Este blog pretende ser la continuación de lo que en su día fue La Caverna del Metal, aunque con una orientación diferente. Este Blog es de opinión personal. Las calificaciones intentan tener en cuenta el contexto histórico del álbum. Por supuesto, puedes discrepar de la visión sobre los discos que se comentan aquí. Símplemente lee, opina si quieres, y disfruta.
Hoy se me ha venido a la mente este pequeño E.P en directo de Angra, que por otra parte es el único documento oficial en directo de la primera formación de los brasileños. Este lanzamiento es un pequeño extracto del concierto realizado en París durante la gira del álbum "Holy Land", que ya comentamos aquí en su día.
En este punto de su historia, Angra era una banda en pleno crecimiento gracias a su apuesta por un Power Metal de corte muy técnico con algunos pasajes progresivos, unas elaboradas melodías y esos toques tribales, que fueron el sello de identidad del "Holy Land".
Teniendo la característica de E.P, podríamos decir que la grabación va al grano, y se compone de cuatro de los mejores temas de la banda en sus dos primeros álbumes. El punto negativo, claro, es que estamos hablando de un E.P, y es una lástima que no se pudiese haber editado el concierto completo. Como curiosidad, aquí os dejo el setlist del mismo, y llamo la atención sobre el "Bis" del mismo, y que es indicativo de la época en la que está grabado.
La producción del álbum corre a cargo de Charlie Bauerfeind, que también había producido los primeros lanzamientos de la banda, y aquí he de decir que desconfío un tanto del sonido general del álbum, no tanto por los fallos que pudiese haber en la grabación, ya que en ningún momento dudo de la capacidad técnica de Angra en cuanto a ejecutar los temas con limpieza.
Lo que me deja con la mosca detrás de la oreja es el sonido tan limpio y tan bien ecualizado. He tenido la oportunidad de ver a Angra en directo algunas veces, y en ninguna de ellas han disfrutado de un sonido demasiado bueno. El apartado que más me llama la atención, es el de las orquestaciones. Si bien Angra llevan un teclista en directo, éstas me suenan exactamente igual a las del estudio, y con demasiada presencia en la mezcla. Los coros también me suenan un tanto artificiales para lo que he podido ver en directo en otras ocasiones. No sé, como no soy un gran entendido en la materia, lo dejo planteado como una duda.
Con ésto no quiero decir que el concierto no sea digno de escucharse, sino todo lo contrario. Es altamente interesante para cualquier fan de Angra, y la sensación de directo está bastante conseguida con la presencia constante del público, no sólo entre tema y tema, sino que también se percibe su participación en el transcurso de algunas canciones.
El álbum abre con la intro "Crossing" seguida del "Nothing To Say", que suena como un cañón. Casi sin tiempo para respirar se enlaza con "Z.I.T.O", en el que las guitarras suenan increíbles, y que termina con una pequeña charla en francés por parte de André Matos.
"Carolina IV" es probablemente el plato fuerte del álbum, empezando y terminando de manera algo diferente y acompañado convenientemente por algunas percusiones adicionales. La parte de solos es tan emocionante o más que en el disco de estudio, y años después sigue poniéndome la piel de gallina.
Para el final dejan la única incursión en su primer álbum con el imprescindible "Carry On", que también va acompañado por el "Unfinished Allegro". En fin, como decíamos al principio, una lástima que este lanzamiento no hubiese sido un directo al completo, ya que haría su escucha algo mucho más enriquecedor y su compra más atractiva.
La formación que graba el álbum:
Andre Matos: Voces
Kiko Loureiro: Guitarra
Rafael Bittencourt: Guitarra
Luís Mariutti: Bajo
Ricardo Confessori: Batería
El último día de estancia en el festival amaneció con sol, prometiendo una jornada de respiro para los asistentes. Desde por la mañana se presagiaba un gran ambiente en el festival, y sin duda, la presencia de Iron Maiden en el cartel, provocó que se viera mucha más gente con entrada sólo para ese día.
Nuestra jornada de conciertos comenzaba con los noruegos In The Woods.... Cuando en su día cayó en mis manos, su álbum "Omnio" me encantó, pero siempre pensé en ellos como la típica banda imposible de ver en directo. Su separación en el año 2000 fue la confirmación de la hipótesis. Hace un par de años, saltaron a la actualidad de nuevo, por la repentina muerte de Oddvar A:M, uno de los miembros originales. No sé si a raíz del fallecimiento de Oddvar, pero al año siguiente se anunció el resurgimiento de la banda y para gran sorpresa mía, se confirmó presencia en el Graspop.
Tras esta pequeña introducción, comentar que el concierto estuvo bastante bien, aunque se notaba que no es una banda acostumbrada a hacer conciertos. De hecho, se notaba cierta mejoría comparándolo con alguno que había visto por Youtube en fechas recientes, aunque las constantes miradas entre los miembros de la banda daba la sensación mencionada. No obstante, sonaron bastante bien y el vocalista tuvo una buena presencia sobre el escenario. La carpa estuvo bastante vacía, así que pudimos ver el concierto muy relajados, tal y como pide la música de In The Woods. Tengo entendido que van a sacar un nuevo disco en breve, así que veremos.
Finalizada la actuación, salimos a disfrutar del buen día y a echar un vistazo a los clásicos Overkill. Lo cierto es que es una banda que no he escuchado mucho nunca, y el directo me aburrió un poquillo, así que a mitad del mismo, decidimos volver a la carpa a echar un ojo a Enthroned.
Siendo una de las bandas belgas más internacionales, se notaba que la afluencia de público en la carpa era bastante buena. A mí es una banda que nunca me ha gustado mucho, aunque tenía muy buen recuerdo de otra vez que tuve oportunidad de verles. La actuación no estuvo mal, se notaban las ganas, especialmente del vocalista, pero al igual que Overkill consiguieron aburrirme un poco. El caso es que nos quedamos hasta el final de su actuación y tras ellos tocaba reponer fuerzas.
Una mala coincidencia a primera hora de la tarde entre Saxon y Moonsorrow, provocó una nueva separación entre los amigos, y en mi caso el voto fue para Saxon. La banda disfrutaba de tocar en uno de los escenarios principales, y la verdad es que se gustaron y gustaron al personal. Una buena puesta en escena con un genial Biff Byford que parece haber hecho un pacto con el diablo. Fueron cayendo los temas, hasta el "Dogs of War", momento en el cual, Biff decide deshacerse del setlist y empezar a preguntar a la audiencia qué tema querían escuchar.
Al no estar en las primeras filas, no sé cuán fiel fue a las peticiones del respetable, pero al menos fue un detalle divertido, el cual no es la primera vez que hacen. Mis momentos favoritos fueron con el "Power and the Glory", el cañero "20,000 Ft", y cómo no, con el cierre del "Princess of the Night".
Aprovechamos la larga pausa hasta el concierto de Anthrax, para dar una vuelta por las tiendas a comprar alguna camiseta, y ya de vuelta vimos el concierto de Antrhax de lejos, ya que el cansancio acumulado empezaba a hacer mella en todos. El concierto fue algo decepcionante, sobre todo comparando el setlist con lo que habían estado tocando en fechas recientes, y la desaparición del "Medusa" o del "Madhouse" para meter tres del último disco fue un poco bajón.
Tras Anthrax, tocaba avituallamiento y prepararnos nada menos que para Iron Maiden. De esta parte podría sacar un artículo entero, pero me ceñiré al formato actual, e intentaré no extenderme demasiado. Llevaba sin ver a Iron Maiden en directo desde 2003, así que realmente tenía muchas ganas de verles, aunque por otro lado, y sabiendo cómo se las gastan con los setlist cuando están de gira de nuevo disco, no las tenía todas conmigo.
