lunes, 14 de agosto de 2023

Vision Divine - When All the Heroes Are Dead (2019)

Octavo álbum de las huestes de Olaf Thorsen, y que tras siete años de silencio respecto a su anterior
lanzamiento, demuestran que la banda sigue muy en forma pese al paso de los años y unos cambios de formación que en general han sido a mejor. 

En este aspecto, el más llamativo vuelve a ser el cambio de vocalista. Una vez más, Fabio Lione abandona el barco, y es sustituido con bastante éxito por un semidesconocido Ivan Giannini. La otra novedad es la incorporación del omnipresente Mike Terrana a la batería, aunque en el momento de escribir estas líneas, ya había dejado también la banda, con lo que supongo que será el único álbum que grabará con Vision Divine

Entrando en materia musical, Vision Divine vuelve a presentarnos un álbum donde mezclan con su maestría habitual, estilos que van desde el consabido Power Metal con pasajes progresivos, el Hard Rock y el Heavy más tradicional. 

El álbum abre con una intro orquestal con unas melodías sencillas pero muy emotivas y que augura buenos presagios, dando paso al que fue el segundo single del álbum, "The 26th Machine", un alegato a las inteligencias artificiales que cada vez están más presentes en nuestro día a día. Se trata del típico tema de corte Power, con un estribillo muy pegadizo donde Ivan Giannini se presenta con un buen registro , aunque cuando tira mucho hacia agudo no termina de encandilarme. 

"3 Men Walk On The Moon" fue el primer adelanto del álbum, y para mí, es uno de los puntos álgidos del álbum. Un tema muy variado, con una atmósfera que acompaña perfectamente al concepto de la odisea de los primeros seres humanos que pisaron la luna (aunque fuesen dos y no tres). El tema está adornado por unos grandes solos, al igual que el resto del álbum, donde Olaf Thorsen se muestra bastante polifacético y hace un buen despliegue de técnicas más allá de sus archiconocidos Sweep picking. 

"Fall From Grace" es una canción más a medio tiempo, donde destaca el buen hacer de Ivan Giannini a las voces, y con un registro en medios que creo que deberían aprovecharlos un poco más. 

La sección media del álbum es quizá la que menos me emociona, con un tema bastante estándar como "Were I God", "When all the Heroes are Dead" en la que destaca la sección solista del tema, y "While the Sun is Turning Black", la habitual balada, que sin ser de las malas, no aporta gran cosa.

La cosa remonta, y de qué manera, en los últimos cuatro temas del álbum, a cuál mejor. "The King of the Sky" es el típico cañonazo Power que Vision Divine borda. Riffs a la velocidad de la luz, unas melodías de voz y unos coros muy bien armonizados, y rematados por un estribillo muy melódico, que deja un tema sencillo, directo y muy redondo. 

"On the Ides of March", que rememora el asesinato de Julio César, posee un enigmático riff de corte progresivo con unas imaginativas líneas vocales, y que desemboca en uno de los mejores estribillos del disco. 

"300" comienza con una siniestra melodía de teclado, cuyo ambiente rápidamente es retorcido por un rápido ritmo de batería. El tema es una nueva muestra de buen hacer musical, con mucho gusto en las melodías, y donde destacan las buenas armonías en los coros. 

Finaliza el álbum con "The Nihil Propaganda", un tema que enlaza con las preciosas melodías de la intro del álbum, dando esa sensación de concepto que da ganas de pincharse de nuevo el disco. 

Sin duda es un álbum digno de ser escuchado, y donde Vision Divine mantienen un buen nivel en su discografía. 

La formación que graba el álbum:

Ivan Giannini: Voces
Olaf Thörsen: Guitarra
Federico Puleri: Guitarra
Andrea "Tower" Torricini: Bajo
Alessio Lucatti: Teclados
Mike Terrana: Batería

Nota Final: 8/10



jueves, 15 de julio de 2021

Nevermore - Dead Heart In A Dead World (2000)

El año 2000 nos dejó otro buen disco de Nevermore, aunque con el paso de los años, no ha quedado entre los favoritos de los fans de la banda. Personalmente, a mí es un disco que me gusta bastante, aunque no llegue al nivel de otros de sus álbumes. 

En esta ocasión, a diferencia de los dos álbumes anteriores, la formación prescinde de un segundo guitarrista, y vuelve a presentarse como cuarteto, encargándose Jeff Loomis de todas las líneas de guitarra. 

Entrando en harina, el álbum abre el fuego con "Narcosynthesis" y su poderoso riff marca de la casa, alternando con un estribillo en una clave más moderna que funciona a la perfección. El tema evoluciona hacia una segunda parte más lenta, con un gran solo que hará las delicias de los amantes del buen guitarreo.

La producción y los arreglos en el disco, tienen un toque bastante moderno para la época, con algún toque incluso industrial que no hacen de menos al conjunto. 

El segundo corte, "We Disintegrate" es un tema algo más accesible y melódico que el primero. Con una larga entrada, nos deja un riff en el que destacan unos agudos de Warrel Dane, que nos recuerdan a su trabajo en Sanctuary. Desafortunadamente, apenas lo vuelve a usar en todo el disco, dejándonos con las ganas de más, ya que alternándolos con los tonos más habituales en los que cantaba en Nevermore, creo que hubiesen dado mucho juego en otros temas. Las preciosistas líneas vocales del estribillo, junto a unos acertados coros, consiguen darle un efecto hipnótico y muy melódico.

El ritmo del álbum, decae levemente con el siguiente par de temas. "Inside Four Walls" es un medio tiempo de corte progresivo, con algunos ambientes bastante siniestros, y un gran solo, pero que no está entre los cañonazos del disco. Algo parecido, aplica para "Evolution 169", un tema lento y denso, que desahoga en un buen estribillo. 

El siguiente trío de temas, vuelve a pisar el acelerador, cada uno de ellos a su manera. "The River Dragon Has Come" es un tema muy variado, con diferentes secciones rítmicas, de las que me gusta mucho la parte instrumental donde va el solo. Mencionar de nuevo, los agudos de Warrel Dane en la parte final del tema, y que ya no volveremos a escuchar. Tendría que repasar el "Enemies of Reality" para recordar si ahí los mete por última vez. 

"The Heart Collector" es una balada muy pegadiza y un tema que rápidamente se convirtió en emblemático de la banda. De hecho, en este disco, diría que hay una proporción de temas lentos, un poco más elevada de lo habitual en los discos de Nevermore. El trío ganador concluye con "Engines of Hate", poseedora de algunos de los mejores ritmos del disco, y al que favorece la buena producción del álbum.

"The Sound of Silence" descoloca un tanto al inicio, al escuchar los míticos acordes del tema de Simon & Garfunkel,  pero rápidamente desaparece el manto, y da paso a un tema que no termina de decir demasiado. 

Hacia el final, de nuevo tenemos dos temas lentos, "Insignificant" con buenas líneas tanto en el riff como en el estribillo, aunque con una estructura algo simple, y "Believe in Nothing" que fue el single escogido en su momento. Es una bonita canción, muy redonda, y con los ingredientes necesarios para intentar captar la atención del mainstream. 

El álbum finaliza con el tema que da nombre al disco. Quizá es el tema más progresivo, en el aspecto en que tiene bastantes partes diferentes, aunque no me parece que esté a la altura de las mejores canciones del disco. 

En conclusión, estamos ante un buen álbum, disfrutable y con recorrido, de una banda que aún no había dado lo mejor de sí misma.

La formación que graba el álbum:

Warrell Dane: Voces
Jeff Loomis: Guitarra
Jim Sheppard: Bajo
Van Williams: Batería

Nota Final: 8/10



lunes, 12 de noviembre de 2018

Nevermore - The Obsidian Conspiracy (2010)

Último disco de Nevermore antes de su separación en 2011, tras realizar la gira de presentación del álbum. Las tensiones en la banda llevaron a Jeff Loomis y a Van Williams a marcharse de Nevermore, dejando a Warrel Dane y a su inseparable Jim Sheppard como únicos miembros de la banda.

Este malestar se ve claramente reflejado en un disco que queda muy lejos del nivel alcanzado en su anterior "This Godless Endeavor", sin duda la obra maestra de Nevermore en toda su carrera. Tras cinco años en el que únicamente habían sacado el directo "The Year of the Voyager", llega al mercado este "The Obsidian Conspiracy" que no cumple con la mayoría de las expectativas creadas a su alrededor. Es interesante remarcar que tanto Jeff Loomis como Warrel Dane, habían sacado sendos discos en solitario en 2008, con lo que el esfuerzo a nivel compositivo no fue tan largo como cabría esperar.

Detrás de una buena portada, y un cuidado artwork, encontramos un álbum con unas composiciones menos ambiciosas y sencillas que en anteriores lanzamientos. De hecho, se percibe un acercamiento hacia sonidos más modernos, riffs más simples y directos, y en general, canciones más orientadas al mainstream, sin perder de vista que Nevermore no es una banda sencilla de escuchar.

El álbum abre con "The Termination Proclamation", que arranca con un riff 100% marca de la casa, y que podría haber sido augurio de un gran álbum. Con los elementos clásicos de Nevermore como el gran trabajo de Jeff Loomis en el guitarreo, nos encontramos con un auténtico coitus interruptus tras apenas tres minutos de duración, dejando la sensación de que este tema podría haber sido mucho más.

Este es uno de los problemas de este álbum, y es que parece que hay canciones que no han tenido el desarrollo adecuado, y no las han dejado crecer o madurar, no sé si producto de las prisas o por una decisión buscada, que perseguía el objetivo de llegar a más audiencia.

