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lunes, 2 de noviembre de 2015

Athelstan - The Ride (2013)

Athelstan es el nombre de este proyecto paralelo del propio Athelstan de los británicos Forefather. El impasse entre la edición de "Last of the Line" que ya comentamos aquí, y "Curse of the Cwelled", es aprovechado por Athelstan para presentar bajo su propio sello este material en solitario.

En una primera escucha, el material de este de "The Ride", no parece diferir mucho del sonido típico de Forefather, algo más o menos lógico, máxime si en el primer tema, "Keepers of the Dawn" escuchamos las características voces de su hermano Wulfstan, la otra mitad musical en la banda matriz. Este tema podría pertenecer sin mucho problema a algún disco de la banda, aunque el ritmo del mismo es más Heavy que otra cosa, y adolece de esos cambios a ritmos más puramente Black que encontramos en los temas de Forefather. Sin duda es un buen tema que nos deja con ganas de más.

Sigue "Ascent to the Tarn", colocado en la estratégica segunda posición, y llega el primer bajón para el oyente. Tras una buena apertura con el tema anterior, llega este tema instrumental, quizá demasiado lento para lo que llevamos escuchado hasta el momento. Parece extraño colocar un tema instrumental en la segunda posición, pero es que este álbum es prácticamente instrumental en su totalidad, y a excepción de la mencionada "Keepers of the Dawn" y de "Hero on the Hill".

El caso es que aunque el tema tiene algunas partes que molan, no me termina de enganchar como debiera. En el mejor de los casos podría haber servido de intro larga para el siguiente tema, "The Ride" que da nombre al álbum, pero como decíamos, volvemos a encontrar otro tema instrumental, y esta vez de nada menos que siete minutos de duración. El aura de este tema es muy épico, y tiene algunas melodías brillantes, aunque en todo momento va a medio tiempo, y ya deja claro que las intenciones de este álbum no pasan por dar caña al oyente, sino por provocar una escucha relajada del mismo.

"Enchantment (Bewitched)" rebaja aún más si cabe el ritmo del álbum, y nos ofrece un tema mucho más ambiental, con aires a baile medieval, que a mí al menos termina por cansarme un tanto. Me ocurre con este disco que escuchando los temas por separado, creo que me gustan todos, pero el conjunto del álbum se me hace algo espeso.

"Hero on the Hill" arranca con más fuerza, y nos devuelve un poco las energías, aunque en seguida volvemos a los pasajes lentos aunque épicos. El tema desemboca en "The March", otro tema instrumental, aunque esta vez más cañero y animado, con algunos de los ritmos más movidos del álbum y que deja un buen sabor de boca.

El final está reservado para una larga outro instrumental, con aire de banda sonora, que la verdad es que suena bastante currada, pero tras la cantidad de momentos relajantes del álbum, creo que no produce el efecto deseado.

Desde el respeto que tengo hacia cualquier lanzamiento musical, y siendo bastante fan de Forefather, creo que este álbum está editado con el fin de dar a conocer material grabado por Athelstan a lo largo de los años y que él mismo quería sacar a la luz. La ventaja de grabar, producir y editar tus propios lanzamientos es que no tienes que pasar el filtro de una discográfica.

El caso es que creo que este disco se queda a medias de algo que podía haber sido más grande. Desde la corta duración del álbum, con 35 minutos, y el exceso de partes instrumentales con algunas partes algo repetitivas, me hace pensar que este álbum, madurado durante más tiempo, podía haber estado mucho mejor.

La formación que graba el álbum:

Athelstan: Todos los instrumentos
Wulfstan: Voces

Nota Final: 6,5/10

martes, 12 de noviembre de 2013

Haggard - And Thou Shalt Trust... The Seer (1997)

Hablar de Haggard, es hablar de la banda que más y mejor ha conseguido fusionar el Metal con la música clásica. Seguro que con este comentario a más de uno se le vendrá a la cabeza Therion, pero la aproximación de las dos bandas es diferente. Therion se han caracterizado por un acercamiento hacia la música clásica desde un punto de vista más operístico, mientras que Haggard lo ha hecho mezclando la música clásica pero con un fuerte componente medieval, con muchas melodías más folk y utilizando más instrumentos que ayudan a enriquecer ese sonido. Además, en el aspecto Metal, la música de Haggard está más aposentada en un Death de ritmos más lentos y la música es menos dinámica que la de Therion.

