martes, 13 de enero de 2015

Ramones - Too Tough To Die (1984)

"Too Tough To Die" es el octavo álbum de los míticos Ramones, y uno de sus álbumes más Subterranean Jungle" que ya comentamos aquí en su día, Ramones estaban en sus horas más bajas. Con Marky fuera de la banda, y Johnny ingresado en un hospital tras una brutal pelea, el futuro de Ramones se tambaleaba.
consistentes. Tras la edición de "

Pero lejos de rendirse, tras salir Johnny del hospital, la banda volvió a contactar con los productores que mejor les conocían, la pareja Tommy Ramone y Ed Stasium, para firmar uno de los mejores discos de su carrera. Para completar la formación, entra en la banda Richie Ramone a la batería.

"Too Tough To Die", demasiado duro para morir, es un título dedicado a Johnny. Incluso la portada, una de las mejores de su carrera, parece mostrarnos a la banda saliendo de un largo túnel.

A estas alturas de la película, los afanes de la banda por convertise en estrellas del Rock habían quedado atrás, terminando de esta manera los escarceos con el Pop que habían comenzado en "End of the Century".

Este álbum es el inicio de un giro lógico hacia sonidos más Hardcore, dando un soplo de aire fresco a las composiciones. El estilo de Ramones sigue siendo plenamente reconocible, pero las canciones ahora son más variadas. En esta ocasión, los créditos compositivos son en su mayoría para Dee Dee, y sorprendentemente para Johnny, que hasta este álbum se había prodigado poco en esta faceta. Incluso aparece por primera vez como único compositor en la instrumental "Durango 95".

"Too Tough To Die" está plagado de buenos temas. Entre los temas, digamos más Hardcore, encontramos "Mama's Boy", la homónima "Too Tough To Die", y las furiosas "Wart Hog" y "Endless Vacation", ambas con Dee Dee a la voz.

Dos de los temas más novedosos son "I'm Not Afraid of Life" y "Planet Earth 1988", ambos firmados por Dee Dee, que nos ofrecen elementos nunca antes escuchados en sus álbumes.

El apartado más clásico de la banda, también sale muy bien parado en este álbum. "Chasing the Night", "Howling at the Moon" y "Daytime Dilemma" son tres auténticos temazos. Sorprende el buen uso de los teclados y sintetizadores, aunque éstos son aportados por músicos invitados.

"Daytime Dilemma" es una de las pocas contribuciones de Joey en la composición. La canción está coescrita por Daniel Rey, en la primera de sus múltiples apariciones en los créditos de Ramones.

Del resto de temas, me gustaría destacar "Danger Zone" y "Humankind", esta última de Richie. En ambas encontramos unos grandes riffs, con muy buenas melodías de voz, pero con un estribillo algo regular.

La verdad es que tengo un cariño especial por "Too Tough To Die", ya que fue el primer álbum que escuché de Ramones, y uno de los primeros discos de Rock que cayó en mis manos.

A nivel comercial, el álbum pasó sin pena ni gloria por las listas de éxitos de la época, pero ya daba igual. Ramones había comenzado una gran época que abarcaría tres álbumes, y que ya iremos comentando más adelante.

La formación que graba el álbum:

Joey: Voces
Johnny: Guitarra
Dee Dee: Bajo, Voces
Richie: Batería

Nota Final: 8,5/10

jueves, 2 de octubre de 2014

Accept - Blind Rage (2014)

Después de unas cuantas entradas del siglo XX, toca actualizarse de nuevo, y nada mejor que hacerlo con el nuevo álbum de los germanos Accept. "Blind Rage" es el tercer álbum que lanza la banda desde que fue reactivada en 2009. Tras la segunda marcha de Udo en 1997, la banda desaparece del mapa hasta 2005, año en el que hacen una gira reunión. Imagino que, percibiendo que el interés de los fans en la banda permanecía vivo, y ante la insistencia de Udo en no volver a Accept, el resto de la banda deciden reflotar el barco contratando un nuevo vocalista.