De hecho el cambio de productor pudiera ir encaminado a ello, ya que me extrañaría que Andy Sneap hubiese permitido a Nevermore desaprovechar de esta manera un tema como este. El productor escogido en esta ocasión es Peter Wichers guitarrista de Soilwork, y que ya había sido el productor del álbum en solitario de Warrel Dane en 2008, aunque el propio Sneap se encarga de mezcla y máster. El caso es que nada que criticar al sonido del disco.

Tras el abrupto final del primer corte, sigue "Your Poison Throne", un tema que sin ser soberbio, mantiene el nivel y que muestra el cariz más melódico de este álbum respecto a los anteriores. La principal pega que le encuentro es la cantidad de veces que se repite el "Rise!", que acaba resultando algo cansino. 

"Moonrise (Through Mirrors of Death)" es uno de los momentos estelares del álbum. El tema se sustenta sobre uno de los mejores y más dinámicos riffs del álbum, aunque recuerda quizá demasiado al riff de "Narcosynthesis". Pese a ser de nuevo un tema cortito de 4 minutos, el desarrollo del mismo, esta vez sí es completo. Destaca el esfuerzo melódico en las mejores líneas vocales del álbum, y un gran trabajo de Van Williams en la batería. 

Tras este subidón, llega el primer bajón importante del álbum con "And the Maiden Spoke" que peca de un exceso de contrastes con líneas vocales lentas y sobreproducidas, cantadas sobre un riff furioso y un tanto esquizofrénico, y un estribillo de lo más ramplón, que lejos de servir de desahogo, te hunde un poco más en la vorágine de un tema poco claro.

Remonta de nuevo el vuelo con el tema más comercial del álbum, que por supuesto fue el escogido para el vídeo correspondiente. Más que un tema de Nevermore, parece encajar más en el rollo del álbum en solitario de Warrel Dane. En cualquier caso, y pese al tufillo comercial, es un tema con pegada, y que cumple su función a la perfección.

A partir de aquí, el álbum cae en una dinámica un tanto extraña, y da la sensación de bajón generalizado, entre otras cosas por la multitud de partes limpias y lentas. La balada "The Blue Marble and the New Soul" es un tema que al escucharlo, parece estar esperando a que tras la calma arranque la tempestad, pero ese subidón no llega, y la distorsión del último tramo no es suficiente para levantar el tema y llevarlo a un mejor nivel.

"Without Morals" es otro tema que podría haber sido escogido como single, ya que es de los más melódicos del disco. De nuevo, no es mal tema, pero para ser un disco de Nevermore, con uno o dos temas de este tipo es más que suficiente, y parece que la banda cae en la autocomplacencia de repetir la fórmula del mainstream.

"The Day You Built the Wall" vuelve a cortar el ritmo con el exceso de partes limpias, y con un riff que suena en exceso a metal moderno, salvando únicamente el solo del tema. Durante todo el álbum se pueden sacar cosas en claro, principalmente el trabajo del bueno de Loomis a las guitarras y del feeling de Van Williams a la batería, pero esto no es suficiente para que el disco llegue a más. "She Comes in Colors" repite la fórmula del comienzo con guitarras acústicas, aunque afortunadamente pasa a un riff bastante acertado aunque desaprovechado por unas líneas vocales que no están a la altura.

Por suerte, el cierre del álbum con "The Obsidian Conspiracy" es bastante más inspirador, con un tema más en la onda de los Nevermore clásicos, con unos cambios de ritmo brutales y un trabajo espectacular en la sección rítmica.

En fin, luces y sombras para el final discográfico de una gran banda como Nevermore, que ya nunca podrá volver a reunirse tras el triste fallecimiento de Warrell Dane en diciembre de 2017.

La formación que graba el álbum:

Warrell Dane: Voces
Jeff Loomis: Guitarra
Jim Sheppard: Bajo
Van Williams: Batería

Nota Final: 7/10

martes, 14 de agosto de 2018

Enslaved - Below The Lights (2003)

Hoy nos vamos a enfrentar con el que probablemente es uno de los álbumes más peculiares, e incluso diría que único, en toda la discografía de Enslaved. La salida de Roy Kronheim, motivada por las discusiones en la dirección musical que debía tomar la banda, mejora el ambiente en el seno de Enslaved, y esa relajación se deja sentir en este álbum. No obstante, no deja de ser un periodo complicado, ya que durante la grabación del álbum, ya se sabía que Dirge Rep abandonaría la banda.

Si el anterior "Monumension", que ya comentamos aquí en su día, pecaba por ser un tanto desigual, este "Below The Lights" destaca precisamente por lo contrario. La solidez y el empaque de las nuevas composiciones es brutal, y todos los temas son sobresalientes.

Con respecto a "Monumension", podríamos decir que este disco sigue un tanto la senda abierta por "Convoys To Nothingness", principalmente en las atmósferas que ofrecen los temas, y es que si hay un término que puede definir este álbum es precisamente ese; atmosférico. No se me ocurre ningún otro álbum de Enslaved que suene tan denso, tan épico y tan atmosférico como éste.

Desde el comienzo inigualable de "As Fire Swept Clean The Earth", la escucha del álbum nos encapsula y aísla del mundo exterior, y sin ser un disco conceptual, nos ofrece un viaje musical en el que unas partes llevan a otras, generando una experiencia única.

El álbum ofrece algunos elementos novedosos como la proliferación de las voces limpias por parte de Grutle, que sin ser un experto en ellas, se lanza a las tablas y hace un trabajo más que satisfactorio. En la mente de la banda, ya estaba la idea de complementar a Grutle con un cantante que hiciese las voces limpias, tal y como ocurrió en el siguiente álbum con la incorporación de Herbrand Larsen.

La incorporación de Arve Isdal (a.k.a. "Ice Dale"), también le da un aire nuevo a las partes solistas. Sin ser un guitarrista supervirtuoso, tiene un estilo bastante definido que complementa a la perfección el universo Enslaved, y diría que también benefició a la banda en cuestión de imagen y presencia en directo.

Dentro de este trabajo sobresaliente, no puedo dejar de destacar algunos momentos estelares que me gustan especialmente, como la melancolía que emana de las evocadoras melodías de "As Fire Swept Clean The Earth", dejando su impronta en el comienzo del disco, y condicionando el resto de la escucha de este álbum tan especial.

"The Crossing", que puede ser la canción más completa del disco, y de alguna manera precursora del sonido "Isa" en las partes más atmosféricas, y sobre todo "Queen of Night", posiblemente la canción más progresiva del álbum, llena de contrastes entre las diferentes partes, y en la que destaca el solo brutal que se marca Arve Isdal.

No faltan en el álbum algunas piezas más dinámicas como "The Dead Stare" o la indefinible "Havenless", con unos ritmos brutales e hipnóticos.

La verdad es que de cada canción se pueden destacar partes que te pondrán los pelos como escarpias, y de hecho, estoy convencido que cada oyente tendrá entre sus favoritas diferentes canciones. Es más, según la época, mis favoritas del álbum han ido cambiando, algo que solo consiguen los álbumes realmente completos.

A partir de "Below The Lights", la banda entraría en una nueva fase con el lanzamiento de "Isa", quedando este álbum como un puente entre dos épocas de Enslaved, y con ese sentimiento único que indicábamos al inicio.

La formación que graba el álbum:

Grutle Kjellson: Voces, Bajo
Ivar Bjørnson: Guitarra, Teclados
Ice Dale: Guitarra
Dirge Rep: Batería

Nota Final: 10/10

jueves, 9 de agosto de 2018

Megadeth - The System Has Failed (2004)

El preámbulo de este álbum, pasa por 2002, cuando Dave Mustaine hacía oficial el cese de actividad de Megadeth debido a una lesión en su brazo. Según comentaba él mismo, los médicos le diagnosticaron un largo proceso de recuperación de unos dos años, y le dijeron que quizá no podría volver a tocar la guitarra. El anuncio, coincide más o menos con la peor época personal de Mustaine en relación a sus adicciones, con lo que el fin de Megadeth parecía una realidad.

El caso es que una rápida mejora con la rehabilitación, y una súbita conversión al cristianismo, provocan que Mustaine reemprenda la marcha compositiva cuyo desenlace es este "The System Has Failed".

Inicialmente este álbum iba a ser un proyecto en solitario, pero por un asunto contractual, fue obligado a sacarlo bajo el nombre de Megadeth. Para la grabación contrata músicos de sesión, entre los que destaca el mítico Chris Poland, que recordemos había grabado los dos primeros discos de Megadeth, y el versátil Vinnie Colaiuta, en una de sus pocas incursiones en el mundo del Metal. El bajo correría a cargo de un desconocido Jimmie Lee Sloas, siendo así el primer álbum de Megadeth que no contaría con la presencia de David Ellefson.

En este álbum se aprecia una franca mejora respecto a los anteriores lanzamientos, y de alguna manera hay una vuelta al Thrash Metal, aunque sigue habiendo algunos temas más orientados al Mainstream y también alguna que otra falta de ideas y temas de relleno.

El disco abre de forma correcta con "Blackmail The Universe", que sin ser un temazo, cumple con los riffs y con un buen trabajo a las guitarras. La cosa se tuerce un poco con "Die Dead Enough", un tema blandito que fue escogido como single y que tiene un vídeo bastante triste en el que únicamente sale Mustaine, como queriendo dejar claro que el disco es "suyo"... El guitarreo del final mejora un poco una canción que ya viene lastrada por un comienzo muy flojo, con unos arreglos de teclado que no hacen ningún bien al tema.

"Kick the Chair" es el tema que plasma en sus letras el concepto del disco. Es una buena canción que recuerda, quizá demasiado, a los buenos tiempos, y es que dentro de todo suena un poco a refrito de temas antiguos. Especialmente apreciable en las rítmicas de la parte del solo, que son muy parecidas a las del "Tornado of Souls".

