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lunes, 9 de octubre de 2017

Therion - Lepaca Kliffoth (1995)

Este disco de los suecos Therion, supuso el paso intermedio entre el Death Metal de los primeros discos, y la inclusión de sonidos clásicos y operísticos del resto de su ya dilatada carrera.

Cuando hablamos del "Lepaca Kliffoth", estamos hablando del cuarto disco de la banda. En los dos primeros álbumes, Therion nos ofrece un Death Metal de la vieja escuela, aunque contemporáneos a su época. Eso sí, ya desde el segundo álbum, "Beyond Sanctorum" de 1992, podemos apreciar las primeras experimentaciones con las voces limpias y con algunos teclados.

Cuando aparece a la luz "Ho Drakon Ho Megas" en 1993, ya se aprecia claramente las miras del grupo en cuanto a la innovación dentro del Metal. Ese disco tiene unos cuantos guiños a la música de oriente medio, y es más melódico que los dos anteriores.

En "Lepaca Kliffoth", Therion ya se mete de lleno en terrenos mucho más melódicos, aunque sin perder la caña en ningún momento. La inclusión de sopranos, tenores, etc., fue una auténtica novedad en la época, como por ejemplo en el tema "Beauty in Black", que también fue el single del disco.

El álbum arranca con "The Wings of Hydra" uno de los temas más Death del álbum, con un riff realmente pesado y unos cambios de ritmo muy acertados. Este será el último álbum en el que las voces de Christofer Johnsson sean las protagonistas en los temas, ya que a partir del "Theli" su presencia será testimonial. El breve solo final mola mucho, y es un apartado en el que Christofer no suele prodigarse demsasiado.

"Melez" es un tema con bastantes cambios de ritmo, y diferentes secciones. Algunas siguen siendo muy pesadas, en el buen sentido de la palabra, aunque al mismo tiempo tiene partes muy melódicas, quedando un tema muy variado y resultón.

"Arrival Of The Darkest Queen" es una pequeño intro instrumental que sirve de enlace con la anteriormente mencionada "Beauty in Black". Esta es la primera incursión real del álbum en los territorios sinfónicos que dominarían los posteriores lanzamientos de Therion. Posee algunas de esas melodías preciosistas que tan bien sabe hilar Christofer Johnsson y que combinadas con las voces de tenores y sopranos son marca de la casa. De hecho, hay muchos grupos que a lo largo de los años han intentado sumarse a la fórmula Therion, pero diría que ninguno ha conseguido esa integración tan orgánica entre las orquestaciones y el Metal. Quizá Haggard es una banda que realiza un trabajo igualmente bueno, pero en un estilo más medieval y menos operístico.

"Riders of Theli" es otro de los momentos álgidos del álbum, y es que en esta ocasión, tras la calma viene la tormenta, y Therion nos regala probablemente el temazo del álbum, pleno de potencia y grandes melodías.

El resto de canciones siguen una línea similar, con bastante contrastes entre la dureza de las partes lentas, los cambios de ritmo hacia partes trepidantes repletas de emoción, y fusionadas a la perfección con las secciones más melódicas. Destacar en este punto temas como "Black", "Darkness Eve" y el homónimo "Lepaca Kliffoth", este último algo más basado en inquietantes atmósferas, a modo de ritual de invocación que tan bien saben hacer. Como de costumbre, las letras giran entorno a los conceptos mágicos de la orden del dragón.

Otro gran acierto del álbum, es la elección del mítico "Sorrows of the Moon" de Celtic Frost como versión. Sin duda un tributo a los maestros que inspiraron el nombre de la banda con su famoso "To Mega Therion" (La Gran Bestia). Como nota curiosa, mencionar que las voces femeninas corren a cargo de Claudia-Maria Morki, que participó como vocalista invitada en el mencionado "To Mega Therion" e "Into the Pandemonium" de Celtic Frost.

El final del álbum con "Evocation of Vovin" es inmejorable, y todo un reclamo para volver a ponerse el álbum desde el principio. A nivel de producción, el álbum cumple y todo suena en su sitio, aunque obviamente no está grabado con los medios de los posteriores discos de Therion.

Aunque su obra maestra llegaría con "Theli", y el éxito masivo con "Vovin", este "Lepaca Kliffoth", es un gran disco y da muestras de la originalidad de una banda en plena evolución.

La formación que graba el álbum:

Christofer Johnsson: Voces, Guitarra y Teclados
Fredrik Isaksson: Bajo
Piotr "Docent" Wawrzeniuk: Batería

Nota Final: 8,5/10

viernes, 11 de agosto de 2017

Within Temptation - The Dance (1998)

Within Temptation se hicieron realmente famosos con la edición de "The Silent Force", álbum que incluía el single "Stand My Ground", y que les abrió el camino del mainstream en una época en la que se puso un poco de moda este rollo de música con vocalista femenina, gracias a Evanescence y su archiconocido "Bring Me To Life". El caso es que no muchos fans estaban al tanto de que Within Temptation comenzó su andadura musical dentro del Doom Gothic, siguiendo la estela de bandas más pioneras como Theatre of Tragedy o sus compatriotas The Gathering. Es curioso pero en Holanda ha habido una buena escena de bandas de este tipo, que posteriormente han ido a formar parte del llamado Metal Sinfónico, como After Forever, Epica o Delain.

El caso es que este E.P. es probablemente lo mejor que ha sacado la banda en su no muy extensa discografía, ya que aunque tienen mogollón de lanzamientos, álbumes como tales solo tienen siete incluyendo uno de versiones. No es mucho bagaje para una banda que lleva en activo más de 20 años ya.

Cuando uno toma contacto con este E.P. se imagina que está formado por descartes que no entraron en su primer álbum "Enter" lanzado tan solo un año antes. Afortunadamente no es así, y este E.P. nos ofrece algunos de los mejores temas de Within Temptation. Bien, tampoco lancemos las campanas al vuelo, que la cosa está bien pero tampoco es para tanto, jejeje.

Uno de los problemas de "Enter" era que hay el disco tiene bastantes altibajos, y se hace un tanto pesado de escuchar completo. Ese problema no lo tenemos aquí, ya que el E.P sólo tiene tres canciones nuevas y un par de remixes que aportan muy poco a los originales. En las nuevas canciones podemos apreciar a una banda con las ideas más claras de por dónde quieren tirar, y se centran mucho más en las voces de Sharon den Adel, dejando los guturales en un plano mucho más secundario.

Además, las canciones son un poco más dinámicas, dentro de que siguen sonando densas y atmosféricas. Mi favorita es la canción que da nombre al E.P. Es un tema muy completo y equilibrado, con un buen desarrollo y unas líneas de voz increíbles. "Another Day" aporta un ambiente más relajante, con muchos colchones de teclado y pocos riffs de guitarra. Un tema en el que las voces de Sharon vuelven a erigirse en completas protagonistas y responsables de que el tema suene interesante.

Finalmente, "The Other Half of Me", vuelve a aumentar el tempo y diría que es de las canciones más cañeras editadas nunca por la banda. En esta ocasión las guitarras cogen mucho más peso, tanto en la composición como en la mezcla, dando ese toque de agresividad tan necesario en una banda de Metal.

El apartado de los remixes es algo peculiar, todo sea dicho. En el caso de "Restless", incluye algunos ritmos sampleados y cercenan el tema casi a la mitad del original. En el segundo remix, es una especie de fusión entre dos temas del primer álbum, y bueno, digamos que queda curioso.

Y poco más que comentar de este álbum. A partir de aquí la historia de la banda ya cambió, primero con "Mother Earth" y de ahí directos a "The Silent Force". Sin llegar a ser nunca una de las bandas punteras del Doom Gothic nos dejaron algunas buenas canciones como las que rememoramos hoy aquí.

La formación que graba el E.P:

Sharon den Adel: Voces
Robert Westerholt: Guitarra, Voces
Michiel Papenhove: Guitarra
Jeroen van Veen: Bajo
Martijn Westerholt: Teclados
Ivar de Graaf: Batería

Nota Final: 7,5/10

viernes, 9 de septiembre de 2016

Cradle of Filth - "V Empire Or Dark Faerytales In Phallustein" (1996)

Hoy toca comentar un clásico del Black Metal Melódico perteneciente a una de las bandas más controvertidas de la música extrema. Cradle of Filth, tuvieron el honor y la suerte de sacar al Black Metal del underground gracias a lanzamientos como este "V Empire Or Dark Faerytales In Phallustein", en adelante "VEmpire" para abreviar.

La banda se forma en 1991, y tras varias demos, consiguen su contrato discográfico con Cacophonous Records para grabar su primer álbum, "The Principle of Evil Made Flesh". Ciertas disputas entre la banda y la compañía, provocan que Cradle of Filth quiera marcharse, pero para cumplir con su parte del contrato se ven obligados a grabar un segundo lanzamiento en forma de E.P aunque con una duración más que respetable, por encima de los 36 minutos.