El elegido, y he de decir que con mucho acierto, fue el estadounidense Mark Tornillo, vocalista de TT Quick. Acertada elección, principalmente porque la voz de Mark es de la "misma escuela" que la de Udo Dirkschneider, y le permite cantar con total solvencia los temas antiguos. De hecho, diría que Mark Tornillo es mejor cantante y más versatil que Udo, pero bueno, es una impresión personal.

Entrando de lleno en este "Blind Rage", vamos a poder escuchar un disco con dos virtudes principales. Por un lado, el álbum suena a puro Accept, y por otro lado, consiguen que el álbum suene actual, y nada desfasado. Buena prueba del estado de forma de Accept, es que ellos mismos en los directos, están apostando bastante por la nueva etapa, y no se limitan a tirar de clásicos sistemáticamente.

El álbum tiene un comienzo arrollador con "Stampede", que claramente hace honor a su nombre. Es una canción muy dinámica y que nos ofrece uno de los mejores riffs del disco, además de una buena sección de solos, tanto rápidos como melódicos. Continúa "Dying Breed", una canción en una onda algo más melódica, y en cuya letra hacen su pequeño homenaje a otras bandas influyentes en el Metal. La canción es muy pegadiza, pero creo que a la larga no tiene mucho recorrido.

"Dark Side Of My Heart" es sin duda una de mis preferidas del álbum. La canción se mueve en unos parámetros muy melódicos, y en ella Mark Tornillo nos muestra la amplitud de su registro vocal, y cómo es capaz de cantar de una manera muy emocional. La parte central del tema y el estribillo son realmente buenos, y los coros ayudan a realzar el conjunto.

"Fall of the Empire" rebaja la velocidad del álbum hacia el medio tiempo, pero manteniendo unas bonitas melodías, especialmente en el estribillo. Con "Trail of Tears" vuelve la caña trepidante, y esta es otra de mis favoritas del álbum. El bombo muy está presente a lo largo de la canción, y es el clásico tema que no te permite dejar de mover la cabeza. El solo del tema mola bastante, y no sé si está doblado, o tiene un efecto de octavación.

Igual que en toda esta nueva etapa, el encargado de las mezclas es Andy Sneap, y la producción del álbum es de primer nivel, pudiéndose escuchar cada detalle del álbum. Volvemos al medio tiempo con "Wanna Be Free", una canción con una bonita letra, y con un estribillo a modo de himno muy cantable, que empalma directamente con "200 Years", una canción de temática post-apocalíptica con un potente riff.

Hasta este momento, el álbum me parece un discazo, aunque a partir de aquí, creo que el nivel del álbum baja un poquitín. Los temas siguen molando, pero algo menos.

Por ejemplo "Bloodbath Mastermind" es un tema que podía estar en un nivel superior, si no fuera por el estribillo. El tema empieza de manera genial, intro, riff puente, pero queda afeado un poco en el estribillo. "From The Ashes We Rise" es un tema que también me gusta pero me parece que tiene un gustillo demasiado similar al "Wanna Be Free".

Los dos últimos temas del álbum me parece que ya no aportan mucho al álbum. Quizá lo más destacable es el final del "Final Journey", en el que hay una sección con unas melodías muy conocidas, que a mí me recuerdan a un anuncio, y que sirven para redondear un buen final. Si alguien es capaz de arrojar algo de luz sobre esto se lo agradecería, porque me imagino que corresponderá a alguna canción clásica o popular.

He de reconocer que nunca he sido un fan acérrimo de Accept, y que este álbum me ha sorprendido para bien. Tengo pendiente escucharme los otros dos álbumes de la nueva era, y espero realmente que la banda pueda seguir en esta línea durante muchos años.