El caso es que el concierto tuvo luces y sombras, incluso diría que más de los segundo que de lo primero. La puesta en escena fue buena, con un buen montaje y con la banda en su línea habitual, carreras de Steve Harris, movimientos constantes de Dickinson, y el "espectáculo", por llamarlo de alguna manera de Janick Gers, que realmente parece la mascota del grupo. Y de verdad que me da pena decirlo, pero es lo que siento al verle actuar.
El repertorio estaba telegrafiado desde el comienzo, y la gracia estaba en ver qué clásicos meterían "nuevos" en esta gira. Pues nada, se cascaron nada menos que seis canciones del nuevo disco entre las nueve primeras del concierto, intercalando el "Children of the Damned", "The Trooper" y "Powerslave" entre medias. A partir de ahí, empezarían a caer el resto de clásicos, pero ya era un poco tarde, y máxime si pensamos que uno de los temas del bis fue el "Blood Brothers". Que sí, que lo dedicaron a las víctimas de los últimos atentados terroristas, pero igual podían haber hecho mención a las víctimas y tocar otra canción.
Como de costumbre, el "Hallowed Be Thy Name" fue de lo mejorcito de la noche, aunque su continuación con "Fear of the Dark" no tanto. Y vuelvo a decirlo una vez más, a sabiendas de que es inútil, pero no entiendo por qué no dejan de tocarla de vez en cuando, y le dan un respiro a la canción.
Tras el habitual "Iron Maiden" llegó el tiempo de los bises con el "The Number of the Beast", el mencionado "Blood Brothers" y la maravillosa "Wasted Years", afeada por las paridas de Bruce Dickinson, retirando el micro a Adrian Smith cuando le tocaba meter los coros. No sé si a alguien le hizo gracia la cosa, y que lo hagas una vez pasa, pero a mí me dejó un mal sabor de boca.
Una pena, pero vimos a unos Iron Maiden que claramente están muy lejos de su mejor momento, y si bien los temas nuevos me los esperaba peores, también es cierto que la interpretación de los clásicos no me gustó mucho. Hubo bastantes cambios que sonaron un poco raros, y en general los temas no sonaron demasiado compactos.
El final de fiesta también tenía mala leche en cuanto a coincidencias, ya que se solapaban Twisted Sister con Behemoth, ambas bandas con grandes directos. Me decanté por ver a Twisted Sister, ya que están de gira despedida y es probable que no vuelva a verles nunca en directo. La verdad que pese al gran concierto que me dijeron que dieron Behemoth, no me arrepiento de haber visto el de Twisted Sister, ya que también se marcaron un gran show, emotivo y divertido a partes iguales.
De nuevo sentimientos encontrados al ver cómo lo deja una banda que está en plena forma, con un Dee Schneider increíble, pero a la vez agradeciendo que lo hagan antes de acabar arrastrándose por los escenarios. El bueno de Dee, mencionó algo así como que ellos se despedían de verdad, y que no iban a hacer otras tres giras despedidas después, tal y como están haciendo otras bandas clásicas.
El repertorio del concierto estuvo muy bien, con los clásicos más habituales de la banda, e incluso alguno no tan habitual. Hubo un momento bonito en "The Price", cuando recordaron a los músicos fallecidos durante el último y fatídico año. Como no podía ser de otra manera, cuando sonó el "We're Not Gonna Take It", hubo un subidón generalizado entre los asistentes, y tuvo su momento porque tras finalizar la canción, el público seguía coreando el estribillo, y la banda se arrancó unas cuantas veces con la gente.
Finalizado el bolo de Twisted Sister, hubo un mensaje de agradecimiento del festival hacia los asistentes, invitando a repetir para el próximo año, y un pequeño espectáculo de fuegos artificiales que redondearon el fin de fiesta.
Conclusión
Nuestra primera experiencia en el Graspop nos ha dejado un buen sabor de boca. La verdad es que no esperábamos menos de un festival de primer nivel en Europa con tantas ediciones a las espaldas. La organización es realmente buena, y aunque todo es mejorable, el sentimiento de ser tratado como un cliente y no como un borrego, es algo que dice mucho a su favor.
El viaje de vuelta fue mucho más sencillo de lo esperado. La devolución de la tienda de campaña fue más rápido de lo esperado, y nos devolvieron la fianza sin ningún problema. Se reforzó claramente el servicio de lanzaderas de vuelta hacia Mol, e incluso se facilitó el acceso al tren por una entrada lateral, que agilizó el trámite y sirvió para evitar aglomeraciones en la entrada principal, y no provocar molestias a los lugareños que iban a trabajar.
Bueno, espero que no os haya aburrido demasiado este serial, y ojalá sirva de ayuda a la gente que tenga pensado ir por allí otro año. Desde luego, si alguien quiere preguntar por algún detalle en concreto, puede hacerlo dejando un comentario, o contactándome por e-mail en shankao@lacaverna.org.
La mañana del Sábado amaneció de nuevo encapotada, aunque no impidió que nos dirigiéramos al pueblo a tomar un desayuno más tranquilo, y aprovechar a realizar unas compras en el Carrefour Market que hay próximo a la estación de Mol. Comentar que en las inmediaciones de la estación de tren hay varias cafeterías en las que poder desayunar, y que el Carrefour se encuentra a menos de 5 minutos de la misma.
Tras un agradable paseo matutino, tocaba volver al festival y comenzar con Pennywise la sesión de conciertos del Sábado. La verdad que poco que decir sobre este concierto. Me acerqué con un colega muy aficionado a la banda, y la verdad que fue un concierto que transmitió bastantes pocas emociones. Un tanto plano, y según me comentó mi colega, nada que ver con el buen papel de Bad Religion el día anterior.
De ahí nos fuimos de vuelta al Marquee para echar un ojo a Shining, y ver si me reconciliaba con ellos, ya que los vimos hace unos años en el Hellfest y no nos gustaron nada. En esta ocasión, la cosa mejoró algo, pero es una banda que sigue sin convencerme, especialmente a causa de su frontman. Sin duda es una banda con una fuerte promoción detrás y con una extensa nómina de lanzamientos, pero su apuesta no me termina de convencer. Pese a estar catalogados dentro del Black Metal, es notorio la ausencia del clásico riffing Black, al menos en los temas que pudimos escuchar allí.
Un pequeño descanso para retomar fuerzas, y directos de vuelta a la carpa para ver a Paradise Lost, otra banda a la que le tenía bastantes ganas, ya que no les había visto nunca en directo. Con un cambio de horario de última hora, les tocaba empezar a las 16:15, pese a lo cual en la carpa había mucho ambiente.
El caso es que para mí fue sin duda una de las decepciones del festival, y su actuación no me convenció en ningún momento. El repertorio escogido compartía al 50% temas antiguos y temas nuevos, pero ni me gustaron los temas nuevos, ni tampoco la interpretación de los antiguos, que sonaron realmente flojos y sin fuerza. Me pareció un concierto para cumplir y poco más. Una pena que no hubiesen hecho algo parecido a Moonspell, aunque visto lo visto no creo que eso hubiese arreglado mucho la pobre actuación de los británicos.
El final de Paradise Lost se solapaba con el comienzo de Testament en uno de los Mainstage, lo que provocó que nos perdiéramos el comienzo de éstos. El caso es que entre unas cosas y otras, no pude prestar toda la atención debida al concierto, pero lo poco que vi me convenció. La actitud de la banda parece que estuvo muy bien durante la actuación, canalizada sobre todo por el gran Chuck Billy. Además, tuve la oportunidad de ver por primera vez en directo a Steve DiGiorgio, aunque el realizador de las cámaras parecía que estaba peleado con él, ya que apenas le enfocaron durante la actuación. xD
Obituary era una de las bandas que no tenía al 100% claro si iba a ver o no. Al final nos decidimos a echar un vistazo, y la verdad que el concierto nos gustó mucho, así que todo un acierto. Pese a no ser un gran conocedor de sus discografía, tuve la suerte que centraron su actuación en sus dos primeros álbumes. De hecho, comenzaron con un par de temas que no conocía, entre ellos una bastante cañera del nuevo álbum, y a partir de ahí, todo clásicos. Una fórmula ganadora en los festivales, y que no entiendo cómo hay bandas que encaran este tipo de eventos como si fuese un concierto más de una gira. Los temas sonaron muy bien y transmitieron buenas sensaciones, con ese Death por ratos denso y por ratos más cañero, que funcionaron muy bien.