Sin duda, en esa época la banda se encontraba en un estado de gracia, ya que siendo este E.P un trámite para salir de la discográfica, posee una buena colección de temazos, incluyendo el "Queen of Winter Throned", para mi gusto el mejor tema compuesto jamás por la banda.

Siguiendo la tónica habitual de la banda a lo largo de su historia, hay cambios de formación reseñables desde el "The Principle...", ya que la pareja de guitarristas son reemplazados por Stuart Anstis, y también hay reemplazo en los teclados con la llegada de Damien Gregori. Mencionar que aunque en los créditos del álbum aparece un tal "Jared Demeter" como guitarrista de sesión, todas las guitarras del álbum están grabadas por Stuart Anstis.

Realmente el E.P está compuesto por cuatro canciones y dos intros bastante largas. La música de Cradle of Filth, pese a que en su momento se vendía como Symphonic Black Metal (incluso etiquetas de Gothic y Romantic, podías leer por las revistas), realmente no tiene mucho que ver con el Black Metal noruego, pero eso nunca ha sido óbice para que los fanáticos del "true" Black Metal hayan arremetido contra la banda tachándoles de vendidos, cuando realmente nunca pertenecieron a esa escena ni de lejos.

Es cierto que en su día, sí dieron un paso en sentido comercial con "From the Cradle to Enslave" que ya comentamos aquí en su día, y su posterior decadencia a nivel compositivo intentando explorar con más o menos éxito otro tipo de territorios musicales. Personalmente, a día de hoy Cradle of Filth es una banda que no me gusta como antes, pero sigo apreciando y respetando la calidad de lanzamientos como éste.

En este álbum podemos percibir una buena amalgama de estilos, en los que predominan las atmósferas góticas sinfónicas junto a las melodías de guitarras y teclados que impregnan todos los temas, y que se superponen con las voces. En el apartado guitarrístico se van alternando con algunas secciones en las que encontramos riffs más clásicos de Black junto con algunas partes con cierto regusto Death o Thrash que podemos escuchar en "Nocturnal Supremacy" o en "The Rape and Ruin of Angels", y es que no olvidemos que sus primeras demos son más Death que otra cosa.

A nivel vocal, también encontramos a un Dani Filth en pleno desarrollo y mejora respecto al anterior álbum, aunque su mejor momento llegaría con los siguientes dos álbumes. Lo único que no me convencen son las voces "profundas" que no terminan de sonarme demasiado potentes.

El E.P comienza con una intro bastante peculiar, ya que "Ebony Dressed for Sunset" es casi un tema cortito, ya que se va a casi tres minutos. Aunque tiene un aura de intro, posee un par de riffs y voces en él. "The Forest Whispers my Name" es una regrabación del tema que ya apareció en el anterior álbum, con un mejor sonido y con algunas partes ligeramente diferentes. Poco que cambiar, ya que el original, era en sí mismo un gran tema.

"Queen of Winter Throned" es mi canción favorita de la banda. Mi único comentario sobre ella es que la escuches si no la conoces.

"Nocturnal Supremacy" sigue en la línea del álbum, con blast-beats de batería, las afiladas voces de Dani y guitarras cañeras, pero al mismo tiempo unos fondos de teclado muy melódicos y épicos, acentuados por las voces femeninas. Además, podemos escuchar el único solo del álbum, que sin ser una maravilla, aporta algo de variedad al asunto.

"The Rape and Ruin of Angels" arranca con una fuerza brutal, gracias a uno de los riffs más cañeros escritos nunca por Cradle of Filth. Tras pasar por unas intrincadas partes más sinfónicas, el tema desemboca en un épico final que redondean este gran E.P.

Sin duda uno de los mejores lanzamientos de Cradle of Filth en su historia, y que forma una gran trilogía junto con los dos siguientes álbumes, "Dusk and Her Embrace" y "Cruelty and the Beast".

La formación que graba el álbum:

Dani Filth: Voces
Stuart Anstis: Guitarras
Robin Graves: Bajo
Damien Gregori: Teclados
Nicholas Barker: Batería

Nota Final: 9/10

martes, 9 de agosto de 2016

Carach Angren - Death Came Through a Phantom Ship (2010)

Seguimos trabajando el rollo sinfónico, esta vez con los holandeses Carach Angren, una de las bandas que más han llamado mi atención los últimos tiempos. Mi conocimiento de la banda llega gracias a este álbum llamado "Death Came Through a Phantom Ship", cuyo concepto lírico gira alrededor de la leyenda del Holandés Errante. La banda fue formada allá por 2003, y este es su segundo larga duración.

Este álbum es una buena muestra de lo que puede dar de sí el Black Metal de corte sinfónico. Este es un género que parecía haber quedado como coto personal de Dimmu Borgir, pero nada más lejos de la realidad, y es que este disco es muchísimo mejor que cualquiera de los últimos álbumes grabados por los noruegos. Además, parece que tras las salidas de Mustis y Vortex la banda anda algo perdida, y desde 2010 no hemos vuelto a saber de ellos.

Como es ley en este estilo de música, la preponderancia de los teclados y orquestaciones es notoria a través de todos los temas, y parece ser el propio teclista Ardek el que lleva el peso de las composiciones.

El caso es que la formación se mantiene estable como trío desde sus comienzos, así que imagino que los tres miembros aportarán bastantes ideas a su música. El apartado guitarrístico corresponde a Seregor, que es a la vez vocalista de la banda. En la música de Carach Angren las guitarras tienen un papel de protagonismo compartido con las orquestaciones, y en general suelen llevar el típico riffage del Black Metal, aunque en algunas ocasiones también se erigen en las dueñas de las melodías principales.

Otro de los puntos fuertes del concepto de Carach Angren son unas letras trabajadas, que se ven potenciadas con partes casi narradas que permiten a la banda introducir historias bastante completas en las canciones. De hecho, las composiciones tienen en todo momento un aire bastante teatral que luego trasladan al directo. En este aspecto, tuve la fortuna de verles recientemente, e hicieron un gran show. Seregor delega el trabajo de las guitarras en un músico invitado, y se vuelca al 100% en la interpretación de las canciones. Sin duda, un acierto que potencia las presentaciones en directo. Escuchando este tipo de música, se podría pensar que en vivo pierde, pero en el caso de Carach Angren esto no es así, y consiguen generar una atmósfera increíble.

La producción del álbum está a un nivel muy alto, como no podía ser de otra manera en un álbum del estilo. La misma corre a cargo de Patrick Damiani, que hasta la fecha se encarga también de grabar el bajo en los trabajos de Carach Angren. Incluso en los primeros tiempos giraba en directo con ellos tocando el bajo, convirtiéndose casi en un miembro más de la banda.

Este álbum gana puntos cuando es escuchado como un todo, más que si se escucha como temas sueltos, ya que la atmósfera que se crea desde la intro convierte la escucha en un viaje que consigue transportar al oyente a través de diferentes ambientes, alternando secciones suaves, con partes realmente enervantes y repletas de tensión que van descargando sobre pequeñas secciones melódicas.

Dentro del buen nivel global del álbum, y puestos a destacar algunos cortes, me quedaría con "And the Consequence Macabre" un auténtico temazo con una gran letra, "Bloodstains On the Captain's Log" que quizá sea la más pegadiza del álbum y con la que suelen cerrar los directos, y "The Course of a Spectral Ship", un tema con unos cambios increíbles.

Siguiendo la costumbre, he enlazado el vídeo oficial que corresponde al primer tema, así que queda en tu responsabilidad el escuchar alguno de los temas destacados.Sin duda una banda con una apuesta muy original que desde aquí animo a escuchar con detenimiento y desde luego recomiendo ver en directo.

La formación que graba el álbum:

Seregor: Voces, Guitarra
Ardek: Teclados y Orquestaciones
Namtar: Batería

Nota Final: 9/10

lunes, 8 de agosto de 2016

Rhapsody - Symphony of Enchanted Lands (1998)

Segundo álbum de los italianos Rhapsody (posteriormente y por temas de Copyright, conocidos como Rhapsody of Fire), y en mi opinión su mejor trabajo, aunque he de reconocer, que de los discos nuevos he escuchado poco más allá de la segunda parte de este álbum que sacaron en 2007, y que arrancaba una nueva saga.

El concepto del álbum consiste en el segundo episodio de la saga de la espada esmeralda que arrancaron con "Legendary Tales" que ya comentamos aquí en su día. La historia se alarga nada menos que cinco discos, aunque como no me he metido mucho en ella, no soy capaz de valorar si el nivel de la historia está a la altura de la música.

En este álbum, Rhapsody muestra un paso adelante en madurez a la hora de las composiciones, y este es el único disco de la banda en el que puedo decir que todas las canciones me gustan, y no encuentro temas de relleno. La banda sigue ahondando en el concepto del Power Metal sinfónico llevado a su máxima expresión.