La formación que graba el álbum:

Mark Tornillo: Voces
Wolf Hoffmann: Guitarra
Herman Frank: Guitarra
Peter Baltes: Bajo
Stefan Schwarzmann: Batería

Nota Final: 8/10

miércoles, 1 de octubre de 2014

Kamelot - The Fourth Legacy (1999)

"The Fourth Legacy" es el nombre bajo el que los norteamericanos Kamelot lanzaron al mercado, cómo no, su cuarto disco. Este álbum sirvió entre otras cosas para lanzar a la banda a la fama internacional, especialmente en Europa.

Si escuchamos el álbum repararemos que el estilo de Power practicado por Kamelot, tiene un sonido 100% europeo, y nuestro continente es y ha sido el principal consumidor de esta vertiente del Metal. Dudo mucho que ningún oyente pudiese imaginar su origen estadounidense, si únicamente escuchase el álbum sin saber la procedencia de la banda.

Lo primero que destaca al escuchar "The Fourth Legacy", es el gran paso adelante dado por Kamelot en muchos apartados. El más evidente al comenzar la escucha del álbum, es la mejora en la producción de este lanzamiento respecto a los anteriores. Los primeros álbumes de Kamelot están producidos por el omnipresente en la escena estadounidense, Jim Morris, mientras que en éste, corre a cargo del auténtico dúo dinámico de la producción del Power en Europa.

Sascha Paeth y Miro, hacen una gran labor en este disco, y como decía, hacen que suene 100% europeo. Además, uno de los puntos fuertes en los que destaca esta pareja, es el buen trato que hacen de las orquestaciones.

Otra de las cosas en las que se nota una clara evolución a mejor, es en la voz de Roy Khan. El vocalista noruego ya había sido reclutado para el "Siege Perilous", su anterior lanzamiento. En él, la voz de Roy Khan suena algo insegura, aunque la producción tampoco es que ayude mucho. En cambio en esta ocasión, la voz suena muy bien y muy potente, y se convierte en uno de los símbolos identificativos de Kamelot. Mención a parte comentar que, al menos el público femenino con el que he hablado de ello, encuentran la voz del señor Khan muy sexy... jejeje.

Dejando de lado este tipo de apreciaciones subjetivas, lo cierto es que la voz de Roy Khan tiene personalidad, y aunque en los agudos más altos me da la sensación que llega algo justito, son realzados siempre con coros y arreglos, de manera que quedan muy logrados.

En el aspecto compositivo, el álbum va al grano, y la mayoría de las canciones duran entorno a 4 minutos, haciendo su escucha muy dinámica. Pese a que está muy centrado en el Power Metal, Kamelot siempre tiene un espacio para los pasajes progresivos en sus álbumes. En este disco se hacen muy patentes por ejemplo en "Alexandria", o la que cierra el álbum "Lunar Sanctum". También hay otros pequeños toques a lo largo del álbum que enriquecen las composiciones, como ese aire "moruno" que meten en algunos cortes.

El apartado de las mejores canciones lo tengo claro. Las más cañeras y más power son las mejores de éste álbum. Empezando por el principio, "The Fourth Legacy", "Nights of Arabia", "Until Kingdom Come", y un pelín por debajo "The Shadow of Uther". Cada una de ellas son auténticos cañonazos y que funcionan a la perfección también en el directo. Mención especial para la intro que abre el álbum, que me parece muy lograda y que consigue a la perfección preparar el camino para lo que viene a continuación.

En un segundo nivel pondría los cortes algo más relajados, como "Silent Goddess", "Alexandria", "The Inquisitor" o "Lunar Sanctum". En último lugar dejo las baladitas del álbum. Cierto es que no me suelen tirar mucho las baladas, y en esta ocasión no es diferente. Aunque si me tengo que quedar con alguna de las dos, me quedo con "A Sailorman's Hymn".

Sin duda un buen álbum, bastante equilibrado, con una ejecución más que notable por parte de los músicos, y que daría comienzo a la mejor época de Kamelot como banda.