"The Scorpion" es un tema que cae de lleno en el mismo saco que el "Blackmail The Universe". Un gran estribillo con unas buenas líneas vocales, se ve estropeado por una parte de estrofas regular y bastante repetitiva. Este defecto se repite a lo largo del álbum, y es que algunos temas se hacen algo repetitivos y cansinos, lo que entronca con esa falta de ideas que comentábamos antes.

La parte central del álbum es para mi gusto la mejor. "Tears in a Vial" es un tema que va a más con el paso de los minutos, y en el que hay un un solo que me encanta. "I Know Jack" es una pequeña intro con unas voces en off que da paso al que sin duda es el temazo del álbum, "Back in the Day". Un pepinazo de apenas tres minutos y medio, de esos temas redondos en los que todo fluye con sencillez, y que alterna caña con excelentes melodías.

A partir de aquí, el álbum cae en una dinámica de altibajos, tanto entre las diferentes canciones, como en las propias canciones en sí. Por ejemplo, "Something That I'm Not" tiene un buen estribillo y un buen solo, pero un riff simplón y repetitivo. Comentar a modo de curiosidad la colaboración en las voces de su hijo Justis, cuando contaba apenas 12 años.

Otros temas, como "Truth be Told", parecen abusar del corta pega de trozos que probablemente Mustaine tenía guardados en la recámara a lo largo de los años. Entiendo que este mismo comentario se le puede aplicar a la mencionada "I Know Jack" o a "Shadow of Deth". Partes de temas inacabados que se acaban convirtiendo en una especie de interludios totalmente prescindibles, especialmente el segundo de ellos.

De esta parte final rescataría "Of Mice and Men", con un riff bastante inspirado y unos pequeños cambios de ritmo que le dan el toque justo de variedad. Una lástima el pobre sabor de boca que dejan la mencionada "Shadow of Deth" y "My Kingdom". Hubiese sido más positivo para el global del álbum dejarlo en 10 canciones.

Podemos concluir indicando que fue un regreso a las tablas más que decente por parte de Megadeth. No será el álbum favorito de ningún fan, pero sin duda es disfrutable.

La formación que graba el álbum:

Dave Mustaine: Voz, Guitarra
Chris Poland: Guitarra
Jimmie Lee Sloas: Bajo
Vinnie Colaiuta: Batería

Nota Final: 7/10

lunes, 19 de febrero de 2018

In Flames - Clayman (2000)

Aprovechando el final de siglo, los suecos In Flames sacaron este álbum con el objetivo claro de dar un salto más en la popularidad de la banda. Siguiendo la estela del imprescindible "Colony", con la misma formación, mismo equipo productor y mismo estudio, la banda firma otro gran álbum, aunque alejándose cada vez más del Death y añadiendo un toque algo más comercial en algunos temas.

El mejor ejemplo lo encontramos en "Only For The Weak", un tema a medio tiempo que invita al headbanging pero que poco tiene que ver con lo que eran In Flames antes de este álbum. Ojo, que a mí la canción me parece un temazo e ideal como single, pero la gente que seguía a In Flames desde los primeros tiempos, empezaba a preguntarse qué derroteros estaba siguiendo la banda.

De hecho este álbum, puede ser considerado como el punto de inflexión entre los "antiguos" y los "nuevos" In Flames, aunque creo que desde hace un par o tres de álbumes, habría que aportar una nueva etiqueta para catalogar a los "últimos" In Flames, donde lo que era un coqueteo con el Metal alternativo, se ha convertido casi en la base del nuevo estilo.

Canciones como "Bullet Ride" o "Square Nothing" guardan cierta semejanza con el "Ordinary Story", que fue el single de su anterior "Colony", para lo bueno y para lo malo. Temas que alternan la fuerza de las melodías dobladas, ritmos bastante Heavys, la caña propia del Death y unas estrofas blanditas, con las voces limpias de Anders Fridén, que por cierto no son su fuerte. En general, encuentro al bueno de Fridén un vocalista bastante limitado, tanto en directo como en estudio, aunque en este último siempre se pueden tapar mejor las carencias. El caso es que frontman funciona bien, así que supongo que eso es parte de su permanencia en la banda.

En la sección más cañera de este "Clayman" tenemos por ejemplo "Pinball Map", un temazo repleto de energía que desemboca en un estribillo un tanto diferente, pero que no desluce el resultado final. Durante el tema se pueden escuchar algunos arreglos electrónicos que quedan muy bien, y que poco a poco la banda fue incluyendo más y más en sucesivos lanzamientos.

"As The Future Repeats Today" y "Clayman" son probablemente los mejores del disco. Son temas que definen a la perfección la mejor cara de los In Flames de esos años, con caña y melodía sin concesiones, pero al mismo tiempo dando un pequeño toque de originalidad a los temas, gracias a los arreglos electrónicos que vuelven a utilizar de nuevo durante el estribillo.

En un segundo escalón, podríamos incluir los cuatro últimos temas del álbum. "Brush the Dust Away", "Swim", "Suburban Me" o "Another Day in Quicksand". Buenos temas que poseen los elementos clásicos de la banda y que sin estar de relleno en el álbum, ni mucho menos, tampoco creo que formen parte de los favoritos de prácticamente nadie.

Entre los temas a medio tiempo, destaca por encima de todos, el mencionado single del álbum "Only For the Weak". El tema fue acompañado por un vídeo que auguraba lo peor, gracias entre otras cosas a los uniformes adoptados por la banda (que luego llevarían también a los directos), y esas posturitas con los pies juntos... En fin, si veis el vídeo y no estáis de acuerdo conmigo, lo entenderé, pero estoy seguro que muchos sabéis a qué me refiero. "Satellites and Astronauts" entra en el mismo saco, aunque con mucho menos feeling que el anterior, quedando un tema bastante aburrido.

En resumen, que este "Clayman" puedes verlo como la culminación del estilo de los inicios, o como el primer disco de la cuesta abajo musical que ha sufrido la banda. No obstante, a nivel de popularidad aún les quedaba por crecer, pero eso ya es otra historia.

La formación que graba el álbum:

Anders Fridén: Voces
Jesper Strömblad: Guitarra
Björn Gelotte: Guitarra
Peter Iwers: Bajo
Daniel Svensson: Batería

Nota Final: 8/10

viernes, 16 de febrero de 2018

Persefone - Spiritual Migration (2013)

Hoy quiero hablaros de una de las bandas más interesantes que he descubierto en los últimos años. Se trata de los andorranos Persefone, y su peculiar interpretación de la música que podríamos englobar la etiqueta del Death Melódico Progresivo. Pese a lo exótico de su nacionalidad, el germen de la banda lo crearon Carlos Lozano y Miguel Espinosa, ambos originarios de Albacete (España).

La banda formada allá por el lejano 2001, no ha hecho si no dar pasos de gigante a nivel musical, con cada nuevo lanzamiento hasta este "Spiritual Migration", disco que hasta la fecha y con el permiso del más reciente "Aathma", es su obra maestra.

Es muy difícil describir lo que vamos a encontrarnos en un álbum de estas características, pero acepto el reto de intentarlo, con el objetivo de dar a conocer un disco que se ha convertido en uno de mis favoritos de los últimos años. Sin duda, este "Spiritual Migration" no es un álbum de una sola escucha, ya que las composiciones de Persefone son complejas, y con multitud de exquisitos detalles que solo pueden ser descifrados y disfrutados con las sucesivas escuchas.

Siguiendo el razonamiento de la etiqueta utilizada anteriormente, podríamos decir que el álbum está bajo el amplio paraguas del Death, porque hay multitud de pasajes brutales en los temas en los que además, las voces agresivas de Marc Martins se hacen presentes. En estos mismos pasajes, los Blast Beats de la batería y los potentes riffs, no hacen sino acentuar esta agresividad que siempre tiene su contrapunto en secciones realmente melódicas, y vamos ahí con la segunda de las etiquetas.

Este álbum rebosa melodía por los cuatro costados, y dentro de las partes más cañeras comentadas antes, el regusto de los riffs de Death Melódico más tradicional está presente, pero llevado a un nivel muy superior tanto en ejecución como en composición. Dentro de este apartado de la melodía, es obligado ir más lejos, y mencionar otro punto clave de la música de Persefone, que son los pasajes atmosféricos. La capacidad que poseen los teclados de Miguel Espinosa de transportar al oyente a otra dimensión es increíble, y si a ello le sumas las partes en las que su voz, limpia en este caso, se erige en protagonista, nos da como resultados algunas de las secciones más emotivas y evocadoras del álbum.

Y como no podía ser de otra manera, nos queda la manida etiqueta del Progresivo, pero que en este caso es quizá la más acertada. Un álbum de música extrema, melódico y progresivo a partes iguales. La manera de cómo evolucionan los temas, y éstos a su vez dentro del álbum, es apoteósica. Desconozco si el álbum es conceptual a nivel lírico, pero desde luego a nivel musical a mí me lo transmite al 100%. La ubicación de los temas y los pequeños guiños al inicio del tema "Return to the Source", cierran a la perfección el círculo que se inicia en "Mind as Universe".

A nivel instrumental, el álbum está en un sobresaliente. Los riffs, leads y solos de Carlos Lozano son simplemente increíbles. De nuevo los adjetivos de complejo y melódico, se unen en una simbiosis perfecta para expresar lo que nos ofrece la escucha de "Spiritual Migration". Finalmente, no puedo dejar de destacar las baterías de Marc Mas, que son sencillamente acojonantes, ya que no solo acompañan a estos temazos, sino que suman y mucho, a lo largo de todo el álbum.