Las grandes y ampulosas orquestaciones están presentes a lo largo de todas las canciones, pero en ningún momento resultan cargantes, gracias a la inspiración que destilan tanto las melodías como los riffs de las canciones. Por supuesto, los guiños a pasajes de música clásica son constantes, tanto en las melodías de los teclados, como en los trepidantes sweep picking de Luca Turilli.

La producción vuelve a estar a cargo de la por entonces pareja de moda en el Power Metal, Sascha Paeth y Miro, que realizan un trabajo espectacular, y consiguen un sonido muy limpio y sobre todo muy compacto, dando la predominancia necesaria a cada instrumento en su momento. El problema de esta gran producción se lo encontró la banda cuando quiso llevar su música al directo. Tuve la oportunidad de verles una vez en directo en aquella época y fue un auténtico desastre. Es la cara y la cruz de hacer este tipo de música, a no ser que tengas un respaldo económico que te permita llevar al directo grandes producciones.

Para mí el disco está partido en dos mitades, y creo que la elección del orden de las canciones está hecho con bastante acierto. Durante la primera mitad, encontramos los principales cañonazos del álbum. "Emerald Sword" es una auténtica joya del género e ideal para enganchar al oyente desde el primer momento. Con un riff apabullante y muy melódico, y con uno de los mejores estribillos escritos por Rhapsody. Un estribillo de los que te dejan con ganas de escucharlos una y otra vez, con la virtud de que la banda no se ceba en absoluto en él.

Este detalle indica la confianza de la banda en sus posibilidades y en lo que viene a continuación. "Wisdom of the Kings" es un tema continuista, en una línea muy parecida al anterior, con un punto más melódico y algo menos trepidante. Afortunadamente, en esta ocasión no tenemos una canción como "Forest of Unicorns" y la instrumental "Heroes of the Last Valley", sin ser demasiado destacable, al menos no aporta la nota negativa al álbum.

El fin de esta primera parte llega con la que puede ser la canción más completa del disco. "Eternal Glory" es un tema larguito, de más de 7 minutos que vuelve a explotar las virtudes de los dos temas anteriores, añadiéndole una gran sección instrumental en la mitad del tema, que lo redondea y lo lleva al top del álbum.

En la segunda parte, encontramos temas algo más complejos en cuanto a la composición, pero sin olvidar que estamos ante un disco de Rhapsody, así que tranquilos los enemigos de lo complejo :).

Canciones como "Beyond the Gates of Infinity" y "The Dark Tower of Abyss" son temas con una estructura más variada, en las que podemos encontrar algunos riffs con un aire más progresivo, ambientes mucho más oscuros y partes orquestales que desde mi punto de vista son de las más interesantes del álbum. Sin ser temas tan pegadizos como los anteriores, no dejan de tener secciones muy melódicas.

"Wings of Destiny" es la balada del álbum, y pasa sin pena ni gloria, al menos para un servidor. La joya escondida de esta segunda parte es "Riding the Winds of Eternity". Un tema majestuoso y épico, con un estribillo realmente emocionante y que ayuda a revivir las sensaciones de los primeros temas.
El cierre corresponde al tema que da nombre al álbum, y que además es el más largo del disco con sus 13 minutos. La canción está dividida en cuatro partes muy orquestales y con varios pasajes narrados que entiendo que están orientados a darle más cohesión a la historia del álbum. Incluso durante el tema hay algún guiño a partes del álbum que ya hemos escuchado antes. Personalmente es una pista que suelo saltarme, ya que prefiero quedarme con el buen sabor de boca que deja "Riding the Winds of Eternity", pero vamos, simplemente es otro concepto de canción.

La formación que graba el álbum:

Fabio Lione: Voces
Luca Turilli: Guitarra
Alessandro Lotta: Bajo
Alex Staropoli: Teclados
Daniele Carbonera: Batería

Nota Final: 8,5/10

miércoles, 23 de marzo de 2016

Einherjer - Blot (2003)

Einherjer es una banda noruega que comienza su andadura allá por 1993, y desde un principio centrados en el Viking Metal. Tras la salida al mercado de este "Blot", la banda decide separarse según leí en alguna entrevista, porque nunca podrían sacar un álbum mejor que éste que nos ocupa hoy. Como el tiempo da una perspectiva diferente de las cosas, y la vida da muchas vueltas, la banda decide reunirse otra vez en 2008, grabando desde entonces otros dos álbumes. He de decir que no sé si los pronósticos se cumplieron respecto a la calidad de los nuevos álbumes, ya que no he tenido oportunidad de escucharlos.

En cualquier caso, la comparación que hacen los propios Einherjer con sus discos anteriores, es sin duda acertada, ya que sin ser este "Blot" una obra maestra, supera con creces todo lo que había hecho la banda en el pasado. Atrás quedan unos discos que transmitían un ambiente tabernero, en los que no digo que no hubiese alguna canción que estuviese bien, y más haciendo Viking Metal, pero es que los álbumes anteriores terminaban por hacerse bastante cansinos.

En esta ocasión, dan un giro de tuerca a su estilo, y enfocan el álbum desde un punto de vista más metálico, lo que es sin duda un acierto. El estilo se sigue englobando en el Viking Metal, con esas melodías con regustos folk, orquestaciones bastante épicas, y ritmos con algunos toques bastante Heavies. De hecho en algunos momentos, este álbum me recuerda bastante al rollo que lleva Hollenthon, sobre todo en las partes más sinfónicas. Sin ir más lejos, el tema que abre el álbum, "Ironbound" o "The Eternally Damned" son un buen ejemplo de ello.

Dentro de la variedad de tempos en los que se mueve este "Blot", creo que donde mejor lo hace Einherjer, es en los temas más cañeros. La banda nos muestra su mejor cara en canciones como "Wolf Age", un tema muy melódico y rápido, en el que alternan el protagonismo las melodías de guitarra y de unos teclados muy acertados. El riff principal es cañero y tiene un ritmo bastante inspirado.

Otro de los momentos álgidos del disco es "Hammar Haus". Con ocho minutos de duración, es el tema más largo de todos y tiene un comienzo apoteósico. Posteriormente, el tema va viajando por diferentes partes en las que de nuevo se percibe una posible influencia de bandas como Hollenthon. Hacia el final vuelven a aprovechar el gran comienzo del tema, para dar paso a un final orquestado.

"Ware Her Venom" es otro de los temas que más suben el nivel, gracias a unos ritmos bastante variados y unas buenas melodías. Cierra el apartado de los destacados el "Ride the Gallows", un tema más tranquilo, aunque con un ambiente melancólico y épico a partes iguales que le da bastante personalidad.

El caso es que escuchando el álbum en conjunto, a mí se me hace algo repetitivo, y es que el esquema utilizado por Einherjer, da para lo que da, y las melodías  folk utilizadas, son algo similares entre sí. Quizá abusan un poco de los recursos que tienen, y lo que al empezar a escuchar el disco parecen buenos detalles, como algunos armónicos bien metidos, acaban convirtiéndose en una constante a lo largo del disco.

Las letras están escritas tanto en inglés como en noruego, y las voces que son siempre agresivas, apenas son reseñables ya que no destacan en ejecución, y además se dedican casi en todo momento a seguir la melodía principal.

Un disco apto para los amantes del Metal extremo en general y del Viking en particular, ya que tiene algunos momentos bastante buenos. No será el favorito de tu discografía ni se convertirá en un clásico del género, pero lo podrás disfrutar unas cuantas escuchas.

La formación que graba el álbum:

Frode Glesnes: Voces, Guitarra, Teclados
Aksel Herløe: Guitarra, Bajo
Gerhard Storesund: Batería, Teclados

Nota Final: 7/10

lunes, 15 de febrero de 2016

After Forever - Decipher (2001)

Segundo álbum de los holandeses After Forever, y para muchos fans este es su mejor álbum. Personalmente yo me quedo con su álbum debut, "Prison of Desire", que sonaba algo más oscuro que este "Decipher", que suena algo más accesible pare el gran público y deja casi olvidados los momentos más Doom del disco anterior.

El núcleo principal de After Forever estaba compuesto por la vocalista Floor Jansen y la pareja de guitarristas-vocalistas, Sander Gommans y Mark Jansen. Tras este álbum se produjo la salida, no muy amistosa, de Mark Jansen. En palabras de este último, sus diferencias con Sander Gommans se saldaron con su despido de la banda, entre otras cosas porque en esa época Sander y Floor eran pareja. Mark se desquitaría montando Epica, una banda que ha logrado unas cotas de popularidad más que respetables, además del mérito de seguir en activo, algo que no ocurre en la actualidad con After Forever.

