, y los precios de las bebidas son altos, algo desgraciadamente habitual en este tipo de eventos. Los tercios de cerveza a 5€, y los combinados a 8€.
La banda encargada de calentar a la audiencia eran los norteamericanos Starkill, una banda joven con un único álbum en el mercado hasta el momento. Es difícil catalogar el estilo practicado por Starkill, pero a mí me recordaba un poco a Children of Bodom. La música era un Death Metal muy melódico, con algunos ramalazos de Black, y melodías muy Power Metal. La formación se presentaba como cuarteto, aunque llevaban programados algunos samplers de teclado. La actitud de la banda fue en todo momento muy dispuesta, y disfrutaron de un sonido que sin ser muy limpio, podríamos tildar de correcto para ser los teloneros. Personalmente, no me gustaron demasiado, pero el concierto no estuvo mal, y su actitud fue muy entregada durante la actuación.
Sin mucho tiempo de espera, sobre las 21:15h se apagan las luces y comienza a sonar una intro. Amorphis salta a escena interpretando el primer corte del nuevo disco, la pegadiza "Shades of Gray", un buen tema, pero que el público asistente recibió algo frío. Si tiempo para el descanso, descargan "Narrow Path", uno de los mejores temas del nuevo álbum. Como de costumbre, nos encontramos con los típicos problemas de sonido iniciales que luego irían corrigiendo poco a poco. En esta ocasión, el volumen del Bajo fue bastante molesto durante los primeros temas, y especialmente preocupante el bajo volumen de las voces, que perduraría a lo largo de todo el show.
Pese a ser un concierto de gira del nuevo álbum, Amorphis descargó un setlist bastante equilibrado. He de decir que me sorprendió la gran acogida que tenían los temas del nuevo álbum y del "Skyforger", y lo poco celebrados que fueron por ejemplo los temas de su maravilloso "Elegy". Sorprende un poco también el abandono de algunos de los álbumes más recientes como "Silent Waters" o "The Beginning of Times" del que únicamente se tocaron el "You I Need" de este último.
Mejor suerte corrió el muy buen álbum "Skyforger", del que siguieron tocando el dúo inicial formado por "Sampo" y "Silver Bride", y en los que el público ya estaba entregado a la banda. A parte del problema de las voces, creo que la guitarra solista de Esa debería haber estado un poco más presente, ya que en ocasiones sus bonitas melodías quedaban en un segundo plano, desmereciendo algunas canciones.
A continuación, la primera incursión en el viejo repertorio con las increíbles "Against Widows", "My Kantele" e "Into Hiding", únicamente interrumpidas por el single del nuevo álbum "The Wanderer". Como comentaba, fue algo extraño la poca repercusión de los clásicos entre el público, así que tampoco extraña que no tocasen nada del "Tuonela", ni de los dos siguientes. Si no recuerdo mal, tras este tema hubo un pequeño parón en el que los músicos abandonaron brevemente el escenario, y relanzar el concierto con otra de las más conocidas del nuevo álbum, "Nightbird's Song".
Tras ella, descargaron temas como "The Smoke" que sonó brutal, "You I Need", y "Hopeless Days", una de las que más me gustan del nuevo álbum, y que fue cantada de manera muy emocional por Tomi. Pasada la hora de concierto, finalizan la primera parte de la actuación con "Enchanted by the Moon". Lo cierto es que la elección de los temas de "Circle" fue realmente buena y parece que formen parte de su repertorio de toda la vida.
Tras esta primera descarga, el descansito de rigor, y el bis final compuesto por tres temas. Saltaron de nuevo al escenario como un vendaval tocando "Sky is Mine", que reenganchó a la gente con mucha energía, y fue continuado por la habitual visita al "Black Winter Days". Desde luego este es un buen tema, pero en "Tales From the Thousand Lakes" hay otras posibilidades como por ejemplo "First Doom", aunque seguro que cada uno tiene sus favoritos. El concierto terminaría con "House of Sleep" del álbum "Eclipse", y que sirvió para cerrar una buena actuación.
En líneas generales, fue un concierto que disfrutamos bastante. La actitud de la banda fue positiva durante todo el concierto, aunque quizá fueron algo estáticos, a excepción del frontman Tomi Jotusen. El punto más negativo fue el bajo volumen de las voces durante la actuación y cómo no, el precio de las birras.
Amorphis siempre ha sido una banda en constante evolución musical. Tras unos comienzos enraizados en el Death Metal, van evolucionando su sonido pasando por territorios más Doom, como en "Tales From the Thousand Lakes", incorporando siempre elementos de Folk.