La formación que graba el álbum:

Roy Khan: Voces
Thomas Youngblood: Guitarra
Glenn Barry: Bajo
Casey Grillo: Batería

Nota Final: 8/10

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Behemoth - Satanica (1999)

Los polacos Behemoth se forman en 1991 bajo el nombre de Baphomet. En los inicios, la banda practicaba un Black Metal con ciertas influencias folk, que poco a poco fue evolucionando hasta el Death Black que les hizo famosos. Y es que Behemoth han conseguido una de las mejores cosas que puede tener una banda: un estilo propio y 100% reconocible.

Precisamente fue este "Satanica" el que les lanzó a la fama internacional, y el primero en el que muestran al mundo ese estilo tan característico. Pese a que el líder indiscutible de la banda es Nergal, la presencia de Inferno tras las baquetas es uno de los elementos más importantes en la música de Behemoth.

Ritmos trepidantes con abundantes cortes, y la auténtica apisonadora que es Inferno sonando de fondo, es la tarjeta de presentación de la banda en este "Satanica". Basta comenzar a escuchar el álbum, y "Decade of Therion" nos ofrece una muestra muy clara de lo que Behemoth puede ofrecer, y el por qué sus directos son tan aclamados por los fans del metal extremo.

Tal como termina "Decade of Therion" comienza "Lam". Con una batería salvaje que no da un sólo respiro al oyente. "Lam" es un tema en la misma línea pero más completo, ya que nos ofrece algunos pasajes algo más melódicos, que posteriormente iremos encontrando en pequeñas dosis a lo largo del álbum.

La temática de las letras es ocultista y apoyada en la mitología de Oriente medio. Como dato apuntar que la autoría de las mismas, es en su mayoría atribuible a un poeta polaco llamado Krzysztof Azarewicz. La forma de cantar de Nergal es realmente agresiva y encaja a la perfección con la música de Behemoth.

"Ceremony of Shiva" está en un apartado más melódico, y nos muestra la cara más Heavy de Behemoth y el por qué su Death Metal tiene la coletilla de Blackened. No faltan los pasajes algo progresivos y unos cambios de ritmo que muestra la competencia de la banda tanto en la composición como en la ejecución de los temas. Este está en mi lista de favoritos del álbum gracias entre otras cosas a las melodías de las guitarras.

A partir de aquí el álbum decae un poquito, y aunque no encuentro ninguna canción que pudiese catalogar como aburrida, es cierto que quizá a los temas les falta un poco de magia, y el álbum suena un tanto lineal.

Hacia el final, la cosa vuelve a mejorar con "The Alchemist's Dream", en el que destaca una parte instrumental en la última sección del tema, y que aporta un soplo de aire fresco a lo lineal que comentaba antes, y que  además sirve para enlazar con el tema que cierra el álbum.

"Chant for Eschaton 2000" es un tema algo más tranquilo, con más sentimiento Black, y que posee algunos samplers y voces limpias que le dan un rollo diferente, y que deja un buen sabor de boca al conjunto de "Satanica".

La producción del álbum no es demasiado buena, lo que no redunda en su beneficio, ya que hace perder al oyente algunos detalles que harían subir algunos puntos las canciones.

La formación que graba el álbum:

Nergal: Voces, Guitarra, Bajo, Teclados
L-kaos: Guitarra
Inferno: Batería

Nota Final: 7/10

martes, 9 de septiembre de 2014

Sinergy - Beware the Heavens (1999)

Sinergy nace en 1997 como la banda de Kimberly Goss, que hasta ese momento era conocida por su labor de teclista de sesión en las giras Therion y Dimmu Borgir, así como por su trabajo como teclista y vocalista en los noruegos Ancient. El caso es que Sinergy nace con el halo de superbanda, ya que para este primer lanzamiento cuenta entre sus filas con Alexi Laiho (Children of Bodom), Jesper Strömblad (In Flames) y Sharlee D'Angelo (Arch Enemy, Mercyful Fate, ...).