Pero vamos a centrarnos en Haggard, y en su música. Como decía, si eres un apasionado de la época medieval, castillos, campesinos, caballeros, etc., sin duda esta banda te va a encantar. El auténtico cerebro de la máquina es Asis Nasseri, que además es guitarrista y encargado de las voces agresivas. De padre afgano y madre alemana, Asis es el principal compositor tanto de la música como de las letras. La banda comenzó tocando un Death Metal con toques progresivos, pero ya desde 1995 comenzaron a profundizar en el estilo que les ha hecho famosos, hasta llegar hasta 1997, año en el que editan su primer álbum, este "And Thou Shalt Trust... The Seer".

En el álbum participan la friolera de 15 componentes, además de un coro con otros tantos invitados. En el apartado musical, como decimos vamos a encontrar desde piezas totalmente clásicas, como por ejemplo "Cantus Firmus in A-Minor", a temas más guitarreros como por ejemplo "De la Morte Noire", pero que siempre están fusionados con música clásica. La profusión de voces diferentes es espectacular. Las únicas voces metaleras son las del propio Asis, en un registro Death. El resto de voces son de sopranos femeninas y un bajo masculino. A nivel instrumental podemos escuchar algunos instrumentos tan variopintos como un clavicémbalo, un arpa, un oboe, un clarinete o un "crumhorn", que no sé cómo traducirlo más que como un cuerno medieval. Además, también tenemos otros más "habituales" como cellos, violines, piano o flauta.

El álbum gira alrededor de historias de la Europa medieval y sobre algunas de las profecías de Nostradamus. El álbum comienza con "The Day as Heaven Wept". Durante los primeros tres minutos y medio, escuchamos unas bonitas melodías medievales, acompañadas de voces suaves, hasta que un rugido de Asis, da paso a la parte más cañera del tema. Creo que hay dos temas que sobresalen por encima del resto, y que marcan la diferencia de esta banda frente a otras. "In A Pale Moon's Shadow", es un tema de 9 minutos que ofrece todo el espectro que Haggard ofrece. Partes de folk medieval, partes totalmente metálicas y una estructura enrevesada y original, que va moviendo tus sentimientos de un extremo a otro.

El otro momento estelar, es "De la Morte Noire", un auténtico derroche épico de otros 8 minutos, y es poseedor de algunas de las melodías más emocionantes de todo el álbum. De nuevo la estructura del tema es totalmente imprevisible, y sorprende al oyente con cada nuevo giro de la composición. En el álbum también encontramos algunas piezas 100% clásicas que sirven de interludios entre los temas más largos, como son el caso de "Requiem in D-Minor", "Cantus Firmus in A-Minor", y la canción que cierra el álbum "A Midnight Gathering", que es ménos clásica y más folk.

El resto de canciones también están muy bien, y no desentonan en el nivel del álbum. "Origin of a Crystal Soul"es la canción más cañera, y mezcla una vez más con maestría todos los elementos que estamos comentando con los ritmos Death, mientras que "Lost (Robin's Song)" es un tema muy atmosférico, que está cantado sólo con voces limpias masculinas y femeninas.

Quizá por el tipo de música, y debido a la complejidad de las estructuras de las canciones, se hace algo complicado recordar los temas al completo, aunque hay ciertas melodías que seguro que no se te olvidarán, y que cuando recuperas el álbum, algunos años después, te vendrán de golpe a la cabeza. La producción del álbum no es la mejor, al menos no es tan buena como en los posteriores álbumes de Haggard, pero es más que suficiente para permitirnos disfrutar de la música.

A mí me resulta complicado decidir cuál es el mejor álbum de Haggard, y posiblemente no sea este el que escogería, pero es que cada uno de ellos tiene algunos momentos irrepetibles.

La numerosa formación que graba el álbum:

Asis Nasseri: Voces, Guitarras
Danny Klupp: Guitarras
Andreas Nad: Bajo
Hans Wolf: Teclados, Piano, Clavicembalo
Luz Marsen: Batería, Kettledrums
Karin Bodenmüller: Voces (soprano)
Sasema: Voces (soprano)
Florian Schnellinger: Voces (bajo)
Kathrin Pechlof: Arpa
Steffi Hertz: Viola
Kathrin Hertz: Cello
Christoph V. Zastrow: Flauta
Robert Müller: Clarinete
Florian Bartl: Oboe
Fiffi Fuhrmann: Crumhorn

Nota Final: 8/10

lunes, 16 de septiembre de 2013

Rhapsody - Dawn of Victory (2000)

Tercer álbum de los italianos Rhapsody, y tercer álbum que trata sobre la historia del mundo de Algalord. Tras los dos primeros álbumes, la banda había alcanzado un buen reconocimiento a nivel internacional, aunque al mismo tiempo, se habían ganado la fama de tener un directo bastante malo. Mi única experiencia viéndoles en directo, desde luego no fue muy satisfactoria, ni por sonido, ni por ejecución en los temas.

