martes, 8 de mayo de 2012

Hecate Enthroned - Miasma (2001)

Para los que no conozcan nada de esta banda, os pongo un poco en antecedentes. Hecate Enthroned se forma en Gran Bretaña en 1993 con el nombre de Daemonum, pero antes de grabar su primera Demo, "An Ode For A Haunted Wood", cambian el nombre por el de Hecate Enthroned.

En sus orígenes y durante los primeros discos, la banda siempre estuvo marcada por las constantes comparaciones con los famosos Cradle of Filth, ambas británicas, ambas practicando Black Metal Melódico (aunque los Cradle incorporaban más toques góticos), y desde luego con una promoción detrás totalmente diferente. Mientras Cradle of Filth fueron creciendo en cada lanzamiento gracias a una buena promoción y a una actitud más transgresora, hábilmente publicitada, Hecate Entrhoned siempre ha permanecido en el underground musical.

Tras la salida del irregular "King of Chaos", un par de años de silencio, y la banda nos ofrece este E.P. llamado "Miasma". Con este tipo de discos, nunca sabes si vas a acertar, ni el objetivo que persiguen. No sabes si son canciones guardadas en el tintero que no entraron en anteriores lanzamientos, o son canciones experimentales que la banda no se ha atrevido a incluir en los discos.

Creo que este "Miasma" tiene un poco de ambas cosas. El álbum abre con "So Called Saviour", una buena canción en una onda más experimental, y unas voces claras que encajan perfectamente con las partes más atmosféricas.

Continuamos con "New Day Emerges", una canción que mezcla progresivamente partes atmosféricas, con riffs de Death Melódico y partes más Black.

"Commence the Chaos" es la clásica cancioncilla instrumental que tanto les gusta meter a este tipo de bandas. Poco más de un minuto de teclados siniestros, con voces también siniestras, lamentos y alaridos de desesperación.

"Desgined the Hate", es una canción bastante estándar, con un riff pegadizo, más o menos afortunado, que no creo que se convierta en tu tema favorito del disco.

"Silenced but for Their Cries (I Am Born Part II)", es uno de esos temas que tenían que estar en la recámara, ya que pega mucho con el estilo que podéis encontrar en los discos "The Slaughter of Innocence" o "Dark Requiems... and Unsilent Massacre". Quizá algo retocado para la ocasión, es un tema de Black Metal melódico y en el que podéis identificar claramente el estilo más clásico de Hecate Enthroned.

Para cerrar el álbum y como pista oculta, tenemos "Buried Alive", una versión de los míticos Venom.

Un lanzamiento, apto sobre todo para los fans de la banda que no se vean afectados por los pequeños intentos de evolución de la banda. Si no les conoces, quizá pueda servirte también como aproximación al grupo. Seis temas para un total de 23 minutos.

La formación que graba el disco:

Dean Seddon: Voces
Nigel Dennen: Guitarras
Andrew Milnes: Guitarras
Dylan Hughes: Bajo
Darren Bishop: Teclados
Robert Kendrick: Batería

Nota Final: 7/10

lunes, 7 de mayo de 2012

Ramones - Subterranean Jungle (1983)

Este es sin duda el disco más difícil en la historia de Ramones. Tras el infierno personal que significó para la banda la grabación de "The End of the Century", y la huida hacia adelante que fue "Pleasant Dreams", la banda estaba en su peor momento. Los problemas con las drogas y el alcohol eran generalizados en todos los miembros y eso se nota en la calidad de las canciones de este álbum.

Para comenzar, este es el disco de Ramones con más versiones de su historia, con un total de tres canciones sobre las doce que trae el disco. Además, como anécdota curiosa comentar que dos ellas son las dos primeras canciones del álbum. "Little Bit O' Soul", la que abre el disco, es la mejor de ellas. "I Need your Love" se queda en correcta, mientras que "Time Has Come Today" de los Chambers Brothers, demuestra lo perdida que andaba la banda en esta época.

La mejor canción del álbum y de hecho, la única que ha perdurado en el repertorio de Ramones a lo largo de los años es "Psychotherapy", que además es la primera aparición de Johnny en los créditos compositivos de las canciones, en esta ocasión junto con Dee Dee.