La producción, está muy lograda para los medios de los que puede disponer una banda de este tamaño, y todo está cuidado al detalle, con multitud de capas y arreglos que rellenan los temas completamente. Mención especial también para un Artwork que casa totalmente con el concepto del álbum, y que está realizado nada menos que por Travis Smith.

Sé que este álbum podría generar una reseña aún mayor, pero creo que con lo dicho es más que suficiente. Un álbum de matrícula de honor, 100% recomendable y disfrutable.

La formación que graba el álbum:

Marc Martins: Voces
Carlos Lozano: Guitarra
Jordi Gorgues: Guitarra
Toni Mestre: Bajo
Miguel Espinosa: Teclado, Voces
Marc Mas: Batería

Nota Final: 10/10

martes, 23 de enero de 2018

Blind Guardian - Tales From The Twilight World (1990)

Inauguramos las críticas del 2018 rebuscando un poco en el pasado de los alemanes Blind Guardian y comentando este "Tales From The Twilight World", que desde mi punto es su mejor lanzamiento junto al "Somewhere Far Beyond". El álbum es el tercer disco de la banda, y el último que sacaron con No Remorse Records, antes de fichar por Virgin. En este tercer disco la banda se encuentra en plenitud de facultades y en una franca progresión compositiva. De hecho, diría que este álbum posee la mezcla perfecta entre el Speed Metal de los comienzos y ese lado más épico, que ya se haría demasiado habitual a partir del "Imaginations From The Other Side".

La apertura del álbum corresponde a "Traveler In Time", un tema que da una muestra de por dónde van a ir los tiros en los siguientes discos de Blind Guardian. Un tema más complejo, con un desarrollo en ocasiones un pelín confuso, pero con un gran estribillo que arregla cualquier desperfecto anterior. "Welcome To Dying" es un tema sin los artificios del anterior, mucho más directo, y que se convirtió rápidamente en uno de los himnos de la banda.

"Weird Dreams" es una especie de interludio instrumental, pero no penséis en el típico pasaje lento o acústico. No, estamos ante un pequeño tema con algunas partes realmente salvajes.

Y como se suele decir, tras la tempestad viene la calma, y la cuarta pista corresponde a la bella "Lord of the Rings", en el particular homenaje de la banda a la novela que tanto les inspiró. Si recordáis, hubo multitud de rumores que decían que Blind Guardian iba a participar en la banda sonora de la película, e incluso Peter Jackson se interesó por la banda al ser una de las más votadas por Internet por los fans de la saga. La canción no necesita más presentación. Un tema principalmente acústico, pero que mezcla de manera acertada algunos pasajes metálicos que ponen la guinda a una canción, que además es de las pocas aportaciones del bueno de Marcus Siepen a la discografía del combo.

"Goodbye My Friend" retoma la senda del Metal Alemán, con unas baterías realmente potentes y machaconas, y que contrastan a la perfección con unas trabajadas melodías de voz. La labor de los guitarristas en este tema es de lo mejor del disco.

Y con esto llegamos a la madre de todas las canciones de este álbum, y sin duda una de las mejores de la carrera de los teutones. "Lost In The Twilight Hall" es un tema que roza la perfección, con un desarrollo y unos cambios brutales. El tema va fluyendo entre las diferentes partes con la justa medida de lucimiento de André Olbrich, y con un estribillo inmejorable. La colaboración de Kai Hansen a las voces, no hace sino darle un punto extra. A este respecto comentar que lo llamamos colaboración, pero hace unos años salieron unas declaraciones sobre lo que habían pagado al bueno de Kai por sus "colaboraciones"...

A partir de aquí, podríamos pensar que como pasa en muchos álbumes, la cosa decae, pero no es el caso. "Tommyknockers" es un tema de los más cañeros aunque quizá no está tan inspirado como otros en el álbum. Además su ubicación tras el "Lost In The Twilight Hall" no le hace bien a ningún tema. No obstante, es un buena canción, que se caracteriza por las oscuras atmósferas que consigue transmitir. Tanto esta como la posterior "Altair 4" se basan en la novela de Stephen King, "The Tommyknockers".

"Altair 4" es un tema algo raro, en el aspecto que dura algo menos de dos minutos y medio, y que al ir unida a "Tommyknockers" en el concepto, queda como una especie de remate de la anterior, aunque musicalmente no tengan nada que ver. Cierra el álbum otro auténtico pepinazo, llamado "The Last Candle", un tema bastante Heavy y muy melódico, con un estribillo y unos coros memorables.

Comentar finalmente (por si no se nota... :P), que la portada del álbum corre a cargo del mítico Andreas Marschall, siendo la primera de sus muchas colaboraciones con la banda.

Situándonos en aquel lejano 1990, este disco fue innovador y sin duda inspirador para toda la ornada de Power Metal que iría surgiendo en Europa durante la década de los 90, aunque sinceramente no puedo dejar de pensar en unos Blind Guardian mucho más cañeros que muchas de las bandas que siguieron su estela.

La formación que graba el álbum:

Hansi Kürsch: Voces, Bajo
André Olbrich: Guitarra
Marcus Siepen: Guitarra
Thomas "Thomen" Stauch: Batería

Nota Final: 8,5/10

martes, 17 de octubre de 2017

Angra - Freedom Call (1996)

"Freedom Call" es un E.P. que salió tras el mítico "Holy Land" que ya comentamos aquí en su día. En esa época, las discográficas aún vivían sus momentos dorados, y se permitían sacar este tipo de lanzamientos para aprovechar el éxito obtenido por los grandes discos.

De hecho, como novedad en el contenido de este E.P. únicamente encontramos el tema que da nombre al lanzamiento. "Freedom Call" es una canción que perfectamente podía haber estado en "Holy Land" y que quizá fuese un descarte del mismo. El tema lleva el mismo rollo del álbum, y aunque no está al nivel de los mejores temas de dicho álbum, yo lo hubiese puesto en vez de el "Lullaby for Lucifer" sin ir más lejos.

El caso es que al no estar allí sirvió de excusa para grabarlo en un nuevo plástico, y acompañarlo por algunos temas más. "Freedom Call" es el clásico tema Power de Angra, con un buen desarrollo y un estribillo decente, pero al que le falta ese algo especial que tienen algunos temas para llegar a la excelencia. Todo raya a un buen nivel, sobre todo el solo de guitarra, pero los Angra de esa época eran capaces de cosas mejores.

Seguimos adentrándonos a través del álbum, y nos encontramos un par de temas regrabados de "Reaching Horizons", la primera demo que grabó la banda y que les abrió el camino del éxito. "Queen of the Night" es uno de los temas más progresivos de los comienzos de Angra, y quizá por eso se quedó como contenido para Bonus Track. A mí es un tema que me gusta mucho, aunque quizá le falle un pelín el estribillo, con unos teclados que consiguen sacarme un poco de mis casillas.

"Reaching Horizons" es de las mejores baladas escritas por Angra, un campo en el que desde mi punto de vista, nunca han destacado demasiado, salvo alguna honrosa excepción. Como suele ser habitual, André Matos hace un despliegue de agudos difícilmente igualable por la mayoría de los vocalistas del Heavy Metal.

"Stand Away" se nos presenta como una "orchestral version", pero la verdad es que me parece que es prácticamente clavada a la original del "Angel's Cry". La verdad es que no me he puesto una a continuación de la otra, pero si difieren en algo, debe ser en algún pequeño arreglo. En cualquier caso, un temazo.

Quizá la rareza de este álbum, es la inclusión de la versión del "Painkiller" de los Judas Priest que aprovecharon a grabar para el álbum tributo "A Tribute to Judas Priest: Legends of Metal". Musicalmente la canción es bastante clavada, y sorprende cómo es capaz de desgarrar la voz André Matos, y llegar con esa forma de cantar, a los agudos de Halford. Otra muestra de la calidad y versatilidad del bueno de Matos. Una pena que en su posterior carrera musical, no se haya asentado en alguna banda de renombre.

Y llegamos al final con una versión recortada del "Deep Blue", uno de los ejemplos de honrosas baladas que mencionábamos antes. El caso es que la versión recortada está bien, y al menos yo no echo de menos el minutaje restante.

Como conclusión, podemos decir que estamos ante un lanzamiento correcto y totalmente orientado a sacarle la pasta a los fans más acérrimos, y es que Rising Sun Records exprimió el contrato con Angra hasta el último suspiro con la edición del "Holy Live".

La formación que graba el álbum:

Andre Matos: Voces
Rafael Bittencourt: Guitarra
Kiko Loureiro: Guitarra
Luís Mariutti: Bajo
Ricardo Confessori: Batería

Nota Final: 7/10

martes, 10 de octubre de 2017

Edguy - Vain Glory Opera (1998)

Hoy vamos a comentar este álbum que sin duda sirvió para catapultar internacionalmente a los alemanes Edguy. Estamos en 1998, en plena efervescencia de la escena del Power Metal en Europa, y Edguy lanza al mercado este "Vain Glory Opera", menos de un año después del "Kingdom of Madness" que ya comentamos aquí en su día.

La primera diferencia que podemos apreciar respecto a su antecesor es la mejora ostensible del sonido del álbum, y no en vano Timo Tolkki se encargó de la mezcla, en una labor en la que no es tan conocido, pero que se desenvuelve con mucha soltura. Por otro lado, el omnipresente Mika Jussila se encarga de la masterización final en sus archiconocidos Finnvox Studios.

En el apartado de la formación, tenemos cambios con la salida del batería Dominik Storch, que ya había demostrado sus limitaciones en el álbum anterior, y para la ocasión es un desconocido Frank Lindenthal el encargado de grabar la batería. Su paso por la banda sería efímero, ya que ese mismo año ya ficharían a Felix Bohnke. Completaría la sección rítmica la incorporación del bajista Tobias Exxel, siendo pues este álbum el último en el que Tobias Sammet se encargaría de este instrumento, permitiéndole así centrarse en sus labores como frontman durante los directos.