Dejando a un lado los temas rosas, pasamos a comentar el apartado musical del álbum. Tras la intro del álbum podemos escuchar uno de los singles del álbum, "Monolith of Doubt", un tema muy dinámico y sin duda una buena elección como single. La canción combina los elementos característicos de After Forever, con la mezcla de las voces masculina y femenina. Sin duda destaca la preciosa voz de Floor Jansen, a veces más operística o a veces más lírica, haciendo una gran interpretación y dandole los matices adecuados a las diferentes partes de las canciones.

"My Pledge of Allegiance" es un tema separado en dos partes, aunque imagino que la relación entre ellos es a nivel lírico, ya que musicalmente no están relacionados entre sí. La primera parte, es un tema mucho más pesado y complejo que el anterior, con más predominancia de las voces guturales, creo que a cargo de Sander Gommans, aunque no podría asegurarlo, ya que Mark Jansen también mete voces agresivas en el álbum. Creo que este disco es la última ocasión en la que podemos escuchar a Floor moviéndose en registros tan operísticos. La segunda parte del "My Pledge of Allegiance" está ubicada casi al final del álbum, y mantiene los parámetros de la anterior, aunque es quizá un tema algo más dinámico y tiene un desenlace muy cañero que mola bastante.

Volviendo al apartado de singles de este disco, encontramos "Emphasis". De nuevo es un tema pegadizo, de los que marcarían un poco la evolución de la banda en siguientes discos. Los riffs con guitarras cortantes se repiten a lo largo del álbum, y a veces se echa de menos algo más de variedad en este apartado. Las baterías así mismo, son bastante lineales en tanto en cuanto siguen constantemente a las guitarras. En "Emphasis" podemos escuchar alguno de los registros más altos de Floor en una sección con las voces dobladas.

El tema más destacable del álbum es "Estranged". Siete minutazos de una canción que sabe evolucionar apropiadamente ofreciendo multitud de ritmos diferentes pero sin perder en ningún momento la coherencia como canción. Posee algunas secciones muy cañeras protagonizadas por las voces agresivas. En la parte central, hay una parte en la que se pueden percibir influencias de los antiguos Theatre of Tragedy. Incluso las baterías son algo más imaginativas en este tema.

Del resto del álbum podríamos destacar "Zenith", que es un tema bastante cañero, con algunos cambios interesantes, aunque en conjunto, el tema no termina de despuntar. Aquí las voces guturales cogen bastante protagonismo, aunque he de decir que es uno de los apartados en los que más flaquea After Forever, ya que los "grunts" de los vocalistas masculinos son bastante mejorables.

"Intrinsic" por su parte, es un tema lentito que se mueve alrededor de una melodía de teclado, y tiene algunos retazos que suenan un poco al álbum anterior. De hecho este tema e incluso la forma de cantar de Floor, me hace recordar a "Enter", el primer álbum de sus compatriotas Within Temptation, que recordemos comenzaron sus pasos moviéndose en los terrenos del Doom Gótico.

El resto de temas se me hacen algo insulsos, y únicamente hablaré de "Imperfect Tenses", una balada que cuenta con la presencia de Rein Kolpa como tenor invitado, y que ubicada quizá al final del álbum hubiese ganado algún punto a favor.

La formación que graba el álbum:

Floor Jansen: Voces
Mark Jansen: Guitarra, Voces
Sander Gommans: Guitarra, Voces
Luuk van Gerven: Bajo
Lando van Gils: Teclados
Andre Borgman: Batería, Guitarra acústica

Nota Final: 7/10

jueves, 17 de septiembre de 2015

Nightwish - Once (2004)

"Once" fue el álbum que consolidó el salto de popularidad que los fineses Nightwish habían conseguido con su anterior "Century Child". No tanto dentro de la escena metálica en la que ya gozaban de bastante reconocimiento desde su segundo álbum "Oceanborn", sino hacia un público más generalista. Con esto, no quiero decir que sea este un álbum blando, de hecho suena más cañero que el mencionado "Century Child", pero al mismo tiempo tiene un par de canciones de las que enganchan a todo tipo de públicos, con elementos que desgranaremos más adelante.

Como en todos los álbumes de Nightwish, todo el peso compositivo, así como la producción corre a cargo de Tuomas Holopainen, auténtico cerebro que lleva las riendas de todo lo concerniente a la banda. Sin duda la producción del álbum es exquisita, y en cada una de las canciones se perciben unos arreglos trabajados hasta el último detalle. Las guitarras suenan realmente pesadas y graves, lo que viene siendo la tónica habitual en casi todas las producciones en el Metal del siglo XXI.

Por otro lado, las voces, coros, y orquestaciones se adueñan del protagonismo en la mayoría del álbum, dejando al resto de instrumentos como meros acompañamientos de estos. Además, es la primera vez que la banda utiliza una orquesta real en sus grabaciones.

En el apartado vocal, Tarja suena menos operística que en el pasado aunque seguimos teniendo secciones en las que suenan 100% a canto clásico.

Éste álbum contó nada menos que con dos singles, uno editado antes y otro después de la salida al mercado del álbum. Estos son los temas a los que hacía referencia en el inicio de la crítica.

El primero de ellos, "Nemo", es un tema bastante comercial que cumple a la perfección con su cometido de single. El tema se sustenta principalmente en las voces de Tarja y en un riff de lo más sencillo. Algo digno de mención en este tema, es la presencia de un pequeño solo de guitarra a cargo del bueno de Emppu, en una de las poquísimas veces que le permiten brillar un poco. Eso sí, desconozco si en la versión "single", aparece o no el solo.

"Wish I Had an Angel" es el otro tema que fue single del álbum, y la verdad es que es un tema en el que Nightwish sabe jugar bien sus cartas. Como ha sido habitual desde la entrada de Marco Hietala en la banda, su característica voz es bien aprovechada en los temas, y en este sirve para hacer un pequeño duelo con Tarja, que da mucho juego en la canción. El tema suena bastante duro en cuanto a la producción, pero a la vez muy pegadizo, de nuevo con un riff principal en el que la voz de Tarja se apoya únicamente en el sonido del bajo. El estribillo consta de un ritmo muy machacón, en el que la batería se confunde con un ritmo techno que se solapa con ella, dándole un punto extra de comercialidad.

Contra todo pronóstico, creo que el tema que más me gusta del álbum es el primero. "Dark Chest of Wonders" es una canción en la que hay más equilibrio entre todos los instrumentos, y podemos apreciar riffs de guitarra algo más complejos, bien apoyados por el resto de la banda. El estribillo es pegadizo, y el tema cuenta además con una sección central en la que la guitarra se hace protagonista con un pequeño ritmo de cierto aire progresivo.

Creo que el último tema que destacaría del álbum, es el "Creek Marys Blood". Estamos ante una larga canción de más de ocho minutos, cuyo letra versa sobre los antiguos indios americanos. Comienza siendo una bonita balada, que posteriormente se enrabieta, dando lugar a un tema muy completo, que se ve redondeado por la interpretación final de un poema en el idioma de los Sioux.

El resto del álbum la verdad es que no me dice mucho, y aunque tiene algunos momentos disfrutables en casi todas las canciones, se me hace algo repetitivo y un poco pesado.

Quizá el estribillo de "The Siren", el trabajo más guitarrero y metálico en "Romanticide" o la más larga de todas, "Ghost Love Score" que es como una pequeña banda sonora en sí misma. A lo mejor escuchando cada canción por separado, lo disfrutaría más que escuchándolo del tirón.

La formación que graba el álbum:

Tarja Turunen: Voces
Emppu Vuorinen: Guitarra
Marco Hietala: Bajo, Voces
Tuomas Holopainen: Teclado
Jukka Nevalainen: Drums

Nota Final: 7/10


martes, 24 de junio de 2014

Therion - Vovin (1998)

Tras el éxito cosechado con la edición de su aclamado "Theli", los suecos Therion, o más bien su líder y único miembro permanente de la banda, Christofer Johnsson, da otra vuelta de tuerca en la evolución de la banda hacia el Metal más sinfónico. El resultado es este "Vovin", un muy buen álbum que además es el más vendido en la historia de la banda. Entre ambos álbumes está el "A'arab Zaraq – Lucid Dreaming" de 1997, un álbum con algunas rarezas que servía para celebrar el décimo aniversario de la banda.

"Vovin" cierra con éxito el que desde mi punto de vista, es el mejor periodo creativo de Therion, y que abarca el "Lepaca Kliffoth", el mencionado "Theli" y este "Vovin". Aunque el éxito de ventas y de aceptación puede hacernos pensar en que éste es su mejor álbum, a mí me sigue pareciendo mejor el "Theli", además de más sorprendente y arriesgado.

Aunque ya en el álbum anterior habían grabado con un coro de voces, esta es la primera vez que Christofer Johnsson tiene los medios suficientes para grabar el álbum con una orquesta real, y eso se aprecia claramente en el sonido de las canciones. De hecho la producción del disco es uno de los puntos fuertes del álbum. Pese a la cantidad de arreglos y capas que tiene cada una de las pistas, es realmente sencillo escuchar todos los instrumentos al mismo tiempo, permitiendo al oyente disfrutar de diferentes matices en las sucesivas escuchas del álbum.