Si en "Pleasant Dreams" la mayoría de las canciones estaban compuestas por Joey, en esta ocasión es Dee Dee el que asume el peso de las composiciones y a parte de la mencionada "Psichotherapy", es el compositor de la hardcore "Highest Trails Above", "Outsider", "In the Park", "Time Bomb" y "Somebody Like Me", siendo ésta última la mejor de todas ellas. El resto del álbum corre a cargo de Joey, y de su aportación destacaría " My My Kind of a Girl", uno de esos medio-tiempos que tan bien sabía hacer.

Tras la grabación del disco, Marky abandonaría la banda, y Johnny acabaría en coma en un hospital tras una pelea con Seth Macklin del grupo Sub Zero, pero eso ya es otra historia...

La formación que graba el disco:

Joey Ramone: Voces
Johnny Ramone: Guitarra
Dee Dee Ramone: Bajo
Marky Ramone: Batería

Nota Final: 5,5/10

jueves, 3 de mayo de 2012

Summoning - Lost Tales (2003)

Summoning es una banda austriaca bastante desconocida para el público en general, aunque si estás más o menos metido en el mundillo del Metal extremo, es casi seguro que como poco, te sonará el nombre. Formados en 1993, en sus orígenes y hasta 1996, la banda practicaba un Black Metal atmosférico con ritmos épicos, algo más primitivo en "Lugburz", y con una temática en las letras basada en el mundo de J.R.R. Tolkien, es decir, "El Señor de los Anillos", "Silmarilion", etc.

A partir de 1996, tras la salida del disco "Dol Guldur", Summoning comienza a hacer música totalmente atmosférica, introduciendo Samplers en lugar de batería, y dando un toque aún más épico a su música. Este cambio provoca la salida del batería Alexander Trondl "Trifixion", y la banda queda como dúo.

Los miembros originales de Summoning que permanecen hasta hoy día son:
  • Richard Lederer alias "Protector"
  • Michael Gregor alias "Silenius"
Cinco años de espacio entre la salida de "Let Mortal Heroes Sing Your Fame" y "Oath Bound", son muchos años, y no sé si los propios Summoning o la discográfica, deciden lanzar este pequeño E.P. para rellenar el hueco. Consta de dos canciones totalmente diferenciadas entre sí.

Me he decidido a escribir sobre este E.P., especialmente por el tema que abre el disco. "Arcenstone", una canción de la época 100% atmosférica, y que para muchos, entre los que me incluyo, es una de las mejores canciones escritas nunca por Summoning. Fue inicialmente escrita para un proyecto paralelo de Silenius, llamado Mirkwood, pero que finalmente acabó incluyéndose en este E.P. Más de nueve minutos de canción que te permitirá hacerte una idea perfecta de lo que es Summoning hoy en día.

El segundo tema, "Saruman", es una canción que se quedó fuera del disco "Dol Guldur" y que muestra a unos Summoning en el momento del cambio. La verdad es que es una canción que no aporta demasiado, y en la que se echan en falta las guitarras. Además no está remezclada y tiene una producción bastante más deficiente, sobre todo si la comparamos con "Arcenstone".

Al final, es un lanzamiento que puede servir tanto a los fans de la banda, indispensable por "Arcenstone", así como de introducción para la gente que quiera escuchar algo de estos Summoning. Comprar original sólo si se encuentra a un precio baratito, ya que son únicamente dos canciones para un total de 17 minutos.

La formación que grabó el disco:

Protector: Voces, Guitarras, Teclados, Programación.
Silenius: Voces, Teclados, Bajo.

Nota Final: 7/10

lunes, 30 de abril de 2012

Helloween - Keeper of the Seven Keys Part 1 (1987)

Aunque ya hay escritas un montón de opiniones sobre este "Keeper of the Seven Keys Part I", no puedo resistirme a dejar mi reseña sobre él, ya que fue uno de los primeros discos de Heavy Metal que escuché en mi vida, y que provocaron mi gusto y afición por este género musical.