Un rato después, volvía a haber un solape de conciertos, que si bien no me hizo dudar de la manera de afrontarlo, sí me hubiese gustado poder ver los dos shows completos. Tras Obituary, en la carpa comenzaba el concierto de Satyricon, que además conmemoraba el vigésimo aniversario del "Nemesis Divina" y esta vez sí que estaba anunciado que se lo iban a tocar entero. Si bien la otra vez que vi a Satyricon no me convencieron en directo demasiado, el anuncio del aniversario me picó en la curiosidad.
El plan consistía en ver los cuatro primeros temas, hasta el "Du Som Hater Gud", y de ahí marcharnos a ver a Ghost. El caso es que el plan no salió a la perfección, porque tras los dos primeros temas, en vez de tocar el "Mother North", se saltaron ese tema y pasaron directamente al "Du Som Hater Gud", alterando el orden de ejecución, para dejar para el final el "Mother North".
Así que nada, con las mismas nos fuimos a ver a Ghost. Buscamos un buen lugar cerca del escenario y nos preparamos a ver un buen concierto. Como es habitual en la banda, tanto el Papa Emeritus como sus Nameless Ghouls salieron ataviados con sus disfraces característicos, y dieron comienzo al concierto. La verdad que teníamos muchas ganas de verlos en directo, y aunque cuajaron una buena actuación, no consiguieron alcanzar la excelencia.
Su repertorio estuvo basado principalmente en los temas de su último álbum, aunque no faltaron los temas más representativos de los dos primeros. Quizá se echa en falta algún tema extra del primer álbum, pero bueno, con una hora de tiempo, tampoco se pueden pedir peras al olmo. En general la ejecución de los temas fue buena, aunque no disfrutaron de un sonido perfecto. Las partes vocales, me parecieron que estaban ayudadas desde la mesa con algunos coros pregrabados. Les esperamos en su próxima gira de salas.
Tras este concierto, tocó disfrutar más de los amigos que de la música, así que poco más que reseñar de los conciertos del sábado. Vimos de lejos a Nightwish, pero no reconocí ningún tema a excepción de su single "Nemo", y finalmente nos acercamos a ver un rato del concierto de Abbath, cuyo nuevo disco no me ha enganchado mucho. La seguridad de que tocaría algunos temas de Immortal, fue clave para que fuésemos a echar un vistazo, y al menos el final del concierto se basó en canciones de éstos.
Hablando con algunos amigos, me comentaron que tanto el concierto de Slayer como el de Gojira estuvieron a un buen nivel, así que nos quedaremos con sus buenas impresiones. Finalizaré este serial con la jornada dominical, y algunos detalles útiles sobre el viaje de vuelta.
La noche del Jueves transcurre tranquila para nosotros, aunque el festival pone a disposición del personal más noctámbulo, tanto pequeños conciertos de bandas tributo, como el Classic Rock Café, y algún otro lugar con música y cervezas hasta altas horas de la madrugada.
Tras una lluviosa noche, la mañana comenzaba dando una tregua con el tiempo, aunque los lodazales del recinto del festival eran cada vez más grandes, e incluso alguno ya tenía categoría de laguna. Algunas de las tiendas de ropa y merchandising del festival, tuvieron visión de negocio y esa misma mañana pusieron a la venta las clásicas botas de agua por un "módico precio" de entre 25€ y 30€.
Servidor se compró directamente unas por 30€, sin duda algo caras, pero valió la pena por la comodidad y la tranquilidad de poder transitar por cualquier lado sin preocupación alguna.
Ataviados con nuestras nuevas botas, y aprovechando que asomaba un poco el sol, nos acercamos a la zona de conciertos a primera hora, y aprovechamos a comer algo mientras tocaban Firewind. A esa hora había un pequeño puñado de fieles disfrutando del Power Metal de la banda, y con un Gus G. que se gustaba en cada solo y hacía las delicias del respetable.
En el apartado de las comidas, he de ponerle un pero al festival, y es que los precios de la comida eran algo altos. Los tokens del festival costaban 2,75€, y por ejemplo pedirte un Kebab o similar, costaba entre 4 y 5 tokens. Había también cosas más baratas. Por ejemplo, hamburguesas a 2 tokens, pero la hamburguesa en cuestión era sólo eso. Un pan con un trozo de carne y salsas. Nada de cebolla, tomate, queso, o similar.
Tras Firewind, saltaron a la escena del Mainstage los Monster Truck, con nosotros sentados tranquilamente al sol en uno de los suelos de madera. No conocía de nada a la banda, y el tipo de música que practican no es de lejos de mis favoritos, pero he de decir que se marcaron un gran concierto. Una gran presencia escénica, buenos coros y canciones muy bien ejecutadas. El estilo es una mezcla de Hard Rock, Stoner y algunos toques sureños, que consiguieron encajar muy bien con el momento.
Desde aquí nos desplazamos a la carpa Marquee para ver nuestro primer concierto señalado del día. Ahí se presentaban Carach Angren, una buena banda holandesa de Symphonic Black, a la que teníamos muchas ganas de ver, y a fe que no defraudaron.
Carach Angren salieron a las tablas con un currado telón de fondo y una cuidada puesta en escena, algo clásico en ellos y fundamental en su espectáculo. Además, durante su actuación salieron un par de bailarinas en algunos temas, mejorando aún más esa parte teatral del concierto.
Aprovecho este punto para hacer una pequeña reflexión sobre este tema. Obviamente en un concierto el aspecto musical manda. Pero si añades al espectáculo ese plus visual el resultado final es increíblemente más satisfactorio, y es una pena como no muchas bandas son capaces de ofrecer un poco más en el apartado visual. Algo tan simple como un telón ayuda y mucho a meter a la gente en ambiente.
Siguiendo con Carach Angren, la banda se presentaba en forma de cuarteto, y con la ausencia de un bajista en directo. Esto ya lo había visto en algún vídeo antes, y he de decir que me esforcé por momentos en intentar escuchar si había un bajo secuenciado detrás, pero no fui capaz de percibirlo.
El repertorio del concierto estuvo bastante equilibrado, aunque obviamente centrado en sus últimos lanzamientos. Una pena que no cayera alguna más de su increíble "Death Came Through a Phantom Ship", pero aún así una actuación muy compacta. Un gran sonido, una inmejorable puesta en escena con un Seregor que sin duda comanda los directos con una gran presencia. Creo que es un acierto la inclusión de un guitarrista de sesión, para permitirle explotar la teatralidad de su show. Sin duda un sobresaliente.
Terminada la actuación, aún tuvimos tiempo de salir a echar un ojo a The Winery Dogs, la superbanda formada por Ritchie Kotzen, Billy Sheehan y Mike Portnoy, que doblaría actuación el domingo con Twisted Sister. Lo poco que escuchamos no estuvo mal, aunque he de decir que el bueno de Kotzen llevaba unas pintas de lo peor... xD.
A estas alturas el cielo se había vuelto a encapotar y a llover por ratos. Un pequeño descanso y continuábamos la dura jornada del viernes, sin duda el día que más conciertos se nos acumularon para ver. El turno ahora era para los mágicos Arcturus, una de nuestras bandas favoritas del festival. De nuevo en la carpa, y con no mucha gente al principio de la actuación, conseguimos ubicarnos en las primeras filas.