La entrada de Pasi Koskinen a la voz, proporciona una nueva orientación a Amorphis, ya que las voces limpias empiezan a aparecer con más preponderancia, y ya en este "Tuonela", son mayoría. Su disco anterior, "Elegy" puede considerarse el disco de transición entre los antiguos y los nuevos Amorphis, y este "Tuonela" es claramente el primer álbum de la nueva era, aunque aún se pueden percibir algunos elementos de sus anteriores discos. En esta ocasión destacan las influencias Rock y la aparición de multitud ritmos bastante psicodélicos, con un sentimiento muy setentero. Leyendo ésto, imagino que es complicado hacerse una idea de lo que puedes encontrarte en "Tuonela", pero no soy capaz de explicarlo mejor. Lo más óptimo, es que lo escuches por ti mismo.
Se puede decir que el álbum está compuesto por dos tipos de canciones. Si me preguntasen, creo que me hubiese gustado que Amorphis hubiera seguido por esta línea. En el segundo grupo encontramos canciones mucho más rockeras, que finalmente marcaron la línea de los siguientes discos.
En el primer grupo nos encontramos, por ejemplo:
"The Way" es la canción que abre el disco y por desgracia, la mejor de todas. Digo "por desgracia", porque al escucharla en primer lugar, hace que esperes que todo el disco mantenga un nivel similar, pero no es así. Una melodía atmosférica y un cierto aroma Doom, nos introduce a una canción de estilo difícilmente clasificable. Y es que poner una etiqueta a Amorphis, es cada día más complicado. Creo que catalogaría "The Way" como una de las mejores canciones escritas nunca por Amorphis.
"Divinity" es quizá la canción que tiene una onda bastante parecida a "The Way", muy atmosférica, con grandes melodías y sentimiento. De este tema se grabó un vídeo.
"Tuonela" es una bonita balada en la que destaca por encima de todo, la envolvente voz de Pasi Koskinen, y es que Pasi, hace un trabajo fantástico a lo largo de todo el álbum. Comentar que "Tuonela" es el nombre que recibe el reino de los muertos en la mitología finlandesa.
"Summers End" es una canción a medio tiempo, y muy atmosférica. Es la encargada de cerrar el álbum, casi tan bien como empezó.
Para finalizar este primer lote de canciones, tenemos "Greed". Podríamos decir que es la canción más cañera del disco, aunque desde mi punto de vista, es también la menos inspirada. Con un ritmo muy repetitivo, y con voces agresivas a lo largo de casi todo el tema.
En el segundo grupo de canciones, en las rockeras, destacaría lo siguiente:
"Morning Star". Tras escuchar de "The Way" nos enfrentamos a un ritmo muy setentero, con soniquete de hammond incluido, que nos descoloca ligeramente, aunque no es un mal tema.
"Shining", "Nightfall" y "Withered", son buenos temas, que poseen una mezcla bastante curiosa de estilos e influencias, entre el Rock, el Folk, y el Metal. Sin llegar a la genialidad, son canciones en las que se pueden encontrar muy buenos momentos.
"Rusty Moon" es quizá la canción más psicodélica del disco, con una flauta que por momentos me recuerda a Jethro Tull, y según la ocasión, entra con mejores o peores sensaciones.
En mi caso, este fue el primer disco de Amorhpis que tuve ocasión de escuchar y he de decir que la primera impresión fue muy buena. Más adelante, y tras haber escuchado el resto de la discografía de la banda, se puede entender que algunos de los seguidores más antiguos no estuviesen demasiado contentos con este disco, aunque Amorphis demuestra una evolución musical constante desde su primer lanzamiento, con lo que tampoco es de extrañar que hayan acabado haciendo algo totalmente diferente al Death Metal de los comienzos.
A partir de este disco, Amorphis cae en una etapa en la que desde mi punto de vista pierden algo de inspiración, pero que por suerte recuperarán más adelante con "Skyforge".
La formación que graba el disco:
Pasi Koskinen: Voces
Esa Holopainen: Guitarra
Tomi Koivussaari: Guitarra y Sitar
Santeri Kallio: Teclados
Olli-Pekka Laine: Bajo
Pekka Kasari: Batería
Amorphis es una banda finlandesa que formada en 1990. Comienzan su carrera discográfica en 1992 con la edición de "The Karelian Isthmus", un disco de Death Metal cuya temática lírica está basada en un campo de batalla de la historia finlandesa.