Haciendo una breve introducción, allá por 1987, Helloween ya había editado un primer E.P. llamado "Helloween" y su conocido "Walls of Jericho" con Kai Hansen a la voz. Viéndose éste limitado para cantar y tocar a la vez, enrolan en sus filas a un joven cantante llamado Michael Kiske y con él en sus filas graban este "Keeper of the Seven Keys Part I", que les catapultó a la fama. En este disco la producción es mucho mejor que en el anterior, pero esto les trajo ciertas complicaciones también, pues luego el sonido del directo era muy pobre en comparación con el disco, ocasionando que las críticas de sus conciertos fueran bastante negativas, e hizo que a Helloween se les pusiera la etiqueta de ser una banda de estudio. Las composiciones corren en su mayoría a cargo del propio Kai Hansen, aunque los solos de las canciones se reparten prácticamente a partes iguales entre los dos guitarristas, amén de las partes en las que doblan los punteos.

El disco posee sin duda algunos de los clásicos más famosos de Helloween, como por ejemplo:

"Future World": Es sin duda una gran canción y un fijo en todos sus conciertos. El comienzo que hace Helloween en sus directos, con una intro que va acelerando hasta empalmar con el riff de inicio de la canción es sin duda emocionante. Esta canción expresa sin duda la faceta más directa y melódica de Helloween.

"Halloween". Este es el temazo del disco. Una pieza de nada menos que 13 minutos compuesta por Kai Hansen, y que tiene pasajes auténticamente brillantes y que tiene interesantes cambios a lo largo de la misma. De una versión reducida de la canción se editó un vídeo musical. En el Keeper 2, nos encontramos la réplica por parte de Michael Weikath con otro tema de 13 minutos que da nombre a estos discos.

Del resto del álbum cabe comentar que únicamente dura 37 minutos, algo corto para los estándares de hoy en día, pero que en esa época era una duración más habitual, (de las que te cabía en una cara de 45'). Básicamente el disco consta de seis canciones, ya que a parte de las dos mencionadas, de las ocho pistas que trae, tanto la primera como la última son las respectivas Intro y Outro del disco.

Así que de los otro cuatro temas comentaré que "Twilight of the Gods" es para mi gusto uno de los mejores y más infravalorados temas de Helloween, que ha quedado en el olvido y apenas han tocado en directo. "I'm Alive", el tema que podríamos decir que abre el disco es también un auténtico cañón, un tema que engancha desde el principio. "A Little Time" compuesta por Kiske, es uno de los temas más famosos del disco, pero personalmente creo que es el más flojo. Por último y como no puede faltar en ningún disco Heavy de los 80 (y diría que de los 90, 2000, etc.), tiene su baladita. En este caso "A Tale that Wasn't Right", compuesta por Weikath y que no me parece que sea para echar cohetes.

La formación que grabó el disco:

Michael Kiske: Voces
Kai Hansen: Guitarras
Michael Weikath: Guitarras
Markus Grosskopf: Bajo
Ingo Schwichtenberg: Batería

Nota Final: 8,5/10

lunes, 5 de marzo de 2012

Edguy - Kingdom of Madness (1997)

En ciertas ocasiones Tobias Sammet, líder y compositor de Edguy, comentó cuando Helloween sacó su "Keeper of the Seven Keys III (The Legacy)", que ese "Keeper III" ya  había sido grabado por los propios Edguy, en clara referencia a que el legado del espíritu de los "Keeper" ya había tenido su continuidad, y desde mi punto de vista, este "Kingdom of Madness" es el disco de Edguy que mejor recoge esas influencias.  

Tras un comienzo prometedor con "Savage Poetry" de unos jóvenes Edguy, en 1997 sacan su segundo disco, este "Kingdom of Madness". Con una produccción algo mejorada pero sin llegar a tener demasiada calidad, Edguy nos presentan estos nueve temas que derrochan buenas melodías y acertados cambios de ritmo.  

Sin duda, Edguy han ido mejorando como músicos a lo largo de los años, pero la espontaneidad y la frescura que destila este disco no lo vamos a encontrar en posteriores lanzamientos, en ocasiones demasiado pomposos. En la parte más positiva tenemos las geniales melodías de las canciones, siendo todas de un nivel más que notable. El uso de los teclados es mucho menos preponderante que en sucesivos discos, y limitan su uso a partes muy concretas. Los puntos más flojos del disco son la producción y las baterías, que pese a cumplir con su cometido, se perciben algo limitadas.  

De las canciones en sí mismas, destacaría:

"Paradise", tema que abre el disco y cuyo riff principal es a medio tiempo pero que acelera en el estribillo dejando una canción muy atractiva.