Este álbum de nombre "Beware the Heavens" se lanza al mercado en un momento en el que las bandas principales de estos músicos están en pleno auge, provocando que Sinergy alcance unas cotas de popularidad, que de otra manera difícilmente hubiese alcanzado.

A nivel musical nos vamos a encontrar con un Power Metal bastante potente, y lo suficientemente alejado del Power de teclados preponderantes tan en boga en ese momento, lo que hace el disco algo más original y escuchable. Sin duda la presencia de la pareja de guitarristas Alexi Laiho - Jesper Strömblad, redunda en unas composiciones trabajadas, y con un sonido bastante reconocible.

Quizá la presencia de Jesper Strömblad en una banda de este estilo puede sorprender un poco, pero no debemos olvidar que el germen y gran parte de las primeras composiciones de Hammerfall son obra suya. La presencia de Alexi Laiho es muy notoria y reconocible en las composiciones por su peculiar manera de tocar la guitarra. Valga como añadido de prensa rosa, que por aquel entonces era o se hizo pareja de Kimberly Goss, y tuvieron un breve matrimonio unos años después.

Otra cosa que atrae la atención sobre esta banda, es la voz de Kimberly Goss. Personalmente me parece que no tiene una voz demasiado notable, y en el álbum suena sobreproducida, pero lo cierto es que tiene un timbre de voz muy personal y diferenciador y con algunos dejes bastante rockeros.

A nivel musical, tenemos unas cuantas píldoras bastante cañeras, cuya factura parece bastante probable que corresponda al mencionado Alexi Laiho. Entre ellas podemos incluir la que abre el álbum, "Venomous Vixens", un tema equilibrado con ritmos bastante Heavies. "Warrior Princess" es uno de los mejores del álbum, y va acompañado de la instrumental que la precede "Born Unto Fire And Passion". El tema que da nombre al álbum, "Beware the Heavens", es con total seguridad de la factoría Laiho, ya que es una canción que está basada en el "Traslucent Image" de Inearthed, la banda que fue el germen de Children of Bodom.

Del resto del álbum, me gustaría destacar "The Fourth World", un tema más variado en cuanto a los tempos, con un estribillo muy pegadizo y un solo muy melódico. "Pulsation" pese a ser una pequeña instrumental de menos de dos minutos, mola bastante y mete un pequeño interludio antes del final del álbum.

"Swarmed" y "Virtual Future", no son malos temas aunque no están al nivel de las anteriores. En cuanto a "Razor Blade Salvation", es la típica, pero típica balada que no aporta absolutamente nada.

El principal pero que se le puede poner al álbum, es la corta duración del mismo. Algo menos de 35 minutos, contando que de los 9 temas, hay dos intros instrumentales. Si bien es cierto que quizá es mejor sacar un álbum más corto, sin canciones de "relleno", también lo es que no es de recibo sacar un álbum de tan poca duración, lo que me hace pensar que es un álbum sacado con "prisas" al mercado.

La formación que graba el álbum:

Kimberly Goss: Voces, Teclados
Alexi Laiho: Guitarra
Jesper Strömblad: Guitarra
Sharlee D'Angelo: Bajo
Ronny Milianowicz: Batería

Nota Final: 7/10

lunes, 8 de septiembre de 2014

Theatre of Tragedy - Aégis (1998)

Recuerdo con total decepción la primera vez que escuché este "Aegis" cuando salió allá por 1998. No parece la mejor manera de comenzar una review sobre un álbum, pero tal fue el impacto negativo con este lanzamiento, que es lo primero que se me ha venido a la cabeza al comenzar a escribir sobre él.