Dos años más tarde, en 1994, sale al mercado "Tales From The Thousand Lakes", segundo larga duración de la banda. En él se aprecia una gran evolución en las composiciones. El estilo se va alejando del clásico Death Metal y se adentra en terrenos más melódicos, incluyendo elementos folk, progresivos y pequeños toques setenteros que ya no les abandonarán durante el resto de su carrera. Ahondando en esta evolución, la banda comienza a incluir voces limpias en contraste con las voces guturales, siendo de las primeras bandas en practicarlo, consiguiendo que este disco se haya convertido en un auténtico clásico imprescindible en la historia del metal extremo. El concepto del álbum, está basado en una recopilación de poemas épicos finlandeses, el Kalevala, y gran parte de las letras están extraídas y adaptadas del libro.
A lo largo de los diez temas que componen el álbum nos encontramos todos los ingredientes que hemos comentado. Tras la intro "Thousand Lakes", llega "Into Hiding", con un riff principal basado en una melodía con tintes árabes, y que mezcla ritmos Death con partes Doom, así como las voces guturales con las limpias que en este disco corren a cargo de Ville Tuomi como músico invitado. En posteriores discos Amorphis incorporará a un cantante, centrándose Tomi Koivusaari únicamente en las guitarras. "The Castaway" abunda mucho más en el folk, mientras que "First Doom" es un tema mucho más cañero de puro Death Doom. "Black Winter Day" es un tema muy atmosférico que da paso a "Drowned Maid" y "In The Beginning", dos de las canciones más melódicas del disco, para volver a un tema más Doom en "Forgotten Sunrise".
Finalizando ya, en "To Fathers Cabin" nos encontramos con los pasajes más psicodélicos del album, y cierra el disco una fantástica "Magic and Mayhem" que deja un gran sabor de boca y que resume a la perfección lo que es éste "Tales From the Thousand Lakes".
Sin duda uno de los discos que innovaron el Metal en los 90 y que demostró que es posible fusionar estilos que a priori totalmente alejados entre sí.
La formación que graba el disco:
Tomi Koivusaari – Voces, Rhythm guitar
Esa Holopainen – Lead guitar
Olli-Pekka Laine – Bajo
Jan Rechberger – Batería
Kasper Mårtenson – Teclados
Ville Tuomi - Voces limpias y narración (Músico invitado)
...And Oceans es una banda finlandesa formada en 1995. En un principio comienzan practicando un Black Metal bastante melódico y no exento de calidad, y consiguiendo escapar de los clichés típicos que caracterizan a las bandas finlandesas. Tras la edición del álbum "Dynamic Gallery of Thoughts", la banda va evolucionando hacia sonidos más industriales. Tras "The Symmetry of I - The Circle of O", ...And Oceans edita este A.M.G.O.D. que es sin duda un buen disco para cualquier amante del Metal Industrial, y quizá su mejor lanzamiento hasta la fecha.
A.M.G.O.D. es el acrónimo de "Allotropic/Metamorphic-Genesis of Dimorphism" y fue sacado bajo el paraguas de Century Media, y que además les sirvió para hacer una gira europea junto a Marduk, Vader y Mortician. El álbum comienza con "Intelligence is Sexy", un tema no demasiado original, con un ritmillo de sintetizador un tanto repetitivo, y que no llega a demostrar todo lo que nos espera si seguimos escuchando las sucesivas pistas. La cosa mejora sustancialmente con "White Synthetic Noise", un tema con unos tempos más variados, y en la que la parte industrial está perfectamente integrada en la música, un poco al revés de lo que ocurre en la primera canción, en la que parece que el ritmo electrónico está metido con calzador.
Sin duda uno de los mejores momentos viene con la tercera canción "Tears Have No Name", una canción bastante melódica y accesible, pero con la contundencia suficiente y unas buenas letras. Un tema que a la larga se te hace un poco comercial, pero en definitiva es un buen tema que engancha a la primera. Otros temas de los que más me gustan son "Odious & Devious" y "Of Devilish Tongues". No terminaré de destripar el disco completo, ya que si llegas hasta aquí, seguro que te apetece descubrir por ti mismo el resto de los temas. Hacer un pequeño apunte y es que el último tema, "New Model World" es totalmente electrónico, y suena totalmente discotequero.
A modo de resumen comentar que el disco es un compendio de buenos temas, con un justo equilibrio entre las partes más cañeras con partes más ambientales, y sin abusar demasiado de los elementos industriales. Indispensables los temas número tres, cinco y seis.
Pongo el listado de canciones:
01. Intelligence Is Sexy
02. White Synthetic Noise
03. Tears Have No Name
04. Esprit De Corps
05. Odious And Devious
06. Of Devilish Tongues
07. Postfuturistika
08. TBA In A Silver Box
09. New Model World
Y la formación en éste disco:
Kenny - Voces
T - Guitarras
Petri Siekkula - Guitarras
Mika Aalto - Bajo
Anti - Teclados
Martex - Batería