A nivel musical "Vain Glory Opera" ofrece todo lo que un seguidor del Power Metal necesita. Los clásicos riffs con doble pedal repletos de melodías pegadizas, secciones orquestales grandilocuentes, y buenos solos de guitarra, e intercalando algunos parones para no agobiar al oyente. Todo esto, encorsetado estructuras de canciones lo más sencillas posibles, con la típica secuencia de estrofa - puente - estribillo - solo. Repitan algunas de estas secciones en el orden que ustedes quieran, y tendrán el 90% de los temas cubiertos.

Tras una intro, los dos primeros temas, "Until We Rise Again" y "How Many Miles" encajan a la perfección en el estereotipo anteriormente mencionado, lo que no quita que sean dos grandes canciones, con estribillos extremadamente pegadizos que se quedan a la primera y que al mismo tiempo no aburren.

Dentro de lo típico del álbum, no podía faltar la balada, en este álbum hay nada menos que dos, y quizá por ello, la primera quizá aparece demasiado pronto, en la tercera posición. No suelo ser muy amigo de las baladas, aunque hablando con algunos amigos, la opinión es que según el momento emocional en el que uno las escucha por primera vez, suben o bajan muchos puntos. En mi caso, la verdad es que "Scarlet Rose" no me llega a emocionar en ningún momento y pasa con más pena que gloria por el reproductor.

"Out of Control" relanza el álbum en forma de medio tiempo, aunque con los mismos ingredientes antes comentados. La parte central del tema es la mejor, gracias a un solo cortesía de Timo Tolkki, y a la participación de Hansi Kürsch a las voces, algo que también ocurre en el tema que da nombre al disco.

Con el rimbombante título de "Vain Glory Opera" tenemos una no menos rimbombante canción, con una melodía principal a modo de himno, tipo "Final Countdown", que al menos a mí me cansó en poco tiempo, y que a día de hoy, su escucha siempre me provoca una ligera sonrisa. El caso es que el resto de la canción no está mal, desde un riff muy "Helloweeniano", a un estribillo con cierto aire melancólico que queda realmente bien.

"Fairytale" es uno de los temas más rápidos del álbum, que no por ello de los mejores. Aunque sigue la estela de los dos primeros, ya empieza a sonar a "conocido", lo que le quita algo de magia. "Walk on Fighting" es un medio tiempo que mola bastante, con un riff en el que las guitarras nos recuerdan un poco al "Princess of the Dawn" de Accept, aunque el estribillo rápidamente vuelve a los cánones del Power.

"Tomorrow" es la segunda de las baladas del álbum, aunque en un rollo menos romántico, y más épico. "No More Fooling" es un tema que suena algo más duro que la media del álbum, aunque tampoco es que derroche inspiración, con algunos cambios que suenan algo forzados y un estribillo bastante soso.

Cerrando el álbum, podemos escuchar "Hymn", una versión de Ultravox. La adaptación queda bastante lograda, aunque me mola más, por ejemplo, la versión del "Dancing With Tears In My Eyes" de los mismos Ultravox, que hiceron Freedom Call en su día.

En conclusión, este disco queda como una buena continuación en la carrera de Edguy, aunque desde luego para la banda fue todo un hito en su carrera.

La formación que graba el álbum:

Tobias Sammet: Voces, Bajo, Teclados
Jens Ludwig: Guitarra
Dirk Sauer: Guitarra

Nota Final: 7,5/10


lunes, 9 de octubre de 2017

Therion - Lepaca Kliffoth (1995)

Este disco de los suecos Therion, supuso el paso intermedio entre el Death Metal de los primeros discos, y la inclusión de sonidos clásicos y operísticos del resto de su ya dilatada carrera.

Cuando hablamos del "Lepaca Kliffoth", estamos hablando del cuarto disco de la banda. En los dos primeros álbumes, Therion nos ofrece un Death Metal de la vieja escuela, aunque contemporáneos a su época. Eso sí, ya desde el segundo álbum, "Beyond Sanctorum" de 1992, podemos apreciar las primeras experimentaciones con las voces limpias y con algunos teclados.

Cuando aparece a la luz "Ho Drakon Ho Megas" en 1993, ya se aprecia claramente las miras del grupo en cuanto a la innovación dentro del Metal. Ese disco tiene unos cuantos guiños a la música de oriente medio, y es más melódico que los dos anteriores.

En "Lepaca Kliffoth", Therion ya se mete de lleno en terrenos mucho más melódicos, aunque sin perder la caña en ningún momento. La inclusión de sopranos, tenores, etc., fue una auténtica novedad en la época, como por ejemplo en el tema "Beauty in Black", que también fue el single del disco.

El álbum arranca con "The Wings of Hydra" uno de los temas más Death del álbum, con un riff realmente pesado y unos cambios de ritmo muy acertados. Este será el último álbum en el que las voces de Christofer Johnsson sean las protagonistas en los temas, ya que a partir del "Theli" su presencia será testimonial. El breve solo final mola mucho, y es un apartado en el que Christofer no suele prodigarse demsasiado.

"Melez" es un tema con bastantes cambios de ritmo, y diferentes secciones. Algunas siguen siendo muy pesadas, en el buen sentido de la palabra, aunque al mismo tiempo tiene partes muy melódicas, quedando un tema muy variado y resultón.

"Arrival Of The Darkest Queen" es una pequeño intro instrumental que sirve de enlace con la anteriormente mencionada "Beauty in Black". Esta es la primera incursión real del álbum en los territorios sinfónicos que dominarían los posteriores lanzamientos de Therion. Posee algunas de esas melodías preciosistas que tan bien sabe hilar Christofer Johnsson y que combinadas con las voces de tenores y sopranos son marca de la casa. De hecho, hay muchos grupos que a lo largo de los años han intentado sumarse a la fórmula Therion, pero diría que ninguno ha conseguido esa integración tan orgánica entre las orquestaciones y el Metal. Quizá Haggard es una banda que realiza un trabajo igualmente bueno, pero en un estilo más medieval y menos operístico.

"Riders of Theli" es otro de los momentos álgidos del álbum, y es que en esta ocasión, tras la calma viene la tormenta, y Therion nos regala probablemente el temazo del álbum, pleno de potencia y grandes melodías.

El resto de canciones siguen una línea similar, con bastante contrastes entre la dureza de las partes lentas, los cambios de ritmo hacia partes trepidantes repletas de emoción, y fusionadas a la perfección con las secciones más melódicas. Destacar en este punto temas como "Black", "Darkness Eve" y el homónimo "Lepaca Kliffoth", este último algo más basado en inquietantes atmósferas, a modo de ritual de invocación que tan bien saben hacer. Como de costumbre, las letras giran entorno a los conceptos mágicos de la orden del dragón.

Otro gran acierto del álbum, es la elección del mítico "Sorrows of the Moon" de Celtic Frost como versión. Sin duda un tributo a los maestros que inspiraron el nombre de la banda con su famoso "To Mega Therion" (La Gran Bestia). Como nota curiosa, mencionar que las voces femeninas corren a cargo de Claudia-Maria Morki, que participó como vocalista invitada en el mencionado "To Mega Therion" e "Into the Pandemonium" de Celtic Frost.

El final del álbum con "Evocation of Vovin" es inmejorable, y todo un reclamo para volver a ponerse el álbum desde el principio. A nivel de producción, el álbum cumple y todo suena en su sitio, aunque obviamente no está grabado con los medios de los posteriores discos de Therion.

Aunque su obra maestra llegaría con "Theli", y el éxito masivo con "Vovin", este "Lepaca Kliffoth", es un gran disco y da muestras de la originalidad de una banda en plena evolución.

La formación que graba el álbum:

Christofer Johnsson: Voces, Guitarra y Teclados
Fredrik Isaksson: Bajo
Piotr "Docent" Wawrzeniuk: Batería

Nota Final: 8,5/10

jueves, 5 de octubre de 2017

Accept - Accept (1979)

Primer disco de los teutones Accept, un disco con un regusto setentero que aún se muestra lejos de los Accept que enamorarían e inspirarían a toda una generación de bandas de Metal de diferentes estilos. La banda se reencarna en 1976 a partir de los cimientos de Band X cuyo origen se remonta nada menos que a 1968. Con la incorporación de Wolf Hoffmann y Peter Baltes, Accept comienza su andadura profesional, y este álbum homónimo es su carta de presentación.

El álbum consta de diez canciones, en las que aún hay muchas reminiscencias al sonido más Rock de los 70, pero al mismo tiempo hay un puñado de temas que ayudan a sentar las bases de lo que sería llamado Heavy Metal.

"Lady Lou" abre el fuego con un tema movidito, en el que escuchamos un riff que parece que bien podría haber servido de inspiración a Ozzy y su tropa en sus discos de los 80. La canción con lo justo llega a los tres minutos de duración, aunque deja un buen sabor de boca.

"Tired of Me" es sin duda de los mejores temas. Un gran riff adornado con unos buenos coros, que con los años Accept fueron perdiendo. Una pena. El sonido de las guitarras es un poco más Heavy, aunque dentro de una producción horrible, y es que parece que el productor no sabía ni de lejos cómo debía sonar una banda Heavy Metal. El final del tema con los coros de Peter Baltes es uno de los momentos álgidos del tema, de los de levantar el puño en alto.