El repertorio del concierto tuvo muchas luces y alguna sombra. Me gustó porque variaron algo el repertorio al que estaba acostumbrado, incluyendo alguna sorpresa como cuando visitaron su álbum "Aspera Hiems Symnfonia" con el "To Thou Who Dwellest in the Night", en vez del "Raudt og Svart". Un acierto, sin duda. Me gustó también la inclusión del "Painting My Horror", pero a la vez eché en falta algún tema del "Sham Mirrors", algo imperdonable. En cuanto a la selección de temas del nuevo álbum, me sorprendió negativamente que no incluyesen el "The Arcturian Sign".
Más allá de estos temas, la banda cumplió a un buen nivel, con un Vortex que cantó realmente bien, y que no se escondió en las partes con voces más agresivas. Como invitado especial estaba Sebastian Grouchot al violín, aunque no se le escuchaba demasiado. De hecho, Arcturus fue una de las bandas cuyo sonido me pareció más flojo, aunque no sabría decir de quién es la responsabilidad.
Con el tiempo justo de tomar una cerveza, comenzaban Moonspell su actuación en la misma carpa Marquee. Un juego de luces rojas y la intro "Perverse... Almost Religious" auguraban un comienzo de concierto apoteósico con su clásico "Opium". Me parece que fue tras "Awake" y "For a Taste of Eternity", que el imponente Fernando Ribeiro comentaba al personal que habían preparado un set especial por el vigésimo aniversario de su álbum "Irreligious" y que se lo iban a tocar entero.
Dicho y hecho. Los temas fueron cayendo uno tras otro, con un buen sonido y clavando todas las partes. Como sorpresa especial, durante el "Raven & Claws", salió como invitada Mariangela Demurtas, para cantar las partes femeninas. Mariangela es la actual vocalista de Tristania y además está casada con Ricardo Amorim, el guitarrista de Moonspell, así que todo queda en casa. Sin duda un gran concierto, tanto por la ejecución como por la sorpresa de poder escuchar el "Irreligious" enterito.
Ahora sí tocaba un merecido descanso, con la sorpresa de encontrarnos con unos amigos. Un fuerte abrazo para Viviane, Carolina y Dany.
El siguiente concierto en este apretado día era el de Megadeth, Lo cierto es que les tenía muchas ganas, tanto por el buen nivel del nuevo álbum, como por la presencia en la formación de Kiko Loureiro. Los lectores del blog sabréis que Angra es de mis bandas favoritas, así que la presencia del bueno de Kiko era un plus.
El caso es que el concierto estuvo muy bien, aunque como suele pasar con bandas de tanta trayectoria, el repertorio nunca deja satisfecho a todo el mundo. Este se basó principalmente en el último disco y en el "Rust in Peace". Sorprende un poco la inclusión de dos temas del "Cryptic Writings" y que no tocasen absolutamente nada del "Youthanasia", pero bueno.
La banda sonó muy compacta, con un Kiko totalmente integrado en la formación, y llevando bastante responsabilidad en la puesta en escena, moviéndose mucho, clavando su ejecución y cantando muchos coros. David Ellefson cumplidor como siempre y también ayudando mucho en los coros. Y es que lo que peor sensación me dio del concierto fue lo que le costaba al bueno de Mustaine cantar. Parecía que en cada frase se iba a quedar sin voz, pero aún así consiguió salvar el concierto, aunque como digo, muy apoyado por los coros. Mención también para la actuación de Dirk Verbeuren que cumplió con solvencia en la batería pese a su reciente incorporación.
Finalizado el show de Megadeth, aún quedaba por delante en mi lista, Amon Amarth, Black Sabbath en su gira despedida?, y el show especial de King Diamond tocando el "Abigail" entero. El castigo del día y la edad, nos obligó a tomar la decisión de descansar con Amon Amarth y Black Sabbath y reservarnos para el concierto de King Diamond, así que tocó hora de cenar y tomar unas cervezas sentados mientras veíamos los conciertos a través de las pantallas.
Y es que lo bueno del Graspop es que los conciertos de los escenarios principales se pueden seguir a través de las pantallas desde casi cualquier sitio. El concierto de Amon Amarth fue muy visual, y montaron un buen espectáculo. Fuegos, martillos, y una buena presencia en escena. El repertorio, como suele ser habitual en los últimos años, gira en torno a lo que ha hecho la banda desde 2006 en adelante, dejando casi en el olvido lo anterior, o con alguna presencia testimonial como el "The Pursuit of Vikings" y sobre todo el genial "Death in Fire".
Turno para los míticos Black Sabbath en su presunta gira despedida. Se presentaban con la formación clásica a excepción del batería, y tocaron un buen set basado principalmente en el "Paranoid", y con alguna sorpresa agradable como el "After Forever". El caso es que el ritmo del concierto fue lento, con largos parones, alguna ausencia prolongada de Ozzy y con un insulso solo de batería, que imagino daría un respiro a la banda, pero cortó aún más el ritmo del concierto.
Y finalizamos la jornada, con el que para mí ha sido el conciertazo de este festival, y es que King Diamond lo puso todo de su parte para que esto fuese así. Creo que con la mejor escenografía que he visto nunca, consistente en un decorado representando la mansión de los La Fey. El concierto se dividió en dos partes, con una primera en la que tocaron temas de otros discos de King Diamond, y un par de visitas para Mercyful Fate, y una segunda parte dedicada por entero al "Abigail".
La representación fue increíble, con un King Diamond muy teatral, apoyado por actores y con una puesta en escena inmejorable. La ejecución de todos los temas fue perfecta, con Andy LaRocque y Mike Wead tocando a muy buen nivel, y con un King Diamond en plena forma pese a sus 60 años recién cumplidos. En algunas partes, y para apoyar los agudos más altos, tenía como corista a Livia Zita, que no es ni más ni menos que su mujer.
Toda una experiencia musical y visual que ahonda en la reflexión que hacíamos al principio, y que logró convertir un muy buen concierto en una experiencia inolvidable.
Este año ha sido mi primera asistencia al Graspop Metal Meeting, y el balance es sin duda positivo. Si no me equivoco, esta ha sido la vigesimoprimera edición del festival con todo lo bueno que eso conlleva, especialmente en términos logísticos y de organización. Este artículo no pretende ser una crónica al uso del festival, reseñando banda por banda, sino una manera de compartir mi experiencia allí, por si en el futuro alguien tiene pensado ir.
El Viaje
Me voy a extender un poco en esta parte, para compartir la información con las personas que quieran viajar allí, con lo que si eres de los que ya has estado en el Graspop o no tienes pensado ir, puedes saltarte toda esta parte porque no te aportará nada nuevo, más allá de la pura anécdota.
Nuestro vuelo aterrizaba en el aeropuerto de Bruselas Zaventem, y una vez allí nos desplazamos en tren hasta la localidad de Mol. Este año la organización llegó a un acuerdo con la compañía nacional de ferrocarriles belgas, y podías sacar un billete a precio reducido para desplazarte hasta el festival.
Desde el mismo aeropuerto se coge un tren hasta Antwerpen Berchem (Amberes en cristiano), y de ahí otro tren hasta Mol. En la propia página de Belgian Rail puedes ver el itinerario, incluyendo los andenes (spoor) de donde salen los trenes, aunque preguntando en las taquillas a nosotros nos sacaron directamente el itinerario con bastante amabilidad.
Una vez en Mol, la organización pone a disposición de los asistentes un servicio de lanzadera de autobuses gratuitos, que te dejan en las inmediaciones del festival. Desde donde paran los autobuses, hasta la entrada propiamente dicha tienes un camino de unos 10 minutos, que en nuestro caso se nos hizo algo largo a causa de la lluvia y sobre todo del barrizal que había montado en el acceso.
La Entrada
Como suele ser habitual en estos eventos, la entrada se hizo algo tediosa por la gran cantidad de gente que llegamos a la vez, y tardamos más de media hora en conseguir canjear las entradas por la pulsera del festi. Una vez dentro, nos dirigimos a buscar el servicio de Festitent, ya que este año decidimos no ir cargados con las tiendas de campaña, colchones y demás, y alquilarlas en el propio Graspop ya que dispone de ese servicio.