Este viaje de exploración de los sonidos más sinfónicos, llevan a Therion a abandonar prácticamente todas las voces "heavies", y casi el 100% del álbum está cantado por los tenores, sopranos, etc. La única excepción la encontramos en "The Wild Hunt", en la que participa Ralf Scheepers.

Estamos ante un álbum que se mueve casi al 100% en el medio tiempo, haciendo de su escucha todo un ejercicio de relajación, aunque esto queda también en el debe del álbum, ya que a veces puede hacerse algo largo de escuchar. El álbum comienza de manera muy acertada con "The Rise of Sodom and Gomorrah" y "Birth of Venus Illegitima", en el que las voces femeninas son realmente buenas.

"Wine of Aluqah" introduce el primer movimiento algo más Metálico, con ritmos más contundentes, y con una fuerte presencia del bajo, que se redondean con una parte final melódica muy emocionante. "Clavicula Nox" es el tema más largo del álbum, ya que se va casi a los nueve minutos de duración, y posee algunas de las mejores melodías del disco. Estos cuatro temas, componen la mejor parte de "Vovin".

La sección central es iniciada por la mencionada "The Wild Hunt", la canción más cañera del álbum, aunque ni mucho menos es la mejor. "Eye of Shiva" que tiene alguna parte brillante y cerrando esta sección, "Black Sun" que mantiene la tónica general comentada. El sonido de las guitarras distorsionadas, es el clásico de Therion, con ritmos pesados y contundentes.

En la recta final del álbum, tenemos que "The Opening", "Morning Star" y "Black Diamonds" forman parte de la misma canción, llamada "Draconian Trilogy", algo que si no me equivoco, entronca directamente con la trilogía de álbumes que forman "Lepaca Kliffoth", "Theli" y este "Vovin". De las tres partes de la canción, me quedo con la última, "Black Diamonds". El álbum se cierra de manera muy efectiva con "Raven of Dispersion".

Estamos sin duda ante un gran álbum, que en su día volvió a sorprender al mundo, tal y como hizo "Theli". Desde mi punto de vista se echa un pelín de menos algo más de agresividad, pero vaya, que este disco forma parte de la evolución musical de la banda, y esto es lo que tocaba en aquel momento.

La formación que graba el álbum:

Christofer Johnsson: Guitarra, Teclados
Tommy Eriksson: Guitarra
Jan Kazda: Bajo
Wolf Simon: Batería

Nota Final: 8,5/10

viernes, 6 de junio de 2014

Hollenthon - With Vilest of Worms to Dwell (2001)

Hollenthon es una banda austriaca liderada por el polifacético Martin Schirenc, también conocido por su peculiar nombre artístico "Don Cochino" en Pungent Stench. Tiene además junto a Silenius de Summoning un engendro industrial llamado Kreuzweg Ost que es digno de ser escuchado por lo extraño y original.

Formados con el nombre de Vuzem en 1994, incluyen un par de temas suyos en un recopilatorio de Black Metal, y tras la buena acogida del público, Martin Schirenc se anima a grabar un álbum completo, ya bajo el nombre de Hollenthon. La banda toma su nombre de una pequeña población del este austriaco.

Martin Schirenc se encarga de voces, guitarras, bajo y orquestaciones, uniendo fuerzas con el batería Mike Gröger y con la participación de su esposa Elena Schirenc que se encarga de todas las letras, y mete alguna que otra voz en el álbum.

"With Vilest of Worms to Dwell" es el segundo lanzamiento de la banda, y hasta la fecha el mejor de ellos. Mención a parte para este extraño y a la vez atrayente título. A nivel musical, me resulta francamente complicado catalogar a Hollenthon, ya que aúna un buen puñado de estilos e influencias al mismo tiempo. Quizá el elemento más presente durante todo el álbum, es el Sinfónico, ya que las canciones están muy orquestadas, incluso con un cierto aire de banda sonora.

Los arreglos de álbum están cuidados al detalle, y todas las canciones se perciben muy trabajadas. En el apartado vocal, Martin Schirenc hace uso en su gran mayoría de voces agresivas, aunque en algunas secciones nos muestra su voz limpia.

"Y Draig Goch" abre el álbum con mucha fuerza, y grandes orquestaciones que incluyen multitud de elementos y coros que se unen en una canción muy dinámica y emocionante.

"Woe to Defeated" comienza con un ritmo a medio tiempo con unos coros bastante peculiares y con un aire muy medieval, para dar paso a un tema más en la onda del Death melódico y en el que se pueden escuchar las primeras voces claras. Para completar el tema, también podemos escuchar uno de los pocos solos que hay a lo largo del álbum, y que sin ser en exceso virtuoso, es melódico tiene muy buen feeling.

"Lords of Bedlam" es para mi gusto la canción más floja del disco, con un ritmo que se hacer algo cansino, por lo repetitivo, aunque se puede salvar alguna parte. Sin tiempo para lamentarnos comienza "To Kingdom Come", que te mete en sintonía nada más comenzar. Sin duda uno de los temazos de este álbum, y que cuenta con la colaboración en las voces de la mencionada Elena Schirenc.

"The Calm Before the Storm" hace honor a su nombre, y se mueve más próximo al medio tiempo, con alguna parte muy brillante y da paso a "Fire Upon the Blade", otro gran momento, y quizá el tema más épico del álbum.

"Conquest Demise" rebaja el ritmo otra vez, y es en el que más afluencia de voces limpias vamos a poder escuchar, además de una parte final con muy buenas melodías. "Conspirator" es un tema crudo, con unas atmósferas bastante siniestras, que poco a poco va evolucionando hacia un final muy épico que rendondea un muy buen álbum, variado y completo.

Lo cierto es que bandas como Hollenthon dan un soplo de aire fresco al Metal, ofreciendo una apuesta muy personal y a la vez muy accesible para casi todos los oídos.

La formación que graba el álbum:

Martin Schirenc: Voz, Guitarra, Bajo, Teclados
Elena Schirenc: Voz, Letras
Mike Gröger: Batería

Nota Final: 8,5/10

miércoles, 15 de enero de 2014

Avantasia - The Mystery Of Time (2013)

Avantasia es un caso bastante curioso y creo que único en la historia del Metal. Lo que comenzó siendo un proyecto de una Opera Metal de dos partes, se podría decir que ha acabado convertiéndose en una banda con seis discos en el mercado, más algunos E.P, discos en directo e incluso un DVD.

Pese a este estatus de banda que le doy, no hay que olvidar que realmente Avantasia es un proyecto de Tobias Sammet, cantante de Edguy, y que en cada entrega ha contado con un nutrido número de invitados para continuar el formato de Opera Metal con el que comenzó. Como contrapunto, desde 2006 cuenta con la colaboración permanente de los inseparables Sascha Paeth y "Miro" a la guitarra y a los teclados respectivamente.

En esta nueva entrega, Tobias Sammet no se aparta demasiado de la línea ya trazada anteriormente en Avantasia, y parece que es en este proyecto donde sigue volcando sus energías más Power, habiendo evolucionado Edguy hacia un sonido de metal más tradicional.

La primera entrega de Avantasia me parece un auténtico discazo, y la segunda, sin llegar a su nivel, está bastante bien. Pero a partir de ahí, sacaron un par de E.P que no me gustaron demasiado y que me hicieron perder interés en el resto de entregas. Cuando este "The Mystery Of Time" cayó en mis manos, me lo puse sin ninguna idea prefijada de lo que iba a encontrarme, y lo cierto es que no está mal, e incluso superó mis expectativas iniciales.

El álbum comienza con muy buen pie gracias a "Spectres", un tema muy completo, con diferentes ambientes y cambios de ritmo, además de unas orquestaciones muy presentes. Sin duda, los grandes arreglos orquestales, son un elemento muy importante para mantener el espíritu de Avantasia.

La cosa prosigue con "The Watchmakers Dream", un tema más estándar y en la que al igual que en la anterior, colabora Joe Lynn Turner en las voces. Hay un par de veces en las que el bueno de Joe Lynn casi se queda sin voz, pero a la vez consigue dar un toque diferente al tema, gracias a su voz más rasgada. En este tema el bajo del propio Sammet está especialmente presente con algunos detalles de calidad.

"Black Orchid" es una canción a medio tiempo que abusa del mismo riff de una manera que se hace un poco larga y repetitiva. Con un par de minutos menos, hubiese sido una canción mejor. "Where Clock Hands Freeze" es uno de los temas que más engancha, gracias entre otras cosas a la presencia de Michael Kiske. Lo cierto es que Kiske ha colaborado varias veces en Avantasia, y forma un tándem de voces muy potente junto a Tobias Sammet. Es una canción muy Power que sin duda nos recordará a los viejos Helloween, y que además cuenta con la colaboración de Oliver Hartmann en las guitarras.