No me reconozco diciendo que "Seawinds" es mi canción favorita del disco, pero así es en esta ocasión. Una preciosa balada cantada por el bueno de Baltes, y en la que ellos mismos se dieron cuenta de que la voz de Udo no encajaba mucho en esta suerte musical, ya que su capacidad de entonación tampoco es la mejor. De hecho, este álbum nos hacer añorar la poca presencia en las voces que ha tenido Peter Baltes en otros lanzamientos de la banda. Otra muestra de lo que es capaz de cantar este hombre, lo tenemos en "Sounds of War", un tema que también suena bastante Heavy, y en el que la pésima producción afea el tema desde el principio, por no mencionar unos cambios de volumen un tanto raros.

A lo largo del disco, los solos suenan siempre muy melódicos, al estilo de Wolf, aunque aún muestran a un joven guitarrista que mejoraría su técnica con el paso los años.

"Take Him In My Heart" se asienta sobre un riff de puro Rock 'n' Roll, aunque el estribillo suena un poco más Heavy. Las voces de Udo son para hacérselo mirar, y destacan los agudos a lo loco que va soltando durante algunas fases de la canción. Sin duda despertarán la sonrisa a más de uno. "Free Me Now" es un tema rápido con un riff en el que destaca un sonido de bajo con muchos medios, que dejan a las guitarras en un segundo plano.

"Glad To Be Alone" es una power ballad que se enrabieta hacia el final, y nos deja un tema bastante chulo, y el uso de una de las estructuras que se harían típicas en el Metal. En "That's Rock 'n' Roll" encontramos ni más ni menos que lo que dice el título. Es un tema bastante ramplón excepto la parte del solo que sí que mola bastante.

Vamos llegando al final con la algo sosa "Helldriver" y la desesperante "Street Fighter". Desesperante por ese sonido de cencerro a modo de claqueta que dura toda la canción y que consigue sacarme de mis casillas, y que me jode aún más porque el tema mola un montón. Es la guinda final a una producción horrible. Por cierto que no hemos comentado la portada, que es cutre como ella sola, pero a mí personalmente me mola bastante.

En resumen estamos ante un álbum desigual, con indudables aciertos, pero también con sus sombras. Se percibe a una banda que aún no tenía claro el camino que iba a seguir. Un álbum que desde luego ha tenido más repercusión gracias a la gente que quiere profundizar en los orígenes de Accept. Si este disco lo hubiese sacado cualquier banda desconocida, seguro que no podríamos estar hoy comentándolo.

La formación que graba el álbum:

Udo Dirkschneider: Voces
Wolf Hoffmann : Guitarra
Jörg Fischer: Guitarra
Peter Baltes: Bajo, Voces
Frank Friedrich: Batería

Nota Final: 6,5/10

martes, 3 de octubre de 2017

Children of Bodom - Follow the Reaper (2000)

"Follow the Reaper" cierra la trilogía mágica con la que los fineses Chidren of Bodom encandilaron a la gran mayoría del público metalero del mundo, gracias a esa fusión de estilos entre el Death Melódico, el Heavy Metal y las melodías neo-clásicas. Sin duda, el protagonismo de las melodías, es lo que consiguió que muchos de los Heavies de la época, abriesen un tanto sus miras, y soportaran las voces agresivas, un elemento que suele tirar para atrás a la mayoría de los potenciales oyentes de la música extrema.

En este tercer lanzamiento no ofrecen nada que no hubiésemos podido escuchar en su anterior "Hatebreeder" que ya comentamos aquí en su día. Seguimos teniendo un buen puñado de temas en los que se alterna la melodía y la caña a partes iguales. La base de las composiciones de Children of Bodom es prácticamente la misma, y la gran virtud que tienen es que casi todas ellas tienen una melodía característica que los hace totalmente reconocibles del resto. En algunas canciones está en el comienzo, en otras en el estribillo, pero la fórmula es la misma.

De hecho, destacaría una cosa más del rollo de Children of Bodom, y es un cierto aire Punk que tienen en algunos momentos, que entiendo que es una cosa de actitud, y se deja sentir en algunos giros vocales de Alexi Laiho, e incluso en algún pequeño momento de algunos solos.

Desafortunadamente, la fórmula se iba a agotar antes o después, y si bien el siguiente álbum "Hate Crew Deathroll" sigue siendo muy destacable, no llega a alcanzar el nivel de este ni de los anteriores.

Otro de los elementos reconocibles de la banda son los duelos entre la guitarra de Alexi Laiho y el teclado de Janne Wirman, que no faltan en ninguna de las canciones del álbum. La base rítmica de los temas vuelve a ser muy compacta y aporta la contundencia necesaria a las canciones.

El artwork basado en un color principal es otro de los elementos que caracterizó a la banda en sus comienzos, demostrando que aportar elementos sencillos que te diferencien del resto, funcionan como un buen catalizador para el éxito de una banda. En esta ocasión, tras haber utilizado el rojo y el verde, era turno del azul con el sempiterno Reaper dominando la portada.

La principal novedad dentro de este "Follow the Reaper" es la inclusión por primera vez en la historia de la banda de un medio tiempo, "Every Time I Die", para el que además se hizo un vídeo. Personalmente me parece uno de los temas menos afortunados del álbum, el típico que tras varias escuchas del álbum, acabas por pasarlo sin escucharlo.

Dentro de las canciones, las más destacadas son: "Follow the Reaper", "Bodom after Midnight" (el himno de este disco), "Children of Decadence", "Hate Me!", que fue el single del álbum y "Kissing the Shadows" que cierra el álbum de manera muy notable.

El resto de los temas no llegan a estar al nivel de los anteriores, aunque tampoco son canciones de relleno. El álbum vuelve a ser corto para los estándares de la época, ya que apenas supera los 38 minutos.

En una de las ediciones aparece como bonus track un temazo como el "Hellion" de W.A.S.P. La versión está bien, un poco más rápido que el original y sin cambiar mucha cosa. Bien hecho por parte de la banda, porque meterle mano a un tema tan emblemático sin cargárselo no es nada fácil. Supongo que el apodo artístico de "Wildchild" de Laiho, tiene que ver algo con esto...

La formación que graba el álbum:

Alexi Laiho: Voces, Guitarra
Alexander Kuoppala: Guitarra
Henkka T. Blacksmith: Bajo
Janne Warman: Teclados
Jaska Raatikainen: Batería

Nota Final: 8/10



miércoles, 16 de agosto de 2017

Wongraven - Fjelltronen (1995)

Wongraven es la incursión del siempre inquieto Satyr dentro del extraño mundo del Dark Ambient. Según las notas de grabación del álbum, éste se gestó durante la friolera de tres años, entre 1992 y 1995, por descontado que en los ratos libres que Satyr encontrase dentro de su apretada agenda con su banda principal Satyricon. No obstante, es bueno recordar que los primeros álbumes de Satyricon son de 1994, con lo cual la composición de este proyecto es coincidente en el tiempo con el "Dark Medieval Times" y el "The Shadowthrone".

Tras este preámbulo situando en el tiempo este lanzamiento, toca comentar qué podemos encontrar en él. Como creo que ya he comentado en otras ocasiones, no soy un ávido consumidor de Dark Ambient, y pese a ser un género que me gusta, lo escucho con cuentagotas, ya que para disfrutarlo debo tener un estado de ánimo muy concreto. En este sentido, he de decir que en "Fjelltronen", es de mis lanzamientos favoritos en el estilo, ya que es un álbum que aporta bastantes elementos de Folk intercalados con lo que es el puro Dark Ambient, dando de esta manera un toque más variado al álbum y haciéndolo mucho más atractivo. Salvando las distancias, pero para que os podáis hacer una idea, es como mezclar alguno de los primeros discos de Mortiis, con el "Kveldssanger" de Ulver.

El disco supera por poco los 30 minutos de duración repartidos en cinco pistas, con lo que tampoco da lugar a aburrir al personal. Sin duda que el tema de apertura, "Det Var en Gang et Menneske" es el más completo, y no en vano, dura el 50% del álbum. El tema en sí mismo, podríamos decir que tiene una estructura diferenciada en 4 partes. Durante la primera, que abarca los 7 minutos iniciales del tema, Satyr nos va mostrando poco a poco los elementos que la componen, apoyándose en unos suaves coros y contando con una voz en segundo plano la historia de este Fjelltronen, que se puede traducir como el Trono de la Montaña. Es una parte que como digo va incorporando poco a poco elementos que van enriqueciendo la canción. Unos tambores ahora, una nueva melodía de teclado después, etc.

La segunda parte de este "Det Var en Gang et Menneske" incorpora una bonita progresión de guitarra acústica, a la que se unen los teclados y las voces, dando lugar a una parte realmente épica. La tercera parte, comienza en torno al minuto 11:30, y en el que se vuelven a combinar los elementos mas clásicos del Dark Ambient con las melodías Folk protagonizadas por la guitarra acústica, dominando por encima de todos una evocadora melodía con un sonido muy aflautado. El ultimo tramo de la canción no sumerge en un ambiente realmente siniestro, con elementos algo disonantes, cerrando el ciclo con una ultima visita a la primera parte del tema.

Parte de los elementos de "Det Var en Gang et Menneske" son reutilizados a lo largo del resto del álbum, ayudando a dar coherencia a un álbum que de alguna manera es conceptual.

En "Over Ødemark" destaca una buena melodía de piano que sabe jugar con ciertos contratiempos, y que según las notas de grabación, está compuesta por Ihsahn. La parte parte final que se apoya en los ya conocidos coros del tema anterior. "Opp Under Fjellet Toner en Sang" es un sencillo interludio que da paso a la segunda parte del álbum.

"Tiden er en Stenlagt Grav", es un tema más "alegre", con un tempo algo más elevado y que se basa principalmente en una melodía de corte medieval, a la que se la va envolviendo y adornando con diferentes detalles. Con ello y casi sin enterarnos llegamos al final del disco. "Fra Fjelltronen" hace la función de Outro, transmitiendo una sensación de conclusión gracias a la repetición de una melodía en "bajada", y en el que las letras de alguna manera resuelven la historia.