"Wings of a Dream", clásico tema power, muy rápido y con una estructura que aunque algo típica, funciona a la perfección y que en la parte final nos ofrece unos pasajes muy emotivos.

"Heart of Twilight" rebaja un poco la velocidad del disco, y nos muestra una versión algo más heavy de la banda.

"Dark Symphony" es una pequeña intro instrumental que da paso a "Deadmaker", otro de los temas más heavies del disco.

"Angel Rebellion" es una de mis favoritas del disco. Comienza con una  intro acústica, y poco a poco va acelerando en el riff, y termina de redondearse con un estribillo que es de lo mejorcito del álbum.

"When a Hero Cries". Como os podéis imaginar por el título, es una balada. Está íntegramente tocada con el teclado. Cumple sin más.

"Steel Church", nos vuelve a poner las pilas con un tema bastante rápido y acertado, sobre todo en el estribillo.

Y finalizamos con "The Kingdom", una canción perfectamente asimilada a lo que en los "Keeper" de Helloween pudieron ser las canciones de "Halloween" y la homónima "Keeper of the Seven Keys". Estamos ante un tema de más de 18 minutos de duración. Como podéis suponer, en ese minutaje caben partes de toda índole, y eso es precisamente lo que hay. Un montón de partes muy bien enlazadas, en las que unas te llevan a otras de la manera más natural. Hay partes de la canción que son realmente muy buenas, y desde aquí sólo puedo recomendaros que la escuchéis si es que no lo habéis hecho ya. Aseguro desde ahora mismo que no os aburriréis. 

En resumen, nos encontramos ante un disco que recomiendo escuchar a todos los amantes del heavy/power. No quiero engañar a nadie. No encontraréis cosas novedosas en él, pero si te apetece ponerte un disco de power de vez en cuando, no dejes de intentarlo con éste. 

La formación que grabó el disco: 

Tobias Sammet: Voces, Bajo y Teclados
Jens Ludwig: Guitarra
Dirk Sauer: Guitarra
Dominik Storch: Batería

Nota Final: 7,5/10

 

jueves, 1 de marzo de 2012

Amorphis - Tales From The Thousand Lakes (1994)

Amorphis es una banda finlandesa que formada en 1990. Comienzan su carrera discográfica en 1992 con la edición de "The Karelian Isthmus", un disco de Death Metal cuya temática lírica está basada en un campo de  batalla de la historia finlandesa.

Dos años más tarde, en 1994, sale al mercado "Tales From The Thousand Lakes", segundo larga duración de la banda. En él se aprecia una gran evolución en las composiciones. El estilo se va alejando del clásico Death Metal y se adentra en terrenos más melódicos, incluyendo  elementos folk, progresivos y pequeños toques setenteros que ya no les abandonarán durante el resto de su carrera. Ahondando en esta evolución, la banda comienza a incluir voces limpias en contraste con las voces guturales, siendo de las primeras bandas en practicarlo, consiguiendo que este disco se haya convertido en un auténtico clásico imprescindible en la historia del metal extremo. El concepto del álbum, está basado en una recopilación de poemas épicos finlandeses, el Kalevala, y gran parte de las letras están extraídas y adaptadas del libro.

A lo largo de los diez temas que componen el álbum nos encontramos todos los ingredientes que hemos comentado. Tras la intro "Thousand Lakes", llega "Into Hiding", con un riff principal basado en una melodía con tintes árabes, y que mezcla ritmos Death con partes Doom, así como las voces guturales con las limpias que en este disco corren a cargo de Ville Tuomi como músico invitado. En posteriores discos Amorphis incorporará a un cantante, centrándose Tomi Koivusaari únicamente en las guitarras. "The Castaway" abunda mucho más en el folk, mientras que "First Doom" es un tema mucho más cañero de puro Death Doom. "Black Winter Day" es un tema muy atmosférico que da paso a "Drowned Maid" y "In The Beginning", dos de las canciones más melódicas del disco, para volver a un tema más Doom en "Forgotten Sunrise".

Finalizando ya, en "To Fathers Cabin" nos encontramos con los pasajes más psicodélicos del album, y cierra el disco una fantástica "Magic and Mayhem" que deja un gran sabor de boca y que resume a la perfección lo que es éste "Tales From the Thousand Lakes".