Ellos justificaban, y no sin razón, que era muy complicado trasladar al escenario todas las orquestaciones que meten en los discos, y se supone que este "Dawn of Victory" lo compusieron teniendo en mente las experiencias sufridas durante las giras.

De esta manera, "Dawn of Victory" se supone que es un álbum algo más directo en las composiciones, y menos recargado a nivel orquestal, aunque desde luego, la marca de la casa sigue muy patente a lo largo del álbum. Creo que este es el último álbum de Rhapsody que he escuchado con atención, ya que es un estilo que terminó por saturarme.

Volvemos a tener ese Power Metal aderezado con multitud de orquestaciones y toques clásicos, barrocos y medievales, tanto en las melodías de teclado como en las de guitarra. Y lo que al principio sonaba como una novedad, y algo fresco, con el paso de los álbumes se fue convirtiendo en algo un tanto pesado y repetitivo.

Con esto no quiero decir que "Dawn of Victory" sea un mal álbum. Sin llegar al nivel de sus predecesores, nos deja unos cuantos temas de buen nivel.

El tema homónimo que abre el álbum, es un corte puro Power Metal, con un doble bombo imposible, y un estribillo bastante épico. Comentar en este punto, que no está claro quién se encuentra tras las baquetas en este álbum. En teoría se trata de alguien con el sobrenombre de "Thunderforce", cuyas obligaciones contractuales impedían aparecer en los créditos del álbum. Como os podéis imaginar, hay teorías para todos los gustos, incluso de la posibilidad de que las baterías estuvieran programadas, algo que siempre han negado desde la banda. El caso es que en los créditos del álbum, aparece el nombre de Alex Holzwarth, que por entonces era únicamente batería en las giras.

"Triumph for my Magic Steel" es otro buen tema, algo más relajado en cuanto a la velocidad del mismo, y que cuenta con una parte central bastante buena. Como siempre, los solos a lo largo del álbum se van alternando y doblando entre la guitarra y el teclado. Ambos músicos dan muestras de gran velocidad, aunque la vez que les vi en directo, he de decir que los solos de Alex Staropoli no estuvieron a la altura de lo escuchado en los álbumes.

Siguiendo la tónica de los discos anteriores, la canción cuatro es algo diferente al resto, aunque por suerte en esta ocasión no se parece al "Forest of Unicorns". Es un tema que tiene un ritmo puramente medieval, de esos de bailar alrededor de la hoguera, que no me gusta demasiado, y tampoco me parece muy original.

"Dargor, Shadowlord of the Black Mountain", es otro tema que no me dice gran cosa, aunque tiene uno de los solos que más me gustan del álbum. "The Bloody Rage of the Titans", (menudos titulitos que se marcan los amigos, como para recordarlos), es un tema que se mueve más a medio tiempo con un buen estribillo, y que da paso a "Holy Thunderforce", el otro tema ultrarrápido del álbum, y que sigue una línea muy similar a "Dawn of Victory". Baterías a toda velocidad, coros épicos, un buen estribillo, solos muy melódicos y que además sirvió como single del álbum.

De ahí al final, nada nuevo bajo el sol, aunque quizá pueda reseñar el último tema. "The Mighty Ride of the Firelord", igual que los dos primeros álbumes, es el tema más largo del disco con más de 9 minutos, y que me reafirma en mi teoría de que Rhapsody no son muy buenos escribiendo canciones largas. Como siempre, esto será algo discutible, pero ninguna de sus tres canciones largas hasta ese momento me han gustado demasiado. No digo que no tengan algunas partes buenas, pero en conjunto no me parecen canciones demasiado atractivas.

Resumiendo, que siendo un disco más que decente, no nos muestra nada nuevo que no hayamos escuchado en los anteriores lanzamientos, y a mí en su momento me dejó algo frío, pues esperaba algo más de esta banda.