La zona del camping es bastante grande, y está delimitada en parcelas como suele ser habitual. Para la hora que entramos nosotros (el jueves sobre las 19:00), ya había mucha gente acampada, con lo que ya había que irse bastante lejos de la entrada para plantar la tienda. Además, y debido a las fuertes lluvias, había algunas zonas anegadas de agua en las que plantar la tienda era sinónimo de muerte y destrucción... xD.
El servicio del Festitent consistía en una caravana que atienden 24x7. Tras una pequeña espera, dimos nuestros datos y nos asignaron las tiendas que teníamos reservadas. En teoría las tiendas son preasignadas pero no me dio esa sensación, y me parece que dependía más de la hora de llegada. En fin, a nosotros nos dieron dos tiendas de 4 plazas en una de las zonas más tranquilas, lejos de cualquier paso. El servicio incluye también el colchón hinchable, lámparas de camping y supuestamente una almohada, pero a nosotros no nos la dieron, y ya tampoco teníamos muchas ganas de preguntar más.
El Camping
Como decía antes la zona de acampada es bastante grande, aunque creo que se está quedando pequeña para la cantidad de gente que asiste. Había zonas en las que la acumulación de tiendas era importante, y la invasión de los pasos de gente era constante.
Una cosa que me sorprendió negativamente es que había una única zona de baños para todo el camping, en vez de tener diferentes áreas repartidas como hacen en otros festivales. En nuestro caso, había que desplazarse entre 5 y 10 minutos para llegar hasta allí, con lo que os podréis imaginar que las necesidades menores eran cubiertas casi en cualquier valla.
Ahora bien, el aspecto positivo en favor de la organización, es que los baños estaban siempre muy limpios y con papel disponible. Se limpiaban varias veces al día y quizá una logística de este tipo, es más sencilla mantenerla centralizando la ubicación de los baños. La limpieza de los baños, la hago también extensible a los que se encontraban dentro de la zona de conciertos, que pese a la afluencia de público eran limpiados regularmente y estaban muy decentes. En este apartado, chapó para la organización.
Las abundantes lluvias provocaron que el camping se hiciese bastante intransitable en algunas zonas, con barrizales muy importantes. En las partes más próximas a la entrada, o en las inmediaciones de las tiendas, la organización había echado restos de madera que hacían algo más transitable el camino. Incluso había suelo sintético en alguna zona, pero la cantidad de lluvia de estos días ha provocado que se echase en falta algo más de cuidado por otras zonas del camping.
Por cierto que dentro del propio festival hay una tienda de productos de acampada, con lo que estás cubierto de la mayoría de olvidos, o incluso si no quieres ir excesivamente cargado, puedes comprar allí el colchón hinchable, etc.
Zona de Conciertos
Sin duda de lo mejor de festival. Este año se componía de dos escenarios principales, dos grandes carpas, y algún escenario secundario. Todos los escenarios, incluidas las carpas, contaban con pantallas gigantes que ayudan a seguir el concierto desde todas las áreas, y sirven de ayuda a los que tenemos talla ibérica xD.
El sonido impecable en casi todos los conciertos, y en la zona de los escenarios principales, abundancia de torres de sonido secundarias, y una gran pantalla central a medio camino, ampliando mucho la capacidad de estos escenarios.
En el apartado logístico comentar que había una buena provisión de baños, y sobre todo una gran oferta de comida chatarra, con muchísimos puestos repartidos por todo el área de conciertos que evitaba el tener que hacer demasiada cola para pedir algo. Esto mismo aplica para los puestos de bebida, muy bien repartidos por la zona de conciertos y en los que apenas tenías que esperar para ser atendido. Eso sí, la oferta de bebidas era corta, y se reducía a cerveza y refrescos. Como dato adicional, había muchas fuentes para beber agua, algo de agradecer y no muy habitual en festivales nacionales, donde se forran cobrando por las botellitas de agua.
Jueves 16
Entro ya en el apartado musical, y es que el pese a que el grueso de conciertos estaban destinados para el fin de semana, ya el mismo jueves había unas cuantas golosinas que se presentaban en la carpa más grande. Nosotros entramos cuando comenzaba una actuación sorpresa, que resultó ser la de Trivium, algo cuanto menos decepcionante (excepto para los fans de Trivium claro está), ya que estos repetían el domingo en uno de los escenarios principales.
Tras ellos, les tocaba el turno al primer plato fuerte del festival. Llevaba mucho tiempo sin ver a Primal Fear en directo, de hecho diría que desde la gira de Nuclear Fire, así que tenía muchas ganas de este concierto. La banda cumplió a la perfección con las expectativas depositadas, y se marcaron un buen directo. Como de costumbre, el peso de la actuación recayó en Ralf Scheepers, que tuvo una interpretación muy sólida, y brilló en los momentos más exigentes, como en el riff del "Sign of Fear". El repertorio estuvo bastante equilibrado entre los discos antiguos y modernos, aunque el que se llevó la palma es su nuevo "Rulebraker".
Como banda cabecera de ese día, teníamos a Dirkschneider, que como os podréis imaginar no es otro que el propio Udo, pero tocando todo el repertorio con canciones de su época en Accept. La verdad es que fue un auténtico conciertazo, con un Udo en plena forma, y cuyo único punto negativo lo encuentro en la gran cantidad de veces que interactuó con el público con los típicos juegos de directo. No obstante, la banda brilló a muy buen nivel, tocando todo clásicazos y haciendo las delicias del respetable. Sólo me quedo con las ganas de haberles visto tocar en uno de los escenarios principales, como en el caso de Trivium, por ejemplo. :)
Y por hoy es suficiente información, que ya dudo mucho que alguien llegue a leer este tocho hasta aquí. En los próximos días intentaré ir completando este serial con lo que ha dado de sí este Graspop Metal Meeting 2016.
Hoy vamos a hablar de otro álbum en directo, aunque este con un cariz muy diferente a otros que hemos comentado anteriormente. Como el nombre del álbum indica, este directo salió unos años después del fallecimiento del genial Randy Rhoads, como homenaje a su persona. Como siempre que hay un negocio de por medio, en este caso el musical, uno nunca puede evitar pensar la pasta que se ha hecho gracias a la edición de este concierto.
En fin, se supone que este disco debía de haber salido en 1982, tras la gira correspondiente, pero tras el infausto accidente aéreo en el que murió Randy, se pospuso su salida, y en su lugar se grabó el extraño "Speak of the Devil", consistente íntegramente en canciones de Black Sabbath, y que al mismo tiempo sirvió para competir con el "Live Evil" grabado por los Sabbath con Dio, ese mismo año.
La mayoría del concierto está grabado en un show en Cleveland, a excepción de "Goodbye to Romance" y "No Bone Movies", que están grabados en una gira anterior, lo que implica que en los créditos aparezcan también Bob Daisley y Lee Kerslake. De hecho el setlist del álbum parece cuadrar bastante bien con un concierto, a excepción de estos dos temas, que no creo que fuesen los escogidos para cerrar los conciertos.
El repertorio del directo consta básicamente del "Blizzard of Ozz" al completo, un par de temas del "Diary of a Madman", y tres canciones de Black Sabbath. El sonido del álbum es muy correcto, aunque yo tengo la versión remasterizada, e imagino que eso influye en este punto. Los instrumentos tienen un sonido muy claro, y es posible distinguir perfectamente los detalles de calidad de guitarra y bajo. Es especialmente reseñable el trabajo de estos dos, máxime cuando en el directo salen con un único guitarrista, y la labor del bajo se hace mucho más importante.
Randy Rhoads no para en todo el concierto de adornar cada canción con multitud de detalles, tal y como hacía también en los álbumes. En el apartado vocal confío un poco menos y creo que debió ser retocado. Ozzy clava las canciones sin fallos, y eso es algo que escuchando otros conciertos no oficiales de la época, no solía ser lo habitual.