Seguro que alguna vez os ha ocurrido algo similar. Tras la edición del increíble "Velvet Darnkess They Fear", mis expectativas con Theatre of Tragedy eran realmente altas. Tuve la suerte de hacerme una copia de "Aegis" al poco de salir, y al escucharlo, esas grandes expectativas se vieron totalmente defraudadas.

El álbum se aleja totalmente de lo que había sido la banda hasta ese momento, y pega un brusco giro hacia el gótico más comercial, dando como resultado un álbum que se hace aburrido. Voy a comenzar comentando el apartado vocal por ser una de las características que más me gustaban de sus anteriores lanzamientos.

Las voces guturales de Raymond Rohonyi son extirpadas totalmente de la música, provocando que esos "duelos" entre las voces diabólicas y angelicales desaparezcan de las composiciones. A esto hay que añadir que las voces limpias de Raymond son bastante flojitas, y no destaca por ser un cantante demasiado dotado. En el apartado femenino, Liv Kristine canta con menos emoción que en anteriores lanzamientos excepto en alguna honrosa excepción como "Siren". Lo cierto es que las canciones tampoco invitan demasiado.

Hablando de la parte instrumental, lo primero que se percibe en "Aegis" es un reblandecimiento general del sonido de la banda. Del Doom Gótico de los anteriores lanzamientos quedan muy pocos elementos y pocas son las canciones salvables del álbum. Una de ellas es la anteriormente mencionada "Siren" que posee un riff que nos transporta brevemente a tiempos mejores. La otra canción que puede ser salvada de la quema es "Venus", en la que de nuevo encontramos riffs un poco más pesados, y un atisbo de voces guturales, pero tan sutil que apenas se pueden catalogar como tales.

El resto de canciones son muy poco destacables por lo bueno, y algunas se hacen realmente insufribles y repetitivas. Una de las tendencias que se aprecian en el álbum, es el viaje hacia sonidos más electrónicos. Una tónica en la que  ahondaría la banda en sucesivos lanzamientos. Las baterías suenan como samplers durante algunos pasajes. Especialmente el sonido de la caja, tiene unos ecos artificiales que no me gustan nada.

Sorprendentemente, o no tan sorprendente, este álbum es uno de los favoritos de los fans, y hay canciones como "Lorelei" o "Cassandra" que se convierten casi en clásicos de la banda. Desde luego, si comparamos "Aegis" con lo que vino después, hace que este álbum no parezca tan malo, pero yo más bien lo comparo con lo anterior, y lo que me queda entre las manos es un álbum bastante mediocre, que hace perder la esencia y la identidad que tenía la banda.

La formación que graba el álbum:

Raymond I. Rohonyi: Voces
Liv Kristine Espenæs: Voces
Tommy Olsson: Guitarra
Frank Claussen: Guitarra
Eirik T. Saltrø: Bajo
Lorentz Aspen: Sintetizadores
Hein Frode Hansen: Batería

Nota Final: 5,5/10

viernes, 11 de julio de 2014

Enslaved - Vikingligr Veldi (1994)

"Vikingligr Veldi" se puede considerar como el primer álbum de los noruegos Enslaved, aunque previamente ya habían grabado el E.P. "Hordanes Land", así como algunas Demos y un Split con Emperor. La banda es formada por Ivar Bjørnson y Grutle Kjellson en 1991, cuando únicamente contaban con 13 y 17 años respectivamente.

Desde un primer momento Enslaved deja claro que no va a ser una banda más del movimiento del Black Metal noruego, sino que marcan diferencias respecto al resto de bandas. Lo que hace especial a Enslaved es sin duda la apuesta musical de la banda, aunque también hay que reseñar que siempre se mantuvieron al margen del llamado "Inner Circle" del Black Metal.

A nivel musical, a Enslaved se les catalogó como Black Viking Metal, y esa etiqueta la han ido arrastrando a lo largo de los años. Desde mi punto de vista, es una etiqueta que tiene más peso por la temática de las letras que por la propia música en sí, aunque canciones como "Midgards Eldar", son capaces de transmitir sensaciones que nos hacen retroceder mil años a la vieja Escandinavia.