La verdad es que no sé muy bien qué pensar de "Sleepwalking". Es una balada cantada a dos voces con Cloudy Yang, vocalista alemana que ya había participado en otros lanzamientos de Avantasia y Edguy. El caso es que las líneas vocales y los arreglos de voz me suenan realmente a Pop, y el estribillo se repite bastante. Creo que es una de esas canciones que acaba cansando tras unas pocas escuchas.

"Savior in the Clockwork" es el tema más largo y completo del disco. Como tal, nos ofrece varias partes con un rollo diferente entre sí. Una larga intro, da paso a un buen riff de Power y un estribillo correcto. La parte central en cambio, es en plan Heavy tradicional. Además en este tema junto a Tobias Sammet, también cantan los citados Kiske y Turner, así como Biff Byford.

La mano de Oliver Hartmann vuelve a estar presente en "Invoke the Machine", un tema muy Heavy cuyo trabajo en las guitarras es el mejor de todo el álbum, tanto a nivel de Riffs como de solos. Además, posee la virtud de aportar algo de variedad al álbum, ya que es un tema más directo sin apenas orquestaciones.

Volvemos al apartado de las canciones lentas con "Whats Left Of Me", una balada esta vez más Heavy que la anterior, aunque a mí personalmente me transmite más bien poco. Y nos acercamos al final con "Dweller in a Dream" en el que de nuevo colabora Michael Kiske, y en el que destaca un buen estribillo, aunque al mismo tiempo posee algunos arreglos de teclado, ligeramente electrónicos que no me gustan demasiado.

"The Great Mystery" es el tema que cierra el álbum. Es el segundo tema que supera los diez minutos de duración. Podríamos decir que la canción se divide en dos partes. La primera mitad es una balada con una parte a medio tiempo, en un rollo más Hard Rock. Tras cinco minutos más o menos, viene una parte central que parece hecha con retazos sueltos, que termina enlazando con el estribillo del tema para finalizar el álbum.

La formación base que graba el álbum:

Tobias Sammet: Voz, Bajo
Sascha Paeth: Guitarra
Michael "Miro" Rodenberg: Teclados, Orquestación
Russell Gilbrook: Batería

Nota Final: 7,5/10

martes, 12 de noviembre de 2013

Haggard - And Thou Shalt Trust... The Seer (1997)

Hablar de Haggard, es hablar de la banda que más y mejor ha conseguido fusionar el Metal con la música clásica. Seguro que con este comentario a más de uno se le vendrá a la cabeza Therion, pero la aproximación de las dos bandas es diferente. Therion se han caracterizado por un acercamiento hacia la música clásica desde un punto de vista más operístico, mientras que Haggard lo ha hecho mezclando la música clásica pero con un fuerte componente medieval, con muchas melodías más folk y utilizando más instrumentos que ayudan a enriquecer ese sonido. Además, en el aspecto Metal, la música de Haggard está más aposentada en un Death de ritmos más lentos y la música es menos dinámica que la de Therion.

Pero vamos a centrarnos en Haggard, y en su música. Como decía, si eres un apasionado de la época medieval, castillos, campesinos, caballeros, etc., sin duda esta banda te va a encantar. El auténtico cerebro de la máquina es Asis Nasseri, que además es guitarrista y encargado de las voces agresivas. De padre afgano y madre alemana, Asis es el principal compositor tanto de la música como de las letras. La banda comenzó tocando un Death Metal con toques progresivos, pero ya desde 1995 comenzaron a profundizar en el estilo que les ha hecho famosos, hasta llegar hasta 1997, año en el que editan su primer álbum, este "And Thou Shalt Trust... The Seer".

En el álbum participan la friolera de 15 componentes, además de un coro con otros tantos invitados. En el apartado musical, como decimos vamos a encontrar desde piezas totalmente clásicas, como por ejemplo "Cantus Firmus in A-Minor", a temas más guitarreros como por ejemplo "De la Morte Noire", pero que siempre están fusionados con música clásica. La profusión de voces diferentes es espectacular. Las únicas voces metaleras son las del propio Asis, en un registro Death. El resto de voces son de sopranos femeninas y un bajo masculino. A nivel instrumental podemos escuchar algunos instrumentos tan variopintos como un clavicémbalo, un arpa, un oboe, un clarinete o un "crumhorn", que no sé cómo traducirlo más que como un cuerno medieval. Además, también tenemos otros más "habituales" como cellos, violines, piano o flauta.

El álbum gira alrededor de historias de la Europa medieval y sobre algunas de las profecías de Nostradamus. El álbum comienza con "The Day as Heaven Wept". Durante los primeros tres minutos y medio, escuchamos unas bonitas melodías medievales, acompañadas de voces suaves, hasta que un rugido de Asis, da paso a la parte más cañera del tema. Creo que hay dos temas que sobresalen por encima del resto, y que marcan la diferencia de esta banda frente a otras. "In A Pale Moon's Shadow", es un tema de 9 minutos que ofrece todo el espectro que Haggard ofrece. Partes de folk medieval, partes totalmente metálicas y una estructura enrevesada y original, que va moviendo tus sentimientos de un extremo a otro.

El otro momento estelar, es "De la Morte Noire", un auténtico derroche épico de otros 8 minutos, y es poseedor de algunas de las melodías más emocionantes de todo el álbum. De nuevo la estructura del tema es totalmente imprevisible, y sorprende al oyente con cada nuevo giro de la composición. En el álbum también encontramos algunas piezas 100% clásicas que sirven de interludios entre los temas más largos, como son el caso de "Requiem in D-Minor", "Cantus Firmus in A-Minor", y la canción que cierra el álbum "A Midnight Gathering", que es ménos clásica y más folk.

El resto de canciones también están muy bien, y no desentonan en el nivel del álbum. "Origin of a Crystal Soul"es la canción más cañera, y mezcla una vez más con maestría todos los elementos que estamos comentando con los ritmos Death, mientras que "Lost (Robin's Song)" es un tema muy atmosférico, que está cantado sólo con voces limpias masculinas y femeninas.

Quizá por el tipo de música, y debido a la complejidad de las estructuras de las canciones, se hace algo complicado recordar los temas al completo, aunque hay ciertas melodías que seguro que no se te olvidarán, y que cuando recuperas el álbum, algunos años después, te vendrán de golpe a la cabeza. La producción del álbum no es la mejor, al menos no es tan buena como en los posteriores álbumes de Haggard, pero es más que suficiente para permitirnos disfrutar de la música.

A mí me resulta complicado decidir cuál es el mejor álbum de Haggard, y posiblemente no sea este el que escogería, pero es que cada uno de ellos tiene algunos momentos irrepetibles.

La numerosa formación que graba el álbum:

Asis Nasseri: Voces, Guitarras
Danny Klupp: Guitarras
Andreas Nad: Bajo
Hans Wolf: Teclados, Piano, Clavicembalo
Luz Marsen: Batería, Kettledrums
Karin Bodenmüller: Voces (soprano)
Sasema: Voces (soprano)
Florian Schnellinger: Voces (bajo)
Kathrin Pechlof: Arpa
Steffi Hertz: Viola
Kathrin Hertz: Cello
Christoph V. Zastrow: Flauta
Robert Müller: Clarinete
Florian Bartl: Oboe
Fiffi Fuhrmann: Crumhorn

Nota Final: 8/10

lunes, 16 de septiembre de 2013

Rhapsody - Dawn of Victory (2000)

Tercer álbum de los italianos Rhapsody, y tercer álbum que trata sobre la historia del mundo de Algalord. Tras los dos primeros álbumes, la banda había alcanzado un buen reconocimiento a nivel internacional, aunque al mismo tiempo, se habían ganado la fama de tener un directo bastante malo. Mi única experiencia viéndoles en directo, desde luego no fue muy satisfactoria, ni por sonido, ni por ejecución en los temas.

Ellos justificaban, y no sin razón, que era muy complicado trasladar al escenario todas las orquestaciones que meten en los discos, y se supone que este "Dawn of Victory" lo compusieron teniendo en mente las experiencias sufridas durante las giras.

De esta manera, "Dawn of Victory" se supone que es un álbum algo más directo en las composiciones, y menos recargado a nivel orquestal, aunque desde luego, la marca de la casa sigue muy patente a lo largo del álbum. Creo que este es el último álbum de Rhapsody que he escuchado con atención, ya que es un estilo que terminó por saturarme.

Volvemos a tener ese Power Metal aderezado con multitud de orquestaciones y toques clásicos, barrocos y medievales, tanto en las melodías de teclado como en las de guitarra. Y lo que al principio sonaba como una novedad, y algo fresco, con el paso de los álbumes se fue convirtiendo en algo un tanto pesado y repetitivo.