El comienzo del concierto es arrollador, copiando exactamente las mismas canciones del "Blizzard of Ozz", "I Don't Know" y la mítica "Crazy Train". El volumen del sonido del público también es muy correcto y transmite muy bien esa emoción de los buenos discos en directo. Tras ellas, llega la primera incursión en el segundo álbum con "Believer", uno de los mejores temas del "Diary...". Me gusta especialmente la parte del solo.
"Mr. Crowley" es sin duda uno de los temas más carismáticos de la discografía de Ozzy Osbourne. El teclista invitado para la ocasión es Lindsay Bridgwater, y este es el tema con mayor presencia del mismo. Tras una pequeña introducción de Ozzy animando al personal a fumarse algo, interpretan "Fliying High Again", el otro tema perteneciente al segundo álbum, y que digamos que pone fin a la primera parte del concierto.
La sección central comienza con la increíble "Revelation (Mother Earth)", uno de los mejores temas de la historia de Ozzy. La interpretación es increíble en este tema, que lleva ese rollo tranquilote y melódico, y que desemboca en un final realmente apoteósico. La entrada del "Steal Away (The Night)" con el público rugiendo es buenísima también. El tema da paso al solo de batería de Tommy Aldridge, algo que a mí me sobra un poco en los directos grabados. Quiero decir, que un solo de batería en directo puede estar bien, pero en un álbum que escuchas una y otra vez, es la típica parte que acabas saltando en tu reproductor.
Tras ello, "Suicide Solution" con el esperado solo de guitarra. En este caso, no diré lo mismo que del solo de batería, especialmente siendo este álbum un tributo a la figura de Randy Rhoads. Aún así, el solo es mucho más corto que el anterior, y dura un par de minutos, para enlazar con el final del "Suicide" y de esta sección central del concierto.
La parte final del álbum está compuesto por las canciones rescatadas de la época de Ozzy en Black Sabbath, y por los dos temas grabados en la otra gira que mencionábamos al principio. Los temas elegidos de la época Sabbath son un gran acierto. Comienzan con una versión reducida del "Iron Man", para pasar al increíble "Children of the Grave", y finaliza con el imprescindible "Paranoid".
El disco finaliza con la baladita "Goodbye to Romance" y la rockera "No Bone Movies". Hay un pequeño extra al final, con unas grabaciones de estudio de Randy Rhoads, interpretando "Dee", un tema acústico que escribió en homenaje a su madre.
El vídeo escogido, no pertenece a este concierto, pero creo que es una buena elección para poder ver tocar al bueno de Randy. En resumen, este es un disco merecedor de estar en la estantería de cualquier amante del Heavy Metal.
La formación que graba el álbum:
Ozzy Osbourne: Voces
Randy Rhoads: Guitarra
Rudy Sarzo: Bajo
Tommy Aldridge: Batería
Este es uno de esos directos que ya hemos comentado en otras ocasiones, que de alguna manera sirven para cerrar una etapa exitosa en la trayectoria de una banda, y que en esta ocasión da paso a una nueva en la que el estilo de la banda cambia en mayor o menor medida. Se podría decir que la primera etapa de In Flames termina con la edición de "Clayman" en el año 2000. Durante esos primeros discos, fueron una de las bandas más importantes y relevantes de la escena del Death Melódico en europa, y junto a Dark Tranquillity los grandes exponentes del llamado sonido "Gotemburgo".
Precisamente con "Clayman" ya alcanzan unas cotas de popularidad muy relevantes, lo que les lleva a realizar giras importantes por Europa, y cómo no, por Japón, un auténtico santuario para las bandas de todo tipo de Metal. Concretamente, el concierto está grabado durante la gira que realizó In Flames por el país del sol naciente durante Noviembre de 2000, y el nombre completo del álbum es "The Tokyo Showdown - Live in Japan 2000".
El punto positivo, aunque a la vez negativo de este lanzamiento, es que es un reflejo bastante fiel de la realidad de los conciertos de In Flames, al menos de los que yo he vivido. Esta dualidad es fruto de varios puntos que paso a comentar:
Repertorio: el repertorio del concierto está bastante bien escogido, y aunque como es lógico se centra en la gira del mencionado "Clayman", no dejan de tocar la mayoría de los temas imprescindibles de "Colony" y "Whoracle". En cambio, "The Jester Race", sólo es agraciado con un tema, "Moonshield", y el primer álbum es visitado de refilón con "Behind Space", ya que este tema también fue regrabado para el álbum "Colony". Como siempre, cada fan de In Flames, echará en falta algunas canciones en el directo. Yo sobre todo echo en falta más material antiguo, que haga el directo más completo, algo que podría solucionarse si el álbum tuviese más de 15 temas, y esto enlaza con el siguiente punto.
Duración: la verdad es que los conciertos de In Flames que he podido ver, siempre han sido bastante cortos, incluso cuando han sido cabezas de cartel en su respectiva gira. En este directo, hay únicamente 15 canciones para un total de 1 hora de duración. Incluso pensando en que el soporte físico, fuese un único CD y no se plantease la posibilidad de editar un doble directo, siempre se podía haber llegado a los 70 minutos. Esos 10 minutos extra, hubiesen dado para meter dos o tres canciones más, cubriendo así un poco más los primeros álbumes, máxime cuando encima el directo está grabado a lo largo de una gira, que da más pie a encontrar diferentes cortes en los directos.
Sonido: el sonido general del álbum es bastante irregular, y es curioso que pese a que el encargado de la producción y de la mezcla es el propio Andres Fridén, la voz es una de las cosas que peor suenan en el álbum. En todo momento, el protagonismo en todas las canciones es para las guitarras, que en muchas ocasiones están tapando las voces. La sección rítmica tampoco sale mucho mejor del trance, y el sonido de los bombos no me gusta nada. No obstante, el problema con las voces, es muy posible que sea por la propia interpretación del bueno de Anders, ya que al menos en los directos en los que he podido verle, ha demostrado que va bastante justito de voz. Además, personalmente no me gustan nada sus voces limpias tipo "emo", que más adelante ha ido utilizando cada vez más.
Pese al pobre sonido del directo, creo que las interpretaciones de los temas son bastante salvables, al menos a nivel instrumental y como digo, es fiel reflejo de los directos que al menos en esa época hacía In Flames. Ahora bien, es una lástima que sus conciertos, no estuviesen al nivel de los buenos discos que sacaron en esa etapa.
La formación que graba el álbum:
Anders Fridén: Voces
Jesper Strömblad: Guitarra
Björn Gelotte: Guitarra
Peter Iwers: Bajo
Daniel Svensson: Drums
Suele ser habitual que las bandas que alcanzan cierto éxito, acaben grabando un disco en directo que suele considerarse el fin de una etapa, y la apertura de una nueva. El caso es que esa nueva etapa, rara vez suele ser mejor que la anterior, sino más bien todo lo contrario. Se me ocurren varios ejemplos de bandas en las que se ha dado esta situación, y en el caso concreto de Stratovarius, esta máxima se cumple al 100%.
"Visions of Europe" es un doble directo grabado durante la gira del álbum "Visions", y más concretamente en dos conciertos, uno en Milán y otro en Atenas. El sonido del álbum es más que correcto, y creo que capta de manera bastante fidedigna el espíritu del directo, y yo al menos no soy capaz de apreciar los retoques que hayan hecho, si es que los hay.
Como es habitual en las bandas que únicamente tienen un guitarrista, hay partes de algunas canciones que suenan con un poco menos de fuerza respecto a su versión en estudio, donde se doblan y triplican las líneas de guitarra. En el caso concreto de este directo, no es un detalle que resalte demasiado, debido en parte al gran protagonismo del teclado, y creo que gracias también a la buena producción. La ejecución de los músicos está a un buen nivel, y sin duda en esa época Stratovarius era una banda en plena forma, y diría que en el mejor momento de su carrera.
En cuanto a la miga del concierto, que sin duda es el repertorio escogido, hay cosas buenas y malas que vamos a desgranar. Vamos primeramente con las buenas.