La verdad es que si tuviese que recomendar a alguien un disco de Dark Ambient, es muy probable que fuese éste, tanto por la calidad del lanzamiento como por su corta duración, y por la variedad que ofrece dentro de un estilo tan peculiar. Por una vez y sin que sirva de precedente, voy a dejar el enlace al disco completo.

La formación que graba el disco, a excepción de las colaboraciones, es sencilla:

Satyr: Voces, Guitarras, Bajo, Teclados, Mouth Harp, Programaciones.

Notal Final: 8,5/10

viernes, 11 de agosto de 2017

Within Temptation - The Dance (1998)

Within Temptation se hicieron realmente famosos con la edición de "The Silent Force", álbum que incluía el single "Stand My Ground", y que les abrió el camino del mainstream en una época en la que se puso un poco de moda este rollo de música con vocalista femenina, gracias a Evanescence y su archiconocido "Bring Me To Life". El caso es que no muchos fans estaban al tanto de que Within Temptation comenzó su andadura musical dentro del Doom Gothic, siguiendo la estela de bandas más pioneras como Theatre of Tragedy o sus compatriotas The Gathering. Es curioso pero en Holanda ha habido una buena escena de bandas de este tipo, que posteriormente han ido a formar parte del llamado Metal Sinfónico, como After Forever, Epica o Delain.

El caso es que este E.P. es probablemente lo mejor que ha sacado la banda en su no muy extensa discografía, ya que aunque tienen mogollón de lanzamientos, álbumes como tales solo tienen siete incluyendo uno de versiones. No es mucho bagaje para una banda que lleva en activo más de 20 años ya.

Cuando uno toma contacto con este E.P. se imagina que está formado por descartes que no entraron en su primer álbum "Enter" lanzado tan solo un año antes. Afortunadamente no es así, y este E.P. nos ofrece algunos de los mejores temas de Within Temptation. Bien, tampoco lancemos las campanas al vuelo, que la cosa está bien pero tampoco es para tanto, jejeje.

Uno de los problemas de "Enter" era que hay el disco tiene bastantes altibajos, y se hace un tanto pesado de escuchar completo. Ese problema no lo tenemos aquí, ya que el E.P sólo tiene tres canciones nuevas y un par de remixes que aportan muy poco a los originales. En las nuevas canciones podemos apreciar a una banda con las ideas más claras de por dónde quieren tirar, y se centran mucho más en las voces de Sharon den Adel, dejando los guturales en un plano mucho más secundario.

Además, las canciones son un poco más dinámicas, dentro de que siguen sonando densas y atmosféricas. Mi favorita es la canción que da nombre al E.P. Es un tema muy completo y equilibrado, con un buen desarrollo y unas líneas de voz increíbles. "Another Day" aporta un ambiente más relajante, con muchos colchones de teclado y pocos riffs de guitarra. Un tema en el que las voces de Sharon vuelven a erigirse en completas protagonistas y responsables de que el tema suene interesante.

Finalmente, "The Other Half of Me", vuelve a aumentar el tempo y diría que es de las canciones más cañeras editadas nunca por la banda. En esta ocasión las guitarras cogen mucho más peso, tanto en la composición como en la mezcla, dando ese toque de agresividad tan necesario en una banda de Metal.

El apartado de los remixes es algo peculiar, todo sea dicho. En el caso de "Restless", incluye algunos ritmos sampleados y cercenan el tema casi a la mitad del original. En el segundo remix, es una especie de fusión entre dos temas del primer álbum, y bueno, digamos que queda curioso.

Y poco más que comentar de este álbum. A partir de aquí la historia de la banda ya cambió, primero con "Mother Earth" y de ahí directos a "The Silent Force". Sin llegar a ser nunca una de las bandas punteras del Doom Gothic nos dejaron algunas buenas canciones como las que rememoramos hoy aquí.

La formación que graba el E.P:

Sharon den Adel: Voces
Robert Westerholt: Guitarra, Voces
Michiel Papenhove: Guitarra
Jeroen van Veen: Bajo
Martijn Westerholt: Teclados
Ivar de Graaf: Batería

Nota Final: 7,5/10

martes, 31 de enero de 2017

Amorphis - Under The Red Cloud (2015)

Con "Under the Red Cloud", Amorphis sigue la senda marcada desde el lanzamiento de "Eclipse" en el ya lejano 2006 cuando firmaron su contrato con Nuclear Blast, una unión que dura hasta el día de hoy. En esta ocasión, la banda cuenta por primera vez con Jens Borgren en la producción, aunque he de decir que el cambio no se nota demasiado en una banda que nos tiene acostumbrados a unas producciones exquisitas. Eso sí, he de decir que esta portada me parece de las más feas que han sacado nunca.

No sé si ha sido a raíz de recuperar estos últimos años temas de la época del "Tales From The Thousand Lakes" y del "Elegy", pero en este disco se aprecia un acercamiento al sonido de esos álbumes en más de un pasaje, y diría que especialmente en los temas que compone Esa Holopainen. En cambio los de Santeri Kallio mantienen un poco más la línea de los últimos años y son los que aportan un aire más progresivo. Sin duda un equilibrio casi perfecto en el desarrollo de un álbum muy completo y que ha tenido una gran acogida en los fans.

Amorphis tienen desde hace unos años la costumbre de firmar los temas individualmente, y esto da la posibilidad de escuchar un álbum y jugar a adivinar de quién es cada tema. Si bien en otros de sus discos me ha costado más la diferenciación, en este he acertado casi de pleno y con bastantes pocas dudas.

Dentro de este juego voy a comenzar por comentar las canciones de Santeri Kallio, ya que el tema que abre el disco es suyo. "Under the Red Cloud" es el clásico temazo de Amorphis que además sirve para dar nombre al álbum. El tema se basa en un riff con una base sincopada y una bonita melodía principal alrededor de los cuales se va contruyendo un tema muy redondo, y en el que todo encaja a la perfección. Destaca desde las primeras escuchas el sonido agresivo de las guitarras que le dan un aire actual.

"Bad Blood" es un tema de corte muy progresivo, con un riff muy afortunado que descarga la tensión sobre un estribillo algo menos inspirado y con un tufillo algo Pop. Nada alarmante, pues es una más de las señas de identidad de la banda en los últimos años y que sin duda les ha ayudado a conectar con un mayor número de fans.

"Death of a King" sigue una línea muy similar a la anterior,con un riff de los más cañeros a cargo de Santeri, con el añadido de algunos toques folk. De hecho, la dureza de este riff y su deje old school, es lo que me hizo dudar y equivocarme al pensar en el compositor del tema. El estribillo es mucho más melódico, aunque en esta ocasión me gusta más que el del "Bad Blood". Comentar que este fue el primer single del disco y que cuenta con la colaboración del gran Martín López (ex-Opeth) en la percusión.

Finaliza su aportación con "Tree of Ages", una canción muy melódica y sencilla que engancha a la primera escucha, y que está ubicada en una posición estratégica hacia el final del álbum.

Sin duda he de mencionar de nuevo el gran trabajo de producción y de composición a nivel de arreglos que tienen los temas de Amorphis. Cada uno de ellos es un ejercicio de superponer capa tras capa para saturar los oídos del oyente, permitiendo descubrir nuevos matices en cada escucha del álbum, todo ello sin dejar de ser una banda muy accesible. Siempre pienso que Amorphis podría ser una banda mucho más popular si le dejasen algo de espacio en los medios masivos de comunicación.

Vamos ahora con algunos de los temas del bueno de Esa Holopainen, que para este disco parece dar un pequeño giro hacia terrenos sonoros más oscuros. Ejemplo de esto es "The Four Wise Ones" uno de los temas más brutos compuestos en los últimos años por Amorphis. Sorprende levemente el uso del tremolo picking durante la ejecución, y la abundancia de voces guturales sobre algunos riffs realmente duros. Eso sí, el pequeño impasse de la parte central, pese a buscar el contraste con el resto del tema, no termina de encajarme demasiado. Mención especial al apartado vocal, con unas voces realmente agresivas y algo más orientadas al Black de lo habitual en Tomi Joutsen.

"Sacrifice" rompe un tanto con ese aire "old school" del álbum y es una canción que suena muy actual. No en vano es uno de los singles del álbum y lo considero todo un acierto, especialmente por el gran estribillo y al buen trabajo de las guitarras. La elección de ambos singles es muy inteligente por parte de la banda o la compañía, ya que el primero de ellos está destinado a capturar al sector de fans más cañero, mientras que el segundo está más orientado al mainstream.

Sorprende la ubicación de los dos singles del álbum en las posiciones 5 y 6. Creo que es algo que de alguna manera habla del gran nivel del disco.

"Dark Path" retoma la senda más brutal, y nos muestra un tema en la línea del "The Four Wise Ones", con riff que destila una atmósfera y un sentimiento próximos al Black Metal, contrastando con el resto de secciones de la canción.

Por poner algún pero a la música de Amorphis, quizá se echa en falta algún elemento de sorpresa en las estructuras de las canciones, ya que todas siguen prácticamente el mismo patrón estándar. "Enemy At The Gates" es un tema más experimental, en el que la dureza va al revés que en resto del disco, ya que aquí la parte más brutal es el estribillo y la parte más suave y molona está en las estrofas.

"White Night" es el tema que cierra el álbum y el que destaca un estribillo con una línea vocal muy original, además de la inclusión de voces femeninas por parte de Aleah, vocalista de Trees of Eternity, que tristemente fallecería poco después.