Con esto no quiero decir que "Dawn of Victory" sea un mal álbum. Sin llegar al nivel de sus predecesores, nos deja unos cuantos temas de buen nivel.

El tema homónimo que abre el álbum, es un corte puro Power Metal, con un doble bombo imposible, y un estribillo bastante épico. Comentar en este punto, que no está claro quién se encuentra tras las baquetas en este álbum. En teoría se trata de alguien con el sobrenombre de "Thunderforce", cuyas obligaciones contractuales impedían aparecer en los créditos del álbum. Como os podéis imaginar, hay teorías para todos los gustos, incluso de la posibilidad de que las baterías estuvieran programadas, algo que siempre han negado desde la banda. El caso es que en los créditos del álbum, aparece el nombre de Alex Holzwarth, que por entonces era únicamente batería en las giras.

"Triumph for my Magic Steel" es otro buen tema, algo más relajado en cuanto a la velocidad del mismo, y que cuenta con una parte central bastante buena. Como siempre, los solos a lo largo del álbum se van alternando y doblando entre la guitarra y el teclado. Ambos músicos dan muestras de gran velocidad, aunque la vez que les vi en directo, he de decir que los solos de Alex Staropoli no estuvieron a la altura de lo escuchado en los álbumes.

Siguiendo la tónica de los discos anteriores, la canción cuatro es algo diferente al resto, aunque por suerte en esta ocasión no se parece al "Forest of Unicorns". Es un tema que tiene un ritmo puramente medieval, de esos de bailar alrededor de la hoguera, que no me gusta demasiado, y tampoco me parece muy original.

"Dargor, Shadowlord of the Black Mountain", es otro tema que no me dice gran cosa, aunque tiene uno de los solos que más me gustan del álbum. "The Bloody Rage of the Titans", (menudos titulitos que se marcan los amigos, como para recordarlos), es un tema que se mueve más a medio tiempo con un buen estribillo, y que da paso a "Holy Thunderforce", el otro tema ultrarrápido del álbum, y que sigue una línea muy similar a "Dawn of Victory". Baterías a toda velocidad, coros épicos, un buen estribillo, solos muy melódicos y que además sirvió como single del álbum.

De ahí al final, nada nuevo bajo el sol, aunque quizá pueda reseñar el último tema. "The Mighty Ride of the Firelord", igual que los dos primeros álbumes, es el tema más largo del disco con más de 9 minutos, y que me reafirma en mi teoría de que Rhapsody no son muy buenos escribiendo canciones largas. Como siempre, esto será algo discutible, pero ninguna de sus tres canciones largas hasta ese momento me han gustado demasiado. No digo que no tengan algunas partes buenas, pero en conjunto no me parecen canciones demasiado atractivas.

Resumiendo, que siendo un disco más que decente, no nos muestra nada nuevo que no hayamos escuchado en los anteriores lanzamientos, y a mí en su momento me dejó algo frío, pues esperaba algo más de esta banda.

La formación que graba el álbum:

Fabio Lione: Voces
Luca Turilli: Guitarra
Alex Staropoli: Teclados
Alessandro Lotta: Bajo

Nota Final: 7/10

viernes, 6 de septiembre de 2013

Agathodaimon - Blacken the Angel (1998)

Estamos a finales de los años 90, y el Black Metal melódico está en pleno auge, gracias a la popularidad alcanzada tanto por Cradle of Filth y Dimmu Borgir. Los comienzos de Agathodaimon se remontan a 1995, cuando se funda la banda. Tras la grabación de algunas Demos consiguen despertar la atención de Nuclear Blast, y es con esta compañía con la que grabarán su primer larga duración, este "Blacken the Angel".

Desde luego la situación pasada por la banda ante esa grabación es cuando menos curiosa. El vocalista de Agathodaimon en aquel entonces, era de origen rumano y responde al "original" nombre artístico de Vlad Dracul. Tras residir en Alemania de manera ilegal, poco antes de comenzar la grabación de "Blacken the Angel", el susodicho Vlad realiza un viaje a su Rumanía natal, con tan mala fortuna que cuando intenta regresar a Alemania, las autoridades le prohíben la entrada en el país, y la banda tiene que buscar con urgencia alguien para cantar en el álbum.

Así pues, la banda contrata a Frank Nordmann, alias "Akaias", que finalmente se quedaría en la banda durante varios años. He de decir, que desde mi punto de vista, el trabajo de Akaias es realmente correcto, y a parte de meter las voces del álbum, tiene que cantar tres de los temas en rumano.

"Blacken the Angel" comienza con mucha fuerza, gracias a los tres primeros temas, que pueden ser los mejores del álbum. Las similitudes con Cradle of Filth y Dimmu Borgir son evidentes, y se ven reflejadas en diferentes pasajes de las canciones, aunque el Black practicado por Agathodaimon es quizá algo más atmosférico. De los primeros recogen los toques góticos en algunas melodías de guitarra, y de los segundos el aire más sinfónico de los temas. Estas similitudes se pueden apreciar muy fácilmente en la canción más larga del álbum, "Near Dark". Un gran tema de 15 minutos, muy épico, y en el que a parte de la multitud de partes que ofrece, podemos escuchar también algunas voces femeninas.

"Tristetea Vehementa" y "Banner of Blasphemy", abren el disco de manera inmejorable, y nos ofrecen un Black melódico con unas atmósferas bastante tenebrosas, y en los que podemos escuchar una gran variedad de momentos musicales, con partes más agresivas, otras más heavies, otras atmosféricas, y con diferentes cambios de ritmo.

A partir de la pista cuatro, la cosa decae poco a poco. "Ill of an Imaginary Guilt", ofrece un riff más thrasher, como a medio tiempo, y "Die Nacht des Unwesens", es un tema algo aburrido. El álbum tiene un interludio llamado "Contemplation Song", que me parece que no está compuesto por la banda. De los últimos temas, rescataría "Stingher / Alone".

La cosa es que el álbum, escuchándolo entero se hace un poco aburrido. Si fuese un E.P. con las tres primeras canciones, sería un auténtico discazo. Al menos cuatro de las canciones del álbum, entre ellas las tres mejores ya estaban compuestas de tiempo atrás, aunque sufrieron algunas modificaciones para este álbum.

La formación que graba el disco:

Akaias: Voces
Hyperion: Guitarras
Sathonys: Guitarras
Marko T.: Bajo
Vampallens: Teclados
Matthias R.: Batería

Nota Final: 6,5/10

martes, 8 de enero de 2013

Therion - Deggial (2000)

"Deggial" es el noveno disco de los suecos Therion, y el tercero tras la edición en 1996 de su afamado "Theli", el disco en el que dieron con la mágica fórmula  de mezclar el Metal con la música más clásica desde un punto de vista muy operístico. En esta ocasión nos encontramos con unos Therion metidos de lleno en una onda muy clásica, que convierten este lanzamiento en uno de sus discos más relajados.

Desde la primera escucha, se percibe desde mi punto de vista, un ligero estancamiento respecto a "Vovin", algo extraño en una banda que siempre se ha caracterizado por la experimentación en cada nuevo álbum. Por segunda vez consecutiva, el álbum carece de voces metaleras, si exceptuamos la colaboración de Hansi Kürsch en "Flesh of the Gods".

Las melodías no están tan inspiradas como en otros lanzamientos, y las canciones se centran demasiado en los coros operísticos, y nos privan de líneas vocales más melodiosas y personales. Sin duda el trabajo en el apartado clásico está muy bien, y el disco cuenta con la participación de una orquesta real de once miembros, aunque en esta ocasión los violines tienen algo menos de protagonismo. Además, tenemos un coro vocal de ocho miembros.

A lo largo del disco se echan en falta algunos riffs de esos que te ponen los pelos de punta, y aunque sin duda hay buenos momentos, no encuentro muchas partes que realmente me emocionen, algo que sí ocurre en "Theli", "Vovin" e incluso en "Lepaca Kliffoth". Este álbum supuso además el debut en la formación de los hermanos Niemann a la guitarra y al bajo, y que permanecerían unos cuantos años más.

Con todo esto, no quiero decir que "Deggial" sea un mal disco, ni mucho menos, pero en esta ocasión parece que a Therion le cuesta encontrar la magia que destilan sus dos antecesores. Hay grandes pasajes en el álbum, como por ejemplo el final de "Eternal Return", que aporta el primer toque de dureza al disco y que nos ofrece uno de esos riffs de mucho nivel que demandaba antes. "Enter Vril-Ya", tiene un riff muy afortunado que arrastra a lo largo del tema, y por ejemplo en "Emerald Crown" escuchamos uno de los pocos solos de guitarra en el que se aprecia la mano de Kristian Niemann. "The Invincible" es un tema muy heavy, con un gran estribillo y un gran trabajo en las voces femeninas.