No podemos olvidar que este concierto está enclavado en la gira del álbum "Visions", de manera que la predominancia del álbum en el repertorio final, es totalmente entendible. Sin ser un gran fan de Stratovarius, creo que se acuerdan de meter la mayoría de los temazos de su discografía, al menos de los discos de los que tocan canciones, algo que vamos a comentar después en los puntos negativos del lanzamiento.
Me gusta mucho la manera en la que comienza el concierto, al menos hasta el "Distant Skies" incluido. Quizá sorprende algo que cierren con "Legions", un tema del propio "Visions", en vez de con algún clásico de la época, pero vaya, tampoco me parece una mala canción para terminar.
Ahora vamos con los puntos que veo más negativos. Me parece algo imperdonable, el olvidar completamente los álbumes en los que no canta Timo Kotipelto. Desde mi punto de vista, hubiese sido necesario para redondear un buen directo, el tocar algún tema, como poco del "Dreamspace", algo que siendo la voz original de Timo Tolkki, no debería ser demasiado costoso de cantar para Kotipelto. Además, creo que los temas lentos cortan bastante el ritmo, especialmente el "Season of Change", que se va por encima de los 7 minutos.
Finalmente, me parece que el concierto se queda algo corto, ya que si quitamos la intro, y la interminable pista de los Solos, no llega a la hora y media de duración, que a mi entender debería ser el mínimo exigible en cualquier concierto.
El caso es que tras este álbum, comenzó la decadencia de la banda en todos los aspectos. En el compositivo, cuando empiezan a repetir la misma fórmula, una y otra vez, plagiándose a sí mismos. Y en el de actitud, cuando empiezan a dar conciertos bochornosos, aderezados por espectáculos lamentables y las posteriores idas de olla de Tolkki.
La formación que graba el álbum:
Timo Kotipelto: Voces
Timo Tolkki: Guitarra
Jari Kainulainen: Bajo
Jens Johansson: Teclados
Jörg Michael: Batería Nota Final: 7/10
Como todos podéis comprobar leyendo este modesto blog, los brasileños Angra son una de mis bandas favoritas de todos los tiempos. Con unos músicos virtuosos, y esa mezcla perfecta entre el Power Metal melódico, las partes progresivas, los guiños a la música clásica, y el sabor de la música tradicional brasileña, Angra se convierte en una de las bandas más inspiradas de la escena metálica.
Comenzaron su carrera de manera oficial en 1993, con la edición de álbum debut "Angels Cry", que ya comentamos aquí en su día. A raíz del vigésimo aniversario de este hito, Angra realizó una serie de conciertos conmemorativos, con una gran fiesta final en su Sao Paulo natal, concierto que fue grabado y editado en el DVD que hoy comentamos.
El caso es que desde la edición de "Aurora Consurgens" en 2006, la banda entró en una dinámica algo negativa, al menos desde mi punto de vista. Dicho álbum significó desde mi punto de vista, un claro bajón en el nivel mostrado por la banda, y confirmado durante la gira de aquel año, en el que la actitud de la banda en el escenario fue bastante pobre. No se veía demasiado buen ambiente entre ellos, y daban la sensación de andar algo quemados.
Si a eso le unimos los cuatro años de silencio hasta su siguiente álbum "Aqua", y que prácticamente todos los componentes andaban inmersos en proyectos propios o paralelos, provocó que mi interés por Angra fuese decreciendo paulatinamente. La salida de Edu Falaschi hace unos meses, fue un gran revés para la banda, que tuvo que buscar a toda prisa un sustituto para el concierto del 70.000 Tons of Metal. El escogido fue nada menos que Fabio Lione, vocalista que había perdido muchísimos puestos en mi lista de vocalistas, a raíz de escucharle en directo, así que este punto resultó casi decisivo para que enterrase a la banda antes de tiempo.
Pero resultó que hace poco cayó en mis manos este concierto del vigésimo aniversario, y sin ninguna expectativa, lo comencé a ver una noche. Y como dicen los cuentos... "Oh!! Sorpresa!!", me quedé totalmente enganchado desde el principio. Los primeros acordes de "Angels Cry" y la curiosidad de ver cómo funcionaba Fabio Lione, hicieron que mi interés se despertase de golpe. Con una gran sala repleta de fans enloquecidos, continúa el concierto con "Nothing To Say", uno de mis temas favoritos de la banda, y me empiezo a sorprender muy positivamente con la actuación del bueno de Lione.
Y es que he de entonar el "mea culpa", por pensar negativamente, e incluso bromear con algún amigo sobre este tema, (¡un saludo para Maroto!), sin escuchar previamente el concierto. La verdad es que Fabio Lione hace una gran actuación, dándolo todo, tanto al cantar como al animar al público, y sin apenas escaquearse de las partes más complicadas. Justo es reconocerlo, y reconocer a la banda el haber pensado en él como cantante. Para cualquier vocalista de Heavy Metal, es un reto el llegar a los inhumanos registros de André Matos, y aunque en algunos no es capaz de llegar, salva la papeleta como puede, esforzándose en alcanzar sus propios límites.
Otra de las cosas que me gustan mucho de este DVD, es el sorpresivo repertorio escogido, interpretando algunos temas muy poco habituales o incluso inéditos en sus actuaciones en directo. Por ejemplo, las escogidas del "Fireworks" son "Lisbon" y "Gentle Change", un tema que jamás pensé que escucharía en directo.
Hay un momento mágico que comienza con "Winds of Destination", una canción que me encanta y que tampoco aparecía por sus conciertos. Tras ella el mencionado "Gentle Change", una canción a medio tiempo, plagada de ritmos brasileños, y unas melodías preciosas, que da paso a otra de las sorpresas del concierto. Tras un breve discurso de Rafael, en el que habla algo sobre los cambios de vocalista, viene a decir que no importa quién cante las canciones, y que tenemos Angra para muchos años más. Sin más dilación, da paso a "The Voice Commanding You", el mejor tema del "Aurora Consurgens", y que el propio Rafael Bittencourt se encarga de cantar de manera admirable. Además, el apoyo de un violinista invitado realza la majestuosidad de esta gran canción.
Las colaboraciones en el concierto están muy presentes, y hay un quintento de cuerda que se encarga de interpretar las secciones clásicas de algunos temas. La colaboración quizá más destacada, corre a cargo de Tarja Turunen, que se encarga como no podía ser de otra manera, de cantar el "Wuthering Heights", y el "Stand Away", a dúo con Fabio Lione.
Veo que esta entrada está empezando a quedar larga, y no quiero desvelar el resto de detalles orginales que vamos a encontrar. Simplemente comentar a nivel de setlist, que ya que se conmemora el vigésimo aniversario de "Angels Cry", se echa en falta el increíble "Never Understand", posiblemente la mejor canción del álbum. Aunque al menos, tenemos el privilegio de poder escuchar el mítico "Evil Warning".
En fin, como cada fan hubiese escogido un repertorio diferente, me quedo con la originalidad de este concierto, que está preparado con mucho cariño y muchas ganas. Los músicos están entregados al 100% a lo largo del concierto y eso se nota en el resultado final. Con un presupuesto mayor, se podría haber hecho algo mejor, pero según leí en una entrevista, todo tenía que caber en un único DVD.
En el aspecto técnico, destacar unas tomas muy originales, gracias a una cámara que ponen en la parte superior del mástil de Kiko Loureiro, y posteriormente de Rafael Bittencourt, que permite ver los solos desde un punto de vista diferente. Eso sí, parece que hacia la mitad del concierto dejan de funcionar pues no aparecen más tomas de estas cámaras.
Comentar que la edición en CD es algo más corto que el del DVD, y faltan algunas canciones.
Y aquí termino, que no quiero aburrir más al personal. Me quedo con un gran aniversario para una gran banda, que esperemos que sigan muchos años más al mejor nivel posible.