"Vikingligr Veldi" es un disco de puro Black Metal, pero al mismo tiempo, con un sentimiento y un toque atmosférico sobrecogedor. Las canciones del álbum son muy largas, y cuatro de ellas superan los 10 minutos de duración. Únicamente "Heimdallr" se queda en algo más de seis minutos.

La mayoría de los riffs del tema son pegadizos y en ningún momento se sienten repetitivos. Son riffs que podrías escuchar durante vueltas y vueltas sin cansarte de ellos. Las composiciones son muy dinámicas, y nos van llevando de parte en parte de manera natural.

Otro de los adjetivos que mejor describen al álbum es el de épico. Este álbum derrocha épica por los cuatro costados, gracias en gran parte a unos sutiles arreglos de teclado, que en contadas ocasiones se encuentran en un primer nivel de la producción, pero que aportan muchísimo empaque a la música.

La producción en general es bastante decente para lo que se puede esperar de un disco de Black del año 1994, y encima siendo el primer álbum de una banda. Las voces están grabadas a un volumen algo más bajo de lo habitual, aunque creo que es algo buscado adrede. El caso es que tampoco hay poco protagonismo en las voces, y se utilizan como un instrumento más en las canciones. La producción corre a cargo de Pytten, omnipresente productor en multitud de álbumes de Black de los 90.

No es posible destacar unas canciones sobre las demás, pero me gustaría hacer un pequeño comentario sobre ellas.

"Lifandi Liv Undir Hamri" es la canción que abre el fuego. Sorprende un poco que es en esta canción, en la única en la que los teclados tienen un peso protagonista durante algunas partes del tema, y que me recuerda un poco al sonido Emperor. Por lo demás, un temazo muy melódico ideal para comenzar el álbum.

"Vetrarnótt" es un auténtico cañonazo. Una canción 100% Black Metal con riffs que transmiten un sentimiento increíble. Es un tema realmente apabullante, avasallador, y con un gran trabajo en las voces por parte de Grutle, que en este álbum canta realmente grave.

"Midgards Eldar", posee una larga intro que relaja la tensión de "Vetrarnott". Es un tema épico, evocador, que va evolucionando en la canción más compleja del álbum, aunque no por ello difícil de escuchar. Multitud de partes unidas con maestría, que en ningún momento te hace perder la sensación de estar en la misma canción. Incluso hay algunos experimentos con "samplers" que quedan realmente bien.

"Heimdallr" arranca con un furioso riff de Black Metal, que quizá deja entrever algo del trabajo que posteriormente plasmarán en su siguiente álbum "Frost". El tema no se queda ahí, y hacia la mitad del tema hay un cambio, que nos mete en un ritmo mucho más melódico, con un ritmo de batería que te deja con la boca abierta.

"Norvegr" es el tema instrumental que cierra el álbum. Como no podía ser de otra manera, es un tema melancólico, que transmite sensación de conclusión y que incluye alguna sorpresa como un pequeño cambio con un ritmo bastante progresivo hacia la mitad del tema, aunque rápidamente vuelve a su ser como larga "Outro" del álbum.

Creo que podría estar dando vueltas a los mismos argumentos durante un buen rato, únicamente para llegar a la misma conclusión. Estamos ante un álbum memorable, que iniciaría una de las carreras musicales más excitantes de todas las que he tenido el placer de escuchar, porque Enslaved es una banda que en todos y cada uno de sus lanzamientos ha sabido evolucionar e ir creando un estilo propio, único e inconfundible, y es por eso que se ha convertido en una de mis bandas favoritas de todos los tiempos.

La formación que graba el álbum:

Grutle Kjellson: Voces, Bajo
Ivar Bjørnson: Guitarras, Teclados, Programación
Trym Torson: Batería

Nota Final: 9/10