En "Deggial", encontramos algo similar a "Eternal Return", una canción en una onda muy relajada, con un final muy cañero aunque quizá no tan inspirado. La intro "The Flight of the Lord of Flies" es un pasaje instrumental clásico que está muy bien, y al que quizá se le podía haber sacado algo más de jugo. "Flesh of the Gods" es la única canción heavy del álbum, y contrasta muchísimo con lo escuchado hasta ese momento. Como comentaba antes, cuenta con la colaboración del vocalista de Blind Guardian, y aunque no es el mejor tema de "Deggial", sí que sirve como un soplo de aire fresco para desahogar un poco la atmósfera general del álbum.

Y es que, uno de los puntos más negativos que le encuentro al álbum, es que no es capaz de mantener la atención del oyente, y hay muchos momentos en los que es muy sencillo distraerse de la escucha del álbum. He de poner también en el debe del disco, la poca gracia que me hace el tema que abre el disco, "Seven Secrets of the Sphinx". Aunque como siempre en la música, es algo que va en gustos, creo que es una canción que no engancha demasiado, y eso es algo imperdonable en un primer tema.

El concepto lírico, una vez más está basado en los textos de Thomas Karlsson, y gira alrededor de Dajjal, una figura diabólica del Islam. En resumen, este es un disco que gustará a los fans de Therion, pero creo que no se encuentra en el Top 5 de la banda y hay pocas cosas en él que no hayamos oído en lanzamientos previos de la banda.

La formación que graba el álbum:

Christofer Johnson: Guitarra, Teclados
Kristian Niemann: Guitarra
Johan Niemann: Bajo
Sami Karpinnen: Batería

Nota Final: 7/10

jueves, 20 de diciembre de 2012

Cronian - Terra (2006)

Cronian surge de la unión musical  entre Øystein G. Brun y Andreas Hedlund, más conocido como Vintersorg. En 2001, Vintersorg entra como vocalista en Borknagar sustituyendo a Vortex, y poco a poco surge la idea de hacer una colaboración al margen de Borknagar, y que inicialmente iba a llamarse Ion.

"Terra" es el primer lanzamiento de la banda y fue grabado durante los años 2004 y 2005. A nivel musical, la mayoría de las composiciones corren a cargo de Øystein , e inevitablemente su estilo es algo que se nota a lo largo del disco. Pero no pensemos que Cronian no aporta su propia personalidad, si no todo lo contrario. En este proyecto vamosa encontrar un música en una onda mucho más sinfónica, atmosférica y progresiva que lo que hacen en Borknagar. En general, las canciones manejan unos tiempos bastante relajados, y no vamos a encontrar apenas ninguna parte cañera en el disco. Los teclados y orquestaciones tienen un papel predominante a lo largo de todas las canciones y a menudo son responsables de la melodía principal.

En general es un disco muy cuidado a nivel armónico y no hace falta decir que las orquestaciones, las melodías, y las líneas de guitarra y bajo están muy trabajadas. Capítulo a parte merecen las voces del siempre genial Vintersorg. Con el paso de los años ha ido cantando cada vez mejor, y a día de hoy es sin duda uno de los mejores vocalistas del metal extremo. Hay un buen equilibrio entre las voces agresivas y las voces en limpio, y en ocasiones se combinan ambas dos. Incluso hay momentos, en que la manera de cantar de Andreas, me recuerdan a lo que ha hecho en Waterclime. Las baterías están programadas con mucha maestría, y en absoluto son líneas sencillas.

He de decir, que a mí es un disco que no me ha sido fácil de asimilar. Las primeras escuchas fueron algo desconcertantes, y durante un tiempo estuvo acumulando polvo en la estantería, hasta que llegó su hora, y comencé a disfrutar plenamente de él. Quizá, la segunda entrega de la banda, "Enterprise", me entró con mucha más facilidad, aunque ya imaginaba qué es lo que podía encontrar en él.

Se me hace difícil destacar algún tema por encima de los demás, ya que todo el álbum tiene un nivel muy similar, y durante una escucha desatendida, es muy posible que se te haga imperceptible el cambio de un tema a otro, ya que el conjunto del disco tiene un ambiente muy característico.

No obstante, si tuviese que decantarme por algunos momentos especiales del disco, creo que escogería los siguientes:

  • "Iceolated", que posee algunas de las melodías vocales más bonitas de todo el disco.
  •  "The Alp", que posee el estribillo más rabioso del álbum. Me gustan mucho también los teclados que acompañan a las voces durante el riff principal. Es curioso reparar en que la melodía que introduce la canción, coinciden con la melodía de salida de "Iceolated".
  •  "Illumine", es una de las canciones más completas del álbum, y junto con "Iceolated", la única que supera los 7 minutos de duración. Posee también algunos riffs de guitarra que más sentimiento Black desprenden en todo el disco y que sirven de culminación al álbum.
Creo que lo más destacable de todo el disco, es la apuesta musical tan innovadora que estos dos músicos nos plantean con Cronian. Te podrá gustar más o menos, pero sin duda la originalidad que desprende el álbum es un punto muy a valorar, que aporta un toque de frescura al Metal. Espero con ansias el tercer álbum que lanzarán durante 2013, y que a buen seguro nos volverá a deleitar una vez más.

La formación que graba el álbum:

Mr. V: Voces, Bajo, Teclados, Programación
Øystein G. Brun: Guitarras, Teclados, Programación

Nota Final: 8/10

viernes, 8 de junio de 2012

Rhapsody - Legendary Tales (1997)

Primer disco de los italianos Rhapsody, banda que debido a problemas con el Copyright tuvo que cambiar su nombre por Rhapsody of Fire en 2006. Fue durante la primera gran oleada del power metal, a finales de los 90, cuando aparece esta banda en la escena italiana, y gracias a la originalidad de la apuesta, rápidamente se convirtieron en los abanderados del metal italiano.

El estilo de Rhapsody, se puede catalogar como power metal melódico, pero a la vez muy orquestado y enriquecido con melodías medievales. Ellos mismos se atribuyeron un término bastante ridículo. "Symphonic Epic Hollywood Metal", queriendo decir que sus discos son como bandas sonoras... en fin, que tampoco es para tanto, jejeje.

Este primer disco sorprende por la frescura de muchos de los temas, aunque el conjunto del disco no es todo lo completo que debiera. A nivel lírico, es el primer capítulo de la saga "Emerald Sword", que abarca cinco discos!! Habla sobre una tierra fantástica, en la que hay un guerrero de corazón puro, el Guerrero de Hielo, que lucha con un señor oscuro, Lord Akron. Hay princesas, dragones, monstruos, etc. La trama no es muy original, pero la música pega bastante bien con la temática del disco.

El álbum comienza con una intro muy orquestal llamada "Ira Tenax". Este tipo de comienzos, han sido la tónica habitual en posteriores lanzamientos. Tras ella, el primer temazo del disco "Warrior of Ice", con un riff metálico que destila toques medievales. También aquí podemos apreciar que los teclados del señor Staropoli están muy presentes en la música de Rhapsody.

"Rage of the Winter" es uno de mis temas favoritos. Otro temazo Power, pero con unos toques algo más melancólicos. "Forest of Unicorns" es una canción extraña, que acaba cansando tras unas pocas escuchas, y cuyo estribillo evoca una escena de un baile medieval. El estribillo se me hace algo ridículo, pero bueno, al menos unas risas te echas.

Retomamos el pulso con "Flames of Revenge", otro de los cañonazos del disco, y en el que Fabio Lione hace su mejor interpretación, cosa que en los directos no le he visto hacer. "Virgin Skies" es una pequeña intro que nos prepara para "Land of Immortals", un tema rescatado de sus primeras demos, y que está francamente bien.

A partir de aquí, el disco decae un poco. "Echoes of Tragedy" es una especie de balada épica, que no está mal, pero tampoco es para tirar cohetes. "Lord of the Thunder" comienza bien, un riff bastante majete, pero el estribillo es malo malo. El tema que cierra el disco, "Legendary Tales", que por nombre y duración estaba llamado a ser el temazo del disco, se queda en una canción sosa y algo aburrida. Al menos yo, nunca he conseguido pillarla el rollo.

Resumiendo, estamos ante un buen disco de Power Metal, totalmente recomendado a los fans del estilo, y en el que no faltan auténticos temazos. El nivel de los músicos, al menos en el estudio, es muy bueno.

Las composiciones corren a cargo de Luca Turilli (guitarra) y Alex Staropoli (teclados). Sascha Paeth y Robert Hunecke Rizzo, aparecen como músicos de sesión, pero nunca pertenecieron a la banda. Hay una edición especial que se vendió durante la gira que hizo la banda en el año 2000, y que nunca se vendió en tiendas.

La formación que graba el disco:

Fabio Lione: Voces
Luca Turilli: Guitarra
Sascha Paeth: Bajo, Guitarra acústica, Mandolina.
Robert Hunecke: Bajo
Alex Staropoli: Teclados
Daniele Carbonera: Batería

Nota Final: 8/10