La formación que graba el directo:
Fabio Lione: Voces
Rafael Bittencourt: Guitarra, Voces
Kiko Loureiro: Guitarra
Felipe Andreoli: Bajo
Ricardo Confessori: Batería
Con el original nombre de "Live", Blind Guardian nos presentaban el segundo directo de su discografía, diez años después de editar "Tokyo Tales" que sacaron tras los cuatro primeros álbumes.
Este doble directo está grabado durante la gira de "A Night at the Opera", y tiene la peculiaridad de ser un extracto de dicha gira. Es decir, las canciones están sacadas de diferentes conciertos del tour, y encontramos temas que tocaron en ciudades tan variopintas como Tokio, Estocolmo, Venecia, Madrid, Avilés, etc. Esta circunstancia aporta una sensación algo extraña al escuchar el disco completo, ya que también está grabado algo de las charlas de Hansi Kürsch entre tema y tema, y tan pronto saluda en castellano a los fans de un país, como se dirige al público en Alemán.
Según los propios Blind Guardian, las canciones no están remasterizadas, y son las mejoras tomas de cada uno de los temas que querían meter en álbum. Es decir, supuestamente tenemos sonido de directo al 100%. El caso es que el sonido del disco es muy bueno y eso es algo que por mi experiencia viendo a Blind Guardian en directo, me extraña un poco. De los varias veces que he podido ver a la banda en concierto, tan sólo en uno el sonido fue bueno, pero bueno, tampoco es cuestión de poner en duda las cosas sin saberlas.
La elección de las canciones es bastante lógica, y comprende canciones de todos sus discos. Como setlist de un único directo, desde luego sería un concierto apoteósico de 22 canciones y dos horas y cuarto de duración. El álbum que se lleva la palma en cuanto a temas seleccionados es el "Imaginations From The Other Side" del que eligen nada menos que 6 canciones entre las que destacan "The Script for My Requiem" y "Mordred's Song".
El "Nightfall in Middle-Earth" se lleva 5 temas, incluído el "Mirror Mirror", canción con la que cierran el álbum y que se convirtió para mi sorpresa en el "clásico" del grupo para terminar los conciertos. La canción está bien, pero desde mi punto de vista tienen temas mejores y con más tirón entre los fans, pero se decantaron por él desde que editaron el "Nightfall...", y siempre cierran con él. Es un caso similar al de Iron Maiden con "Fear of the Dark". Curiosamente, del disco de la gira, únicamente seleccionan tres canciones.
Como siempre pasa con este tipo de discos, habrá gente que eche en falta algunas canciones, pero creo que el repertorio está bastante bien seleccionado. Destacaría las interpretaciones del "Welcome to Dying", "Valhalla", la ya mencionada "Mordred's Song", y de "Lost in the Twilight Hall". En mi caso, echo en falta un par de temas antiguos como "Run for the Night" y sobre todo la genial "Banish from Sanctuary".
A parte de los músicos del grupo, participan como músicos de sesión, Oliver Holzwarth al bajo, Michael Schüren a los teclados, y Alex Holzwarth a las baterías, que supongo que sustituiría a Thomen Stauch en algún concierto. El caso de Oliver Holzwarth es curioso, ya que se ha tirado como músico de sesión durante más de doce años sin ser un miembro permanente en la banda.
El libreto del álbum está compuesto por unas cuantas fotos de los directos, del backstage y de diferentes miembros de la "crew". Este disco puede ser un buen álbum para introducirse en la banda, ya que hace un buen repaso en la discografía de Blind Guardian.
El vídeo seleccionado no pertenece al álbum, ya que todos los que he encontrado están censurados por la discográfica, así que he buscado un tema en directo de esos años. Desde luego, no es el que quería poner... :)
La formación que graba el álbum:
Hansi Kürsch: Voces
André Olbrich: Guitarra
Marcus Siepen: Guitarra
Thomen Stauch: Batería
Archiconocido directo de Iron
Maiden, ya con la formación más clásica, reunida de nuevo, y con un
Janick Gers al que no quisieron echar de la banda, cosa que me parece bien, pues cumplió con la banda cuando Adrian Smith abandonó el
barco. Otra cosa, es mi opinión sobre el papel que desempeña a día de
hoy Janick, ya que por lo menos en los conciertos, más que el tercer
guitarra, parece el "animador" del cotarro...
Empezaremos por los
puntos positivos del disco. El sonido, totalmente impecable, aunque como
dije antes, la tercera guitarra es totalmente inapreciable. Únicamente se hace notar durante los solos del propio Janick. El segundo punto
positivo, es la vuelta de Bruce Dickinson a la banda pese a no
estar ya en su mejor momento. Su voz es imprescindible en Iron Maiden, y Blaze Bayley nunca pudo suplirlo con éxito. Por último, el escenario en el
que está grabado. Ni más ni menos que ante 250.000 personas en el Rock
In Rio. Si veis el concierto en DVD, veréis la cantidad de gente que hay
reunida ahí.
Ya entrando en el repertorio, decir que sin duda este
no es el directo definitivo de Iron Maiden, y desde luego no cuenta entre mis
favoritos. No tiene nada que hacer con el encanto del "Live after
Death", o del "Maiden England", pero bueno, aún así está entretenido. El
disco está basado en la gira del "Brave New World", y el repertorio del
concierto está copado por dicho álbum.
Comienza con "The Wicker Man",
"Ghost of the Navigator" y la homónima "Brave New World". Un principio
de concierto bastante estándar de las giras de Maiden. De estos tres
destacaría "Brave new World", con un estribillo muy pegadizo. Primer salto al pasado con "Wratchild" y "2 Minutes
to Midnight". En este punto, algunos fans de Iron Maiden no estarán de
acuerdo conmigo, pero francamente, no sé por qué motivo meten estos dos
temas, una y otra vez en los directos a lo largo de la historia, cuando
desde mi punto de vista son dos de sus canciones más flojas, sobre todo
"Wrathchild". El "2 Minutes
to Midnight." es que me cansé de escucharlo hace tiempo... :)
Vuelve el nuevo disco con "Blood Brothers", un medio
tiempo que relaja el ritmo, y "The Mercenary". Entre medias de las dos,
"Sign of the Cross", uno de los mejores temas del "X Factor" con sus 11
minutazos. Subidón de nuevo con el "The Trooper", para luego hacer la última incursión en el "Brave New World" con "Dream of Mirrors", que completa los seis primeros temas de ese
disco.
Tras esto, otro de los temas que no me termina de convencer en
directo. "The Clansman", extraído del "Virtual XI", y que personalmente
se me hace bastante repetitivo. Finalmente, y como todo el mundo
suele esperar, la tropa de clásicos, esta vez encabezada con el "The Evil
That Men Do", "Fear of the Dark" con el público totalmente entregado y
desgañitándose, "Iron Maiden", "The Number of the Beast", "Halloweed Be Thy Nname", uno de los mejores del concierto, y en el que los tres guitarras
tienen su momento de lucimiento, y termina el concierto con "Sanctuary" y
"Run to the Hills".
Los músicos están a buen nivel. Si acaso al que
más se le nota el paso del tiempo y la mala vida es a Bruce Dickinson,
pero siendo el cantante es normal, y todo el mundo se fija más en él. La
conclusión es que el repertorio no es nada del otro mundo, y mucho
menos tratándose de un festival, en el que el público, espera un
concierto muy variado y muy clásico. Ellos lo tomaron como uno más de la
gira del "Brave New World". Es una pena, pero en los últimos años, Iron
Maiden, cambia muy poco el repertorio de sus temas clásicos, y es algo
que los fans agradeceríamos mucho, pero a estas alturas me temo que tampoco
se puede pedir mucho.
La formación que graba el disco:
Bruce Dickinson: Voces
Dave Murray: Guitarra
Adrian Smith: Guitarra
Janick Gers: Guitarra
Steve Harris: Bajo
Nicko McBrain: Batería