La formación que graba el álbum:

Fabio Lione: Voces
Luca Turilli: Guitarra
Alex Staropoli: Teclados
Alessandro Lotta: Bajo

Nota Final: 7/10

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Summoning - Lugburz (1995)

"Lugburz" fue el primer disco de los austriacos Summoning, y desde ese mismo momento nos damos cuenta de que estamos ante una banda diferente al resto. En una primera escucha del álbum, ya podemos apreciar esos elementos épicos que han caracterizado la carrera de Summoning. Sin irnos más allá, la propia intro "Grey Heavens", es una pequeña melodía que se repite una y otra vez, acompañada con una percusión de tambores, que podrías estar escuchando durante horas :)

Estamos en 1995, en plena efervescencia de la segunda ola del Black Metal. Ese mismo año se lanzaron discos tan importantes como el "Bergtatt" de Ulver, el "Storm Of The Light's Bane" de Dissection, o el "Panzerfaust" de Darktrhone, por poner algunos ejemplos. Dentro del underground austriaco, la conexión de Silenius con Abigor proporciona la oportunidad a Summoning de grabar su primer álbum con la también austriaca Napalm Records. Este será el único disco de la historia de la banda que cuente con un batería, ya que Trifixion abandonaría el barco tras la grabación.

El estilo del álbum ya podría asimilarse al Black Metal épico, aunque no todos los cortes se podrían incluir ahí. Los momentos álgidos del disco los tenemos por ejemplo en "Flight of the Nazgul", un tema que serviría como punto de partida a lanzamientos posteriores. Juntando unos riffs muy épicos, melodías sencillas, y una sección central totalmente instrumental, al estilo de la intro, obtenemos la semilla de la banda. "Where Winters Forever Cry", sigue esa onda de melodías medievales, aunque en esta ocasión el tema cuenta con partes más rápidas y unas voces muy agresivas. "Through the Valley of the Froz" cierra la terna de canciones en la misma línea, y queda también como uno de los mejores temas del álbum.

A partir de "Master of the Old Lure" aparecen temas que siguen patrones del Black Metal más tradicional, al estilo Old School, y que continuará hasta el final del álbum. Incluso parece que la producción del álbum es levemente diferente en los últimos temas, y los instrumentos suenan más sucios que en las primeras canciones. La única excepción en esta parte es "Dragons of Time", un tema algo más épico.

A medio camino de los anteriores quedan canciones como "Raising with the Battle-Orcs" o la que abre el disco "Beyond the Bloodred Horizons", que son dos buenos temas, con algunos riffs bastante reseñables. Es obvio comentar que la temática de las letras está basada en la historia del Señor de los Anillos, aunque siempre desde un punto de vista algo oscuro.

En general, el trabajo de las voces es muy destacado a lo largo de todo el álbum, y se ve favorecido por ser tres personas aportando su toque en las voces agresivas, ya que además de Silenius y Protector, en los créditos aparece de cantante invitado Pazuzu.

Sin duda "Lugburz" es un buen álbum debut, aunque en la segunda parte del disco baje un poco el nivel que ofrecen en las primeras canciones.

La formación que graba el disco:

Silenius: Voces, Bajo, Teclados
Protector: Voces, Guitarra, Teclados
Trifixion: Batería

Nota Final: 7/10

viernes, 8 de junio de 2012

Rhapsody - Legendary Tales (1997)

Primer disco de los italianos Rhapsody, banda que debido a problemas con el Copyright tuvo que cambiar su nombre por Rhapsody of Fire en 2006. Fue durante la primera gran oleada del power metal, a finales de los 90, cuando aparece esta banda en la escena italiana, y gracias a la originalidad de la apuesta, rápidamente se convirtieron en los abanderados del metal italiano.

El estilo de Rhapsody, se puede catalogar como power metal melódico, pero a la vez muy orquestado y enriquecido con melodías medievales. Ellos mismos se atribuyeron un término bastante ridículo. "Symphonic Epic Hollywood Metal", queriendo decir que sus discos son como bandas sonoras... en fin, que tampoco es para tanto, jejeje.

Este primer disco sorprende por la frescura de muchos de los temas, aunque el conjunto del disco no es todo lo completo que debiera. A nivel lírico, es el primer capítulo de la saga "Emerald Sword", que abarca cinco discos!! Habla sobre una tierra fantástica, en la que hay un guerrero de corazón puro, el Guerrero de Hielo, que lucha con un señor oscuro, Lord Akron. Hay princesas, dragones, monstruos, etc. La trama no es muy original, pero la música pega bastante bien con la temática del disco.

El álbum comienza con una intro muy orquestal llamada "Ira Tenax". Este tipo de comienzos, han sido la tónica habitual en posteriores lanzamientos. Tras ella, el primer temazo del disco "Warrior of Ice", con un riff metálico que destila toques medievales. También aquí podemos apreciar que los teclados del señor Staropoli están muy presentes en la música de Rhapsody.