Sin duda uno de los discos que innovaron el Metal en los 90 y que demostró que es posible fusionar estilos que a priori totalmente alejados entre sí.

La formación que graba el disco:

Tomi Koivusaari – Voces, Rhythm guitar
Esa Holopainen – Lead guitar
Olli-Pekka Laine – Bajo
Jan Rechberger – Batería
Kasper Mårtenson – Teclados

Ville Tuomi - Voces limpias y narración (Músico invitado)

Nota Final: 9/10


miércoles, 18 de enero de 2012

Helloween - Keeper of the Seven Keys Part II (1988)

Tras la edición en 1987 del "Keeper of the Seven Keys Part I" que ya comentamos aquí en su día, la popularidad de Helloween estaba por las nubes, y la creatividad de la banda en pleno apogeo. La consecuencia lógica de estas circunstancias resultó ser que el nuevo álbum fuese tomado como la continuación del anterior, y de esta manera aprovechar el éxito de público y crítica que había tenido el "Keeper I". De hecho, creo que este es el disco de Helloween más vendido de la historia.

Si el primer "Keeper" había sido en su mayoría fruto de las composiciones de Kai Hansen, en este segundo álbum, es la mano de Michael Weikath la que se aparece detrás de la mayoría de los temas. Esta dualidad generó que en ocasiones los propios fans se declaraban más proclives a uno u otro guitarrista en función de cuál de los dos álbumes les gustaba más.

El caso es que este "Keeper of the Seven Keys Part II" es otro discazo, al menos al nivel de la primera parte. Yo no podría decantarme claramente por ninguno de los dos, ya que ambos discos tienen canciones únicas e irrepetibles, aunque si tuviese que escoger creo que me quedaría con éste.

Entrando de lleno al álbum, hay una canción que sobresale del resto en cuanto a popularidad, y es el archiconocido y cientos de veces versionado "I Want Out". Desde luego, esta canción es un auténtico temazo, pero no es ni de lejos la mejor del álbum, y tras ser literalmente achicharrada en radios, recopilatorios, tributos y pubs, es un tema que ya superó mi límite de escuchas, algo parecido a lo que le ocurrió al "2 Minutes to Midnight" de Iron Maiden.

Siguiendo con el ranking de popularidad, tenemos la brutal "Dr. Stein", que al igual que "I Want Out", también fue elegida como single del álbum. He de reconocer que siempre he sentido debilidad por este tema y por sus bonitas melodías, especialmente las del puente. "Eagle Fly Free", el tema que abre el álbum, es otro derroche de melodía, y posee uno de los mejores estribillos del álbum. Da gusto escuchar los agudos a los llega Michael Kiske durante su interpretación. Estos tres son las canciones que han sobrevivido en el repertorio en directo de la formación actual.

"Rise and Fall" es una de las típicas canciones de Helloween, rápida, divertida, repleta de melodías dobladas y algunos samplers que resultaban innovadores en su época. Un poco al igual que ocurrió con "Twilight of the Gods" en el primer "Keeper", en esta ocasión también hay un tema que ha sido infravalorado, y es "March of Time". Una canción que de haber sido escogida como single, seguramente hubiese sido mucho más conocida y tocada en directo.

En un segundo escalón, tenemos los dos temas compuestos por Kiske. "You Always Walk Alone" y "We Got the Right" llevan un rollo más rockero y algo más lento. De las dos me quedo con la segunda, ya que "You Always Walk Alone" me parece la peor canción del álbum.

Y llegamos al final de la crítica y del álbum con la canción que da nombre a los dos lanzamientos. "Keeper of the Seven Keys" es la auténtica obra maestra de Helloween. Una canción de más de trece minutos, épica, intensa, evocadora, y poseedora de unas melodías arrebatadoras. Es imposible no emocionarse escuchando este auténtico himno.

La parte negativa de este álbum, no es nada que tenga que ver con su música, sino lo que ocurrió con la banda a raíz del éxito conseguido. Las presiones externas, y la orientación más comercial pretendida por algunos miembros, provocaron la marcha de Kai Hansen de Helloween y la banda nunca volvió a ser la misma.

La formación que graba el disco:

Michael Kiske: Voces
Kai Hansen: Guitarras
Michael Weikath: Guitarras
Markus Grosskopf: Bajo
Ingo Schwichtenberg: Batería

Nota Final: 9/10