Dejamos para el final "The Skull", la única aportación de Tomi Koivusaari y de nuevo lleva el sello de los viejos tiempos del "Elegy". Un riff potente y machacón que esta vez desemboca en un estribillo menos convencional y que se complementa con una suave sección instrumental central. De los temas compuesto por Tomi en los últimos discos, diría que este es de los mejores.

Sin duda una gran continuación en la exitosa de carrera de Amorphis, y vista la trayectoria de los últimos años, me parece que afortunadamente tenemos banda para rato.

La formación que graba el álbum:

Tomi Joutsen: Voces
Esa Holopainen: Guitarra
Tomi Koivusaari: Guitarra
Niclas Etelävuori: Bajo
Santeri Kallio: Teclados
Jan Rechberger: Batería

Nota Final: 8,5/10

jueves, 26 de enero de 2017

Ramones - Mondo Bizarro (1992)

Tras la edición del irregular "Brain Drain" que ya comentamos aquí en su momento, y con el anuncio de la salida definitiva de Dee Dee de la banda, no se auguruba un gran futuro para Ramones, máxime cuando había sido el mismo Dee Dee el compositor de gran parte del material de la banda desde mediados de los 80. Lejos de tirar la toalla, Ramones se encarga de buscar nuevo bajista, y lo encuentran en la figura de Christopher Joseph Ward, que pronto pasaría a llamarse C.J. Ramone.

La entrada de C.J. supuso una inyección de juventud para la banda como reconocía Joey en las entrevistas de la época. Tras foguearse durante los conciertos de la gira del "Brain Drain", entre el que destaca el concierto grabado en Barcelona en 1991 y editado en el álbum "Loco Live", llega a su primera grabación en este "Mondo Bizarro".

Como decíamos, Dee Dee había sido el principal compositor de las canciones de Ramones desde el ya lejano "Subterranean Jungle", así que en este "Mondo Bizarro" vuelve a ser Joey Ramone el que, rodeándose de un buen grupo de amigos y colaboradores, vuelve a tomar las riendas en las composiciones, aunque no deja de ser llamativo como Dee Dee sigue aportando algunos temas en el álbum. Posteriormente se haría público que lo hizo en compensación por la ayuda económica que recibió para salir de la cárcel.

"Mondo Bizarro" nos muestra unos Ramones de vuelta a los sonidos más melódicos del Punk Rock, y dejando en un segundo plano los ramalazos más Hardcore de los discos previos, algo que sin duda se puede atribuir al peso de Joey en las composiciones. Dentro de la lista de temas firmados por él, sólo o en compañía, encontramos un poco de todo.

La que abre el fuego, "Censorshit" puede ser junto al "Strength to Endure" la mejor canción del álbum. Un tema puro Ramones en el que podemos apreciar el gran trabajo que hace en la producción Ed Stasium, que ya había trabajado con la banda en varios de sus discos más míticos, destacando a nivel de producción el "Too Tough To Die".

El resto de la aportación de Joey en solitario se completa con "Cabbies on Crack", sorprendentemente uno de los temas más duros del álbum, aunque que no por ello de los mejores, y en el que podemos escuchar un solo de guitarra cortesía de Vernon Reid. Finalizamos este apartado con "Touring" un tema de corte surfero que al escucharlo nos recuerda, quizá demasiado, al "Rock and Roll High School".

"It's Gonna Be Alright" es un tema de aire fresco y optimista firmado junto al gran Andy Shernoff, que también colabora en la típica balada de Joey, "I Won't Let it Happen", un tema que sin desentonar en el nivel medio del álbum, no llega al de otras compuestas por el propio Joey.

Por otro lado y firmadas junto a Daniel Rey, encontramos con resultado algo desigual el "Tomorrow She Goes Away" y el "Heidi is a Headcase". El primero es el último gran temazo del disco, con un riff bastante duro y un estribillo genial, mientras que el segundo pasa sin pena ni gloria, algo que ocurre con el último tercio de este "Mondo Bizarro".

Los temas compuestos por Dee Dee, que también cuentan con la colaboración de Daniel Rey, tienen un resultado bastante bueno, especialmente "Strength To Endure" y "Poison Heart". Ambos temas cuentan con algunos de los mejores estribillos del álbum, y destaca entre ambos el primero de ellos, con C.J a la voz.  El tema restante, "Main Man", también cuenta con C.J. a las voces siguiendo la mejor tradición del propio Dee Dee, aunque el tema se queda lejos de la calidad de los anteriores.

El álbum se completa con las aportaciones de Marky junto a Skinny Bones, obteniendo de nuevo un resultado desigual. Si "The Job That Ate My Brain" es un tema resultón y con un buen groove, "Anxiety" es un tema más Hardcore que no termina de llegarme, aunque he de decir que el rollo de la canción encaja a la perfección con el título.

Como en la mayoría de discos de Ramones se incluye una versión, esta vez el "Take It as It Comes" perteneciente a The Doors, y cuyo resultado no me convence demasiado, ya que pienso que es un tema difícil de llevar al terreno Ramones.

A la postre, "Mondo Bizarro" sería el penúltimo álbum de estudio de la banda, si exceptuamos el de versiones "Acid Eaters", y en su momento dejó una muy buena impresión, máxime cuando la gente ya no daba un duro por Ramones. Sin duda tiene algunos temazos que no han llegado al estátus de clásicos por estar en este tardío lanzamiento, pero que bien lo hubieran merecido.

La formación que graba el álbum:

Joey Ramone: Voces
Johnny Ramone: Guitarra
C.J. Ramone: Bajo
Marky Ramone: Batería

Nota Final: 7,5/10

lunes, 12 de septiembre de 2016

Dimmu Borgir - For All Tid (1995)

Hoy seguimos revisando otro lanzamiento de los inicios, esta vez de los noruegos Dimmu Borgir, que con el tiempo se convirtieron en otra de las bandas más conocidas dentro del Black Metal, e incluso durante una temporada existió una especie de competición a nivel fans, entre ellos y Cradle of Filth, un poco al estilo de "Y tú de quién eres?" como ocurrió con bandas como Metallica - Megadeth o Iron Maiden - Judas Priest.

"For All Tid" es el primer álbum de Dimmu Borgir, y la calidad del mismo, digamos que no es muy alta. Existen varios motivos para que esto sea así. Lo primero es que nos encontramos una formación en la que no están definidos los roles, y que cambiarían posteriormente. Por ejemplo, Shagrath, el actual vocalista, en esta época era el batería de la banda, mientras que Tjoldav se encargaba de las guitarras, y las voces corrían a cargo de Silenoz. Este tipo de cosas son casi impensables en un país como el nuestro, en el que si sabes tocar un instrumento ya puedes darte por afortunado, pero en los países escandinavos es bastante más frecuente encontrarse con músicos que tocan más de un instrumento.

Bueno, sin desviarnos mucho del tema, la ejecución de las canciones flaquea en algunos momentos, especialmente en las baterías. En cambio, las voces no juegan un mal papel. Sin ser ninguna maravilla, cumplen su función y la verdad es que la llegada de Shagrath a dicho apartado, tampoco mejoró lo realizado por Silenoz en los comienzos de la banda. Los teclados tampoco me gustan demasiado, ya que su interpretación es bastante lineal y termina por cansarme un poco.

Por otro lado, la producción del álbum es bastante floja, y el sonido es muy sucio. Este tipo de producciones para otro tipo de bandas de Black, igual es hasta un plus, pero para una banda con la apuesta de Dimmu Borgir, creo que una producción más limpia le da un punto positivo. De hecho el álbum fue remasterizado posteriormente cuando ficharon con Nuclear Blast, y la portada pasó del blanco y negro al color. Eso sí, ahí me quedo con la portada original, que mola mucho más.

En cuanto al apartado puramente musical, la banda practicaba un Black Metal bastante atmosférico, con mucho medio tiempo, acelerando con algunos cambios. Si unimos a ésto, que las secciones atmosféricas son bastante simples y repetitivas, nos quedamos con la sensación de que el álbum no termina de enganchar como debiera.

Sin duda tiene algunos momentos que molan, y con la indulgencia de ser el primer álbum de una banda, pues no suspende tampoco. Personalmente me quedo con los tres últimos temas del álbum, así que no sé si están colocados en el lugar adecuado. Si acaso, el "Den Gjemte Saanhets Herserker" cuya parte final, cumple con los requisitos adecuados para cerrar el álbum de manera bastante decente, gracias a unas buenas melodías. "Hunnerkogens Sorgsvarte Ferd Over Steppene" es de los mejores cortes. Un tema bastante rápido con una progresión bastante estándar, que destila cierto aire punk, pero que funciona bien.

"Raabjorn Speiler Draugheimens Skodde" es el único tema rescatado del primer E.P "Inn I Evighetens Mørke", y tiene una estructura bien trabajada, con algunos cambios bastante acertados. Del resto del álbum, mencionaría "Over Bleknede Blåner Til Dommedag", un tema con un ambiente bastante épico, en el que colabora Aldrhan de Dødheimsgard aportando las voces limpias. Estas se encargan de incrementar ese toque épico, y aunque suenan un poco fuera de tono, le dan un rollo especial a la canción.

En fin, aunque en alguna ocasión se quiere vender este álbum como una pieza de culto dentro del Black Metal, creo que está bastante lejos de eso, ya que no posee la magia necesaria, que sí podemos encontrar por ejemplo en su siguiente álbum, "Stormblåst" que ya comentamos aquí en su día.

La formación que graba el álbum:

Erkekjetter Silenoz: Voces, Guitarra
Tjodalv: Guitarra, Batería (track 5)
Brynjard Tristan: Bajo
Stian Aarstad: Teclados
Shagrath: Batería, Guitarra (track 5)

Nota Final: 6/10