"Rage of the Winter" es uno de mis temas favoritos. Otro temazo Power, pero con unos toques algo más melancólicos. "Forest of Unicorns" es una canción extraña, que acaba cansando tras unas pocas escuchas, y cuyo estribillo evoca una escena de un baile medieval. El estribillo se me hace algo ridículo, pero bueno, al menos unas risas te echas.

Retomamos el pulso con "Flames of Revenge", otro de los cañonazos del disco, y en el que Fabio Lione hace su mejor interpretación, cosa que en los directos no le he visto hacer. "Virgin Skies" es una pequeña intro que nos prepara para "Land of Immortals", un tema rescatado de sus primeras demos, y que está francamente bien.

A partir de aquí, el disco decae un poco. "Echoes of Tragedy" es una especie de balada épica, que no está mal, pero tampoco es para tirar cohetes. "Lord of the Thunder" comienza bien, un riff bastante majete, pero el estribillo es malo malo. El tema que cierra el disco, "Legendary Tales", que por nombre y duración estaba llamado a ser el temazo del disco, se queda en una canción sosa y algo aburrida. Al menos yo, nunca he conseguido pillarla el rollo.

Resumiendo, estamos ante un buen disco de Power Metal, totalmente recomendado a los fans del estilo, y en el que no faltan auténticos temazos. El nivel de los músicos, al menos en el estudio, es muy bueno.

Las composiciones corren a cargo de Luca Turilli (guitarra) y Alex Staropoli (teclados). Sascha Paeth y Robert Hunecke Rizzo, aparecen como músicos de sesión, pero nunca pertenecieron a la banda. Hay una edición especial que se vendió durante la gira que hizo la banda en el año 2000, y que nunca se vendió en tiendas.

La formación que graba el disco:

Fabio Lione: Voces
Luca Turilli: Guitarra
Sascha Paeth: Bajo, Guitarra acústica, Mandolina.
Robert Hunecke: Bajo
Alex Staropoli: Teclados
Daniele Carbonera: Batería

Nota Final: 8/10

jueves, 3 de mayo de 2012

Summoning - Lost Tales (2003)

Summoning es una banda austriaca bastante desconocida para el público en general, aunque si estás más o menos metido en el mundillo del Metal extremo, es casi seguro que como poco, te sonará el nombre. Formados en 1993, en sus orígenes y hasta 1996, la banda practicaba un Black Metal atmosférico con ritmos épicos, algo más primitivo en "Lugburz", y con una temática en las letras basada en el mundo de J.R.R. Tolkien, es decir, "El Señor de los Anillos", "Silmarilion", etc.

A partir de 1996, tras la salida del disco "Dol Guldur", Summoning comienza a hacer música totalmente atmosférica, introduciendo Samplers en lugar de batería, y dando un toque aún más épico a su música. Este cambio provoca la salida del batería Alexander Trondl "Trifixion", y la banda queda como dúo.

Los miembros originales de Summoning que permanecen hasta hoy día son:
  • Richard Lederer alias "Protector"
  • Michael Gregor alias "Silenius"
Cinco años de espacio entre la salida de "Let Mortal Heroes Sing Your Fame" y "Oath Bound", son muchos años, y no sé si los propios Summoning o la discográfica, deciden lanzar este pequeño E.P. para rellenar el hueco. Consta de dos canciones totalmente diferenciadas entre sí.

Me he decidido a escribir sobre este E.P., especialmente por el tema que abre el disco. "Arcenstone", una canción de la época 100% atmosférica, y que para muchos, entre los que me incluyo, es una de las mejores canciones escritas nunca por Summoning. Fue inicialmente escrita para un proyecto paralelo de Silenius, llamado Mirkwood, pero que finalmente acabó incluyéndose en este E.P. Más de nueve minutos de canción que te permitirá hacerte una idea perfecta de lo que es Summoning hoy en día.

El segundo tema, "Saruman", es una canción que se quedó fuera del disco "Dol Guldur" y que muestra a unos Summoning en el momento del cambio. La verdad es que es una canción que no aporta demasiado, y en la que se echan en falta las guitarras. Además no está remezclada y tiene una producción bastante más deficiente, sobre todo si la comparamos con "Arcenstone".

Al final, es un lanzamiento que puede servir tanto a los fans de la banda, indispensable por "Arcenstone", así como de introducción para la gente que quiera escuchar algo de estos Summoning. Comprar original sólo si se encuentra a un precio baratito, ya que son únicamente dos canciones para un total de 17 minutos.

La formación que grabó el disco:

Protector: Voces, Guitarras, Teclados, Programación.
Silenius: Voces, Teclados, Bajo.

Nota Final: 7/10